El Templo de Piedra [En Juego]

Tema en 'Dados' iniciado por Pali, 18 Ago 2013.

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  1. Soria

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    Veo con impotencia que el príncipe entra a la tienda cuando parecía estarse relajando. Me preocupa un enfrentamiento en el estado en que nos encontramos. Debí haber pensado en eso. Ahora mismo tenemos que seguir. Lo único que lamento es arrastrar a Delvin a esta locura.

    Al entrar a la tienda encontramos no sólo a Ephrym, sino a Lenzo y el encapuchado. Lenzo recoge piezas de la mesa que no había visto antes. ¿Gemas? ¿Un soborno? Ephrym se lleva la mano a la espada y yo me relajo para estar lista en caso de que ataque.

    -Tranquilo – digo a Ephrym, con seriedad -. Es momento de que nos expliquen toda la situación. Miro a Lenzo y luego a Ephrym -. ¿Exactamente qué piensan que sucederá ahora que has matado al rey? Al menos ten la decencia de explicarle eso a tu hermana.

    Luego busco al encapuchado desde la oscuridad de la habitación. Seguramente es el lanzacuchillos que entró al palacio. Podría intentar asesinar al príncipe de un solo movimiento, por lo que, discretamente me muevo, con el pretexto de cederle el paso a Elisia, para ponerme cerca del príncipe y usar el escucho (o yo misma) en caso de que algún proyectil se acerque desde las sombras.

    Atenta a la figura del encapuchado, le digo a Lenzo:

    -¿Eso que recogiste fue tu soborno para mantener la boca cerrada? ¿El pago para ocultar las irregularidades en el reino? Ya sabes, los ataques de las piratas, el abuso en Daiton y esas cosas.
     
  2. Furanku

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    Con la velocidad que les caracteriza, apenas Naroh da la orden uno de ellos me ataca con la espada. Sin alcanzar a reaccionar, me corta en una pierna. Venciendo el dolor, conjuro un Rayo de Hielo. Sin embargo, mientras lo arrojo veo a James en aprietos, y sin pensarlo mucho lo desvío a su agresor. El golpe le da de lleno, lo inmoviliza, y de paso el rayo desviado hace retroceder a mi oponente.

    Un pequeño momento de satisfacción cruza mi mente, por lograr desviar el rayo, sin embargo, la felicidad dura poco porque mi ataque atrae la atención de Naroh, quien con una palabra dispara desde su cuchillo. Sin oportunidad de hacer nada, me golpea de lleno, y siento un horrible e intenso dolor en el pecho. Caigo al suelo, incapaz de moverme.

    Quien originalmente me atacó se acerca a mi con intenciones de terminar el trabajo. Será el fin si no me defiendo. De forma que de algún modo consigo fuerzas suficientes para un hechizo más y... suspiro en mi mente, aliviado. Funcionó. Cayó dormido.

    No hay mucho más que pueda hacer. Escucho "éter" una vez más, pero no va a mi. Si lo fuera, no podría evitarlo.

    Escucho algo atrás. Llama mi atención. Trato de dislumbrarlo. Me giro con dificultad y entonces veo algo impactante: la imagen de la tración.

    ¡NO! ¡Maldición! Ghalib cae de rodillas, escupiendo sangre, mientras su hermana lo mira sin emoción alguna. Esa bruja.

    Abre un portal y sin ninguna forma de oponer resistencia todos caemos en un lugar muy oscuro. Es una caía corta, pero con las heridas de batalla me duelen de todos modos. ¿Dónde estamos? Si fue un portal, podría ser cualquier lugar.

    "¿Quién anda ahí?" Escucho, no muy lejos. Entonces veo asomarse a Kiran.

    -Tú... -digo, sin mucha energía.

    Entonces, como un valde de agua fría, empiezo a comprender cosas. Ghilan, parece ser, nunca fue nuestro enemigo final, en cambio lo tuvimos frente a nuestras narices todo el tiempo, e hicimos exactamente lo que quería. ¡Maldita seas, Ghiselaine! Confiaba en Ghalib y por eso no desconfié lo suficiente ella.

    Ahora nuestra ingenuidad te costo la vida... primero Gladius, ahora tú. Nuestro grupo fracasa nuevamente, y el dolor de mis heridas no se compara a la frustración que siento en este momento.

    Me recuesto en el lugar que estoy sin prestar mucha atención, mirando la tenue luz que viene desde arriba. Te crees muy listo, ¿o no, Fegaer? Te usaron como un trapo, y jamás fuiste capaz de verlo... ¿de qué inteligencia te jactas entonces, Fegaer? Parece ser que... sólo soy un niño curioso, incredulo ante todo lo que no sea magia. La decepción llena mis corazón.

    Ahora Ghalib está probablemente muerto, y no hay nada que pueda hacer al respecto. Quiza peleamos bien arriba, pero... ¿de qué sirvió? La batalla estaba decidida desde que entramos a la Torre y ni siquiera fui capaz de verlo.

    -¿También te la jugaron, viejo? -Digo con un vocabulario y un tono de desinterés nada propios de mi, mintras giro la mirada hacia Kiran, lo apenas suficiente para verle el rostro.

    Ghalib está muerto, mis compañeros heridos... mi cuerpo está inservible, mis animos por los suelos y mi confianza destrozada... pero una muy pequeña parte de mi, en el fondo, no quiere rendirse. ¿Qué harás ahora, Fegaer? ¿Qué haremos todos nosotros? Yo... no lo sé... Sólo... me recostaré un poco más en este frío piso... mientras escucho lo que tenga que decir Ghilan.
     
  3. vichoxD

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    Respiro un poco más tranquilo al notar que Tahmid se está calmando. Sin embargo, siento que todavía...

    Mierda. Justamente al idiota de Ephrym se le ocurre la idea de mirar hacia nosotros, y el principito estúpido no hace nada mejor que seguir sus impulsos en la peor de las situaciones. Mierda, mierda, mierda. El príncipe avanza hacia la tienda, y Adyna lo sigue. No hay remedio, tendré que ir con ellos.

    Dentro de la tienda, están quienes esperaba que estuviesen... Lenzo, Ephrym y... ¿Qué? Es... es... es el tipo de la montaña, el tal "Señor Kakariko". Hmm... Él, o alguien de su grupo debió ser quien perpetró el asesinato del Rey, eso está claro. Noto cómo reacciona y se echa para atrás, y muy difícilmente aquello signifique sorpresa o incluso algo de miedo... se está preparando, poniendo en posición. Ephrym pone su mano en la espada, como es esperable, y Lenzo, muy nervioso por lo que veo, recoge de la mesa unos cristales triangulares. No sé me ocurre qué serán, y, al contrario de Adyna, dudo que sean sólo una gema preciosa que utilizaron para comprar a Lenzo. Adyna hace que Elisia pase, y cambia un poco su posición, muy probablemente queriendo anticipar cualquier situación indeseada.

    Pongo mi mano en la empuñadura de mi espada con disimulo. Esto podría tornarse crudo para nosotros si nos descuidamos por un solo segundo. Aunque, pensándolo bien, quizá Adyna no crea realmente que las gemas triangulares sean un soborno, y la pregunta es sólo un anzuelo para sacarle información a Lenzo. Si ese fuere el caso, no creo muy posible que Lenzo caiga tan fácil... ahora, es una buena forma de iniciar el diálogo.

    Miro con rapidez de un lado a otro, procurando que nada se me vaya de la vista, y poniendo especial atención sobre Kakariko. También sobre Tahmid... no puedo permitir que sus impulsos vuelvan a ganarle. Esta vez detendré el derramamiento de sangre, pero tengo que ser precavido... Si la situación lo amerita, habrá que utilizar la violencia, pero hay que agotar las demás posibilidades antes. Por el momento, no diré nada. Veamos qué le responde Lenzo, y qué dira Ephrym, y sobre todo, qué hará Tahmid con ello.
     
  4. Zafiro Bladen

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    Reconozco fácilmente la impulsividad, por que yo me la paso actuando así. Pero Tahmid... Me gana por mil vueltas.

    Suelto un pequeño suspiro, intentando no ponerme más nerviosa de lo que estoy, siguiendo rápidamente a los demás y al propio príncipe que al parecer ignoró todo esfuerzo que hacen para que no ponga la situación peor. Y al parecer, de cualquier forma, esto se pone peor.

    Logro reconocer al tipo que nos encontramos cerca del lugar pirata y abro un poco los ojos. Atenta a lo que ocurre alrededor, de inmediato comienzo a concentrarme para lanzar un hechizo que aturda al primero que intente hacerle algo a Tahmid. Solo es cuestión de tiempo. Siempre es cuestión de tiempo.
     
  5. Xavier

    Xavier Xanatos Gambit
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    Actualización
    Siguiente: Martes 26 de marzo
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    A Zafiro

    Abres los ojos. No tienes idea de dónde estás. No recuerdas nada. Estabas en el campamento y...

    Estás acostada en una cama suave y cómoda. Traes puesta una bata corta, del tipo que usas para dormir. Desconoces el techo. Giras la cabeza hacia tu derecha, hacia el borde de la cama. Es una habitación desconocida. Pero en una pared puedes ver una pintura que Lena te dedicó hace un par de años. Retrata a un muchacho sentado en un balcón, bajo la luz de la luna, estudiando un libro. Tu hermana de verdad tiene talento para la pintura.

    Volteas para el otro lado. Lo primero que ves es una espalda ancha, musculosa y atractiva. Te suena familiar, aunque no estás segura de por qué. Tu movimiento parece haber despertado a tu acompañante. Lo ves acomodarse lentamente, para quedar boca arriba y voltear hacia donde estás.

    Y te das cuenta de que es Kiogh.

    A Vicho

    Cuando abres los ojos, te encuentras a ti mismo acostado de lado. Estás en una cama. En una habitación desconocida. Traes puestos solo unos pantalones delgados, como los que sueles usar para dormir. El colchón abajo de ti es suave y cómodo, mucho más de lo que estás habituado. Una cama para personas ricas. Tu familia nunca tuvo el dinero para esto, y mucho menos tuviste acceso a algo así luego de escapar de tu pueblo natal.

    Estás confundido. Recuerdas haber estado en el campamento y...

    Movimiento atrás de ti te distrae de tus pensamientos. Te volteas lentamente y te topas con Drina acostada a tu lado, también con ropa para dormir. Los ojos de los dos se conectan por un instante.

    A Vicho y Zafiro

    Antes de que puedan terminar de reaccionar, unos pasos rápidos y cercanos los distraen. Se empiezan a incorporar rápidamente, atentos al posible peligro, pero algo cae rápidamente entre los dos en la cama. Es un niño. No debe tener más de ocho años. Trae una camisa y unos pantalones que le llegan a media pantorrilla, pero está descalzo y despeinado. Da la impresión de acabar de levantarse de la cama. Tiene ojos pequeños y rasgos afilados, muy similares a los de Kiogh. Pero su pelo es distinto. Castaño claro, casi rubio.

    El niño voltea de un lado a otro para verlos.

    -Mami, papi, ya despiértense -les dice-. Acuérdense que me prometieron que íbamos caminar un poquito por la playa camino a la casa de mi tía Briza. ¡Si no nos vamos pronto, vamos a llegar tarde!

    El pequeño se pone mucho más serio repentinamente, como si acabara de acordarse de algo muy feo.

    -¿Todavía está llorando? -pregunta con voz quedita-. ¿Mi tía Briza?

    Acciones
    -Libres.



    A Säbel

    Estás recibiendo un abrazo muy fuerte, la mujer que te lo está dando está sollozando. No sabes cómo llegaste aquí, lo último que recuerdas es estar en la torre, esperando respuesta de Ghilan. El abrazo dura un rato que se siente como una eternidad por lo incómodo que es recibirlo de un extraño. Cuando finalmente se separa de ti, miras su rostro y la reconoces al instante, es Robin, aquella mujer que conociste en Barat. Sus ojos se ven rojos e hinchados, parece haber estado llorando mucho. Está vestida completamente de negro.

    Miras a tu lado y ves que James está ahí, vestido con un trajecito negro, luce tan confundido como tú lo estás y tiene unas manchas extrañas debajo de sus ojos. Observas tu alrededor, estás en el interior de lo que parece ser una casa muy bonita, muy bien amueblada y adornada. Una de las paredes tiene varias pinturas, la más grande de ellas es la que llama tu atención. Son dos zoras retratados de lado, viéndose de frente y sosteniéndose las manos. Podrías jurar por los detalles que son tú y Drayden, pero no le encuentras mucho sentido a esto, pues no conoces esta casa, nunca habías estado ahí. Estás en lo que parece ser la sala de la casa, que es amplia y acogedora. Hay unas velas encendidas que emiten agradables fragancias que te hacen recordar la casa donde creciste, pero sabes que definitivamente no es donde estás.

    -El funeral ya casi va a empezar -dice Robin -Kiogh y Drina se están tardando. Si no vienen pronto será mejor que nos vayamos sin ellos.

    Sientes que tus ojos te arden y se sienten mojados, parece que tú también estuviste llorando.

    Acciones
    -Libres.

    A Legend

    Estás de pie en una casa que no conoces, el ambiente te resulta familiar pero sabes que no has estado ahí antes. El espacio en el que estás es una sala de estar amplia, bien amueblada y acogedora. Escuchas sollozos, volteas al frente y miras a dos mujeres zora abrazándose, una de ellas es Brizala, la otra te tardas un poco en darte cuenta de que es Robin, la zora que conocieron en Barat. Ambas van vestidas completamente de negro, y cuando se separan del abrazo puedes ver que ambas tiene cara de haber estado llorando.

    -El funeral ya casi va a empezar -dice Robin -Kiogh y Drina se están tardando. Si no vienen pronto será mejor que nos vayamos.

    No sabes de qué funeral habla, pero te das cuenta de que tus ojos estuvieron goteando savia, pues la sientes en tu cara. Todos parecen estar muy tristes y no entiendes por qué.

    Acciones
    -Libres.



    A Furanku

    Miras a tu alrededor, estás confundido. Estás en el interior de un pequeño templo pero no tienes idea de cómo llegaste aquí. Estás sentado en una banca de madera que está hasta adelante. Hay seis ataúdes frente a ti posicionados en paralelo. Sentado a tu lado está Delvin, el novio de Adyna al que no habías visto desde que sus grupos se separaron en Antigua Ikana. Hay más personas a su lado, pero nadie que reconozcas. Todos, incluido tú, están vestidos de negro.

    -Fegaer, escuché rumores sobre... "ella" -comienza a decirte Delvin en voz baja-. Se dice que el Rey y la Reina vienen en camino y estarán aquí en cualquier minuto, y obviamente vienen acompañados por... "ella". Esa maldita va a tener el descaro de pararse aquí, en el funeral de sus propias víctimas, y hacer como si no fuera la responsable. Elisia me dijo que advertiría a los demás para que mantuvieran la compostura y tú tienes que hacer lo mismo. Sé que será difícil porque tú eres quien dirá el panegírico, por eso te advierto desde antes, para que te tranquilices cuando la veas entrar. ¿Ya sabes bien lo que vas a decir?

    No tienes idea de qué está hablando Delvin, ni a quién se refiere cuando habla de "ella", pero parece muy serio.

    Acciones
    -Libres.



    A Soria

    Abres los ojos, confundida. ¿Dónde estás? ¿No estabas esperando la respuesta de...?

    Tu ropa te incomoda. Entallada, gruesa, rígida. Te recuerda a...

    Volteas hacia abajo y te topas con un uniforme. Un uniforme como el que vestías cuando eras guardia de tu ciudad, con todo y el peto reglamentario de cuero por debajo. Pero el uniforme es distinto. Los colores son distintos. Morados y no verdes, como solías tener. El escudo bordado sobre tu pecho muestra una torre, el emblema de la Familia Real. Es el escudo de la guardia de Santral. Pero hay algo distinto en el diseño: Una corona delgada colocada por encima de la torre. Sobre tu brazo hay una banda oscura. La seña de un Capitán. Atado por un lado de tu cinturón encuentras un hermoso látigo. Del otro lado, una espada corta.

    Miras alrededor. No distingues el sitio en el que estás. Es un camino en el despoblado. Hay más personas a tu alrededor, al menos una veintena, formadas y portando el mismo uniforme que tú. Pero ninguna tiene una banda como la tuya. Hay humanos y zoras, principalmente varones pero también algunas mujeres. Todos están formados en dos líneas paralelas, sus posturas firmes. Están esperando algo.

    Y en efecto, a los pocos momentos escuchas cascos golpear contra el suelo y ruedas crujir por el peso y el movimiento. Cinco carruajes se acercan, cuatro más pequeños y uno más grande. Los guardias esperan muy quietos, en completo silencio hasta que los carros se colocan a una distancia pruedente de ustedes. Un sujeto que también tiene un uniforme como el tuyo se baja de inmediato de uno de los carruajes pequeños y abre la puerta del grande. Y de él baja Tahmid, vestido con un saco y pantalones blancos y una lujosa capa roja. Conoces esa capa porque la has visto antes. Es la capa que llevaba su padre, la capa del Rey. Tahmid de inmediato se gira y tiende la mano hacia el interior del carruaje. Una mano delgada y delicada la sujeta con firmeza. Ves salir a una mujer, vestida con ropa de viaje, aunque de apariencia bastante lujosa: Unos pantalones oscuros estrechos y una camisa morada. Confundida como estás todavía, te tardas un instante en recordar quién es, pero pronto la reconoces. Ghislaine Kiran.

    Ghislaine toma el brazo de Tahmid y los dos caminan hacia donde estás. Todos los soldados a tu alrededor saludan con una mano en el pecho. Por un instante, te viene algo a la mente. Una imagen. La espalda de Tahmid, firme, protegiéndote mientras caes hacia el vacío.

    Tahmid le echa una mirada dura a los otros guardias y luego sus ojos se centran en ti.

    -Buen trabajo -dice Tahmid sin especial amabilidad-. Apenas recibimos tu mensaje, salimos de Dalbergia.

    -El funeral va a empezar pronto, ¿no? -pregunta Ghislaine esbozando media sonrisa-. Tendremos que darnos prisa para hacer acto de presencia. Quiero que tú -Ghislaine te señala con la mirada- estés de pie a nuestro lado. Es el honor mínimo que te mereces. ¿Estás lista?

    De los otros carruajes se están bajando más guardias. Unos pocos tienen uniformes como el tuyo, pero la mayor parte traen uniformes azules con el emblema de la torre como lo conoces de siempre. La guardia del Rey.

    -¿Y bien? -pregunta Tahmid-. ¿Nos escoltarás al pueblo o esperas que nosotros te llevemos de la mano?

    Acciones
    -Libres.
     
  6. Zafiro Bladen

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    Despierto, desorientada. Donde?... Donde estoy? Me siento en la cama, frotando levemente mis ojos. Algo pasó. Esto no es lo que estaba haciendo. Estábamos en... En el campamento. Y...

    No logro recordar por qué o como estoy aquí.

    Siento un movimiento a lado de mi y volteo por inercia. Una...

    Wow. Una espalda..?

    Heyy... La conozco.

    Ladeo levemente la cabeza, confundida. Quién... Quién es? Entonces se mueve por completo, y mi sentimiento de confusión se reemplaza por uno de terror.

    QUÉ HICISTE, DRINA?!

    Me muevo lo más lejos que puedo de él, a punto de levantarme, cuando recuerdo que estaba acostada, cosa que agranda más mi miedo, así que, levanto las sabanas y compruebo que al menos, AL MENOS, tengo una bata.

    Mi mirada vuelve hacia él, completamente muda, con la cara ardiendo de vergüenza, cuando unos pasos rápidos me distraen e inmediatamente giro mi anillo.... Y lo que veo me desconcierta un poco más. Un niño pequeño!

    Un... Niño pequeño con los razgos de Kiogh... Y mi cabello. Ay no. Nononono. No. No. Pego un pequeño salto cuando me llama mamá. MAMÁ? CUANDO ME CONVERTÍ EN MAMÁ? CUANDO PARÍ A UN BEBÉ? CUANDO ME EMBARA- NO, Y DE KIOGH? QUÉ ES ESTOOO?

    El niño nos dice que le prometimos ir a caminar a la playa antes de ir a casa de Briza. Eh? Entonces su carita se pone más sería y lo que me pregunta me alarma aún más. Llorando?! Qué... Qué ha pasado?

    Abro la boca para preguntar pero.. Pero qué va a saber un niño? O en este caso... Mi hijo? Ay... Qué está pasando?..

    Volteo a ver a Kiogh, muy confundida y con ganas de llorar de frustración. Pero me las trago y me dirijo al niño, pasándome una mano por la cara. Briza llorando..? ... Suena a algo malo.

    - No... No lo sé, cariño. - respondo, en voz baja, mientras me acerco para abrazarlo. No sé qué está pasando, pero el pobre no tiene la culpa. - Quieres que... Que te vista? O lo harás tú? - pregunto al pequeño. Quizás lo mejor sea actuar lo más discretamente posible. Por qué totalmente no recuerdo NADA y eso me perturba mucho.
     
  7. Soria

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    Estoy totalmente segura de que....

    ... de que yo no me encontraba en este lugar.

    Miro mi atuendo y noto que es totalmente diferente al que portaba. Estoy segura de que me encontraba en el campamento, a las afueras del castillo de Santral, con el rey recientemente asesinado por Ephrym, encarando a Lenzo y preocupada por proteger al príncipe de uno de los encapuñados.

    Pero todo eso ha desaparecido. Estoy en otro lugar, es de día, no hay ejército sitiando el castillo y mi uniforme es el de un capitan. ¿Capitana? Eso es imposible, yo abandoné el ejército.

    Sin embargo mi visión se empeña en mostrarme estas imágenes.

    ¿Dónde está Delvin? ¿Dónde están los demás?

    Guardo la calma, tengo que actuar normal. Lo más normal que se pueda en esta clase de situación. He visto cosas diferentes e increíbles. Quizá todo esto es irreal, quizá es un sueño, como cuando vi en el pozo. Quizá estoy atrapada en una suerte de pesadilla. La pregunta es cómo llegué aquí y cómo mierdas voy a salir.

    No tengo más tiempo de pensar porque entonces llega un carruaje del que aparece el príncipe. Estoy a punto de sonreír de alivio y de acercarme a él como si encontrara un rostro amigo cuando noto algo: está vestido como rey. El príncipe no es príncipe, es un jodido rey.

    ¿Qué mierdas pasa?

    Del carruaje también aparece una mujer. Ghislaine, la hermana de Ghalib. Esto es raro. Todo esto es tan retorcido, tan fuera de lugar, que me cuesta trabajo mantener la compostura. Soy capitana, sé perfectamente lo que todos esperan de mí. Sin embargo, entrecierro los ojos. ¿Cómo es que esta mujer es la reina?

    Mientras el príncipe-rey se acerca, me viene una imagen a la mente. Yo cayendo al vacío, la espalda del príncipe frente a mí.

    ¿Soy la única que recuerda todo o él también se sentirá como yo?

    Interesante. Me pregunto a qué trabajo se refiere. Miro con seriedad intensa al principe en busca de algo en su semblante que me diga que él también está atrapado en la pesadilla conmigo. Pero entiendo que si está "de mi lado" no va a darme ninguna señal. Él es un excelente actor, si es quien recuerdo estará esperando el momento oportuno para actuar.

    De acuerdo. Es justo lo que debo hacer yo también, mantenerme en personaje... sea cual sea.

    Vaya, parece que soy una suerte de heroína. ¿Qué habré hecho para que me concedan "el honor"? Y ahora que lo pienso, ¿dónde está Ghalib? ¿No va a aparecer en este sueño? ¿Y qué habrá sido de Gladius?

    Como sea, parece que, para poder encontrar una salida, debo conocer este sueño. En el peor de los casos, podría viajar a Termina a buscar al alcalde. O quizá... la Torre.

    La puta Torre.

    Me llevo una mano al pecho e inclino la cabeza. No digo nada, simplemente acompaño a "mis majestades". Asumo que mi compañía me va a acompañar. ¿Estará Ludo a cargo de la guardia personal del rey?

    Necesito información, debo obtenerla de alguna manera. Al menos un poco de contexto. Por eso observo a los soldados que me acompañan. Me pregunto si... me sé sus nombres.

    Observaré a todos y cada uno. Necesito encontrar alguno que parezca... de confiar... o de mi confianza.
     
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  8. Säbel

    Säbel Administrator
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    ¿Eh? ¿Quién me abraza?

    Al separarme de la persona que me abraza, resulta que es Robin. ¿Qué hace aquí si..? No, espera... ¿Qué es esto? ¿Por qué estoy en una casa con una Robin en evidente luto si yo estaba en la torre, llorando porque Ghalib probablemente está muerto? ¿Y tratando de hablar con su papá?

    Volteo de inmediato a mi alrededor, buscando a los demás. Solo James está conmigo, no hay rastro de Dalia, Fegaer ni Drayden. Y estoy en una casa que no conozco. ¿Por qué todos estamos vestidos de negro? ¿De quién nos estamos doliendo? ¿Y por qué lo hacemos en primer lugar, maldita sea, si ni siquiera estábamos aquí? ¿De quién es esta casa y qué hace una pintura mia y de Drayden en el centro de esa pared? ¿Y por qué demonios me arden tanto los ojos? Es decir, recuerdo haber llorado de pura frustración, pero no como para sentirme asi...

    Bien, entonces alguien si se murió y aparentemente es algo que nos importa mucho a todos, ¿pero quién? ¿Será el funeral de Ghalib?

    -Entiendo - digo, con la voz un poco tensa - Sólo... sólo esperemos unos momentos más, ¿si? Necesito... sólo un momento...

    Necesito tratar de averiguar qué demonios está pasando aqui. Kiogh y Drina ni siquiera estaban cerca de nosotros, ¿por qué salen a colación aquí?

    Me separo de Robin y me acerco a la pared de las pinturas para verlas, deteniéndome enfrente de la más grande: si que somos Drayden y yo, y esto es muy parecido al retrato que tenían mis padres en la sala. De hecho las velas aromáticas son muy similares a las que tenía mamá en casa la última vez que la vi, cuando huía con Drayden.

    Entonces... ¿entonces esto es mi casa? ¿Y vivo con Dray? ¿Pero cómo? ¿Cuándo nos casamos?

    Es entonces que una idea terrible comienza a asomarse en mi mente. Robin definitivamente no estaría aquí para dolerse de la muerte de Ghalib.

    El muerto es Drayden. A quien vamos a velar es a Dray.

    Siento como todas las tripas se me tensan, como si me ahogara. Estiro una mano para tocar la pintura y cierro los ojos con fuerza, un momento, mientras trato de recomponerme. Por un momento tengo unas ganas terribles de llorar, pero me arden tanto los ojos que ya ni las lágrimas me salen.

    Respiro profundo. Esto no es real, no puede ser real... o al menos no es lo real que estábamos viviendo. Me pregunto si esto tiene que ver con lo que hizo Ghislaine y ese guante extraño. Apostaría mis dos aletas a que esto tiene que ver con magia, asi que trato de detectar si la hay en el ambiente.

    Lo logre o no, respiro profundo y me giro a ver a James un momento, y luego a Robin.

    -No me gustaría ir sin Kiogh ni Drina, pero de cualquier forma los veremos en el funeral - respondo, tratando de mantenerme tranquila - Creo que podemos irnos, estoy segura de que nos alcanzarán pronto.
     
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  9. vichoxD

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    ...

    ...

    ¿...?

    ¿Dónde...?

    Mis ojos comienzan a abrirse, como paños que tratan de limpiar el difuso y manchado vidrio de mi vista. Acto seguido empiezo a recolectar información sobre dónde estoy. Me encuentro sin mucha ropa, en la cama, recién despertando. Lo último que recuerdo es haber estado en el campamento, impidiendo al príncipe...

    ¡Mierda!

    Mi corazón da un pequeño sobresalto, pero trato de calmarme al instante. ¿Será que todo ya acabó y nos hirieron de gravedad, dejándome inconsciente? No, imposible, mi cuerpo no se haya dañado y no siento ninguna incomodidad en especial. La cama, de hecho, es muy cómoda, y sería idílico pensar que en un escenario así me tendrían tan bien cuidado. Esto es muy distinto... necesito más información.

    Repentinamente, siento un movimiento detrás de mí. ¿Estoy compartiendo cama con alguien más? Me doy vuelta para ver de qué proviene el movimiento, y al verlo, una sensación de estupefacción y horror recorren toda mi espalda. ¡Es Drina! Pero, ¿por qué? Esto no tiene sentido alguno, ¿qué haría yo acostado con ella si no es por...?

    Y en un momento, nuestras miradas se cruzan rápidamente, y puedo notar que Drina está igual de perdida que yo. ¿Acaso nadie sabe qué mierda está pasando aquí?

    Sin embargo, unos rápidos pasos interrumpen abruptamente mis cavilaciones, poniéndome en alerta, y de un momento a otro, algo cae en la cama, entre Drina y yo... y es... ¡Un niño! No ha de tener más de ocho años y... y... Se parece a...

    Nah, imposible.

    Mierda, es demasiado obvio para negarlo. ¡Se parece a mí! ¡Y su pelo es igual al de Drina! Esta vez te superaste, Kiogh, ¿¡qué mierda hiciste ahora!?
    Espera, hombre, espera. Esto está superando los límites de lo cuerdo y lo racional... trata de pensar bien, lógicamente. Reúne toda la evidencia que tienes y trata de conectarla. Lo último que recuerdas a ciencia cierta es lo que estaba sucediendo con Tahmid y los demás en la carpa, ¿no? Bien... la existencia de este niño sólo significa que-

    Y de repente la criatura se pone a hablarnos, interrumpiendo mis pensamientos.

    ¿Papi? Ay, esto sólo confirma mis sospechas... ¿Y qué es eso de "tía Briza"? Entonces Brizala también está aquí... Pero no debes dejarte llevar, Kiogh. Nada cuadra acá, y es tu propósito desvelar el secreto de esta tan convincente ilusión... si es que lo es. En lo que al niño respecta, tras decir lo último, su cara se pone más seria y nos pregunta que si Brizala sigue llorando. ¿Y por qué estaría llorando? ¿Qué es lo que sucede aquí?

    Drina me mira con expresión de confusión y angustia. Es tal como me siento yo, pero no debemos dejarnos llevar por lo que está pasando. Ella es la primera en contestarle el niño, diciéndole que no sabe si Brizala sigue llorando, lo abraza y le ofrece vestirlo. Yo por mi parte me incorporo, y espero a la respuesta del niño. Después de ella, le digo:

    -Habrá que apresurarnos, de cualquier forma... No queremos llegar tarde, ¿cierto?

    Bien Kiogh, ahora es que debes pensar con claridad. De poca información dispones, pero algo puede sacarse a la luz. Lo último que recuerdo es lo que sucedió en la tienda con el príncipe, luego de eso hay obscuridad, y tras ello, esto. Creo que la única conclusión que puedo sacar al respecto es, tomando en cuenta la aparente edad del niño, que ha pasado ya bastante tiempo de los últimos incidentes, y que todavía tengo relación con algunos de los miembros del grupo de Tahmid, como Briza y Drina. Sin embargo, el que no recuerde nada entre esos tiempos y ahora me desconcierta completamente. ¿Por qué no podría recordarlo? Es decir, tuve un hijo, y más encima con Drina. ¿Por qué no recordaría semejante acontecimiento en mi vida? Ciertamente hay algo fuera de lo ordinario aquí, y si bien poco entiendo del tema, algo me hace creer que es magia. Quizá algún tipo de magia ilusoria, o de alteración de los sueños. Es probable que nos hayan dormido después de lo que pasó en la tienda. En ese caso, ¿Por qué se molestarían con introducirme esta pesadilla? No ganarían nada, pues si quisieran extender mi letargo podrían seguir durmiéndome con el hechizo.

    Hay algo más. Desconozco su naturaleza, pero hay algo extraño que está hilando estos sucesos aparentemente ilógicos, y voy a descubrir qué es.
     
  10. Legend

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    Que... que paso? Donde estoy?... Que estaba haciendo?....

    No puedo recordar...

    ... que es ese sonido?... son... sollozos... un momento... Brizala? Robin? ... de luto?...

    Que esta pasando? No entiendo nada... aunque...

    Tras llevar mis manos a mi rostro noto como he estado llorando, pero porque? tambien soy parte de este funeral? A quien estamos velando? Necesito preguntarle a Briza y a Robin, la persona a quien despedimos sera tan importante que me ha dejado con este vacio temporal?

    Intento buscar con la mirada, en pos de algo, lo que sea, que me ayude a entender que pasa, sonare como un loco si me acerco a las chicas a preguntarles de quien es? No es de Kiogh ni Drina, entonces?..

    Por lo que Briza dice, ella sabe de quien nos despedimos, asi que soy el unico que no lo sabe? Diablos, debo preguntar...

    -Ehh... d-disculpen pero...- Intento secarme los ojos -... estamos esperando para... enterrar a alguien?... No recuerdo...-.
     
  11. Furanku

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    Miro a mi alrededor...

    Me siento perdido....

    ¿Dónde estoy? Pareciera ser... en el interior de un pequeño templo.

    No entiendo. Es... como si todo un periodo hubiese sido borrado.

    Estoy en una banca de madera. Y... ¿qué es eso? ¿Ataúdes? Hay seis de ellos, en paralelo. ¿Una pequeño lapso de memoria viene a mi mente? ¿Serán "ellos"? Aunque... ¿Quiénes son "ellos"?

    A mi lado está... ¿Delvin? Sí, Delvin. No lo veía desde... la Antigua Ikana. ¿No nos habíamos separado ahí? Hay... más personas... no reconozco a ninguno. De negro... todos están de negro. Espera, yo también. Supongo, entonces, que esto es un funeral. De pronto, mis pensamientos son interrupidos. Delvin me habla, surrurando.

    -¿"ella"...? -Susurro también. No estoy seguro... aun así, su forma de hablar con tanta molestia me hace pensar en Giselaine... ¿Se decía así? Hay... algo que me molesta respecto a ella... pero mis recuerdos recientes son algo borrosos, aunque vuelven lentamente. Torre... Sigo teniendo una laguna que no logro despejar. ¿Cómo llegué acá?.

    -Espera, ¿Panegírico? ¿Yo? ¿Por qué el más callado del grupo tiene que hablar al frente?
     
  12. Pali

    Pali Administrator
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    Actualización
    Siguiente: Sábado 6 de abril
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    A Furanku

    Una pequeña sonrisa se dibuja en el rostro de Delvin.

    -Mal momento para hacer bromas -te dice -pero eso ya está en el pasado. No te podrías haber convertido en nuestro líder si siguieras sin poder expresarte como lo haces ahora, ¿verdad? Tus discursos nos inspiran y nos mantienen en esta lucha, así que espero que sí vengas preparado. Aunque sé que para este punto no necesitas preparación y las palabras te salen de manera natural.

    Poco después, Elisia llega, los saluda y se sienta junto a Delvin.

    -Ya le advertí a unos cuantos -dice dirigiéndose a Delvin -me faltan algunos, pero lo haré en cuanto lleguen. Sólo espero que no tarden.

    Delvin asiente con la cabeza en aprobación.



    A Vicho y Zafiro

    -Yo puedo solo -dice el niño inflando el pecho con orugllo-. Solo quería... que se apuraran.

    El pequeño les dedica una enorme sonrisa, salta de la cama al suelo con bastante agilidad y sale corriendo de la habitación a toda velocidad, dejándolos solos. Independientemente de lo que hablan o dicen, terminan buscando en el armario de la habitación y encontrando ropa que parece ser de ambos, del estilo y tamaños que favorecen. Se visten y se arreglan como pueden antes de que el niño, ya vestido con camisa, zapatos y pantalones, vuelva con ustedes para apurarlos.

    Al ser conducidos por el niño tienen tiempo de explorar ligeramente la casa en la que están. Es un edificio de una sola planta, pero amplio y ricamente amueblado. El ambiente no es tan elegante como la mansión de los padres de Drina, pero definitivamente es la casa de una familia de clase alta. Y salen de la casa para toparse con un pueblo de tamaño modesto que no reconocen. Su casa es la más elegante entre todas las que alcanzan a ver. Algunas personas los saludan con amabilidad al verlos pasar. Afortunadamente no necesitan saber a dónde van, porque el niño sale corriendo, aparentemente hacia la playa. El pequeño corre por la arena dando saltitos y tienen que apurarse para alcanzarlo. Y terminan llegando a una cabaña solitaria construida sobre unas rocas en el borde del agua. Afuera de la cabaña encuentran personas ya.



    A Säbel

    Usas tu hechizo para intentar detectar magia en el ambiente, pero no encuentras nada en las cercanías. Esto te resulta extraño, pues últimamente, cuando usabas ese hechizo, siempre encontrabas objetos que llevaban tú o tus compañeros, pero ahora nadie parece portar nada mágico. Entonces te acuerdas de las tablas, ¿qué fue de ellas? Varios recuerdos aparecen en tu mente como imágenes repentinas e instantáneas. Primero las tablas, luego Ghalib desangrándose en el suelo, luego Ghilan con ustedes en una celda, luego la sensación de que la torre se caía y comenzabas a caer hacia arriba. Abres los ojos y vuelves en ti, sabiendo que no encontraste nada mágico pero con la sensación de que hay algo que ocurrió en esa torre que no recuerdas bien.

    A Legend y Säbel

    -Muy bien, después de todo, ya conocen el camino -dice Robin -vayamos.

    La preocupación se ve en el rostro de Robin. La muchacha se acerca a James y se agacha, le pasa la mano por la cabeza y acaricia su follaje.

    -Sé que parece un sueño -dice, dirigiéndose a James-, pero es real. Dalia y... Drayden -su voz se corta un poco cuando menciona al zora -los perdimos, y todo es culpa de esa mujer. No sé si lograremos detenerla alguna vez, ése era nuestro último plan y falló horriblemente. Siento impotencia pero a la vez miedo, y también me siento muy cansada para seguir luchando. Imagino que debes estar pasando por algo similar, esa mezcla de emociones es difícil y confunde, pero debemos ser fuertes, ahora más que nunca.

    Al salir de la casa hay varias cosas que llaman su atención. El sonido del oleaje del mar es lo primero que les indica que están en una playa, al mirar hacia atrás notan que la casa está sobre unas rocas a la orilla del mar. Los olores, la sensación de la humedad, la temperatura y la distribución de los edificios aledaños los hace recordar Launa. ¿Podrá ser la reconstrucción de ese pueblo? ¿O es alguna otra playa cercana? Después de todo, no recuerdan que esa casa estuviera ahí, pero es indiscutible que todo se ve muy parecido.

    Apenas están comenzando a apreciar el paisaje cuando escuchan unos pasos apresurados acercarse. Al voltear, ven a un niño humano pequeño de pelo muy claro, casi rubio. Sus ojos son pequeños también y tiene rasgos muy afilados. Lo primero que hace es ir directo hacia Brizala y abrazarla de las piernas.

    -¡Tía Briza! -dice con emoción.

    El niño se separa de Brizala y se para a la distancia suficiente para mirarlos a los tres de frente.

    -¡Tío James! ¡Robin!

    -Hola, Kith -dice Robin, sonriendo -¿y tus papis? Los estábamos esperando.

    -Ahí vienen, ¡les dije que íbamos a llegar tarde! -dice en tono de reprimenda.

    Entonces ven cómo otros dos adultos humanos se acercan a ustedes, son Kiogh y Drina. Parece que nadie les informó que irían a un funeral, porque no van vestidos de manera adecuada, sus ropas son coloridas y desentonan con lo que ustedes llevan puesto, tanto la de ellos como la del niño. Robin parece notar esto, pues los observa por unos segundos y levanta las cejas, pero no comenta nada al respecto.

    -Vamos ya, no queremos hacer que esperen por nosotros -dice Robin antes de comenzar a dirigir el camino.

    A Vicho y Zafiro

    Las personas afuera de la cabaña son tres conocidos: Brizala, James y Robin, aquella zora que conocieron en Barat. Los tres muestran en sus rostros signos de haber estado llorando y van vestidos con ropas oscuras. Alcanzan a escuchar a Robin saludando al niño, llamándolo "Kith".

    Robin los mira extrañada por unos segundos antes de decir nada.

    -Vamos ya, no queremos hacer que esperen por nosotros -dice finalmente antes de comenzar a dirigir el camino.

    Los cinco siguen a Robin a través del pueblo, hasta llegar a un templo cerca del centro de éste.

    A Legend y Säbel

    Se adentran por el centro del pueblo hasta llegar a un templo. Durante el recorrido, las calles definitivamente les hacen recordar que están en Launa, incluso pasan junto a una casita que podrían jurar que es donde vivía la familia de Kyrek.

    A Legend, Säbel, Vicho y Zafiro

    Adentro del templo ya hay bastante gente ocupando tanto las hileras de asientos de la izquierda como las de la derecha. Siguen a Robin, quien camina con confianza por el centro del templo hasta llegar al final de las hileras. En el fondo del templo hay un altar donde están posicionados en paralelo seis ataúdes. En el último asiento a la derecha se encuentran a otros conocidos, Fegaer, Delvin y Elisia, quienes están sentados y mirando los ataúdes. Al acercarse, Delvin los saluda a todos con un gesto silencioso con la mano, Elisia hace lo mismo. Robin se sienta junto a ella y señala a Briza y a James que hay espacio a su lado. Luego hace una seña a Drina, Kiogh y Kith para que se sienten justo detrás.

    A Furanku

    Poco a poco, el lugar comienza a llenarse. El templo tiene dos hileras de asientos y la gente se sienta en ellos sin mucho orden, eligiendo sin mucho criterio. Finalmente ves acercarse a ustedes a unos cuantos conocidos. Brizala, James, Drina, Kiogh y Robin, la zora que conocieron en Barat. Brizala y James se sientan junto a ustedes, mientras que Drina y Kiogh se sientan detrás. Notas algo curioso sobre los últimos dos, y es que junto con ellos va un niño pequeño que no conoces, pero podrías jurar que se parece mucho a Kiogh.

    A Furanku, Legend, Säbel, Vicho y Zafiro

    -Hay algo que tienen que saber -dice Elisia a volumen bajo una vez que todos se acomodaron -el Rey y la Reina vienen al funeral, y la capitana de la guardia de la Reina estará aquí. Sé que es la última persona que queremos ver hoy, en este lugar, pero necesitamos mantener la compostura.



    A Soria

    Observas a los hombres y mujeres que comparten uniforme contigo, pero no te suena para nada el rostro de nadie. Aún así los estudias discretamente, intentando evaluar el caracter de cada uno. De la mayor parte no te gusta lo que ves. Tu tiempo como parte de las fuerzas armadas te dejó bastante experiencia leyendo los movimientos de las personas, incluso cuando todos están manteniendo la misma posición firme. Puedes ver detalles en la distribución del peso y el centro de gravedad, en la tensión de sus extremidades, en lo que hacen con sus ojos y sus labios y en muchos otros detalles más fáciles de distinguir que de describir. Y lo que ves en la mayor parte de ellos es la petulancia común en las fuerzas armadas pero que siempre te ha resultado desagradable. La única excepción es un varón humano que te da la impresión de que es bastante joven (aunque con los humanos nunca se sabe con certeza, especialmente los que se rasuran). Su postura es un poco menos segura, sus ojos se mueven rápidamente entre todos los presentes. Está nervioso. Muy nervioso. Y no sabe esconderlo.

    Conforme los guardias recién llegados se acomodan, confirmas que eres la capitana de la guardia de la Reina. La guardia del Rey está dirigida por un humano relativamente joven cuyo rostro tampoco te suena. Se para con orgullo (y petulancia) pero Tahmid lo ignora, porque su atención está centrada en ti.

    -¿Y bien? -te pregunta-. ¿Nos llevarás o estás esperando a que nos crezcan raíces?

    Y eso te mete en problemas porque no tienes idea de dónde estás o a dónde esperan que los dirijas. Afortunadamente para ti, el capitán de la guardia del Rey se aclara ruidosamente la garganta.

    -Su Majestad -dice arrastrando la voz y gesticulando exageradamente-. Si me permite el honor, solicito ir a la cabeza de la comitiva. He estado antes en el pueblo.

    Tahmid te echa una mirada sospechosa y luego se voltea para mirar al capitán.

    -Sí, ¿por qué no? Vamos.

    Te echas a andar al lado del otro capitán, con los hombres y mujeres a su cargo andando detrás de ustedes, rodeando a los Reyes. No se te escapa que de vez en cuando el otro capitán te echa miradas de superioridad, como si hubiera conseguido una enorme victoria sobre ti. Y quizá lo hizo. No estás segura de la situación en la que estás, a fin de cuentas.

    De la manera que sea, acaban entrando en un pueblo. El olor al océano te dice que es un pueblo costero, aunque no estás segura de conocerlo. Las casas en su mayoría son humildes, igual que las personas que avanzan por el camino. Tahmid no puso a nadie a anunciar su llegada, pero la comitiva de soldados es suficiente para distinguirse. Todas las personas se apartan en cuanto los ven, dejándoles todo el espacio posible. Observando a los habitantes del pueblo, encuentras miedo. Les temen.

    El destino parece ser un pequeño templo cerca de la plaza central del pueblo. Tahmid le ordena a los soldados vigilar el exterior y entra solo contigo, con Ghislaine, con el otro capitán y con otros dos miembros de cada guardia. Adentro ya parecen haber muchas personas. Todos los voltean a ver de inmediato. Todas las conversaciones cesan al instante. El interior del templo tiene hileras de asientos hacia la izquierda del edificio y también hacia la derecha. En el frente hay un altar con seis ataúdes. El otro capitán de inmediato se apresura a ordenarle a las personas sentadas en los asientos frontales hacia la izquierda que se hagan a un lado porque el Rey y la Reina van a sentarse. Las personas obedecen de inmediato, dejando suficiente espacio para que Tahmid y Ghislaine se sienten rodeados por todos ustedes.

    Es solo luego de acomodarse que distingues en los asientos frontales del otro lado rostros conocidos. Brizala, Robin, Elisia, Fegaer y James están ahí y vestidos de negro. De luto. Kiogh y Drina están también ahí, acompañados de un niño pequeño, ninguno de los tres vestido de negro. Y al final distingues a Delvin. Algunos de tus conocidos les echan miradas rápidas y hablan entre sí, pero no Delvin. Delvin tiene los ojos fijos en los ataúdes y un rostro duro y por más que intentas captar su mirada, no consigues que te la devuelva.

    A Furanku, Legend, Säbel, Vicho y Zafiro

    De pronto los murmullos a lo largo del templo desaparecen. Una serie de pasos les anuncian la llegada de varias personas. Se voltean de inmediato y encuentran que conocen a algunas de esas personas. Está Tahmid, vestido con un saco y pantalones blancos y una lujos capa roja. La capa la han visto en el pasado. Es la misma capa que llevaba el padre de Tahmid, la capa del Rey. Sujetada de su brazo va Ghislaine Kiran, vestida con pantalones oscuros estrechos y una camisa morada. Los rodean seis guardias, tres vestidos de azul, andando del lado de Tahmid, y tres vestidos de morado, andando del lado de Ghislaine. Encabezando a los vestidos de morado se encuentra Adyna, que marcha con la firmeza de un militar veterano.

    Delvin abre mucho los ojos cuando ve a Adyna y su rostro se endurece. Robin emula ese gesto, y un instante después lo hace también Elisia.

    -¿Cómo se atreve a venir a pavonearse por aquí? -pregunta Delvin entre dientes con los ojos fijos en Adyna-. ¿Luego de lo que hizo? ¿Luego de...?

    Elisia le pone una mano en el hombro.

    -Tranquilo -le dice la muchacha con una voz apenas audible-. No le des el gusto de que te vea sufrir. Ni siquiera la voltees a ver. Como si no existiera. Todos tenemos cosas más importantes de que preocuparnos hoy.

    Elisia le echa una mirada a todos ustedes.

    -Centrémonos en lo que nos corresponde hoy -dice discretamente-. Hoy enterramos a nuestros muertos. Mañana seguimos peleando.

    Y tanto ella como Delvin se quedan callados y viendo hacia los ataúdes al frente mientras uno de los guardias vestidos de azul ahuyenta ruidosamente a personas que están acomodadas en los asientos frontales del lado contrario a los de ustedes. Tahmid y Ghislaine se acomodan rodeados por sus guardias. No se les escapa que Adyna parece haberlos notado. Les echa una mirada fría, estudiándolos discretamente. Y su atención parece centrarse en Delvin. Delvin se da cuenta, pero le hace caso a Elisia y no voltea a verla. Ella lo toma suavemente de la mano y le murmura lo mismo una y otra vez sin apenas mover los labios:

    -Tranquilo. No pasa nada. Tranquilo.

    Delvin parece recuperar la compostura luego de un par de minutos. Inhala hondo y echa una mirada hacia atrás, evitando a propósito mirar hacia donde están Tahmid, Ghislaine y Adyna.

    -Bueno -le dice a Fegaer en voz más alta, dándole una palmada en el hombro-. Creo que ya es hora. ¿Estás listo para hablar? Es importante que todos lo escuchen de tu boca. Es lo que va a mantener viva la esperanza. Vamos. Hay que empezar.

    Acciones
    -Libres.

    A Soria

    Unos minutos después, Delvin mira hacia atrás, aún haciendo todo lo posible por hacer como que tú y los Reyes no están ahí.

    -Bueno -le dice Fegaer a Delvin, con una palmada en el hombro-. Creo que ya es hora. ¿Estás listo para hablar? Es importante que todos lo escuchen de tu boca. Es lo que va a mantener viva la esperanza. Vamos. Hay que empezar.

    Ese intercambio parece haber llamado la atención de Tahmid, que voltea discretamente a verlos. Su expresión neutral no cambia. Tan solo mueve un poco los ojos. Ghislaine parece notar ese gesto y observa con curiosidad el rostro el Rey.

    Acciones
    -Libres.
     
  13. Furanku

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    Espera… ¿Qué? ¿Yo? ¿Líder? ¿YO? Esto NO-TIENE-SENTIDO. Ahhh… trato de ocultar mi sorpresa. De verdad no entiendo cómo terminé acá, pero parece que la laguna en mi memoria es mucho más grande de lo que pensaba. ¿Qué debería hacer?

    Mientras reflexiono mirando al frente, llega Elisia y se sienta cerca. Intercambia unas palabras con Delvin que escucho, pero parecen no tener mucha importancia por ahora. Poco a poco, llega más gente, hasta que rostros conocidos finalmente aparecen. Son el grupo. Lo que me hace pensar… ¿Soy el único en esta situación? Mientras los veo, noto a un niño con un gran parecido a Kiogh…

    Dos posibilidades se me vienen a la mente: la primera, más verosímil, es que es un pariente de Kiogh que no conocía; la segunda… es su hijo, y no estaba antes, lo que abriría la posibilidad de que han pasado AÑOS que no recuerdo. Descabellado, sí, pero… ¿de verdad es posible? ¿Que súbitamente no recuerde años de vivencias?

    _______________

    ¿Rey? ¿Reina? ¿…capitana? ¿Por qué Elisia menciona esto como si estuviera más conectado de lo que creo?

    _______________

    …no sé cómo lo haré para ocultar mi sorpresa cuando veo a Tahmid marchar junto a la hermana de Kiran… ¿De verdad? Y Adyna está con ellos y la guardia… es… ¿la capitana? Entonces es posible… la ridícula idea que tuve hace un rato de pronto cobra fuerza. He olvidado por completo años de vida, y mi mundo se vuelve uno desconocido. ¿Es esto real? ¿Es un sueño? ¿…Una ilusión? Es como si mi consciencia del pasado hubiese viajado al futuro.

    También hablan de una lucha… los puntos van mostrando un patrón. ¿Somos entonces, parte de una especie de resistencia? Siento que estoy obviando cosas muy… muuuy importantes. Pero no puedo preguntar nada ahora. No es el momento… quizá más adelante en el día, en un ambiente más privado. Por ahora… debo dar un discurso, y más me vale que sea bueno… piensa… piensa…

    Inspiro profundo… y suelto. Cuando me corresponda, daré el discurso. Ya lo pensé, espero que sea suficiente.

    “Es posible que no todos lo sepan, pero yo solía ser una persona muy callada. Prefería contemplar a comunicar. Hoy, sin embargo… no hay palabras que puedan expresar realmente lo que sentimos. Por eso les pido que, por un momento, seamos todos como yo solía ser y guardemos silencio. Observemos el entorno, a quienes nos rodean… Reflexionemos sobre lo que perdimos. Sintamos el peso de nuestro luto.











    No olvidemos que hoy, frente a estos ataúdes y en memoria de quienes están dentro, hablamos con el silencio. Que esos pensamientos que tuvieron nos impulsen a seguir adelante.”
     
  14. Säbel

    Säbel Administrator
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    Esto es interesante, no puedo percibir nada de los objetos mágicos que teníamos con nosotros: no hay rastro de mi collar de ave, de la espada mágica ni las tablas...
    Las tablas... algo debió pasar con ellas. Ghislaine debió hacer algo con ellas, quizá por eso la torre desapareció y luego nos caímos hacia arriba. ¿Caernos hacia arriba? Ay, entonces sí que pasó algo. Y sea lo que sea eso, es como si nuestra realidad hubiera cambiado.

    Esto es demasiado confuso, pero tenemos que encontrarle un sentido pronto. No nos podemos quedar aquí atrapados. No con las cosas como estaban.

    Luego de eso por fin habla James, quien parece estar casi tan confundido como yo. Robin se acerca a él y comienza a hablarle.

    Me acerco lentamente, viendo a James con pesar: entonces Dray no fue el único en morir, Dalia también. O mejor dicho, por culpa de una mujer... me pregunto si se refiere a Ghislaine.
    Por otra parte sonrío un poquito, más para mi misma, al pensar que Dray murió siendo combativo. Me encantaría verlo luchar con todo su potencial, pero... eso no será posible, o al menos no en esta... ¿realidad?

    -Robin tiene razón, debemos ser fuertes - miro a James, tratando de transmitirle tranquilidad con la mirada y la voz - Y no podemos dejar de pelear, menos después de esto. Lo que pasó definitivamente no se puede repetir.

    Sea lo que sea que haya pasado, claro. Mientras salimos de la casa me pierdo en mis pensamientos, primero pensando en si podremos volver a nuestra realidad. Luego tratando de averiguar en dónde se supone que está mi casa, esto parece Launa y... y de pronto siento que algo me embiste y me abraza las piernas.

    Me quedo en blanco varios segundos, respondiendo vagamente el abrazo del niño. ¿Por qué... hay un niño que me llama tía? ¿De dónde salió?
    La sensación de aturdimiento se vuelve mayor cuando el niño dice que por culpa de sus padres llegan tarde, y al levantar la mirada noto que "los padres" deben ser Kiogh y Drina. Alzo las cejas, tratando de disimular mi sorpresa. ¿Pero qué... qué demonios hacen ellos aquí? ¿Y por qué son padres de un niño?

    Robin nos insta a irnos y empieza a dirigir el camino. Antes de echar a andar miro a Drina y Kiogh y me encojo de hombros, haciendo una seña para que guarden silencio. Me imagino que deben estar tan confundidos como James y yo, pero ya tendremos espacio para ponernos al día y tratar de encontrarle significado a esto; si lo hacemos así abiertamente nos van a tachar de locos.

    Mientras caminamos a donde será el funeral veo atentamente los alrededores, y puedo distinguir lo que estoy segura es la casa de la familia de Kyrek: es muy difícil que olvide eso y lo que pasó ahi adentro. Ay, definitivamente es Launa. Es como si los dioses se estuvieran riendo en mi cara. Aquí lo conocí... Y esto está mucho más reconstruido de lo que recuerdo. ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿O aparentemente pasó? Por lo menos varios años, y si es asi, ¿por qué no recuerdo nada? ¿Cómo puedes olvidar una buena parte de tu vida?

    Al entrar al templo y ver los ataudes siento que las piernas me flaquean, pero respiro profundo y hago lo posible por mantenerme firme: no es momento para derrumbarte Briza, hay muchas cosas por averiguar.
    Conforme nos acercamos noto que en el lugar están Delvin, Elisia y Fegaer, los saludo conforme me acerco y luego me siento junto a Robin.

    ¿La capitana de la guardia de la Reina? ¿Por qué la presencia del Rey y la Reina debería ser importante, significativo o malo para nosotros? Además de que al parecer, por culpa de esa capitana es que Dalia y Drayden están muertos. Un momento... Robin dice de luchar, luego nos reunimos en Launa, con Elisia...

    Ay, ¿es que ahora nosotros formamos parte de la Resistencia? ¿Qué clase de broma macabra es esta?

    Mientras me pregunto esto, es evidente que alguien entra al templo. No puedo evitar ver con sorpresa que Tahmid esta ahi, llevando la capa del rey y luego Ghislaine está a su lado, colgada del brazo.
    ¿¡Ghislaine es reina!? Y... y entre los soldados vestidos del mismo color que ella está Adyna. Escuchando lo que pasa con mis compañeros, empiezo a entender un poco más: Adyna es la capitana de la guardia de la reina, y posiblemente la culpable de la muerte de Dalia y de Drayden.

    Y claro que vamos a seguir peleando, porque esto no se va a quedar asi: por culpa de Ghislaine es que estamos en esta situación en primer lugar. Asiento ante las palabras de Elisia, devolviendo la misma mirada fría a Adyna antes de centrar mi atención en los ataudes, como todos. No es conveniente armar un escándalo aquí.

    Luego Delvin alienta a Fegaer a... ¿dar un discurso? ¿Es importante que él lo haga? ¡Pero si Fegaer es más callado que una ostra!
    Levanto levemente la mirada, con curiosidad, observando a mi compañero pasar al frente y decir un discurso con la mayor elocuencia que le he visto en el tiempo que lo conozco. Parece que en esta realidad es una figura importante.

    Cierro los ojos con fuerza y bajo la mirada, respirando profundo cuando escucho esa parte. Me pregunto si en algún momento Dray entró a la Academia mágica de Santral a estudiar, como le propuse. Si pudo dejar a un lado sus nervios y adquirir más seguridad en si mismo. Sé que probablemente no le gustaría verme triste y decaída, porque esa no es la Briza que soy.

    ¡Y vaya que voy a seguir adelante! Primero porque tenemos que encontrar la forma de escaparnos de esto. Y segundo, porque si no podemos hacerlo, voy a ser la primera en tratar de licuarle las entrañas a Ghislaine en cuanto tenga la oportunidad. Pero, por el momento, no queda más que esperar a ver qué sucede y tratar de seguir la corriente con esto.
     
  15. Soria

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    Vaya, qué recuerdos. Y no muy agradables. Ser soldado y lidiar con este tipo de sujetos que tienen un arma y se sienten los reyes del mundo. Alguna vez fui así y maduré lo suficientemente a tiempo como para dejar el servicio. Sin embargo no hice nada de utilidad en todo el tiempo que no fui soldado. Si hubiera continuado, ¿hubiera sido éste mi destino? No estoy segura que me guste mucho esta posición.

    Pero no puedo hacer nada más que seguir la corriente.

    Afortunadamente hay un soldado que parece lo suficientemente inexperto como para ganarme su lealtad. En los demás no puedo confiarme. Especialmente en ese cretino que parece querer quitarme de mi puesto, pareciera que estamos en una competencia constante. Qué fastidio. Sin embargo algo bueno puedo sacar de sus ganas de sobresalir, y es que me dé un respiro.

    Mientras andamos, me voy acercando muy discretamente hacia el chico novato.

    -Tranquilo, soldado – le digo entonces con voz tranquila, pero formal. No hablo en susurros, pero tampoco lo suficientemente alto como para que toda la compañía me escuche -. Te noto nervioso.

    Y entonces espero su respuesta y reacción. De ella podré deducir qué tipo de líder soy en esta realidad y, si tengo suerte, quizá encontrar una persona de confianza en la que pueda apoyarme para entrar en contexto.

    Al entrar al pueblo tengo que apelar a toda mi disciplina para mostrarme indolente ante las expresiones de sus habitantes. Nos temen. Y eso me choca. Me hace recordar cuando llegué a Daiton por primera vez y muchos de sus habitantes tenían a los soldados por abusivos. Y quizá es una de las razones por las que decidí no volver. ¿Por qué sigo aquí? ¿Qué clase de persona soy en este mundo?

    Cuando llegamos a lo que parece ser nuestro destino, me siento físicamente mal. Esto parece un funeral y podría importarme menos si no viera a mis compañeros presentes. Están Brizala, Drina, Kiogh, James, Feggy. Quisiera poder decirles “soy yo, Adyna, ¿no me reconocen?” pero no puedo. Y a juzgar por la situación, si estoy en lo correcto y todo esto es obra de algún tipo de magia, lo mejor es mantenerme en el papel hasta que averigüe exactamente lo que ha ocurrido.

    Entonces, el alma se me va a los pies al ver a Delvin. Está ahí, está a salvo y está… serio, podría casi decir que dolido. Quisiera que me viera y pudiera encontrar en su mirada una señal de que es el Delvin que yo conozco, el Delvin que me acompañó hasta Santral, mi Delvin. Sin embargo, de él no recibo mirada alguna y parece que me evita deliberadamente.

    Entonces un indecible sentimiento de desolación me invade. ¿Y si estoy sola? ¿Y si soy la única que está atrapada en esta pesadilla? O peor aún, ¿y si todo esto es real y yo solamente he enloquecido?

    Trago saliva. No, no puedo rendirme tan fácilmente. Tengo que averiguar qué está pasando. Tengo que arreglar todo esto, así tenga que ir con el Mago o arrojarme al mismísimo pozo. Ya encontraré una solución, sea la que sea.

    Así pues, aunque me cueste, me mantengo en mi personaje, tratando de mantener la compostura, observando a mis compañeros, pero viéndolos con lejanía. Aún si todos ellos están metidos en esta realidad, tendremos que seguir las reglas de ésta y encontrar una manera de romperla… de alguna manera.

    Observo a los reyes y me quedo atenta a sus expresiones. ¿Cómo demonios terminé siendo la capitana de la guardia de… la reina? ¿Y dónde mierdas está Ghalib?
     
  16. Zafiro Bladen

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    0
    Oh, no. Es un funeral. No estaba tan equivocada! Pero quien?! De quién?! De alguien que conozco?! Oh no, no no. Mi corazón aumenta levemente la velocidad, y siento angustia.

    Robin me voltea a ver de forma curiosa, por nuestra vestimenta.Oh dioses, esto es un tanto vergonzoso. pongo una cara de disculpa, echandole una mirada suave al niño. Preferiría que piense que fue obra de él, a que piense que no sabíamos de esto o que estamos faltando al respeto a propósito.

    Asiento nuevamente cuando nos apresura a marchar y lo hacemos. Volteo a ver a kiogh, dejando salir un leve suspiro, mientras llamo a niño suavemente y le pido que me dé la mano. Aún no sé de qué va todo esto o por qué no recuerdo nada.

    - Kith, a donde vamos, es un lugar al que hay que guardar respeto, vale? Portate bien. - menciono en voz baja al niño, con suavidad.

    ---
    Cuando llegamos al templo, mi corazón se encoje aún más. Quienes son? Son... Son muchos. Oh dioses, no. Veo a Elisia y a los demás y mi angustia crece. Y si... No. No.

    Nos sentamos donde nos indican. Elisia comienza a hablarnos y su advertencia me llama la atención. El rey y la reina? La guardia de la... Reina? Abro un poco los ojos y asiento. Eso no... Quienes son? En verdad todo esto me es extraño y difícil de entender.


    Pasan los minutos y al fin parecen llegar los que esperaban (de forma no agradable).

    Abro un poco los ojos. Tahmid y.. Ghislaine? Rey y... Oh...

    También volteo a ver a Adyna discretamente. La guardia. Ella... Ella es una "no deseada" también? Qué es esto?! Qué demonios pasó? Ay, quisiera recordar! Aún si es desagradable. Aún si siento que podría odiarlos también, al menos sabría qué sentir aparte de confusión total.

    Entonces Delvin se altera un poco y Elisia lo calma. Adyna tuvo algo que ver con quienes están muertos? Ella los...? Pelea? Oh, no. Resistencia! La resistencia! Podría estar involucrada en esto teniendo un hijo? Me muerdo el labio interno y devuelvo mi mirada al frente, ansiosa. Esto comienza a tomar sentido pero... No. Esto no lo haría ni loca. No perteneceria a tal cosa y con un hijo! Ayyyy! Qué está pasando!?! Me frustra en muchos niveles no entender como demonios estamos aquí!

    Procuro guardar compostura, de cualquier forma, tomando la mano de Kiogh, para apretarsela, con ansiedad y acariciando suavemente el cabello de mi.. Hijo? (dioses! Mi hijo!), en un intento de calmar mis propios latidos. Necesitamos averiguar qué es lo que está pasando aquí. Sólo espero que esta situación no escale. Enserio no quiero que escale.
     
  17. vichoxD

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    Pues bien... ¡La criaturita puede vestirse sola! Al parecer, en esta realidad Drina y yo hemos sido buenos padres... Supongo que algo así es posible...

    Tras irse, Drina y yo nos vestimos, y como es de esperar, la ropa nos calza perfectamente. A ratos miro a Drina de reojo, tratando de encontrar algún tipo de comportamiento extraño, alguna señal de magia o de control mental, pero me cuesta bastante. Así como están las cosas, y tomando en cuenta la desazón de Drina con el niño, hay tres posibilidades. Primera, que toda esta realidad sea de verdad y algo nos golpeó la cabeza durante la noche, y por eso no recordamos nada. Segunda, que sólo yo esté siendo víctima de algún hechizo y todo lo que veo es falso. Tercera, que Drina y yo -y quizá más gente, pero esa posibilidad está condicionada por un eventual análisis de ellos- estemos siendo víctimas de un hechizo de ilusión.
    A juzgar por la confusión que veo en ella, me inclino a creer más en la primera y tercera posibilidad, pero aún así no he de descartar la segunda hasta tener información contundente.

    Salimos de la habitación, y me sorprende ver que nuestra casa es muy grande, parece de clase alta. Bueno, es esperable, dado lo cómoda que era la cama... En fin, al salir, veo que estamos en una especie de pueblo costero, con la playa más cerca de lo que creía, donde la nuestra es la casa más elegante. La gente que nos ve pasar nos saluda con amabilidad, y procuro devolverles el gesto con la mayor naturalidad posible. Ugh, me pone incómodo el pensar que quizá esa gente es pura ilusión, y más incómodo me pone el pensar que aún así no puedo mantenerme indiferente de ellos, aún creyendo que son falsos no puedo evitar sentir cierto tipo de empatía...

    En fin, el niño nos conduce hacia el lugar al que tenemos que ir, y mi sorpresa no es menor, sino que tremenda, al ver a Brizala, James y Robin fuera de la cabaña con signos de haber estado llorando y vistiendo ropas oscuras. ¡Entonces por eso el niño dijo que Brizala había estado llorando! ¡Alguien se murió! Y si están ellos tres, entonces tiene que ver con las aventuras que teníamos como grupo, y por tanto el muerto debe ser una persona de aquellos tiempos. Ahora... Si murió Drayden, eso explicaría por qué Brizala y Robin estarían llorando, pero, ¿James? Entiendo que sienta tristeza, pero, ¿tanta como para llevarlo al llanto? No me parece plausible. ¿Qué haría llorar a James, si de muertos se trata? No será que... ¿Dalia? Pero, en ese caso, las zoras no deberían de estar así...

    Entonces la piel se me eriza y unas gélidas cosquillas me recorren la espalda. ¿Será que no es uno, sino varios muertos? Pero espera... Han pasado varios años, así que quizá todos lloran porque se encariñaron con el muerto durante todo este tiempo. Eso es también posible, pero lo otro tampoco es completamente inverosímil.

    Y hey, hey... Si esto es un funeral, deberíamos haber venido con ropajes negros, no comunes... Mierda, qué incómodo se siente... Bueno, en cualquier caso, todo esto ha de ser un engaño, así que no puedo dejarme llevar por mis emociones todo el tiempo. Recuerda que debes analizar, conectar puntos, y no deben de haber emociones en medio que nublen tu juicio, Kiogh.

    El niño se lanza gozoso a Brizala, y ella apenas le corresponde el abrazo. ¿Será que la tristeza la tiene desconectada del mundo, o que quizá también se encuentra igual de aturdida que nosotros? Eso le daría más puntos a la primera y tercera teoría. Luego saluda a Robin y a los demás, y ella lo llama "Kith". Así que así se llama... Es gracioso que suene como mi nombre, en todo caso... je...

    Los observo a todos, y los saludo con la mirada, y al parecer Robin nota que no vinimos con la vestimenta adecuada, pero no le hace más caso. Entonces nos vamos al lugar del funeral, donde están los demás del grupo, como esperaba, y Elisia. Esto me huele cada vez más a Tahmid... y a Ghalib. ¿Dónde estarán esos dos? Y espérate, que los muertos no son dos, sino que SEIS. Entonces, de esos seis, tendríamos tentativamente, y con gran seguridad, a Dalia y a Drayden. ¿Quiénes son los otros cuatro?

    Nos saludamos todos en silencio, y luego Drina, Kith y yo nos sentamos detrás de los demás. Elisia nos dice que el Rey, la Reina y la capitana de la guardia estarán presentes hoy. Al parecer esas personas algo hicieron que ahora Elisia no los quiere aquí... Eso me lleva a pensar... El Rey había muerto. ¿Será entonces que, en su reemplazo, aparezca Tahmid como mandatario? ¿Y quiénes son los otros dos personajes? Adyna siempre mostró especial lealtad hacia el príncipe, así que no me extrañaría que ella fuese la capitana de la guardia. Sobre la identidad de la Reina, pues no tengo idea.

    Pero... ¡Elisia! Si estamos con ella, y en bando contrario a Tahmid, ¿significa eso, entonces, que estamos en la Resistencia? Mierda, esto se vuelve cada vez más confuso. Y poco tiempo tengo para seguir pensando, porque de repente entra Tahmid vistiendo la capa del Rey, como era de esperarse, caminando con... Ghislaine... ¿¡Ghislaine!? ¿¡Entonces ella es la Reina ahora!? Esta supuesta ficción no deja de sorprenderme. Ellos dos van acompañados de Adyna, y por su uniforme podría decir con seguridad que ella es la capitana de la guardia, como creí que sería.

    Delvin, al ver a Adyna, se sorprende, y luego su semblante cambia por uno de dureza total. ¿Qué mierda pasó que ahora la odia? Es bastante obvio que algo horrible, pero ¿qué específicamente? Al parecer todos aquí comparten un común sentimiento de rechazo por la realeza. Entonces Elisia menciona algo sobre "seguir peleando". ¡Entonces sí estamos en la Resistencia, o al menos ellos!

    Los tres se sientan adelante y Adyna parece notarnos, y nos mira con frialdad. Nuevamente, Delvin se inquieta, y Elisia lo calma. Tras unos minutos, Delvin le dice a Fegaer que dé el discurso fúnebre. ¿¡Fegaer hablando?! Esto no tiene sentido alguno, hombre...

    Y de hecho, su discurso fue bastante bueno. Entonces Drina me toma la mano fuertemente, y, notando su ansiedad y pesar, acaricio la suya, mirándola con tristeza y una leve sonrisa en la cara para consolarla.

    La verdad es que todo me tiene muy confundido como para pensar con claridad... Lo que puedo sacar en claro, es que Brizala muestra un comportamiento parecido a Drina, el cual abre la posibilidad de que ellas también estén siendo víctimas de esta ilusión. Habrá que seguir viendo a los demás.
     
  18. Legend

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    Hable.... hable de mas? Creo que he afectado mucho a Robin, se me acerca y pasa su mano por mi cabeza.

    Q-que?... Drayden... D-DALIA?!... no... NO! Que esta pasando?! Es un sueño, debe ser una pesadilla, eso es, estoy seguro! Me debo haber desmayado en la Torre... S-si! eso debe ser!

    -A-Ah si... E-Es cierto... Perdon Robin... solo... solo estoy muy afectado aun...- Ya quiero despertar, esto no me gusta nada!

    Afuera se puede apreciar... Launa? No, no es Launa... o parece... Sueño con el futuro? Y ese niño?... espera, tio James? Un momento... hijo de Kiogh y Drina?! Ah! definitivamente esto es un sueño!

    Me volteo a ver a Brizala, sera que espero ver en ella algun gesto o seña que pruebe que no soy el unico soñando esto? Que espero, un sueño colectivo? Afortunadamente sus miradas parecen corresponder, entonces ambos soñamos esto? O mi cerebro es mas listo de lo que crei.

    Al escuchar esto mi confusion regresa, con la certeza que habla no puede estar tan perdida como yo, entonces si soy el unico? Ante esto no puedo hacer mas que asentir ligeramente con la cabeza, sin saber que decir.

    Seguimos caminando por las calles, todos juntos, pasando por lugares familiares hasta llegar a un templo, no quiero seguir en este sueño no, no quiero ver... su... su cuerpo...

    En el templo llegamos finalmente nos sentamos al inicio, junto a Fegaer y los demas, esos ataudes... no... no... De manera casi mecanica me siento con los demas, sin apartar la vista de los ataudes, totalmente perdido...

    Viene el rey? Entonces... y Tahmid tambien vendra entonces? Casi hablo en voz alta pero despues de la torpeza de antes con Robin mejor esperar, digo, que sigue, que sea Tahmid el rey?

    Al sentir como todos guardan silencio me volteo al igual que todos los demas y... debe ser una broma, y Adyna? Ghislaine?! Por como reaccionan Elisia y Delvin algo muy malo ha pasado... ella habra sido quien?.... No, obviamente no!

    Definitivamente esto acaba de pasar de una pesadilla a un sueño bizarro, Fegaer pasando a dar discursos? Pero si es la persona mas callada que conozco a parte de, bueno, yo mismo! Esta impresion me distrae de los ataudes, ahora me intriga saber que puede llegar a decir...

    ... y si que ha sabido decirlo todo, Fegaer Onirico es impresionante con las palabras, pero eso a su vez me confirma... que esto no es real? O es un sueño muy loco o de alguna forma me he olvidado de lo que ha ocurrido en los ultimos años? Y si las cosas llevaron a este funeral, es entendible que lo haya reprimido...
     
  19. Xavier

    Xavier Xanatos Gambit
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    Siguiente: Martes 16 de abril
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    A Soria

    El soldado se sobresalta cuando le hablas. No parecía esperar que te dirigeras directamente a él.

    -¡L-lo siento, capitana! -dice casi gritando, arruinando tu intención de hablar con él discretamente-. ¡I-intentaré no parecerlo!

    Notas que evita tu mirada. Parece tenerte miedo. El intercambio parece haber llamado la atención de Tahmid, que los observa atentamente.



    A Zafiro

    Cuando le echas una mirada al niño, Robin abre los ojos y asiente. Parece haber entendido tus intenciones. Luego acercas al pequeño para hablarle.

    El pequeño asiente enérgicamente y te toma del brazo.

    -Te prometí que me iba a portar bien. Yo cumplo mis promesas.

    Y por un instante recuerdas algo. Tahmid en el campamento afuera de Santral. Tú, tirando de su brazo desesperada. La mirada de Tahmid clavada en la tuya mientras se soltaba y se disculpaba.



    A Todos

    Cuando finaliza la ceremonia, un grupo de gente se levanta de sus asientos y camina hacia el altar, se dividen en pequeños grupos y cada uno de ellos se encarga de cargar un ataúd hacia la salida. Una vez afuera, comienza el cortejo fúnebre. Los ataúdes son puestos en carruajes que los transportan lentamente hacia las orillas del pueblo, y detrás de ellos va otro carruaje donde se suben Tahmid y Ghislaine. Rodeando a los reyes van sus soldados divididos en dos secciones, una de ellas dirigida por Adyna. Todas las demás personas van detrás, donde el resto de ustedes se mezclan. La multitud es bastante grande y variada, pareciera que una gran parte del pueblo asistió.

    Detrás de los soldados va un grupo músicos muy variado: un zora con una guitarra común y corriente, un goron que trae amarrados a su cuerpo cuatro pequeños tambores y un pequeño deku que carga un instrumento poco común compuesto por cinco trompetas conectadas entre ellas; el instrumento es mucho más grande que él, pero es capaz de cargarlo y tocarlo al mismo tiempo. Además de ellos, una zora también los acompaña, ella es quien canta. El grupo va tocando canciones lentas y tristes, y es notorio que el deku tiene mucho trabajo, pues la trompeta tiene mucha prominencia.

    Entre los caminantes se notan todo tipo de actitudes, hay gente hablando bajito, otros en completo silencio, otros sollozando y otros llorando y gritando exageradamente.

    El camino comienza a sentirse cansado, pues el día está bastante soleado y es casi mediodía, pero unos minutos después por fin se ve el cementerio, en la cima de una colina. El espacio ya está preparado, seis agujeros puestos en paralelo. Cuando están bajando los ataúdes, con todos reunidos alrededor, Delvin pasa al frente.

    -Les pido un momento de silencio por nuestros compañeros -dice con una voz imponente y con un tono completamente serio.

    En cuanto Delvin habla, todas las voces, sollozos, llantos y gritos e incluso la música se detienen.

    -Hoy que estamos todos juntos, honremos las memorias de cada uno de ellos. Dalia, Drayden, Charles, Theresa, Ephrym y Elu. Sus cuerpos se quedarán bajo tierra, pero sus almas trascenderán para siempre a estar junto con el resto de nuestros compañeros: Thymus, Nudillo Negro, Andrew, Drake, Falan, Zeref, Tanaya y tantos otros que se han perdido en el camino. Nunca olvidaremos sus sacrificios y viviremos por ellos.

    Ghislaine suelta un bufido cuando Delvin termina su discurso y pueden ver cómo Tahmid la toma de la mano para tranquilizarla.



    A Soria

    Ghislaine no parece mejorar de humor durante el resto de la ceremonia. Tahmid se mantiene atento a sus reacciones. Al final, cuando los cuerpos están bajo tierra y la gente empieza a dispersarse, Tahmid sonríe y se dirige a ella.

    -Espérame aquí un momento, ¿sí? Tengo algo que resolver.

    Ghislaine resopla.

    -Ten cuidado -le dice como única respuesta.

    Tahmid solo asiente y se dirige a ti.

    -Acompáñame -no es una petición, es una orden. En el tiempo que llevan viajando juntos, Tahmid nunca te había hablado así. No hay ni una pequeña muestra de su calidez habitual.

    Pero no tienes más opción. Caminas detrás de Tahmid, que se dirige hacia... los demás. Los ves voltearse de inmediato en la dirección de la que ustedes vienen. Los ojos de Delvin se encuentran con los tuyos un momento y en ellos puedes leer rencor. Todos los demás parecen estarte mirando más o menos igual.

    A Furanku, Legend, Säbel, Vicho y Zafiro

    Elisia había dicho ni una sola palabra desde que empezaron a enterrar los ataúdes. Sin embargo, algo repentinamente la hace ponerse en guardia.

    -Vienen para acá -anuncia Elisia en voz baja-. No volteen todavía. Son... el Rey y la capitana de la Reina.

    -Dile por su nombre -dice otra vez Delvin con la mirada dura, con los ojos perdidos en algún punto del suelo-. Adyna no se merece ningún título.

    -Todos tranquilos -dice Robin-. Sé que estamos enojados, pero no hay que cometer más indiscreciones como la del discurso de Delvin. Yo soy la que tiene menos historia rara con ellos. Déjenme hablar.

    Delvin desvía la mirada, pero no alcanza a decir nada porque ya se escuchan cerca los pasos que se acercan. Se voltean para encararlos. Tahmid camina confiado hacia ustedes. Adyna, muy seria, va detrás de él.

    A Todos

    Tahmid los mira a todos con ojos juguetones, deteniéndose especialmente sobre Drina, Elisia y al final Delvin. Delvin está furioso y apenas luce capaz de contenerse. Tahmid parece estar disfrutando de provocarlo.

    -Mi más sentido pésame -dice entonces Tahmid, poniéndose muy serio-. Sé que perdieron a amigos muy preciados. No puedo imaginarme cómo se sentirán hoy. El dolor. La desesperación -Tahmid esboza la más leve de las sonrisas-. El miedo de seguirlos pronto.

    Delvin da un paso al frente, preparándose para decir algo, pero Robin lo sujeta del brazo y acaricia suavemente el dorso su mano. Eso parece calmarlo un poco.

    -Agradecemos mucho sus palabras, Su Majestad -dice Robin con el tono más neutro que existe-. Son tiempos muy difíciles.

    Tahmid mira a Delvin y luego a Robin.

    -Lo entiendo.

    Luego se dirige a Adyna.

    -¿No tienes palabras para ellos?

    Y la mera idea de que Adyna les vaya a hablar parece enfurecer de nuevo a Delvin.

    Acciones
    -Libres.
     
  20. Säbel

    Säbel Administrator
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    Cuando termina el funeral me siento aturdida, más de lo que podía estar al... no sé, despertar en esta realidad. Al notar que toda la gente empieza a moverse y que hay quienes se acercan a los féretros me levanto yo también, acercándome a aquel en donde está Drayden, tocándolo con suavidad. Por un momento pienso en qué pasaría si sólo me quedara ahi sin considerar otras cosas, pero... pero se lo tienen que llevar.

    Tengo que armarme de valor. No me puedo quebrar. No aquí. No frente a Tahmid, Adyna y Ghislaine.

    Camino junto a los otros y a la comitiva funeraria, sin pensar demasiado en eso ni en el calor que comienza a sentirse. Cuando al fin llegamos a donde están las fosas siento que las piernas se me ablandan otra vez, tanto que tengo que aferrarme de la primera persona que tenga al lado para no caer sobre mis rodillas. A mi cabeza vuelven los recuerdos de la vez que lo encontramos en el río, y... es todavía peor. Ni aqui ni ahora hay forma de traerlo de vuelta, ya no.

    Aprieto los labios cuando Delvin da un último discurso y menciona los nombres de todos los que han muerto. A la gran mayoría los conocí: Kyrek, Tabit, Falan, la familia de Kyrek, incluso Ephrym... Esto significa que definitivamente estamos en la Resistencia, ¿pero cómo pasó eso? ¿Cómo llegamos a este punto?

    Una vez que la gente empieza a dispersarse, yo sólo me acerco a los agujeros recién cubiertos, con la vista clavada en el agujero donde ahora está Drayden. Me agacho a tocar la tierra y me quedo asi. Yo... me pregunto si, con todo lo que parece estar pasando en esta realidad, al menos tuvimos una vida feliz.

    Escucho vagamente que Tahmid se acerca junto con Adyna, aunque hago un esfuerzo por no verlos directamente cuando escucho lo horrible que es esta versión de Tahmid: es casi como Ghalib, pero aquí hay más saña. Algo más malo.

    Robin le responde, y cuando ella termina de hablar sólo suspiro.

    -Cuando uno pasa toda su vida trabajando tan cerca de la muerte, termina por entenderla. - digo, con tono neutro, mirando a Tahmid con serenidad, sus palabras no van a lastimarme - No puede haber vida sin muerte, así como tampoco puede haber muerte sin vida. A veces los ciclos no son tan largos como nos gustaría pero eso es parte del todo, igual que los sentimientos de dolor o desesperación por la falta de un ser querido. Un proceso tan común como esto no debería ser motivo de miedo, pensarlo así sólo le deja a la gente una idea errónea de la realidad: todos terminaremos así, algún día.

    Hago una pausa, mirando en silencio a Tahmid. Me pregunto cómo es que terminaría casándose aqui con Ghislaine, y por qué Robin decía que todos tenemos cosas raras con él. ¿Será que entonces si ha pasado mucho tiempo desde lo de la torre?

    -Agradezco sus palabras, su Majestad. - agrego, antes de regresar la vista hacia la tierra, manteniendo los oídos alerta ante lo que Adyna tenga que decir.
     

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