El Templo de Piedra [En Juego]

Tema en 'Dados' iniciado por Pali, 18 Ago 2013.

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  1. vichoxD

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    Todo el sitio está diciendo a gritos "peligro". Poca iluminación, falta de gente o siquiera algún signo de vida... Y, mierda, más y más cadáveres.
    Al seguir caminando, nos encontramos con un último cuerpo que yace en un charco de sangre y con un callejón sin salida.

    -Puede que haya cierto pasadizo escondido que te deje aquí, pero me parece que también hay otra explicación para esto.

    Quizás...

    -Quizás estos tipos, Naroh y Jiro, los de la Bahía... Quizá otros de su "gremio" estén acá. ¿Recuerdas que tenían esa habilidad de utilizar esos portales? Quizá utilizaron uno aquí. Eso explicaría además la rapidez con la que han matado a los guardias.
     
  2. Legend

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    Dalia no se ve muy animada ante mi plan... y no la culpo, es entendible, ni yo estoy seguro... pero que mas podemos hacer? es eso o regresar con las manos vacias.

    Bajamos lentamente hasta que...

    ... V-vaya, creo que la estoy asustando demasiado, ya que toma las riendas y nos lleva de regreso a donde comenzamos, se hecha en el piso, jadeando, suspirando.

    -... volvamos- Digo, secamente -... la-lamento... lamento haberte asustado, debi pensarlo mejor, perdon...- A-argh....
     
  3. Soria

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    Pequeña aventura de Adyna: El sobrino, la viejita y el Palacio.


    No puedo evitar dar un suspiro de alivio cuando veo que me reconoce. Sonrío, todavía con pena por la hora intempestiva.


    -Bueno... acabamos de llegar y... lo que vimos fuera de la ciudad no es muy... alentador. No supe muy bien a quién acudir. Pensé que usted quizá podría informarnos lo que ha estado ocurriendo en estos días y si... y si todos en el palacio están bien.



    -Hay un ejército allá afuera. Parece un asedio. Lo peor es que es el ejército mismo de Ikana, así que esto parece traición - digo, hablando inconscientemente en voz baja -. ¿Qué es lo que ha pasado aquí en la ciudad?



    Entrecierro los ojos y aprieto los labios, tensa con lo que me cuenta.


    -¿Han pasado cosas en el Palacio? Y... sí, entramos. Hemos tenido que colarnos sin que nos vieran, no ha sido tarea fácil. Tratamos de averiguar qué planea ese ejército allá afuera, pero no descifrado nada sobre eso. Sin embargo, estamos temerosos de que hayan entrado al Palacio. Hemos estado intentando recolectar información y hasta donde sabemos parece que se hay un grupo que se ha colado. No sabemos sus intenciones.



    Lo que dice me preocupa, pero parece ser que no encontraremos más información que entrando en el Palacio. Me gustaría poder reunirme con los demás para planear algo, pero si esperamos quizá sea demasiado tarde. Al menos me gustaría informar al Príncipe, pero no tengo idea de dónde está ahora. Aprieto los puños con impotencia y cuando escucho su última pregunta, levanto el rostro y le sonrío ligeramente.


    -Él está bien - le digo, con voz tranquilizante -. No se preocupe.


    Luego agacho la cabeza y me quedo pensativa de nuevo. ¿Y ahora? Podría intentar buscar al Príncipe, pero en una ciudad tan grande, y que no conozco del todo, daría lo mismo que esperarlo en la casa de los amigos de Drina. Pero esto es importante.


    -¿Conoce alguna manera de entrar discretamente al Palacio?



    Me quedo pensando un poco. No sé qué planea Ephrym, pero si es asesinar a miembros del Consejo, o al rey en persona, me gustaría estar lo más cerca posible para vigilar el asunto en lo que nos reunimos, si es que acaso vamos a poder hacerlo.


    -Lo más cerca posible de donde pudiera estar o los miembros del consejo. Hay personas que se acaban de infiltrar al Palacio, pero no tengo idea de cuál será su objetivo. Por lo que sea, me gustaría ver si podemos seguir sus pasos e interceptarlos... si es que el rey y su consejo son el verdadero objetivo.




    -Sí, por favor - digo, asintiendo y viendo a la señora irse. Cuando Elisia me voltea a ver y me pregunta mi opinión, me encojo de hombros -. Siento que deberíamos entrar a ver si localizamos a Ephrym, no se me ocurre otra manera de averiguar más sobre sus intenciones. Lo único que me preocupa son los demás, realmente no hay tiempo para avisarles de nada.



    Asiento silenciosa y seriamente al hombre, luego procedo a explicar brevemente la situación:


    -Como le he explicado a la señora, acabamos de llegar y al recolectar información de lo que ha estado ocurriendo en las últimas horas, creemos que... aliados de los que han efectuado el golpe de estado se han infiltrado en el Palacio. Necesitamos entrar e intentar interceptar a los intrusos, o cuando menos advertir a la guardia.



    Volteo a ver a mis compañeros y me quedo pensativa.


    -Podría entrar yo - digo, como consultando con Delvin y Elisia -. De hecho, creo que debo ser yo. Me preocupan los demás. Se supone que debíamos vernos.



    Miro a Elisia con atención:


    -¿Qué opinas? - le pregunto,esperando que me diga qué pasa por su mente.



    -¿Estás segura? - le pregunto con seriedad. Me parece que ella querría encontrarse con su hermano y hablar con él, ver con sus propios ojos si es verdad que está haciendo algo peligroso. Luego volteo a ver a Delvin, como preguntándole su opinión.



    Doy un suspiro. Pensando en los ánimos de ambos. La verdad es que creo que ninguno vaya a querer quedarse a buscar a nuestros demás compañeros. Delvin me ha estado siguiendo hasta aquí, y dejarlo a medio camino, a pesar de todos mis temores, no me parece. En cuanto a Elisia, estoy casi segura de que querrá ir a donde su hermano y quizá, de entre nosotros, sea la única persona que pueda hacer entrarlo en razón. Además, ¿por qué me preocupo por los demás si ellos nos han dejado a nuestra suerte? Lo siento por el príncipe, pero esto es muy urgente.


    -Entonces entremos los tres. Supongo que es difícil, pero no imposible.



    Veo el rostro del sujeto, me cruzo de brazos y pongo mis ojos en blanco.


    -Ugh, ¡está bien! - digo, levantándome de mi asiento -. Iré yo sola.


    Volteo a ver a Elisia y le digo:


    -Quizá puedas seguir buscando información entre tus conocidos o... hacer entrar en razón a alguien. Si esta noche se está planeando algún golpe, quizá puedas averiguarlo.


    Luego me vuelvo a Delvin.


    -Acompáñanos hasta la entrada, por favor.


    Volteo a ver al sobrino de la señora.


    -¿Cuándo nos vamos?



    -Eso quiero - le digo, dando suspiro y asintiendo -. Suerte tú también.


    Volteo a ver al sobrino.


    -¿Hay alguna recomendación de tu parte? ¿Por dónde entraremos? ¿Me tendré que reunir con alguien?



    Asiento seriamente a sus palabras.


    -Les agradezco mucho - volteo a ver a la señora -. A ambos.


    Qué extraño, me estoy poniendo algo nerviosa y tensa. Aunque creo que es algo bueno. Me pregunto cómo les estará yendo a nuestros compañeros en la Torre, y sólo por un breve lapso de tiempo, me encantaría estar allá, en lugar de lidiar con esta situación. Ojalá que el príncipe, Drina y Kiogh encuentren la manera de entrar.


    -Bueno, cuando tú me digas - le digo al sobrino.



    Le sonrío a Delvin con cariño y aprisiono su mano con la mía.


    -Me preocupas más tú - le digo, en un susurro -. Odio dejarte en una ciudad desconocida, en una situación así. ¿Qué harás?



    Sonrío con ganas, mis ojos haciéndose pequeños.


    -¿A sí? - le susurro mientras le doy un golpecito en el pecho, como si le estuviera reclamando -. Ya me las pagarás cuando te vea - digo, sin dejar de sonreír. Cuando me dice que me esperará, doy un pequeño suspiro y asiento, aferrando su mano. Antes de que nos vayamos del todo, me acerco a darle un pequeño beso en los labios



    Veo a Elisia marcharse y me preocupa un poco su actitud. Seguramente esto la está afectando, y yo sé bien cómo se siente la impotencia. Ojalá pueda ayudarla.


    -Lo estoy - le respondo al sobrino.



    Cuando Delvin me toma de la mano, me vuelvo a él y veo su sonrisa. Yo también sonrío. Me pregunto si estará tan nervioso y preocupado como yo lo estoy. Es muy probable. Me acerco a él y lo estrecho entre mis brazos, apoyando mi cabeza en su hombro y quedándome así por un momento.


    -Gracias - le digo, preocupada por dentro, pero segura por fuera -. Cuídate. Si ves a los otros, ponlos al tanto.


    Me separo de él y le doy un beso.


    -Nos vemos pronto.




    Una vez lejos de Delvin, y estando brevemente sola cuando el sobrino va a hablar con los guardias, me llevo las manos a la cara y doy un suspiro, como si quisiera quitarme de encima un profundo sueño. Muy bien, hagamos esto. Saco los guantes y me los pongo con decisión. ¿Qué clase de situación me espera ahí dentro? Al cabo de un rato el sobrino de la señora vuelve y comienzo a seguirlo. Mientras me da las indicaciones, asiento con seriedad, concentrada en mi objetivo.


    -Gracias - digo, de nuevo.



    Me preocupo un poco cuando uno de los guardias viene hacia a mí preguntando mis asuntos. Normal. Me quedo pensando en mi respuesta y por un momento considero mentir, pero, ¿qué podría decir? Además, no quiero comprometer al sobrino de la señora. Quizá el sobrino ya les ha dicho algo de lo que hablamos en casa, no convendría contradecirlo. Como sea, creo que por ahora será mejor decir la verdad, ya me podré desprender de los guardias en caso de que no me crean.


    -Soy Adyna. Soy una asociada del príncipe. Acabo de llegar a la ciudad y, adquiriendo información, tenemos motivos para pensar que hay un intruso peligroso en el Palacio.



    Oh.


    Bien, si el sobrino me hubiera contado un poco sobre bajo qué pretexto pretendía introducirme al Palacio, podría seguirle la corriente. Ahora espero no haberle metido en problemas. Como sea, no hay más que seguir con esto. Volteo a ver al sobrino de la señora, con calma y seriedad, y asiento.


    -Escucha - digo al soldado -, obviamente no me conocen, y tampoco espero andar a mis anchas por el Palacio. Sólo redoblen la seguridad y llévame con quien esté a cargo de la seguridad del Palacio - luego recuerdo de pronto alguien que podría reconocerme y con el que, creo, podría dialogar y explicar la situación (y que me explicaran la situacion a mí) -. ¿Está Ludo a cargo? Si es así, llévame con él. Sabe quién soy y él podrá disponer de mí.



    Evito suspirar abiertamente, de alivio, cuando el soldado acepta llevarme ante Ludo, pero por dentro siento como si se hubiese aligerado un peso imaginario. Volteo a ver al sobrino y asiento en su dirección, luego sigo al soldado a través de pasillos oscuros y escalinatas, las cuales me parecen peligrosamente desérticas. Sólo por un momento temo que al soldado se le ocurra arrestarme o atacarme, pero éstos son hombres de honor, y desecho la idea de inmediato.


    No obstante, al escuchar un silbido en el aire, me vuelvo con alarma. Pero no veo nada, no sé de dónde ha surgido ese silbido. El soldado que me acompaña cae, con una cuchilla pequeña en el cuello. Sé lo que debo hacer en este momento, así que de inmediato busco un lugar dónde ponerme a cubierto.



    Encuentro un pasillo y de inmediato me refugio en él. Se oyen unos pasos y también al soldado, quien seguramente agoniza en el suelo. Lamento no poder ayudarlo, pero no es una situación en la que pueda hacerlo. Pero ahora me pregunto, ¿cómo es que un lanza... cuchillos está aquí infiltrado en el palacio? ¿Ephrym habrá venido con más mercenarios a su lado? Suena lógico, considerando que uno de ellos lo liberó. Ahora me pregunto si en la oscuridad habrán advertido ya mi presencia. Debo seguir subiendo y encontrar donde sea que Ludo esté ahora y advertirle lo que está pasando. Saco el espejo que muestra el pasado y sonrío para mí misma. Creo que ahora no me vendría mal aquel que muestra el futuro (aunque aquel a veces mostraba futuros inciertos y no lo inmediato). Como sea, quizá el espejo pueda servirme, al menos para asegurarme quién y cuántos están en el pasillo. Me acerco lo más silenciosamente posible a la esquina del pasillo, poniendo toda mi atención en mi oído, antes de hacer cualquier cosa.



    Una vez en la esquina, y casi segura de que no me han escuchado, saco el espejo. No puede mostrarme el futuro, pero al menos podrá darme un vistazo de cuántos sujetos son y hasta de dónde han venido. Con cuidado, voy enfocando poco a poco lo que está a la vuelta de la esquina.



    Observo las imágenes detenidamente, teniendo en cuenta que éstas son escenas del pasado. No deja de ser raro ver todas esas imágenes como "al revés", y a veces me confundo un poco con lo que ocurre, pero creo he obtenido bastante información. Bajo el espejo y me quedo en mi sitio, escuchando atentamente al sujeto. Me pregunto si este hombre persigue a los otros dos sujetos. O quizá aquellos otros dos sujetos se escondían de nosotros y éste está cubriendo sus espaldas. No estoy segura, pero dejar a un tipo así, merodeando por el Palacio es muy peligroso. Así, viendo apenas su silueta, no puedo saber qué tan... fuerte es, pero por su manera de actuar, creo que este sujeto se especializa en el largo alcance. Quizá, si lo obligo a pelear en corto, pueda tener cierta ventaja sobre él. Como sea, me conviene tomarlo por sorpresa. Así pues, me quedo a la espera del hombre, esperando que intente seguir su camino, acercándose a mí). Si este sujeto está cubriendo las espaldas de los otros dos (o quizá los otros dos escapaban de éste, no tengo idea), confio en que se acerque a mí. Si lo hace, cuando esté lo suficientemente cerca, intentaré golpearlo, directo en la cabeza, con la intención de noquearlo. Si no está enterado de mi ubicación, debería ser relativamente fácil tomarlo por sorpresa.



    Dejo escapar el aire contenido en mis pulmones, lenta y silenciosamente. De acuerdo, ¿y ahora? Podría seguir ascendiendo e intentar dar con Ludo por mi cuenta o seguir a esos otros sujetos. Quizá, después de todo si vienen juntos, no lo sé, necesito información. Además, Ludo poco puede hacer si estos hombres están matando a los soldados del Palacio. Me acerco al soldado caído. Lo siento, amigo. Bien, necesito más información. Esto del sigilo no es lo mío, pero al menos la oscuridad quizá me ayude a descucbrir qué demonios pasa aquí. Así pues, intento ir al pasillo donde los otros se fueron.



    Esto no me está gustando. Estan yendo a los pisos superiores, y alguien les está ayudando a subir. Me pregunto qué está pasando. Quiero seguirlos inmediatamente, pero por mi propia seguridad espero uno momento, hasta asegurarme de que no van a echar la cuerda. Y aún así, si logro alcanzarla, reviso que aún esté lo suficientemente asegurada. Si es así, trataré de trepar lo más rápido que pueda, sin mirar abajo.


     
  4. Pali

    Pali Administrator
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    Atardecer del 27 de junio del año 769 de la dinastía de Santral

    A Furanku y Säbel

    -No lo sé, no se podía ver nada -dice Ghislaine mientras Brizala se encarga de revisar su pierna -pero los escuché moverse en aquella dirección -apunta hacia el frente, haciendo círculos enormes con la mano que abarcan la dirección en la que están todas las puertas con excepción de la que da al exterior.

    A Säbel

    La herida de Ghislaine se encuentra en la parte lateral de su pantorrilla, es un corte profundo hecho con un objeto punzocortante, brota mucha sangre de ella. Te apresuras a limpiar la herida, cerrarla con magia y luego vendarla. Después te aseguras de limpiar bien la sangre con tus utensilios y haciendo uso de agua que guardas en botellas. Al final le ofreces agua a Ghislaine para que se lave su mano que también está manchada.

    A Furanku y Säbel

    Al examinar los alrededores pueden notar algo muy curioso, unos metros arriba de cada una de las puertas laterales, hay otra puerta pero posicionada bocabajo, y ambas puertas están unidas por un arco. El arco, que atraviesa toda la habitación de un lado a otro, tiene un curioso dibujo en el centro, en su parte más alta. Es una figura que ya habían visto antes de una máscara conforma de corazón, con picos alrededor y unos enormes y penetrantes ojos.

    Al acercarse a examinar el puente, pueden ver que lo que atraviesa es un agujero vacío, con una escalera que permite llegar hasta el fondo. Justo debajo del puente, sobre la pared, hay otra puerta posicionada bocabajo.

    Deciden acercarse primero a la puerta de la izquierda, el cerrojo está viejo y desgastado así que abre fácilmente. Ghislaine se pone de pie con cuidado y camina lentamente para alcanzarlos.

    -Vamos, entonces -dice, atravesando la puerta después de ustedes.

    Se encuentran con un pasillo tan estrecho que a la fuerza caben dos de ustedes caminando lado a lado. Las paredes del pasillo son muy altas, y el lugar carece de techo, por lo que se puede ver con claridad parte del cielo que para esta hora del día ya se ha vuelto naranja. Esto les hace preguntarse si ya no hay nada más arriba de esta habitación. La luz que logra entrar es muy tenue, sin embargo, por una parte debido a la gran altura de las paredes y por otra a que el sol está comenzando a esconderse.

    Al avanzar un poco se encuentran con varias salidas, una hacia la izquierda y otra hacia la derecha, y notan que ambas dan a pasillos igual de estrechos y con paredes igual de altas, no tardan mucho en darse cuenta de que están en lo que parece ser un laberinto.

    -Este lugar se ve complejo y me da algo de claustrofobia -dice Ghislaine -y si seguimos avanzando ahora, nos va a agarrar la noche y va a ser difícil movernos. ¿Continuamos de todos modos o regresamos a buscar otro camino? También podríamos descansar y esperar la luz del día, pero temo que en ese tiempo mi padre llegue a la cima y haga quién sabe qué cosa.

    Acciones
    -Continúan por el laberinto (estrategia y tirada de 20d6).
    -Regresan y toman otro camino.




    A Legend

    Dalia suspira pesadamente.

    -Lo siento, James, pero sí creo que es lo mejor. Hay que darnos prisa, quizás todavía los alcancemos.

    Dalia te toma de la mano y comienza a tomar el camino de regreso. Después de cruzar el corredor y descender al piso de la habitación grande haciendo uso del bastón, atraviesan la puerta por la que se fueron sus compañeros. Llegan a una habitación de paredes muy altas que en el centro tiene una gran pila de agua que va de una pared lateral a otra. Del otro lado de la pila hay otra porción de superficie firme y un puente levantado.

    Junto a la orilla más cercana, dentro de la pila, hay un bloque de hielo grande. Dalia se acerca, lo mira de cerca y luego mira a sus alrededores.

    -Mira -dice finalmente la deku, fijando su mirada del otro lado de la pila -hay una palanca, ¿para qué crees que servirá? Quizás para bajar el puente. ¡Vamos!

    Haciendo uso del bastón, llegan al otro lado y una vez ahí, Dalia intenta accionar la palanca.

    -No puedo -dice, esforzándose en accionarla pero sin lograrlo.

    Te acercas a ayudarla y entre los dos logran moverla poco a poco, aunque les cuesta, pues está bastante dura. Una vez que la activan, escuchan que algo se mueve arriba y comienzan a caer unas piedritas en el agua. Al buscar el techo de la alta habitación, se dan cuenta de que es imposible verlo, pues la parte superior está muy oscura. Pronto ven aproximarse hacia ustedes, en un movimiento descendente, una plataforma rectangular, que finalmente se sumerge y desaparece en el fondo de la pila.

    Dalia te mira con una expersión de confusión.

    -¿Qué hacemos, James? No entiendo qué acaba de ocurrir.

    Acciones
    -Libres.




    Noche del 27 de junio del año 769 de la dinastía de Santral

    A Soria

    Consigues al fin llegar al nivel superior y ahí encuentras otro pasillo. Sin embargo, a diferencia de los anteriores, éste está ampliamente iluminado, con antorchas encendidas cada pocos metros. No hay nadie alrededor: las personas que subieron deben haberse movido ya. Al principio no estás segura de en qué dirección moverte, pero entonces escuchas ruidos: choques metálicos, gritos, golpes... Escuchas los signos de una pelea. Te apresuras a correr en dirección de dicho ruido y no tardas en encontrarte con un par de puertas abiertas y la pelea que ocurre detrás de ellas.

    Un grupo de seis guardias está peleando contra un grupo de cuatro personas que no tienen uniformes ni insignias. A una de esas personas la reconoces de inmediato, Ephrym. En el momento en el que lo reconoces, Ephrym atraviesa el abdomen de uno de los guardias con su espada y se voltea a verte, su rostro furioso y ensangrentado. Puedes ver en su expresión que te ha reconocido al instante, pero inmediatamente se voltea para luchar contra un guardia que intentó atacarlo en su momento de distracción

    Acciones
    -Libres.




    A Zafiro

    Te pones a palpar las paredes en busca de un pasadizo secreto. Sin embargo, por más que tanteas y presionas, no consigues encontrar nada que se mueva.

    A Vicho y Zafiro

    Mientras están discutiendo qué hacer ahora, escuchan un golpe por afuera de una amplia ventana cercana. La ventana tiene un seguro metálico para impedir que se abra, pero al asomarse pueden ver unos trozos pequeños de piedra cayendo desde arriba. Basta un golpe rápido con el arma de Kiogh para romper el seguro y, una vez que abren la puerta y se asoman hacia arriba, se sorpenden con lo que encuentran.

    Un poco por encima de la ventana por la que se están asomando, hay otra ventana, imaginan que en el piso superior. Dicha ventana está abierta también y colgando frente a ella hay una gruesa cuerda que parece descender desde un nivel aún superior. Se fijan en al origen de dicha cuerda y pueden ver que viene de otra ventana abierta.

    Acciones
    -Recorren los pasillos en busca de escaleras para llegar a los niveles superiores.
    -Usan de alguna manera la magia de Drina para llegar arriba.
    -Kiogh usa su teletransportación para ir hacia los niveles superiores a investigar.
    -Kiogh usa su teletransportación e intenta llevar con él a Drina para investigar los niveles superiores.
    -Deciden ignorar todo esto y buscar pistas en otro lado.
    -Cualquier otra cosa que se les ocurra.
     
  5. Säbel

    Säbel Administrator
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    -Asi que básicamente pueden estar en cualquier parte - digo, viendo el ademán de Ghislaine - Habrá que tener cuidado.

    Y por lo visto estos tipos no están jugando, igual que antes. Aunque si hubieran querido matar a Ghislaine, no se hubieran limitado a una herida en la pierna.

    Ahora que lo pienso, si el tal Saaro sólo nos seguía, entonces puede que no les interese matarnos. Al menos no todavía.

    -Si vuelve a molestarte esto dime - digo a Ghislaine, ofreciéndole agua para limpiarse - Con esto deberías estar bien de nuevo.

    Con cada cosa nueva y extraña que vemos aqui crece mi inquietud respecto a este santuario: quizá es sólo que lo siento ajeno porque no hay agua, a diferencia del santuario de la Bahía, o incluso del Pantano con todo y el agua contaminada. Pero esa máscara con los ojos penetrantes... el arco, las puertas puestas boca abajo...

    Esto es hecho a propósito, ¿pero por qué lo construyeron asi? ¿Cuál es el fin de recorrer los mismos lugares por el techo? ¡Y de cabeza!

    Se siente bien ver algo de luz natural, aunque parece que ya está atardeciendo. ¿Cuánto tiempo llevamos dentro? ¿Un día? ¿Apenas media mañana? Es fácil perderse en un lugar como éste. Y con un laberinto.

    -Lo más prudente es retroceder, el lugar es estrecho, nos pueden emboscar y más si saben que te hirieron. Por otra parte...

    Miro a Ghislaine, pensando en cómo plantear la situación.

    -Estoy empezando a pensar que tu padre quizá no haga nada hasta que lo encontremos. Si esos tipos lo hubieran querido, te podrían haber matado en vez de sólo herirte, además de quitarte la mochila. Vamos, ni siquiera estarían mandando a alguien para seguirnos y ver qué hacemos - me humedezco los labios - ¿No será que tu padre lo que quiere es justo que lo alcancemos porque tenemos las tablas con nosotros? Sé que estoy especulando, pero tengo una corazonada y suelen ser bastante acertadas.

    -Creo que podríamos descansar un poco y montar guardias, de esta forma también hay oportunidad de al menos tratar de contactar a James y Dalia, o a Ghalib. ¿Tienes forma de comunicarte con él?

    Por pura precaución, si decidimos esperar, voy a usar un hechizo de Percepción Diferida en la zona. Asi, si algo pasa, al menos estaremos prevenidos.
     
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  6. Zafiro Bladen

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    Bueno, no encuentro absolutamente nada extraordinario en este pedazo de pared.

    Mi reacción natural sería soltar un soplido y mencionar lo aburrida que estoy, pero, el hecho de que hay alguien matando guardias en estos momentos, quien sabe con qué propósito, hace que mi lengua esté atada.

    Entonces, escuchamos algo un poco fuera de lo común (considerando la situación) y descubrimos como demonios es que se han ido escabullendo, al parecer, de forma rápida.

    - Nuh-uh. Yo paso. No voy a escalar. Tengo una idea mejor. - le comento a kiogh, que será mejor si subo por medio de mi magia (ya han comprobado lo estúpida que soy para escalar) y si el acepta, quizás pueda utilizar lo mismo en él. Quien sabe, a lo mejor nos ahorra algún golpe u otra sorpresa, como por ejemplo, que tiren a la mierda la cuerda.
     
  7. vichoxD

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    Pues bien, en la pared no hay nada. Hay que seguir buscando.

    Sin embargo un ruido nos llama la atención: Un escombro ha caído por fuera. Rompo el candado, y al mirar por la ventana veo a una cuerda colgando. Con que con eso fue que estos tipos subieron... Vaya, lo mejor es subir y llegar hasta donde nos lleve la cuerda.

    -Bien. Si pudieras utilizar tu magia y hacernos levitar a ambos, o lo que sea, hazlo. Sería de gran ayuda.
     
  8. Legend

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    -Perdon... Al final no sirvio de nada... nos puse en riesgo para nada...- No puedo evitar bajar la cabeza, avergonzado, lo he estropeado.

    Comenzamos a regresar hasta el camino que tomaron los demas, y tras seguir en esa direccion, llegamos a una especie de... estanque? Pero no veo un camino para seguir, por donde se fueron?

    ... y ese hielo? Habran usado la idea de las balsas congeladas otra vez?

    No tengo mucho tiempo para pensar en eso, ya que Dalia pronto fija su atencion en una especie de palanca al otro lado del agua. No se donde habran ido los demas, pero si no activaron esa palanca, entonces intentemoslo nosotros. Tras llegar al otro lado con el baston, sigue la palanca.

    -Intentemoslo ambos, dos Deku son mejor que uno... aunque dos Deku supongo que son como un humano, por eso no podremos moverla?- Vaya analogia mas ridicula, pero ya que, entre los dos logramos moverla. Y del techo cae... una plataforma? Y se hunde en el agua... que rayos fue eso?.

    -Yo tampoco lo entiendo... y no podemos entrar al agua a averiguar que paso, supongo que deberemos buscar otra ruta, los demas no pudieron haberse sumergido en el agua... o si?-.

    No queda mas que inspeccionar los alrededores en busca de algun camino, una puerta... algo!.
     

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