El Templo de Piedra [En Juego]

Tema en 'Dados' iniciado por Pali, 18 Ago 2013.

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  1. vichoxD

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    Todo el sitio está diciendo a gritos "peligro". Poca iluminación, falta de gente o siquiera algún signo de vida... Y, mierda, más y más cadáveres.
    Al seguir caminando, nos encontramos con un último cuerpo que yace en un charco de sangre y con un callejón sin salida.

    -Puede que haya cierto pasadizo escondido que te deje aquí, pero me parece que también hay otra explicación para esto.

    Quizás...

    -Quizás estos tipos, Naroh y Jiro, los de la Bahía... Quizá otros de su "gremio" estén acá. ¿Recuerdas que tenían esa habilidad de utilizar esos portales? Quizá utilizaron uno aquí. Eso explicaría además la rapidez con la que han matado a los guardias.
     
  2. Legend

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    Dalia no se ve muy animada ante mi plan... y no la culpo, es entendible, ni yo estoy seguro... pero que mas podemos hacer? es eso o regresar con las manos vacias.

    Bajamos lentamente hasta que...

    ... V-vaya, creo que la estoy asustando demasiado, ya que toma las riendas y nos lleva de regreso a donde comenzamos, se hecha en el piso, jadeando, suspirando.

    -... volvamos- Digo, secamente -... la-lamento... lamento haberte asustado, debi pensarlo mejor, perdon...- A-argh....
     
  3. Soria

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    Pequeña aventura de Adyna: El sobrino, la viejita y el Palacio.


    No puedo evitar dar un suspiro de alivio cuando veo que me reconoce. Sonrío, todavía con pena por la hora intempestiva.


    -Bueno... acabamos de llegar y... lo que vimos fuera de la ciudad no es muy... alentador. No supe muy bien a quién acudir. Pensé que usted quizá podría informarnos lo que ha estado ocurriendo en estos días y si... y si todos en el palacio están bien.



    -Hay un ejército allá afuera. Parece un asedio. Lo peor es que es el ejército mismo de Ikana, así que esto parece traición - digo, hablando inconscientemente en voz baja -. ¿Qué es lo que ha pasado aquí en la ciudad?



    Entrecierro los ojos y aprieto los labios, tensa con lo que me cuenta.


    -¿Han pasado cosas en el Palacio? Y... sí, entramos. Hemos tenido que colarnos sin que nos vieran, no ha sido tarea fácil. Tratamos de averiguar qué planea ese ejército allá afuera, pero no descifrado nada sobre eso. Sin embargo, estamos temerosos de que hayan entrado al Palacio. Hemos estado intentando recolectar información y hasta donde sabemos parece que se hay un grupo que se ha colado. No sabemos sus intenciones.



    Lo que dice me preocupa, pero parece ser que no encontraremos más información que entrando en el Palacio. Me gustaría poder reunirme con los demás para planear algo, pero si esperamos quizá sea demasiado tarde. Al menos me gustaría informar al Príncipe, pero no tengo idea de dónde está ahora. Aprieto los puños con impotencia y cuando escucho su última pregunta, levanto el rostro y le sonrío ligeramente.


    -Él está bien - le digo, con voz tranquilizante -. No se preocupe.


    Luego agacho la cabeza y me quedo pensativa de nuevo. ¿Y ahora? Podría intentar buscar al Príncipe, pero en una ciudad tan grande, y que no conozco del todo, daría lo mismo que esperarlo en la casa de los amigos de Drina. Pero esto es importante.


    -¿Conoce alguna manera de entrar discretamente al Palacio?



    Me quedo pensando un poco. No sé qué planea Ephrym, pero si es asesinar a miembros del Consejo, o al rey en persona, me gustaría estar lo más cerca posible para vigilar el asunto en lo que nos reunimos, si es que acaso vamos a poder hacerlo.


    -Lo más cerca posible de donde pudiera estar o los miembros del consejo. Hay personas que se acaban de infiltrar al Palacio, pero no tengo idea de cuál será su objetivo. Por lo que sea, me gustaría ver si podemos seguir sus pasos e interceptarlos... si es que el rey y su consejo son el verdadero objetivo.




    -Sí, por favor - digo, asintiendo y viendo a la señora irse. Cuando Elisia me voltea a ver y me pregunta mi opinión, me encojo de hombros -. Siento que deberíamos entrar a ver si localizamos a Ephrym, no se me ocurre otra manera de averiguar más sobre sus intenciones. Lo único que me preocupa son los demás, realmente no hay tiempo para avisarles de nada.



    Asiento silenciosa y seriamente al hombre, luego procedo a explicar brevemente la situación:


    -Como le he explicado a la señora, acabamos de llegar y al recolectar información de lo que ha estado ocurriendo en las últimas horas, creemos que... aliados de los que han efectuado el golpe de estado se han infiltrado en el Palacio. Necesitamos entrar e intentar interceptar a los intrusos, o cuando menos advertir a la guardia.



    Volteo a ver a mis compañeros y me quedo pensativa.


    -Podría entrar yo - digo, como consultando con Delvin y Elisia -. De hecho, creo que debo ser yo. Me preocupan los demás. Se supone que debíamos vernos.



    Miro a Elisia con atención:


    -¿Qué opinas? - le pregunto,esperando que me diga qué pasa por su mente.



    -¿Estás segura? - le pregunto con seriedad. Me parece que ella querría encontrarse con su hermano y hablar con él, ver con sus propios ojos si es verdad que está haciendo algo peligroso. Luego volteo a ver a Delvin, como preguntándole su opinión.



    Doy un suspiro. Pensando en los ánimos de ambos. La verdad es que creo que ninguno vaya a querer quedarse a buscar a nuestros demás compañeros. Delvin me ha estado siguiendo hasta aquí, y dejarlo a medio camino, a pesar de todos mis temores, no me parece. En cuanto a Elisia, estoy casi segura de que querrá ir a donde su hermano y quizá, de entre nosotros, sea la única persona que pueda hacer entrarlo en razón. Además, ¿por qué me preocupo por los demás si ellos nos han dejado a nuestra suerte? Lo siento por el príncipe, pero esto es muy urgente.


    -Entonces entremos los tres. Supongo que es difícil, pero no imposible.



    Veo el rostro del sujeto, me cruzo de brazos y pongo mis ojos en blanco.


    -Ugh, ¡está bien! - digo, levantándome de mi asiento -. Iré yo sola.


    Volteo a ver a Elisia y le digo:


    -Quizá puedas seguir buscando información entre tus conocidos o... hacer entrar en razón a alguien. Si esta noche se está planeando algún golpe, quizá puedas averiguarlo.


    Luego me vuelvo a Delvin.


    -Acompáñanos hasta la entrada, por favor.


    Volteo a ver al sobrino de la señora.


    -¿Cuándo nos vamos?



    -Eso quiero - le digo, dando suspiro y asintiendo -. Suerte tú también.


    Volteo a ver al sobrino.


    -¿Hay alguna recomendación de tu parte? ¿Por dónde entraremos? ¿Me tendré que reunir con alguien?



    Asiento seriamente a sus palabras.


    -Les agradezco mucho - volteo a ver a la señora -. A ambos.


    Qué extraño, me estoy poniendo algo nerviosa y tensa. Aunque creo que es algo bueno. Me pregunto cómo les estará yendo a nuestros compañeros en la Torre, y sólo por un breve lapso de tiempo, me encantaría estar allá, en lugar de lidiar con esta situación. Ojalá que el príncipe, Drina y Kiogh encuentren la manera de entrar.


    -Bueno, cuando tú me digas - le digo al sobrino.



    Le sonrío a Delvin con cariño y aprisiono su mano con la mía.


    -Me preocupas más tú - le digo, en un susurro -. Odio dejarte en una ciudad desconocida, en una situación así. ¿Qué harás?



    Sonrío con ganas, mis ojos haciéndose pequeños.


    -¿A sí? - le susurro mientras le doy un golpecito en el pecho, como si le estuviera reclamando -. Ya me las pagarás cuando te vea - digo, sin dejar de sonreír. Cuando me dice que me esperará, doy un pequeño suspiro y asiento, aferrando su mano. Antes de que nos vayamos del todo, me acerco a darle un pequeño beso en los labios



    Veo a Elisia marcharse y me preocupa un poco su actitud. Seguramente esto la está afectando, y yo sé bien cómo se siente la impotencia. Ojalá pueda ayudarla.


    -Lo estoy - le respondo al sobrino.



    Cuando Delvin me toma de la mano, me vuelvo a él y veo su sonrisa. Yo también sonrío. Me pregunto si estará tan nervioso y preocupado como yo lo estoy. Es muy probable. Me acerco a él y lo estrecho entre mis brazos, apoyando mi cabeza en su hombro y quedándome así por un momento.


    -Gracias - le digo, preocupada por dentro, pero segura por fuera -. Cuídate. Si ves a los otros, ponlos al tanto.


    Me separo de él y le doy un beso.


    -Nos vemos pronto.




    Una vez lejos de Delvin, y estando brevemente sola cuando el sobrino va a hablar con los guardias, me llevo las manos a la cara y doy un suspiro, como si quisiera quitarme de encima un profundo sueño. Muy bien, hagamos esto. Saco los guantes y me los pongo con decisión. ¿Qué clase de situación me espera ahí dentro? Al cabo de un rato el sobrino de la señora vuelve y comienzo a seguirlo. Mientras me da las indicaciones, asiento con seriedad, concentrada en mi objetivo.


    -Gracias - digo, de nuevo.



    Me preocupo un poco cuando uno de los guardias viene hacia a mí preguntando mis asuntos. Normal. Me quedo pensando en mi respuesta y por un momento considero mentir, pero, ¿qué podría decir? Además, no quiero comprometer al sobrino de la señora. Quizá el sobrino ya les ha dicho algo de lo que hablamos en casa, no convendría contradecirlo. Como sea, creo que por ahora será mejor decir la verdad, ya me podré desprender de los guardias en caso de que no me crean.


    -Soy Adyna. Soy una asociada del príncipe. Acabo de llegar a la ciudad y, adquiriendo información, tenemos motivos para pensar que hay un intruso peligroso en el Palacio.



    Oh.


    Bien, si el sobrino me hubiera contado un poco sobre bajo qué pretexto pretendía introducirme al Palacio, podría seguirle la corriente. Ahora espero no haberle metido en problemas. Como sea, no hay más que seguir con esto. Volteo a ver al sobrino de la señora, con calma y seriedad, y asiento.


    -Escucha - digo al soldado -, obviamente no me conocen, y tampoco espero andar a mis anchas por el Palacio. Sólo redoblen la seguridad y llévame con quien esté a cargo de la seguridad del Palacio - luego recuerdo de pronto alguien que podría reconocerme y con el que, creo, podría dialogar y explicar la situación (y que me explicaran la situacion a mí) -. ¿Está Ludo a cargo? Si es así, llévame con él. Sabe quién soy y él podrá disponer de mí.



    Evito suspirar abiertamente, de alivio, cuando el soldado acepta llevarme ante Ludo, pero por dentro siento como si se hubiese aligerado un peso imaginario. Volteo a ver al sobrino y asiento en su dirección, luego sigo al soldado a través de pasillos oscuros y escalinatas, las cuales me parecen peligrosamente desérticas. Sólo por un momento temo que al soldado se le ocurra arrestarme o atacarme, pero éstos son hombres de honor, y desecho la idea de inmediato.


    No obstante, al escuchar un silbido en el aire, me vuelvo con alarma. Pero no veo nada, no sé de dónde ha surgido ese silbido. El soldado que me acompaña cae, con una cuchilla pequeña en el cuello. Sé lo que debo hacer en este momento, así que de inmediato busco un lugar dónde ponerme a cubierto.



    Encuentro un pasillo y de inmediato me refugio en él. Se oyen unos pasos y también al soldado, quien seguramente agoniza en el suelo. Lamento no poder ayudarlo, pero no es una situación en la que pueda hacerlo. Pero ahora me pregunto, ¿cómo es que un lanza... cuchillos está aquí infiltrado en el palacio? ¿Ephrym habrá venido con más mercenarios a su lado? Suena lógico, considerando que uno de ellos lo liberó. Ahora me pregunto si en la oscuridad habrán advertido ya mi presencia. Debo seguir subiendo y encontrar donde sea que Ludo esté ahora y advertirle lo que está pasando. Saco el espejo que muestra el pasado y sonrío para mí misma. Creo que ahora no me vendría mal aquel que muestra el futuro (aunque aquel a veces mostraba futuros inciertos y no lo inmediato). Como sea, quizá el espejo pueda servirme, al menos para asegurarme quién y cuántos están en el pasillo. Me acerco lo más silenciosamente posible a la esquina del pasillo, poniendo toda mi atención en mi oído, antes de hacer cualquier cosa.



    Una vez en la esquina, y casi segura de que no me han escuchado, saco el espejo. No puede mostrarme el futuro, pero al menos podrá darme un vistazo de cuántos sujetos son y hasta de dónde han venido. Con cuidado, voy enfocando poco a poco lo que está a la vuelta de la esquina.



    Observo las imágenes detenidamente, teniendo en cuenta que éstas son escenas del pasado. No deja de ser raro ver todas esas imágenes como "al revés", y a veces me confundo un poco con lo que ocurre, pero creo he obtenido bastante información. Bajo el espejo y me quedo en mi sitio, escuchando atentamente al sujeto. Me pregunto si este hombre persigue a los otros dos sujetos. O quizá aquellos otros dos sujetos se escondían de nosotros y éste está cubriendo sus espaldas. No estoy segura, pero dejar a un tipo así, merodeando por el Palacio es muy peligroso. Así, viendo apenas su silueta, no puedo saber qué tan... fuerte es, pero por su manera de actuar, creo que este sujeto se especializa en el largo alcance. Quizá, si lo obligo a pelear en corto, pueda tener cierta ventaja sobre él. Como sea, me conviene tomarlo por sorpresa. Así pues, me quedo a la espera del hombre, esperando que intente seguir su camino, acercándose a mí). Si este sujeto está cubriendo las espaldas de los otros dos (o quizá los otros dos escapaban de éste, no tengo idea), confio en que se acerque a mí. Si lo hace, cuando esté lo suficientemente cerca, intentaré golpearlo, directo en la cabeza, con la intención de noquearlo. Si no está enterado de mi ubicación, debería ser relativamente fácil tomarlo por sorpresa.



    Dejo escapar el aire contenido en mis pulmones, lenta y silenciosamente. De acuerdo, ¿y ahora? Podría seguir ascendiendo e intentar dar con Ludo por mi cuenta o seguir a esos otros sujetos. Quizá, después de todo si vienen juntos, no lo sé, necesito información. Además, Ludo poco puede hacer si estos hombres están matando a los soldados del Palacio. Me acerco al soldado caído. Lo siento, amigo. Bien, necesito más información. Esto del sigilo no es lo mío, pero al menos la oscuridad quizá me ayude a descucbrir qué demonios pasa aquí. Así pues, intento ir al pasillo donde los otros se fueron.



    Esto no me está gustando. Estan yendo a los pisos superiores, y alguien les está ayudando a subir. Me pregunto qué está pasando. Quiero seguirlos inmediatamente, pero por mi propia seguridad espero uno momento, hasta asegurarme de que no van a echar la cuerda. Y aún así, si logro alcanzarla, reviso que aún esté lo suficientemente asegurada. Si es así, trataré de trepar lo más rápido que pueda, sin mirar abajo.


     
  4. Pali

    Pali Administrator
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    Atardecer del 27 de junio del año 769 de la dinastía de Santral

    A Furanku y Säbel

    -No lo sé, no se podía ver nada -dice Ghislaine mientras Brizala se encarga de revisar su pierna -pero los escuché moverse en aquella dirección -apunta hacia el frente, haciendo círculos enormes con la mano que abarcan la dirección en la que están todas las puertas con excepción de la que da al exterior.

    A Säbel

    La herida de Ghislaine se encuentra en la parte lateral de su pantorrilla, es un corte profundo hecho con un objeto punzocortante, brota mucha sangre de ella. Te apresuras a limpiar la herida, cerrarla con magia y luego vendarla. Después te aseguras de limpiar bien la sangre con tus utensilios y haciendo uso de agua que guardas en botellas. Al final le ofreces agua a Ghislaine para que se lave su mano que también está manchada.

    A Furanku y Säbel

    Al examinar los alrededores pueden notar algo muy curioso, unos metros arriba de cada una de las puertas laterales, hay otra puerta pero posicionada bocabajo, y ambas puertas están unidas por un arco. El arco, que atraviesa toda la habitación de un lado a otro, tiene un curioso dibujo en el centro, en su parte más alta. Es una figura que ya habían visto antes de una máscara conforma de corazón, con picos alrededor y unos enormes y penetrantes ojos.

    Al acercarse a examinar el puente, pueden ver que lo que atraviesa es un agujero vacío, con una escalera que permite llegar hasta el fondo. Justo debajo del puente, sobre la pared, hay otra puerta posicionada bocabajo.

    Deciden acercarse primero a la puerta de la izquierda, el cerrojo está viejo y desgastado así que abre fácilmente. Ghislaine se pone de pie con cuidado y camina lentamente para alcanzarlos.

    -Vamos, entonces -dice, atravesando la puerta después de ustedes.

    Se encuentran con un pasillo tan estrecho que a la fuerza caben dos de ustedes caminando lado a lado. Las paredes del pasillo son muy altas, y el lugar carece de techo, por lo que se puede ver con claridad parte del cielo que para esta hora del día ya se ha vuelto naranja. Esto les hace preguntarse si ya no hay nada más arriba de esta habitación. La luz que logra entrar es muy tenue, sin embargo, por una parte debido a la gran altura de las paredes y por otra a que el sol está comenzando a esconderse.

    Al avanzar un poco se encuentran con varias salidas, una hacia la izquierda y otra hacia la derecha, y notan que ambas dan a pasillos igual de estrechos y con paredes igual de altas, no tardan mucho en darse cuenta de que están en lo que parece ser un laberinto.

    -Este lugar se ve complejo y me da algo de claustrofobia -dice Ghislaine -y si seguimos avanzando ahora, nos va a agarrar la noche y va a ser difícil movernos. ¿Continuamos de todos modos o regresamos a buscar otro camino? También podríamos descansar y esperar la luz del día, pero temo que en ese tiempo mi padre llegue a la cima y haga quién sabe qué cosa.

    Acciones
    -Continúan por el laberinto (estrategia y tirada de 20d6).
    -Regresan y toman otro camino.




    A Legend

    Dalia suspira pesadamente.

    -Lo siento, James, pero sí creo que es lo mejor. Hay que darnos prisa, quizás todavía los alcancemos.

    Dalia te toma de la mano y comienza a tomar el camino de regreso. Después de cruzar el corredor y descender al piso de la habitación grande haciendo uso del bastón, atraviesan la puerta por la que se fueron sus compañeros. Llegan a una habitación de paredes muy altas que en el centro tiene una gran pila de agua que va de una pared lateral a otra. Del otro lado de la pila hay otra porción de superficie firme y un puente levantado.

    Junto a la orilla más cercana, dentro de la pila, hay un bloque de hielo grande. Dalia se acerca, lo mira de cerca y luego mira a sus alrededores.

    -Mira -dice finalmente la deku, fijando su mirada del otro lado de la pila -hay una palanca, ¿para qué crees que servirá? Quizás para bajar el puente. ¡Vamos!

    Haciendo uso del bastón, llegan al otro lado y una vez ahí, Dalia intenta accionar la palanca.

    -No puedo -dice, esforzándose en accionarla pero sin lograrlo.

    Te acercas a ayudarla y entre los dos logran moverla poco a poco, aunque les cuesta, pues está bastante dura. Una vez que la activan, escuchan que algo se mueve arriba y comienzan a caer unas piedritas en el agua. Al buscar el techo de la alta habitación, se dan cuenta de que es imposible verlo, pues la parte superior está muy oscura. Pronto ven aproximarse hacia ustedes, en un movimiento descendente, una plataforma rectangular, que finalmente se sumerge y desaparece en el fondo de la pila.

    Dalia te mira con una expersión de confusión.

    -¿Qué hacemos, James? No entiendo qué acaba de ocurrir.

    Acciones
    -Libres.




    Noche del 27 de junio del año 769 de la dinastía de Santral

    A Soria

    Consigues al fin llegar al nivel superior y ahí encuentras otro pasillo. Sin embargo, a diferencia de los anteriores, éste está ampliamente iluminado, con antorchas encendidas cada pocos metros. No hay nadie alrededor: las personas que subieron deben haberse movido ya. Al principio no estás segura de en qué dirección moverte, pero entonces escuchas ruidos: choques metálicos, gritos, golpes... Escuchas los signos de una pelea. Te apresuras a correr en dirección de dicho ruido y no tardas en encontrarte con un par de puertas abiertas y la pelea que ocurre detrás de ellas.

    Un grupo de seis guardias está peleando contra un grupo de cuatro personas que no tienen uniformes ni insignias. A una de esas personas la reconoces de inmediato, Ephrym. En el momento en el que lo reconoces, Ephrym atraviesa el abdomen de uno de los guardias con su espada y se voltea a verte, su rostro furioso y ensangrentado. Puedes ver en su expresión que te ha reconocido al instante, pero inmediatamente se voltea para luchar contra un guardia que intentó atacarlo en su momento de distracción

    Acciones
    -Libres.




    A Zafiro

    Te pones a palpar las paredes en busca de un pasadizo secreto. Sin embargo, por más que tanteas y presionas, no consigues encontrar nada que se mueva.

    A Vicho y Zafiro

    Mientras están discutiendo qué hacer ahora, escuchan un golpe por afuera de una amplia ventana cercana. La ventana tiene un seguro metálico para impedir que se abra, pero al asomarse pueden ver unos trozos pequeños de piedra cayendo desde arriba. Basta un golpe rápido con el arma de Kiogh para romper el seguro y, una vez que abren la puerta y se asoman hacia arriba, se sorpenden con lo que encuentran.

    Un poco por encima de la ventana por la que se están asomando, hay otra ventana, imaginan que en el piso superior. Dicha ventana está abierta también y colgando frente a ella hay una gruesa cuerda que parece descender desde un nivel aún superior. Se fijan en al origen de dicha cuerda y pueden ver que viene de otra ventana abierta.

    Acciones
    -Recorren los pasillos en busca de escaleras para llegar a los niveles superiores.
    -Usan de alguna manera la magia de Drina para llegar arriba.
    -Kiogh usa su teletransportación para ir hacia los niveles superiores a investigar.
    -Kiogh usa su teletransportación e intenta llevar con él a Drina para investigar los niveles superiores.
    -Deciden ignorar todo esto y buscar pistas en otro lado.
    -Cualquier otra cosa que se les ocurra.
     
  5. Säbel

    Säbel Administrator
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    -Asi que básicamente pueden estar en cualquier parte - digo, viendo el ademán de Ghislaine - Habrá que tener cuidado.

    Y por lo visto estos tipos no están jugando, igual que antes. Aunque si hubieran querido matar a Ghislaine, no se hubieran limitado a una herida en la pierna.

    Ahora que lo pienso, si el tal Saaro sólo nos seguía, entonces puede que no les interese matarnos. Al menos no todavía.

    -Si vuelve a molestarte esto dime - digo a Ghislaine, ofreciéndole agua para limpiarse - Con esto deberías estar bien de nuevo.

    Con cada cosa nueva y extraña que vemos aqui crece mi inquietud respecto a este santuario: quizá es sólo que lo siento ajeno porque no hay agua, a diferencia del santuario de la Bahía, o incluso del Pantano con todo y el agua contaminada. Pero esa máscara con los ojos penetrantes... el arco, las puertas puestas boca abajo...

    Esto es hecho a propósito, ¿pero por qué lo construyeron asi? ¿Cuál es el fin de recorrer los mismos lugares por el techo? ¡Y de cabeza!

    Se siente bien ver algo de luz natural, aunque parece que ya está atardeciendo. ¿Cuánto tiempo llevamos dentro? ¿Un día? ¿Apenas media mañana? Es fácil perderse en un lugar como éste. Y con un laberinto.

    -Lo más prudente es retroceder, el lugar es estrecho, nos pueden emboscar y más si saben que te hirieron. Por otra parte...

    Miro a Ghislaine, pensando en cómo plantear la situación.

    -Estoy empezando a pensar que tu padre quizá no haga nada hasta que lo encontremos. Si esos tipos lo hubieran querido, te podrían haber matado en vez de sólo herirte, además de quitarte la mochila. Vamos, ni siquiera estarían mandando a alguien para seguirnos y ver qué hacemos - me humedezco los labios - ¿No será que tu padre lo que quiere es justo que lo alcancemos porque tenemos las tablas con nosotros? Sé que estoy especulando, pero tengo una corazonada y suelen ser bastante acertadas.

    -Creo que podríamos descansar un poco y montar guardias, de esta forma también hay oportunidad de al menos tratar de contactar a James y Dalia, o a Ghalib. ¿Tienes forma de comunicarte con él?

    Por pura precaución, si decidimos esperar, voy a usar un hechizo de Percepción Diferida en la zona. Asi, si algo pasa, al menos estaremos prevenidos.
     
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  6. Zafiro Bladen

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    Bueno, no encuentro absolutamente nada extraordinario en este pedazo de pared.

    Mi reacción natural sería soltar un soplido y mencionar lo aburrida que estoy, pero, el hecho de que hay alguien matando guardias en estos momentos, quien sabe con qué propósito, hace que mi lengua esté atada.

    Entonces, escuchamos algo un poco fuera de lo común (considerando la situación) y descubrimos como demonios es que se han ido escabullendo, al parecer, de forma rápida.

    - Nuh-uh. Yo paso. No voy a escalar. Tengo una idea mejor. - le comento a kiogh, que será mejor si subo por medio de mi magia (ya han comprobado lo estúpida que soy para escalar) y si el acepta, quizás pueda utilizar lo mismo en él. Quien sabe, a lo mejor nos ahorra algún golpe u otra sorpresa, como por ejemplo, que tiren a la mierda la cuerda.
     
  7. vichoxD

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    Pues bien, en la pared no hay nada. Hay que seguir buscando.

    Sin embargo un ruido nos llama la atención: Un escombro ha caído por fuera. Rompo el candado, y al mirar por la ventana veo a una cuerda colgando. Con que con eso fue que estos tipos subieron... Vaya, lo mejor es subir y llegar hasta donde nos lleve la cuerda.

    -Bien. Si pudieras utilizar tu magia y hacernos levitar a ambos, o lo que sea, hazlo. Sería de gran ayuda.
     
  8. Legend

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    -Perdon... Al final no sirvio de nada... nos puse en riesgo para nada...- No puedo evitar bajar la cabeza, avergonzado, lo he estropeado.

    Comenzamos a regresar hasta el camino que tomaron los demas, y tras seguir en esa direccion, llegamos a una especie de... estanque? Pero no veo un camino para seguir, por donde se fueron?

    ... y ese hielo? Habran usado la idea de las balsas congeladas otra vez?

    No tengo mucho tiempo para pensar en eso, ya que Dalia pronto fija su atencion en una especie de palanca al otro lado del agua. No se donde habran ido los demas, pero si no activaron esa palanca, entonces intentemoslo nosotros. Tras llegar al otro lado con el baston, sigue la palanca.

    -Intentemoslo ambos, dos Deku son mejor que uno... aunque dos Deku supongo que son como un humano, por eso no podremos moverla?- Vaya analogia mas ridicula, pero ya que, entre los dos logramos moverla. Y del techo cae... una plataforma? Y se hunde en el agua... que rayos fue eso?.

    -Yo tampoco lo entiendo... y no podemos entrar al agua a averiguar que paso, supongo que deberemos buscar otra ruta, los demas no pudieron haberse sumergido en el agua... o si?-.

    No queda mas que inspeccionar los alrededores en busca de algun camino, una puerta... algo!.
     
  9. Soria

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    Al ver a Ephrym, furioso y ensangrentado, me sorprendo muchísimo y me quedo brevemente en mi sitio, viendo cómo atraviesa a uno de los guardias con su espada. Esto va realmente en serio. Nada de juegos, nada de engaños. Va de frente, matando, dándolo todo por su objetivo, pero… ¿cuál?

    No tengo idea, pero es obvio que no podremos conversar en medio de una pelea. Ésta se tiene que resolver, y no encuentro ninguna otra salida, debo tomar partido también. Así, ya sea como “prisionera” o como “aliada de la ley” podré hacer mis preguntas. Es por esta razón que no ataco a Ephrym, pero me echo sobre sus compañeros, intentando noquearlos y protegiéndome con el escudo de mis escamas. Aunque no vaya a atacar a Ephrym, me defenderé de él en caso de que intente matarme o algo así. Mi objetivo es impedir el paso a Ephrym, así que si éste intenta seguir, trataré de perseguirlo. Usaré lo que encuentre a mi alcance para defenderme y atacar. Usaría la espada, pero por ahora creo que por ahora trataré de no matar a nadie.
     
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  10. Xavier

    Xavier Xanatos Gambit
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    Atardecer del 27 de junio del año 769 de la dinastía de Santral

    A Furanku y Säbel

    Ghislaine mira con mucho interés a Brizala en lo que espera a que continúe con su punto.

    Ghislaine suspira y cierra los ojos por unos segundos.

    -Llevo un rato pensando eso mismo, para este punto ya debe estar en la cima. Debe estar esperándonos, como dices, después de todo nadie que haya llegado hasta ahí ha logrado hacer nada. Lo malo de esto es que debe tener algo preparado para dominar la escena en cuanto lleguemos. Lo bueno es que no sabe que no traemos todas las tablas, eso nos dará ventaja. De cualquier modo no me quedo tranquila, porque lo conozco y sé que siempre piensa en todas las posibilidades, quizás ya contempla que podríamos haber subido sin todas las tablas. No sé si ya sabe cuántas tablas tenemos, o si es posible que no las necesite todas. ¿Ustedes qué piensan?

    La mujer niega ligeramente con la cabeza mientaras su rostro muestra disgusto.

    -No, nunca estuvo en los planes que Ghalib se separara. Espero que al menos encuentre algo útil. ¿Quizás esté con los deku? Si ustedes tienen una forma de comunicarse con ellos, úsenla ya. Me parece bien regresar a la habitación anterior y descansar, tomando guardias, parece ser una zona a la que es fácil acceder y donde podría encontrarnos el resto del grupo.




    A Legend

    -No, James, al menos supimos que... -Dalia titubea -que no podemos seguir por aquí. No te sientas mal -te dice con tristeza.

    -No creo, ¿pero a dónde podrán haber ido?

    Dalia luce pensativa y de nuevo se pone a examinar los alrededores. Observa fijamente el agua, en el lugar donde la plataforma se escondió. Luego, levanta la mirada lentamenta hacia arriba, siguiendo a la inversa el trayecto de la plataforma, hasta mirar el techo oculto en la oscuridad.

    -Tengo una idea -te dice acercándote el bastón -sujétate.

    Comienzan a flotar por la habitación, subiendo en la dirección de la que llegó la plataforma. Las paredes poco a poco se van estrechando, y mientras más suben es más difícil ver debido a la oscuridad, pero en algún momento pueden ver un poco de luz saliendo de un agujero en lo que parece ser el techo. Se acercan a ese agujero, lo atraviesan y llegan a una habitación muy grande.

    El lugar parece estar al aire libre por el tipo de iluminación que tiene, pero al voltear hacia arriba observan que sí está techado, sólo que tiene varios tragaluces. Hay varias salidas, una está detrás de ustedes, es un enorme agujero en la pared, y parece dar al exterior. El resto de los accesos son puertas: una a la izquierda, otra a la derecha, una al frente a la que se llega atravesando un puente, y otra unos dos metros por encima de ella. La última puerta tiene un marco adornado por la figura del mismo rostro extraño que vieron en la entrada de la torre, pero no parece haber ningún modo de llegar hasta ella. El puente atraviesa un agujero, pero desde su posición actual no se puede ver qué hay ahí.

    Cerca de ustedes, en el suelo, hay un pequeño charco de sangre, que extrañamente se ve fresca. Dalia se lleva las manos a la cara en una expresión de sorpresa al verlo, pero de cualqiuer manera se acerca a examinar.

    -Mira esto.

    Mientras te acercas a ella, escuchas unos pasos aproximándose desde la puerta de la izquierda, y parece que Dalia también se da cuenta, pues voltea en dirección a los pasos. La puerta se abre de pronto y deja pasar a varias personas. Son Ghislaine, Brizala, Fegaer y Drayden.

    A Furanku y Säbel

    Al salir de la habitación, se encuentran a Dalia y a James cerca del lugar donde Ghislaine fue atacada. Parecen sorprendidos de verlos.

    A Furanku, Legend y Säbel

    Ghislaine se acerca a los deku.

    -Qué bueno que nos alcanzaron, ¿vieron a Ghalib?

    Dalia niega con la cabeza y suspira.

    -No, llegamos a un lugar donde fue imposible avanzar, no encontramos a tu hermano, lo siento -dice con tono de decepción.

    -No te preocupes, ya aparecerá -dice Ghislaine con tono de condescendencia-. Por ahora estábamos decidiendo que vamos a descansar, está por oscurecer y necesitamos la luz del día para avanzar. Hagamos guardias, propongo que sean tres guardias por parejas, viendo que somos seis. ¿Qué dicen?

    Acciones
    -Libres.




    Noche del 27 de junio del año 769 de la dinastía de Santral

    A Soria

    Aprietas tus puños y te lanzas al ataque. Al principio nadie parece prestarte mucha atención, incluso cuando caminas entre los combatientes, buscando una buena apertura. Pronto encuentras a uno de los compañeros de Ephrym que está dominando a uno de los guardias y le das un buen gancho que lo derriba y lo deja en el suelo. Puedes ver que eso llamó la atención de todos a tu alrededor. Dos de los aliados de Ephrym se lanzan sobre ti y, aunque sigue luchando con otro guardia, el mismo Ephrym les tiene un ojo encima.

    Entonces algo pasa. Una persona más aparece en la escena, uno de los encapuchados. El sujeto de inmediato acuchilla por la espalda al guardia contra el que Ephrym pelea y le hace una seña para que lo siga. Ephrym te echa una última mirada y se lanza corriendo detrás del sujeto. Apartas como puedes a los aliados de Ephrym para tratar de seguirlos.

    El encapuchado y Ephrym corren a través de un pasillo que parece ir girando y ascendiendo poco a poco. Al final, el pasillo termina en una gran ventana por la que Ephrym sale, aparentemente usándola como punto de partida para llegar a otro punto del Palacio. Tú intentas seguirlo, pero el encapuchado se interpone en tu camino y saca dos espadas, observándote con cautela. Cuando volteas para atrás, puedes ver que los dos aliados de Ephrym ya te han alcanzado. Y detrás de ellos están Drina y Kiogh.

    Acciones
    -Libres.

    A Zafiro y Vicho

    Usando la magia de Drina, se las arreglan para subir lo suficiente como para alcanzar las escaleras y, a partir de ahí, aprovecharse de ellas para llegar a la siguiente ventana. Al terminar de subir, encuentran una sangrienta escena. Ahí están los cadáveres de seis guardias y un sujeto que no tiene insignias de ningún tipo. Aún alcanzan a escuchar el eco de pasos al final de un pasillo cercano, así que se lanzan tras ese sonido para intentar averiguar qué sucede. El pasillo parece girar y ascender poco a poco, y al final se encuentran con más personas. Delante de ustedes, dándoles la espalda, hay dos sujetos sin uniformes ni insignias. Más allá, mirando a esos dos sujetos, está Adyna en posición de combate. Un poco más allá, al lado de una gran ventana y amenazando con dos espadas a Adyna, está uno de los encapuchados.

    Acciones
    -Libres.
     
  11. Säbel

    Säbel Administrator
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    -Puede que ya haya conseguido más tablas, si no por cuenta propia, gracias a los mercenarios enmascarados que contrató. Quizá tiene más y solo espera las que tenemos nosotros - me presiono un poco el puente de la nariz - ¿Qué crees que pudiera haber preparado tu padre, además de los mercenarios? ¿Magia? ¿Trampas?

    -Tengo el collar de ave, en cuanto salgamos lo usaré para avisarles.

    Cosa que no hace falta, ya que de alguna forma, los deku nos alcanzaron. Y tampoco vieron a Ghailb.

    Suspiro. Más le vale a ese gordo descarado haberse perdido y encontrar algo emocionante, porque si fue víctima de los asesinos no se lo voy a perdonar nunca.

    Miro a Ghislaine, tomando mi collar de ave:

    -Si quieres podríamos intentar comunicarnos con Ghalib usando esto. No sé qué tan conveniente sea, pero nos podría ayudar a salir de dudas.

    A la propuesta de hacer guardias, asiento.

    -Prefiero tomar la primera o la última guardia - digo a Ghislaine - ¿Cómo va esa pierna? Si necesitas algo solo dilo.

    Después me acerco a Drayden:

    -Lamento haberte asustado asi antes - le acaricio el brazo con cariño - ¿Estás bien? Te veías un poco raro antes.

    Espero a que me conteste, y luego pregunto:

    -¿Con quién quieres hacer la guardia hoy?
     
  12. Zafiro Bladen

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    Oh, por todos los... Qué hace adyna aquí? Pensé.. Oh. Donde el idiota de mi hermano no haya cumplido mis órdenes.. No, creo que ni siquiera fue capaz de presentarlos. Si no, creo que adyna no estaría aquí. Debí haberlo visto venir. Lanzo un suspiro, silencioso, intentando concentrarme para pensar en qué voy a hacer.

    Volteo a ver a Kiogh y susurro lo más bajo posible para él - hay que ayudarla. Me haré invisible para tratar de llegar a ella de la forma más silenciosa posible y veré si puedo aturdir a estos tipos, o dormirlos, lo primero que pueda. -

    Una vez dicho lo que haré, volteo a ver a adyna, y artículo un "te ayudaremos".
     
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  13. Legend

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    -Jeje... buen intento... pero gracias- Almenos lo intento.

    Tras observar la susodicha plataforma y los alrededores, a Dalia se le acaba por ocurrir un plan, y que bueno, porque el incidente de antes me dejo desmotivado, prefiero no usar mis grandes ideas por ahora....

    Claro, el baston! Como no se me ocurrio antes? Y tras subir esta vez si llegamos a algun lado.

    Y resulta ser un cuarto bastante grande, vaya, con tantos accesos por todos lados debe ser un lugar medianamente importante, supongo. Me pierdo con la vista del lugar, asi que no noto la sangre hasta que Dalia me la hace notar, de inmediato desenfundo mi arma y me acerco a ella dando grandes zancadas, esta fresca!.

    -Ten cuidado! Se ve fresca, puede haber algo peligroso por aqui-.

    Y lo siguiente que se escucha son pasos, viene alguien hacia aca, y antes de poder reaccionar ya hemos visto quien era, nuestros compañeros...

    -Ehh.. debemos dejar de reunirnos asi, no?...-.

    Despues Ghislaine procede a preguntarnos por su hermano y Dalia responde de inmediato.

    -Ya van dos veces que me separo del grupo y vuelvo con las manos vacias...- Digo mas para mi mismo que para Dalia o Ghislaine.

    Tras eso, se proponen las guardias y que sean en parejas... aunque mas me interesa saber...

    -Yo puedo tomar cualquier turno de guardia, pero primero quisiera saber... y esta sangre? Saben si paso algo aqui? O les paso a ustedes?- Briza ha mencionado algo de la pierna de Ghislaine, sera de ella este rastro?.
     
  14. Soria

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    ¿Cómo es que Ephrym terminó siendo parte de todo este alboroto? Sé que desde hace mucho tiempo es aliado de, posiblemente, Ghilan y no sé cuántos más involucrados, pero, ¿desde cuándo?

    Eso es lo poco que puedo pensar en medio del combate, y aunque quiero saber las razones por las cuales actúa así, se que no puedo detenerme a pedir explicaciones. Le prometí a Elisia que lo detendría y eso haré.

    Así pues, cuando veo a Ephrym correr, de inmediato lo sigo, pero hay un terrible obstáculo en mi camino, uno que probablemente sola no pueda eludir. El sujeto encapuchado tiene dos espadas, seguramente una es como la que traigo ahora mismo. Escucho más pasos y vuelvo rápidamente mis miradas para darme cuenta que estoy rodeada, pero algo más captan mis ojos: Drina y Kiogh están aquí. Drina dice que va a ayudar. Bien.

    Me vuelvo al sujeto y desenfundo mi propia espada. Necesito obligarlo a pelear en corto. Y aún así, sé que debe tener más armas en su arsenal, debo tener cuidado con su cuchillo. No pretendo luchar con mi espada, pues seguramente estaría en terrible desventaja, simplemente quiero distraerlo y utilizar mis guantes para golpearlo. Me pregunto si esperará a que pelee sólo con mis manos. No tengo la menor idea. Como sea, debo encargarme de este sujeto, darle tiempo a Drina y Kiogh de inmovilizar a los otros tipos para que nos encarguemos del encapuchado. Así pues, mi primer movimiento será acercarme a atacarlo con la espada. El bloqueará o esquivará y probablemente contraatacará. Como sea, trataré de desviar su ataque con mi escama (escudo) y, movimiento peligroso pero quizá necesario, concentrarme en atacar ese brazo con mi espada para drspojarlo de una de sus armas. Su otra espada seguro irá a buscarme, pero trataré (espero) de desviar, o bloquearla, con mi escudo espero que ahora libre. Si noto que no puedo reaccionar lo suficientemente rápido, utilizaré mi escudo eléctrico para defenderme de su ataque, esperando que funcione.

    Tenga éxito o no mi estrategia, me voy a deshacer de la espada y lo obligare a pelear en corto, esquivando/evadiendo su(s) espadas con mis aletas y/o escudo eléctrico (dependiendo de cual espada utilice) y atacandolo con mis puños. Debo acercarme tanto que el rango de sus espadas sea totalmente inútil, una vez ahí intentaré no alejarme más (si puedo aprisionar uno de sus antebrazos, mejor) y estar lista para detener sus intentos de sacar un cuchillo.

    Básicamente sorprender, despojarlo de una (o ambas) de sus armas, acercarme, atacar con mis puños. Mi objetivo es confundirlo/noquearlo. Y tiene que ser rápido, porque aún hay que seguir a Ephrym.
     
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  15. Pali

    Pali Administrator
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    Actualización
    Siguiente: Sábado 18 de noviembre
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    Vicho pierde turno
    Furanku sale del juego temporalmente (vuelve por favor ;_;)

    Noche del 27 de junio del año 769 de la dinastía de Santral

    A Säbel

    -Magia lo dudo, el único mago de la familia es mi hermano. Trampas es posible, puestas por los mercenarios más que nada, así que tendremos que ir con cuidado. Pero yo me refiero a otra cosa, a información, eso es lo que usará en contra de nosotros, estoy segura de que sabe algo que nosotros no, algo sobre el uso de las tablas quizás. En este caso, difícilmente podremos saber sin ir directamente a enfrentarlo.




    A Legend

    Dalia, quien continúa mostrando una expresión de tristeza en su rostro, agacha la cabeza sin decir más.




    A Legend y Säbel

    Ghislaine extiende la mano esperando recibir el collar.

    -Me parece una buena idea, dámelo y yo me comunico con él.

    -Estoy bien, pero necesito descansar -dice Ghislaine-. Hagamos guardia tú y yo en el último turno, así puedes revisarme la herida antes de que estemos listos para continuar explorando este lugar.

    -Ah, eso fue mi pierna, fui atacada. ¿No notan que nos falta alguien? El prisionero recibió ayuda para escapar, y éste fue el resultado -dice, señalando su pierna.

    A Säbel

    -No te preocupes -responde Drayden -fue... no fue nada -dice, suspirando y cerrando los ojos -ya estoy bien, es lo que importa.

    -Creo que voy a hacer la primera guardia, así descanso seguido, odio interrumpir mi sueño. ¿Tú qué me dices?

    A Legend

    -Creo que voy a tomar el segundo turno -dice Dalia -estoy cansada y ya quiero dormir, pero parece que el último turno ya fue ocupado. Tú quédate despierto si quieres, también me gustaría pues, hablar con otros del equipo.

    Dicho esto, Dalia se prepara para dormir, igual que el resto de tus compañeros con excepción de Drayden. Cuando Drayden y tú son los únicos que quedan despiertos, el zora observa los alrededores, y finalmente decide sentarse junto al puente, dejando sus pies colgar en el agujero que éste atraviesa. Decides que parece un lugar cómodo, así que te sientas junto a él. El agujero está vacío, por lo cual es extraño que hay una escalera de madera que conduce hasta el fondo, y una puerta volteada de cabeza debajo del puente.

    -¿Para qué crees que se usaba este lugar? -te pregunta Drayden en voz baja, con cuidado de no despertar a los demás -no me imagino por qué construirían un templo tan alto y de tan difícil acceso. Además de que muchas de sus construcciones están al revés, eso sí que es raro.

    Acciones
    -Libres.

    A Säbel

    -Briza, Briza -escuchas decirte a una voz bajita mientras alguien te toma del hombro y te agita suavemente -despierta, es tu turno.

    Abres los ojos y ves a Dalia despertándote. Entiendes que es tu turno para vigilar, así que te pones de pie y comienzas tu guardia. Al mirar a tu alrededor ves a Fegaer acostándose, al resto de tus compañeros dormidos y a Ghislaine de pie, cerca de la entrada más grande a la habitación, la que no tiene puerta.

    -Ven -te dice la mujer, caminando hacia el exterior.

    Al atravesar el agujero después de Ghislaine, sientes una corriente de aire helado que te causa un escalofrío. Te das cuenta de que estás en el exterior al centro de la torre, pero a una altura mucho mayor que nunca. Frente a ti hay varias plataformas parecidas a la que les sirvió como elevador en la habitación de la pila, son tres de ellas suspendidas por si solas en el aire y posicionadas una tras otra, de manera que conducen hasta piso firme pegado a la pared opuesta.

    -No lo habíamos notado pero parece que ya no nos falta nada para llegar a la cima -te dice Ghislaine señalando hacia arriba.

    Levantas la vista y puedes ver que la cima de la torre está muy cerca, si acaso uno o dos pisos por encima de donde están ahora mismo.

    -No puedo creer que Padre haya cometido esta traición, ¿sabes? Él siempre fue un hombre lleno de honor, el hecho de que haya estado planeando este golpe por tanto tiempo me hace creer que nunca lo conocí realmente. Pero creo que uno nunca termina de conocer a las personas, por más tiempo que pases con ellas. ¿O qué opinas tú?

    Acciones
    -Libres.




    A Soria

    Confiando en que Drina te cubrirá la espalda, te lanzas hacia el encapuchado con la espada en alto, tratando de distraerlo con ello. Tal y como esperabas, el sujeto usa una de sus espadas para desviar fácilmente tu golpe mientras dirige la otra hacia tu costado. Intentas cubrirte, pero el encapuchado es más rápido que tú y su tajo alcanza a rozarte el brazo y abrirte la piel. A pesar de esto, aguantas como puedes el dolor e intentas atacar su brazo con tu espada. Tu estrategia tiene éxito y consigues tirarle la espada. El sujeto, previsiblemente, aprovecha el momento para lanzarte un tajo con la otra arma y tú, incapaz de reaccionar a tiempo, enciendes al instante tu escudo eléctrico para evitar el golpe.

    Entonces tiras la espada al suelo, aprietas los puños y te lanzas a atacar de verdad. Sin embargo, antes de que puedas intentarlo, un golpe en la espalda casi te hace perder el equilibrio.

    A Zafiro

    Te haces invisible de nuevo y le comunicas a Adyna tus intenciones. Entonces te diriges a intentar dormir a los sujetos. Siendo invisible, no te cuesta mucho trabajo acercarte lo suficiente como para trabajar con facilidad. Te concentras en uno de ellos, imaginando que Kiogh te cubrirá con el otro. Sin embargo, cuando el sujeto cae al suelo, te encuentras con que tu compañero se ha quedado parado en el mismo sitio que antes. Intentas dormir al otro, pero Adyna se ha lanzado al ataque y el otro sujeto se ha lanzado tras ella. No tienes tiempo de seguirlo antes de que llegue a ella y le dé un fuerte golpe por atrás con la empuñadura de su espada. Adyna se tambalea un instante, pero se recupera. Sin embargo, ese momento de duda fue suficiente.

    El encapuchado, que ya ha perdido una de sus espadas, lanza un tajo con su otra arma directamente hacia Adyna. Ella apenas alcanza a cubrirse sus aletas, pero deja su espada al descubierto para que el otro sujeto le lance un espadazo también.

    A Soria

    Tambalearte después de recibir ese golpe te costó toda la ventaja que tenías. El encapuchado no pierde ni un instante al ver que te detuviste y te lanza un espadazo del que muy apenas alcanzas a cubrirte. Y en ese momento, percibes con tu vista periférica al otro sujeto también atacándote por la espalda. Afortundamente, haberte percatado, te ayuda a tirarte a un lado justo a tiempo. Te pones de pie de inmediato, esperando tener que enfentarte a ambos sujetos, pero el único que se acerca a ti es el encapuchado. El otro está en el suelo, Drina detrás de él con un poco de humo alrededor de su mano.

    A Zafiro

    Al ver que Adyna se hace a un lado a tiempo, te centras en dejar fuera de combate al sujeto que se te escapó. Sin que se te ocurra una mejor solución, corres hacia él y le lanzas un rayo de descarga a quemarropa. Tu hechizo tiene efecto inmediato. El sujeto cae al suelo y no estás segura de si está desmayado o muerto, pero tampoco tienes tiempo para detenerte a observar porque el encapuchado ya se ha lanzado sobre tu amiga.

    Sin embargo, algo te hace detenerte. Y hace que el encapuchado se detenga también.

    A Soria

    El encapuchado no termina de llegar hacia ti, porque algo captura su atención, la de Drina y la tuya.

    A Soria y Zafiro

    En la gran ventana que tienen al lado se alcanza a ver algo durante un instante. Una gran silueta cayendo desde un nivel superior. Un golpe en el suelo. Alguien ha caído desde lo alto. El encapuchado no pierde tiempo, pasa a ignorarlas a las dos y se asoma por la ventana, ambos brazos por fuera. Un instante después, una nueva silueta cae desde arriba, pero esta vez no hay un golpe. Y en cuanto la nueva silueta pasa, el encapuchado se deja caer por la ventana.

    Cuando se asoman por la ventana, ven un solo cuerpo en el jardín que hay en el nivel del suelo. Y no hay ni rastro de la otra persona o del encapuchado. Sin embargo, sí encuentran algo que les llama la atención. El cuerpo que cayó... está envuelto en una capa que ambas reconocen, una capa con el emblema de la Familia Real de Ikana.

    Se trata del Rey.

    Acciones
    -Libres.

    A Vicho

    Te quedaste quieto, distraído, mientras todo sucedía. Para cuando acuerdas, los dos sujetos están en el suelo, el encapuchado ha desaparecido y Drina y Adyna están asomándose por la ventana.

    Acciones
    -Libres.
     
  16. vichoxD

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    ¿¿Ohh?? ¿Qué?

    Como que me quedé dormido, paralizado... De nuevo. Mierda Kiogh, tienes que parar de hacer eso. ¡Debo estar más atento!

    Noto que Adyna está herida, pero más importante es que ella y Drina están mirando por una ventana hacia abajo. Alguien debe de estar abajo...

    ¡¿Que qué?!

    Espera, espera... Piensa bien...

    ¡¿QUÉ?!

    Es... ese cuerpo es... Es el Rey. ¡Mierda, hemos llegado tarde! ¡Lo han asesinado! Es evidente que, con matar al rey, están asestando un golpe estratégico en la familia real, para debilitar las defensas del Castillo y de la moral general de los soldados para poder hacer que el golpe de estado sea más sencillo.

    Ahora todo tiene más sentido. Era mucho más simple mandar asesinos y que se infiltrasen en Santral para matar al rey que intentar hacer un ataque frontal desde las afueras de la fortificación, ya que eso sería mucho más costoso y engorroso.

    Probablemente Lenzo y sus asociados esperan que ahora se eleve la bandera blanca...

    -Hay que buscar a Tahmid, debemos informarle. Probablemente ahora Lenzo espera que el castillo se rinda y le den el poder a él y a Ghilan... No podemos permitir que eso pase, y para lograrlo habrá que mantener la moral de los soldados lo más elevada posible... Pero, hay que buscar a Tahmid primero. ¿Alguna idea de dónde podría estar? También hay que ocuparnos del cadáver del rey, ponerlo a buen recaudo.
     
  17. Soria

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    Mierda.

    Mierda. Mierda. Mierda.

    Es el rey. Es el padre del príncipe. El peor temor del príncipe se ha vuelto realidad. Su padre está muerto. Y esto está a punto de irse a la puta mierda. Esto me pasa por perder el tiempo antes. Debimos haber venido directamente al Palacio, ¡debí haber venido!

    Con los labios apretados, doy un golpe al marco de la ventana. ¿Esto lo hizo Ephrym solo? ¿Y los guardias del rey? ¿Dónde demonios está Ludo? Escucho a Kiogh y por fin despego mi mirada del cuerpo del rey.

    -No – le digo de inmediato –. No lo toquen. No nos corresponde. Recuerden que somos tan intrusos como esos encapuchados.

    Doy la espalda a la ventana y miro a Drina y a Kiogh.

    -Iré arriba. Tengo que ver con mis propios ojos lo que ocurrió. Me parece buena idea ir a buscar al príncipe, ustedes vayan si es lo que quieren.

    Independientemente de lo que mis compañeros decidan, corro escaleras arriba, al encuentro de Ludo, de la guardia o de quien sea que quede vivo. Si Ludo está vivo será indispensable para cualquier acción que requiera soldados. Mientras corro, me es imposible recordar a Elisia y siento una punzada de culpa al no poder cumplir mi palabra.

    Mierda.
     
  18. Säbel

    Säbel Administrator
    Miembro del equipo

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    -Es probable que sepa algo, si... -aprieto los labios un momento - Y quizá nosotros mismos le facilitamos las cosas sin saberlo.

    Respiro profundo antes de centrar mi atención en Ghislaine.

    -Nosotros llevamos un cofre a Santral, hace tiempo, que resultó tener una de esas tablas. Lo encontramos en Launa, gracias a Drayden - miro de reojo a mi novio - aunque debo admitir que al inicio no pensaba tomar esa cosa. Fue nuestro guía el que sospechaba algo y nos habló de la leyenda de las tablas, pero lo asesinaron antes de poder terminar nuestros asuntos en Launa. Sin nuestro guía no nos quedó más que volver a palacio, y fue tu padre quien nos recibió. Traté de explicar por qué el general volvía muerto y mis sospechas sobre el cofre, pero sólo se lo llevó y a nosotros nos arrojó a los calabozos. Si no es porque Tahmid intervino, probablemente seguiríamos ahi. Si es que no nos ejecutaban acusándonos de asesinato, o algo por el estilo - remato, con cierta amargura en la voz.

    Todo podría ser diferente de no haber encontrado esa cosa, ¿pero de qué sirve pensar en eso? Las cosas pasaron y ya, esto es lo que hay.

    Una vez que Ghislaine me pide el collar se lo paso de inmediato, a ver si asi podemos dar de una vez con Ghalib. No parece ser el tipo que se deje capturar fácilmente, pero si estaba subestimando a los mercenarios. Ojalá no se haya encontrado con ellos.

    La mujer menciona también lo de hacer la última guardia conmigo, ante lo cual estoy de acuerdo y se lo hago saber, asintiendo con la cabeza. El reposo debe ayudarle y creo que todos estaríamos más tranquilos si esa pierna recibe más cuidados anes de movernos. Ojalá el reposo le ayude.

    -Me siento muy estúpida por haberme caído y por preocuparte asi. No sé por qué pensé... -muevo un poco la cabeza, antes de mirar nuevamente a mi novio - Tienes razón, estás bien y eso es lo importante.

    -Haré la última. Ghislaine me pidió que la revise y es buena idea, la herida que le hicieron fue un corte bastante feo, no nos podemos dar el lujo de que no quede bien - sonrío un poco - A mi tampoco me gusta interrumpir el sueño, creo que no me acostumbraré nunca a eso.

    Abrazo a Drayden, dándole un beso rápido en los labios.

    -¿Te gustaría que prepare tus cosas para dormir? Asi ya no te entretienes con eso cuando termine tu turno.

    - - - - -

    Agradezco a Dalia que me despierte y me preparo para mi turno de guardia. Me aseguro que Drayden esté cómodo, lo arropo si hace falta y le dedico una caricia en el rostro antes de ir hacia donde está Ghislaine.

    Salimos por una puerta y la corriente de aire frío me hace respingar. Al darme cuenta de lo alto que estamos vuelvo a sentir un poco de vértigo y centro mi atención en las plataformas. ¿Cómo harían para que se mantengan asi, en el aire, sin soportes evidentes?

    Miro hacia arriba cuando la mujer señala y si, parece que ya casi alcanzamos la cima. Ya casi se termina todo esto y todavía falta la que podría ser la peor parte de todo.

    -Mmm... - me tomo unos momentos para responder - Siempre hay una parte de nosotros que sólo nosotros conocemos. Como una versión muy íntima que nunca compartimos con los demás, ni siquiera cuando son muy cercanos a uno. Se podría decir que sí, nunca se termina de conocer a alguien, o no al menos tan bien como uno lo podría creer.

    Miro a Ghislaine.

    -Por otra parte, ni siquiera el agua es incorruptible, todos tenemos un precio. ¿Crees que le hayan hecho una oferta tan jugosa que difícilmente podría rechazarla? O no sé... quizá tu padre siempre ambicionó tener más poder y ve en esto de las tablas y el golpe una oportunidad de lograrlo. Aprvechándose de todo lo que pasaba con la Resistencia - hago una pausa - Naturalmente no es algo que haría evidente a la gente más cercana, o al menos no de forma consciente. ¿Alguna vez notaste algo raro en su comportamiento? ¿Algo poco común en su proceder o en lo que debería hacer por el reino?
     

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