El Templo de Piedra [En Juego]

Tema en 'Dados' iniciado por Pali, 18 Ago 2013.

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  1. Xavier

    Xavier Xanatos Gambit
    Miembro del equipo

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    146


    A Soria

    En los días libres

    -¿Tarbantu? -responde el hombre frunciendo las cejas-. El apellido me suena, aunque no estoy seguro de dónde lo escuché. ¿Tu padre es de aquí de la ciudad?

    Amin Ludo no reacciona a tu chiste ni siquiera con una pequeña sonrisa. Lo único que hace es apretar los labios un poco y seguir escuchándote.

    Ahora sí le provocas una ligera sonrisa a Ludo, aunque, dada la usual falta de expresividad en su rostro, no queda muy claro al inicio si se trata de una sonrisa honesta, burlona o sarcástica.

    -Lo primero que les inculco es la disciplina y la obediencia. Una vez que saben hacer eso podemos movernos a cosas más complicadas como las habilidades físicas o… el honor y el espíritu de servicio. Sobre el sentido común, eso es una cosa que los avispados ya tienen y que los atrasados nunca van a conseguir. ¿Por qué debería molestarme con él?

    [hr]


    A Legend

    Una vez que has pagado el precio acordado, el vendedor saca el cuchillo de su estante y te lo entrega en una vaina de piel con una correa útil para atarse en el cinturón. También te pasa el anillo que, inspeccionado más de cerca, parece estar hecho de cobre pintado para que parezca plata. Esto confirma tus sospechas, no parece valer gran cosa.

    El cuchillo es mucho más interesante, eso sí. Su diseño es bastante singular, con curvas y adornos muy bonitos en la empuñadura y una hoja larga y delgada que la hacen parecer más una espada en miniatura que un cuchillo real. En tus manos, gracias a tu pequeño tamaño, bien se podría decir que lo que traes es una espada corta. La hoja tiene palabras grabadas por ambos lados. En uno de los lados, la inscripción dice simplemente: “Llama a mi nombre para tener mi poder.” El otro lado, sin embargo, te es imposible de leer. Las inscripciones son símbolos que no conoces y que no recuerdas haber visto alguna vez. Por más que les buscas, no consigues encontrarles forma. ¿Estarán escritas en algún idioma extranjero o antiguo? Probablemente necesites algo de ayuda para descifrarlos.

    Acciones
    -Libres.

    [hr]

    A Säbel

    Al goron le brillan los ojos de la emoción cuando le ofreces tu ayuda.

    -¿De goro-verdad harías eso por mí-goro? -te dice contento, en un tono muy rápido y rasposo que has escuchado antes en pocas ocasiones, una de ellas de un goron que llegó a pedir la ayuda de tu madre tras haberse quemado la boca-. Estaría totalmente agradecido, pero no te preocupes, con la información que me has dado ahora es suficiente. Agradezco muchísimo tu ayuda -termina con una reverencia.

    Después mencionas el asunto sobre el hijo no pareciendo un goron.

    -Ya veo que lo notaste. Sí, es mi hijo, pero es un humano. Perdió a sus padres cuando era un enano, así que desde entonces lo he criado. Me parece gracioso imaginar lo confundida que debiste estar cuando me viste-goro -termina con una pequeña risa-. En fin, ¿hay algo que pueda hacer por ti? ¿Necesitas un arma o una armadura forjada? Pide lo que necesites y yo te lo tendré en unos días.

    Con Petuel Navon

    -Ooh, Taldra -dice lentamente y pensativo, así que por un momento dudas que de verdad la recuerde -claro que recuerdo a tu bisabuela. Si no me equivoco, ella estaba en el grupo de estudios que me ayudó a desarrollar una importante poción de aquel entonces. Sí, surgió hace tiempo y fue descontinuada por esas versiones modernas que curan muchas heridas de un solo trago, pero en su día fue revolucionaria. Nadie se podía imaginar una poción que aparte de curar, te quitara el dolor durante todo el proceso de curación sin necesidad de alterar tu mente como otras sustancias.

    Recuerdas que en tu casa se dice que tu bisabuela sabía hacer muy buenas pociones, y que como en aquel entonces era un arte muy difícil de dominar, dedicaba gran parte de su trabajo a ello. Sin embargo, como los procesos se han facilitado con el tiempo, las pociones se encuentra más fácilmente en las tiendas de ciudades grandes y ya no hay necesidad de trabajar mucho en su creación.

    -Hay dos cosas que debes comprender, querida Brizala. La primera es que el mundo no se divide en blanco y negro, todos tenemos disintas maneras de pensar, por eso es posible que acciones que vemos como malas y descorazonadas, otros las vean como medios para alcanzar un bien. No estoy diciendo que la persona con quien te topaste sea buena, sólo digo que hay que tener cuidado en cómo juzgamos al prójimo y a sus acciones.

    »La segunda es que no todas las personas actúan como a ti te enseñaron en tu familia. No somos una clase especial en la que únicamente pueden entrar personas desinteresadas y heroicas. Esta profesión, cuando te dedicas en tiempo completo a ella, va mucho más allá de tratar heridas y enfermedades. Nuestra ocupación no se limita a eso, se trata de conocer el cuerpo, la anatomía y la fisiología. Pero, Brizala, conocer el cuerpo de los demás con tanta precisión es una responsabilidad enorme que no cualquiera puede cargar y que no cualquiera debería alcanzar. La nuestra es la ocupación más sagrada justamente porque quien tiene el poder para construir algo, también lo tiene para destruir tres veces más con la mitad del esfuerzo. Al final, el conocimiento no tiene más propósito que aquel que le damos. Con nuestra profesión pasa eso mismo. Los usos que le podemos dar a lo que sabemos pueden ser infinitos, pero depende de cada uno de nosotros aprovecharlos para aquello que creemos que es lo correcto.

    »Por último, el trabajo de un curandero es difícil, pues necesitas poner toda tu dedicación a ello en ocasiones realizar actos que los demás podrían no comprender. Por eso es importante estar en comunicación con aquellos a los que cuidas, y tener en cuenta que sea como sea la ayuda de alguien que sabe curar siempre es bien agradecida.

    Acciones
    -Libres

    [hr]

    A Kike

    Sales de la torre del príncipe dispuesto a buscar a Ghilan Kiran para preguntarle sobre la recompensa que te prometieron al inicio de este viaje. Afortunadamente, la bella muchacha de servicio te indica dónde se encuentran las habitaciones del Tesorero, así que no tienes muchos problemas dando con las puertas dobles en el segundo piso de uno de los grandes edificios centrales.

    Dichas puertas están cuidadas por dos guardias que parecen sorprendidos por el asunto que tienes con Kiran. Uno de ellos entra para pasar tu mensaje y vuelve a los pocos minutos un poco contrariado.

    -El señor Kiran está indispuesto en estos momentos pero… me dijo que te dijera que te ahorres tus bromas y tu ironía, que si… -el guardia parece dudar un momento pero al final suspira con resignación y continúa hablando-. Que si quieres limosna se la pidas a tu protector. Que él no tiene nada que ver y que la Corona no reconoce ningún mérito que amerite un pago en sus acciones…

    Acciones
    -Libres.

    [hr]

    A todos

    Atardecer del 24 de mayo del año 769 de la dinastía de Santral

    Tahmid tuerce la boca y medita unos momentos antes de responder.

    -Ese día se originó una gran pelea entre los dos bandos. Yo me enfrenté en duelo directamente con ese hombre y el duelo terminó conmigo atravesándolo con mi espada -responde seriamente-. Era un buen guerrero, pero yo tenía la ventaja. Fue un desenlace inevitable.

    -Esa mujer… -responde pensativamente Tahmid-. Tanaya es un peligro para ella misma tanto para los demás. Algo tendremos qué hacer con respecto a ella.

    -Errr.. -el príncipe por primera vez en toda la conversación parece tener serias dudas con su respuesta-. Yo… no estoy seguro de cómo responderte. No es que no los recuerde pero… bueno, no es por ofender, pero no estoy muy seguro de cómo describir a los tuyos. Supongo que te pasa algo similar con nosotros, pero me resulta muy difícil no describirlos a todos con... las características que comparten y que son distintas a la nuestra.

    [hr]

    A Zeld

    Maysa sonríe alegremente y estira la mano hacia Adyna.

    -Es un placer conocerte -le dice enérgicamente.

    [hr]

    A pesar de que estás seguro de que tu madre conoce el tono bromista con el que dices las cosas, parece un tanto molesta por tu reacción, pues la ves apretar los labios y mirarte fijamente, como evitando con toda su voluntad regañarte y llamarte por tu nombre completo.

    -Bueno, lo importante es que ya estás aquí -es lo que dice, sin embargo, levantando la cabeza de nuevo en señal de dignidad-. Ahora discúlpame, que iré por ese té -dice y se retira.

    Luego te acercas a tu padre y lo saludas. Al verte, tu padre, quien estaba acostado, se desliza lentamente hacia atrás para sentarse sobre la cama.

    -Andrew, qué gusto verte. ¿Cómo has estado? ¿Terminaste lo que fuiste a hacer? Te dije que no fueras, no necesito ningún tratamiento médico. Yo estoy bien, me estoy recuperando día con día. Cuando menos lo esperes, estaré-... su repentina ligera tos lo interrumpe, luego se aclara la garganta y continúa -estaré de pie, con una espada en mano, esperando a retarte, hijo mío.

    A pesar de sus palabras, que sabes que tu padre te da como aliento, notas que está igual que cuando te fuiste, o quizá un poco peor, pues por sus expresiones parece que ahora le es más doloroso moverse. Además, sientes que no aprieta tu mano con la misma fuerza de siempre, parece estarse debilitando.

    [hr]

    A Soria

    Con Ephrym

    Ephrym niega con la cabeza.

    -Reiterar mis demandas para este punto es suplicar por limosna. A eso me refiero por dignidad.

    -Ese día -dice Ephrym muy seriamente mientras mira fijamente al suelo-, una muchacha fue violada por una persona con mucho poder. Era casi una niña y ella no tenía idea de que se trataba de alguien importante. Simplemente cayó en los encantos de un idiota y al negarse fue forzada. Eso fue la señal que muchos necesitamos para hartarnos. Nos reunimos y fuimos a, por ponerlo en tus palabras, exigir nuestros derechos y pedir justicia para la pobre muchacha. La respuesta nos la dieron con fuego y acero.

    Ephrym te voltea a ver un instante antes de devolver su mirada al suelo.

    -A través de nuestra vida, muchas personas buenas nos han tendido la mano a mi hermana y a mí. El mentor que más nos ha ayudado perdió su vida esa vez. En un solo día le quitaron la inocencia a una persona que nunca le hizo daño a nadie, mataron a una de las personas que más aprecié e hirieron profundamente a mi persona más querida. Pero eso es todo lo que estoy dispuesto a decirte. Lo demás deja que tu príncipe te lo diga, seguro es quien mejor te pude hablar sobre las tres cosas.

    Y los ojos del humano vuelven a ti, más profundos y significativos que antes. Su mirada es tan intensa que casi provoca escalofríos al tener contacto con ella.

    [hr]

    Con la nana

    La anciana asiente con resignación cuando escucha eso.

    -Es difícil verlos crecer -te dice pensativamente-. Nunca se hace más fácil, sean hijos de una o de otra gente. Una los cuida y los ama y antes de que una se de cuenta están irreconocibles. No sé si sabes de lo que hablo, ¿tienes hijos?

    [hr]

    En la tienda de armas

    Mientras hablas con el vendedor Andrew parece notarte, pues se acerca a ti enérgicamente acompañado de la chica humana y te la presenta.

    La chica en cuestión parece muy alegre de conocerte. Cuando Andrew termina su presentación, ella se acerca y extiende su mano para estrechártela.

    -Es un placer conocerte -te dice enérgicamente.

    [hr]

    Cuando te dispones a salir del lugar, el vendedor te da indicaciones para encontrar a un herrero de su confianza. Su tienda está cerca, solo debes caminar calle abajo un tramo y pronto encuentras una gran casa con una chimenea humeante por la parte frontal del techo que cumple con la descripción proporcionada.

    El vendedor escucha con atención tus indicaciones para el destornillador y, entre sus herramientas, encuentra una pieza metálica bastante grande y pesado que debería poder lidiar con los tornillos que faltan sin mucho problema. Afortunadamente, la pieza te cuesta únicamente treinta rupias.

    La noche empieza a caer, pero todavía tienes el resto del día de mañana antes de que sea el funeral de Gladius. Aun así, sabes que es momento de darte prisa.

    Acciones
    -Libres.

    A todos

    Amanecer del 25 de mayo del año 769 de la dinastía de Santral

    Por la mañana, apenas ha salido el sol, Tahmid los manda reunir en la sala que ya se ha convertido en el lugar de reuniones con él. Cuando llegan, el príncipe ya está sentado en su silla predilecta mientras tamborilea con sus dedos. Una vez que están sentados en torno a él, empieza a hablar.

    -Hoy es el día -les recuerda sin mucha emoción-. Hoy es el funeral de Gladius. De verdad, no saben cómo les agradezco que hayan decidido seguir aquí hasta ahora. Les prometo que esto ya es lo último.

    El príncipe mira al suelo un instante antes de volver a dirigirse a ustedes.

    -Pero esto no ha terminado y el día va a ser una prueba difícil a varios niveles. Primero, hay una cosa que necesito decirles, y es que hoy va a estar presente la única persona de la familia de Gladius que hay, y se trata de su hijo.

    Tahmid inspecciona sus rostros mientras hace una pausa pero inmediatamente después sigue hablando.

    -En realidad el hijo de Gladius ha estado aquí en el Palacio varios días. Usualmente vive en Selatan, donde es parte de la guardia de la ciudad, pero se tomó unos días libres para estar presente aquí. Yo mismo le informé de lo que pasó, pero me he negado a que se entreviste con ustedes en privado porque… -el príncipe mira al grupo que estuvo en Launa fugazmente- entiendo que podría ser una experiencia muy difícil para algunos. Pero esta vez no hay escapatoria, va a ser inevitable que se encuentren con él y que les pregunte al respecto, así que quiero que estén listos para ello.

    Tahmid echa un suspiro al aire y continúa hablando.

    -Aun así, quiero que estén tranquilos. En realidad, para ser su hijo se lo tomó bastante bien. Siempre me ha parecido un poco bruto e insensible, si les soy honesto, pero si no supiera que es su hijo, diría que no le… -el príncipe se interrumpe a sí mismo-. Pero da igual, de todas formas es su deber estar aquí y lo está cumpliendo cabalmente, así que no hay nada que reprocharle. Lo que quiero decir es que no quiero que se sientan presionados o preocupados. Solo hablen con él casualmente si intenta saludarlos y sigan su propio camino si no. No se preocupen, todo va a estar bien y voy a tratar de estar al pendiente para rescatarlos de conversaciones difíciles.

    El príncipe mira hacia el fondo de la habitación, como si estuviera buscando algo, pero sus ojos solo están fijos en una pared. Cuando comienza a hablar de nuevo, continúa con su mirada puesta en algún punto inidentificable y sus ojos quizá incluso desenfocados.

    -Hay otra cosa que me gustaría decirles -les dice cuidadosamente-, y es que esta noche, luego de que termine el funeral de Gladius, el Consejo ha decidido mover a Ephrym de celda. Como recordarán, su… ejecución está programada para mañana temprano, así que hoy lo van a trasladar a las celdas destinadas para los condenados a muerte que están en lo más profundo de los niveles subterráneos del Palacio. De ahí ya solo saldrá rodeado de guardias y en camino a la plaza donde se hará el evento. Si alguien quiere verlo de nuevo o decirle algo… bueno, la verdad no sé cuándo podría hacerlo para este punto. Quizá ahora mismo si se dan prisa, pero no me gustaría que no estuvieran presentes al menos en la ceremonia de hoy. Independientemente de lo que el Consejo haya decidido, hoy el día se trata de honrar a un hombre que se lo merecía.

    [hr]

    Cuando todos están listos, siguen a Jedd fuera de la torre y por los complejos pasillos del Palacio hasta un patio ubicado en el ala oeste, completamente del otro lado del lugar donde están sus habitaciones. El patio es un lugar muy bonito, tiene varias jardineras en las orillas, caminos de piedra sobre pasto adornan el suelo y un par de fuentes a los lados llenan el lugar con el sonido de agua corriendo, además del estanque de la esquina que se conecta con canales que pasan a través de las paredes. Al frente hay un podio que a su lado tiene mesas tras las cuales están sentados los miembros del Consejo. El Rey tiene un lugar especial en la mesa de la derecha, justamente pegado al podio. El Príncipe ocupa el mismo lugar pero en la mesa de la izquierda.

    Frente a los asientos del Consejo pueden ver. sobre cuatro pedestales, uno en cada esquina, un gran féretro que saben que debe contener el cuerpo de Gladius. Es notorio que la madera con la que está hecho es bastante fina, y a los lados está adornado con el símbolo de la Familia Real.

    En la parte central del patio hay acomodadas muy ordenadamente en filas muchas sillas que lucen cómodas. Gran parte de ellas ya están ocupadas, principalmente las de las filas de más adelante.

    -Tomemos asiento -indica Jedd señalando una de las filas vacías de en medio.

    Ustedes hacen caso y se sientan, esperando que la ceremonia comience pronto. Tras ustedes, más gente comienza a llegar, y no pasa mucho tiempo antes de que los asientos estén casi llenos.

    A Furanku, Legend, Säbel y Yuki

    El teniente y el chico que les ayudaron en Launa, específicamente quienes les consiguieron la carreta, entran por el acceso por el que ustedes llegaron. Los siguen con la mirada hasta que toman asiento detrás de ustedes.

    A todos

    Pasados unos minutos, cuando el patio está casi lleno, Tahmid se levanta, se pone detrás del podio y les pide a todos amablemente que se pongan de pie.

    -Estamos aquí para honrar la memoria del General Gladius Rae, el Comandante Supremo del Reino que ha cumplido con su mandato y ahora descansa eternamente. Por favor, dirijamos nuestros respetos hacia él.

    El Príncipe agacha la cabeza unos segundos mientras mantiene los ojos cerrados. Al ver que todo el mundo a su alrededor hace lo mismo, ustedes los imitan.

    -Gladius fue un gran General, desde que lo conozco fue mi maestro no sólo en el arte del combate, sino en muchos otros aspectos de la vida. Fue muy devoto a su trabajo, estuvo siempre buscando maneras de cumplir con su deber y, debo decir, siempre lo lograba. Nunca se rindió en situaciones difíciles y más de una vez estuvo dispuesto a hacer sacrificios por el bien común.

    »Además de eso, él me enseñó a liderar, a acercarme a mi pueblo, a conocer a las personas con las que me relaciono, pero sobre todo me enseñó la gran lección de saber encontrar habilidades en cada uno de los individuos del Reino. Él de verdad creía que todos somos especiales, que aun si no todos son inteligentes, o ágiles, o fuertes, cada uno de nosotros tenemos características que nos hacen los más aptos en distintas situaciones. Que no hay por qué ser todos iguales, que siendo diferentes pero trabajando juntos es la manera ideal de lograr nuestros propósitos. Ésta es sólo una de las muchas lecciones que aprendí de él.

    Tahmid se aclara la garganta y da un trago a una bonita copa de oro que tiene frente a él.

    -Así como yo aprendí esto, espero que todos los que lo hayan conocido hayan recibido conocimiento de su parte, y que no permitan que dicho conocimiento se pierda, que lo pongan en práctica y logren con él hacer algo importante y bueno. Mientras hagamos esto, Gladius seguirá viviendo en cada una de nuestras acciones.

    Finalmente el Príncipe da una reverencia y toma el lugar que le corresponde. La gente entonces comienza a hacer una fila para pararse frente al ataúd y despedirse personalmente de Gladius.

    Acciones
    -Toman un lugar en la fila.
    -Se acercan a Tahmid para felicitarlo por su discurso.
    -Permanecen en su lugar.
    -Saludan al teniente y al chico (sólo para Furanku, Legend, Säbel Yuki)

    [hr]

    Cuando la ceremonia ha terminado, la gente se levanta y comienza a conversar y a moverse. Jedd les indica con una seña que ustedes también deberían dejar ya el lugar.

    -La siguiente parada es el banquete -les dice-. Eso va a ser en un salón interno, va a ser mejor que nos adelantemos.

    A Furanku, Kike, Säbel y Zeld

    Jedd se levanta y camina al frente, dirigiéndolos hacia uno de los edificios más grandes del complejo que compone al Palacio. A través del enorme corredor principal se llega a unas puertas dobles que casi llegan hasta el techo y que ya se encuentran abiertas y listas para recibirlos.

    Del otro lado está la enorme sala del banquete, repleta de mesas y sillas que seguramente pueden alojar a cientos y cientos de invitados.

    -Esta es una de las salas de reunión más grandes en el Palacio -les dice Jedd mientras mira alrededor con ojos curiosos-. Es raro que la usen, nunca había tenido la oportunidad de entrar desde que estoy al servicio del Príncipe.

    Pronto están sentados en una esa que los aloja únicamente a ustedes, aun si quedan varias sillas vacías. Hacia el centro de la habitación hay una mesa más alta que las demás donde se encuentra ya sentado el Rey con el príncipe a su lado hablándole seriamente en voz baja. En torno a ambos se encuentra el Consejo, aunque no pueden evitar notar que el grupo está compuesto de menos personas que hace rato. Específicamente faltan Amin Ludo, el capitán de la guardia de la ciudad; Petuel Navon, el Curandero Supremo; Ghilan Kiran, el Tesorero y Namir Dover, el encargado de las bases militares del reino. Ninguno de los cuatro llega durante el tiempo que se toma el banquete en empezar. ¿Dónde podrán estar?

    Pero pronto algo más importante los distrae, pues una persona se acerca a ustedes y se sienta en una de las sillas. Es un hombre humano de quizá 30 años de edad, decididamente de aspecto más desgastado que Tahmid. Es ancho de hombros aunque también está un poco gordo y tiene una muy poblada pero cuidada barba. Dicho hombre está vestido con ropas muy finas de colores oscuros.

    -Hola -les dice con un tono de confidencialidad y las cejas levantadas-.Me llamo Bagu. Hoy el día entero se trata sobre mi papá, ¿saben? Yo soy su hijo.

    El humano los mira uno a uno para ver cómo reaccionan a esto. Prestándole atención, parecería que se trata de alguien ajeno a Gladius por la falta de emoción que demuestra en semejante ocasión. Parece mucho más interesado y curioso en cómo se encuentran ustedes.

    -Ustedes fueron los últimos que lo vieron, ¿no es así? Ya Tahmid me explicó lo que pasó, así que no se preocupen, no planeo molestarlos con eso. Pero sí me gustaría saber algo, ¿qué clase de persona creen que era Gladius?

    Acciones
    -Libres.
     
  2. Soria

    Fortianitas recibidas:
    129
     
       No precisamente. En su juventud fue un soldado. Tuvo que vivir en varias ciudades del reino cuando estaba en servicio. Cuando nací se estableció en Lábrida y ahí sirvió por varios años antes de retirarse.

       ¿O el honor y el espíritu de servicio? Qué mierdas, ¿acaso son opcionales o qué?

       Veo a Amin Ludo con seriedad al principio. Luego me hace una pregunta. El sentido común efectivamente no es capaz de ser otorgado, pero es arrogante pensar que los atrasados no tienen capacidad de desarrollar sus capacidades racionales. No molestarse con los atrasados con la excusa “nunca van a conseguirlo” es el pretexto de los maestros incapaces. Ya veo que no es tan buen instructor, tal vez sus subordinados no son tan afortunados.

       Cuando Ludo termina de hablar, adopto una actitud poco seria:

       -¡Chist! Señor, no diga semejantes cosas – digo con tono sobreactuado, fingiendo preocupación por Ludo al tiempo que levanto ambas manos hacia el hombretón, como pidiéndole discreción, mientras volteo nerviosamente a todos lados, como temerosa de que alguien lo escuche –, ¡menudo ejemplo está poniendo! Mire que quedarse en su zona de confort sin intentar verdaderos cambios no debería ser la actitud de un soldado, ¡menos de un instructor!

       Después cruzo mis brazos sobre mi pecho y adopto una postura más firme y un tono más serio.

       -Si estás tan convencido, ¿por qué debería molestarme respondiendo a tus preguntas? – levanto un poco mi barbilla y miro a Ludo directamente a los ojos –. Sólo espero que no te rodees de descerebrados, ni atrofies las capacidades racionales de tus subordinados.

       ***
       Escucho atentamente las palabras de Ephrym. Cuando habla de limosna, nada respondo. Después, cuando me cuenta aquellas cosas que lo han movido a la revolución, bajo también mi mirada. Una violación, un asesinato y una herida… ¿habrán sido infligidas por la misma persona?

       Sé que el príncipe fue el autor del asesinato, pues él mismo lo confesó… a saber si él fue el autor de las otras dos acciones.

       ¡Qué terrible es la fatalidad! El príncipe asesinó al mentor de Ephrym, y ahora ha sido el mentor del príncipe quien ha sido asesinado por el grupo rebelde de Ephrym y su hermana.

       Qué complicados somos todos los seres pensantes. Cuán trágica es nuestra existencia. Condenados a sufrir, a sentirnos desamparados, a sentir rencor, deseos de venganza. Todas aquellas sensaciones son totalmente naturales e inevitables. Supongo que lo realmente importante son nuestras acciones, aún así pueden resultar incomprensibles para muchos.

       Ésta es la fragilidad de los seres pensantes, y con ella vienen también características nobles como la empatía y la compasión, las cuales intentaré a toda costa defender.

       Enlazo los dedos de mis manos sobre mi regazo y bajo mi pensativa mirada por unos momentos.

       -Creo que sé lo que quieres decir. Es terrible, y lamento que todo termine así. Entiendo tu pesar, tu enojo y tu frustración. Entiendo también tu desconfianza. Pero yo no conozco los pormenores de aquella triste tragedia, y probablemente nunca vaya a conocerlos. Pero a mí no me corresponde juzgar eventos que no pude vivir, ni inclinar la balanza a favor de alguien. Sólo me importan las acciones, lo que ocurre ahora mismo. Todos cometemos errores, y al menos yo considero algo valioso reconocer que una persona puede equivocarse, pero también aprender de sus errores y cambiar.

       Y ya no soy capaz de añadir algo más a ese respecto. Simplemente pienso que Ephrym, ni persona alguna, debería morir sin dársele la oportunidad de perdonar, pero también de pedir perdón. Estoy aún más convencida de que Ephrym no debe morir aquí. Quizá liberarlo represente sufrimiento, traición, y ni siquiera tenga caso hacerlo, pero si permito que lo ejecuten, no podré vivir pensando que Ephrym murió prematuramente.

       ***
       Sonrío tristemente y mientras me paso la mano por el cuello, respondo:

       -Desafortunadamente no. No estoy segura si sé de lo que habla, pero puedo imaginarlo. Yo tengo otro tipo de experiencia: perdí a mis hijos, no pude siquiera conocerlos. Al menos podré comprender a todas aquellas madres que ya no pueden ver a sus hijos nunca más. No me quejo, creo que es una lección dura, pero necesaria en la vida. A mí me tocó vivirla, y aquello ha contribuido a ser quien soy.

       Ensancho mi sonrisa y suspiro.

       -Quizá le gustará saber que aquel muchacho es una de las personas que más admiro. Y estoy convencida de que es un buen chico, aunque el tiempo lo haya enfriado.

       ***

       ¡Mierda! El chico me vio.

      
       Me miro a mí misma, me palpo el cuerpo y, con un fingido gesto de confusión, respondo:

       -Eh, sí… supongo que soy yo. Con respecto a tu pregunta: Sí, voy a vender mi látigo. Ya sabes tú que no nos han pagado el trabajo que hicimos, y a saber cuándo veremos algo de rupias. Ahora mismo necesito dinero. Si algún día nos pagan el trabajo, vendré a comprarme uno nuevo – sonrío y miro a la muchacha –. ¡Disculpa! Qué descortés soy, como bien dice el muchacho mi nombre es Adyna y somos compañeros de trabajo… o al menos lo fuimos mientras duró – digo, estrechando la mano de la chica.

       ***

       Ya queda poco tiempo para hacer lo que tenga que hacer, antes de intentar cualquier cosa. En cuanto llego al palacio, y después de cenar, veo la herramienta comprada y busco la manera de ocultarla en mis ropas, pero también de ver si no compromete mi agilidad.

       Después iré a hacer la inspección nocturna que tenía planeada y volveré al canal a aflojar un par de tornillos más. Lo que no quiero es que quitar la reja del todo, pues no quisiera llevarme la sorpresa de que han puesto una nueva reja porque algún observador se dio cuenta que ésta ya no estaba. Pienso retirar dos de los cuatro tornillos que me falta aflojar.

       Si no puedo ocultar la herramienta en mis ropas, o no puedo moverme con agilidad, decido dejarla en el canal para poder aflojar los otros dos tornillos que me faltan cuando hagamos el escape. De lo contrario, la llevaré conmigo y la usaré como arma, si llegara a necesitar una.

       Al otro día me dedico a pasear, y por supuesto me llevo a Volvi conmigo. Juntos recorremos la ciudad y vamos a visitar a la nana del príncipe.

       -Vine muy pronto de visita – le digo a la señora con una sonrisa –, y es que quería pedirle un favor. Miré, éste de aquí es Volvi, este perrito nos ha acompañado al príncipe, a mí y a mis compañeros en nuestro viaje, ha sido una gran compañía. Ahora yo me hago cargo del perro, pero como usted bien ha de saber, mañana será el funeral del señor Gladius, y no quiero que el can revolotee por ahí. ¿Cree que pueda cuidarlo por un rato?

       Si acepta, me agacharé y le prodigaré una caricia a Volvi mientras le digo:

       -Volveré por ti.

       Y dirigiéndome a la señora le diré:

       -Si no regreso después de mañana, por favor dígale al príncipe que Volvi está con usted.

       Si la señora no acepta no tendré más remedio que dejar a Volvi en el palacio cuando vaya a intentar liberar a Ephrym.

       Después de visitar a la señora, iré a buscar las caravanas que salen de Santral con destino a la Antigua Ikana, y ver si alguien podrá llevarnos a Ephrym y a mí en caso de poder escapar de la ciudad. No obstante, tengo pocas rupias, así que espero que el pasaje no sea demasiado caro. Estoy dispuesta a dar el dinero que tengo (que serán unas 190 rupias). Al fin y al cabo, si me atrapan de nada me servirá el dinero.

       ***

       El día del funeral despierto muy temprano y preparo los últimos detalles. Pero no es mucho lo que tengo que afinar, así que antes de salir me tiendo en la cama y miro el techo.

       Siento un malestar en el estómago, producto de mi ansiedad. Y como es usual, antes de tomar decisiones importantes, comienzo a repasar todas las posibles consecuencias.

       Me queda claro que aunque uno nunca está preparado para la muerte mi vida, a estas alturas, no significa tanto como cuando iba a tener una familia. Nadie depende de mí, ni tengo familia que sufra por mi muerte, así que por ese lado no lastimaré a nadie.

       Sólo hay una cosa que me produce sumo pesar: que el príncipe me considere una traidora, con justa razón, y… ¡aún más! Que el rey intente hacer pagar al príncipe por mi traición, que seguro ocurrirá.

       Tomo la carta que escribí, la coloco frente a mi rostro y la observo con detenimiento.

       Aún cuando Ephrym me insinuó que el príncipe era el culpable de terribles acciones, no me nace desconfiar de él. Creo que el príncipe Tahmid será un gran rey, coincido con Ramita que nuestro amigo sería mejor gobernante que su padre. Pero no comprendo por qué el rey trata a su sucesor de una manera casi humillante, lo que me hace suponer que aquí en el consejo también está escondido un gran enemigo… un enemigo que no puedo ver y que no podré atacar. Aquello tendré que dejárselo al chico y al grupo de Launa, ellos tendrán que desentrañar la posible intriga y cuidar del príncipe de aquí en adelante. Lo que a mí me toca, si es que salgo con vida de aquí, es procurar proteger a mis amigos de otra manera. Si el príncipe heredará una corona que es símbolo del terror, no importa qué tan buenas intenciones tenga, será muy difícil que haga las cosas de la manera civilizada, y quizá siga los mismos pasos de su padre. Una vez que se opta por el gobierno del terror, es muy difícil que éste prospere y viva sin miedo a ser derrocado, aumentando aún más la inflexibilidad, la irracionalidad y los castigos.

       Esa corona ya tiene suficiente mala fama, por lo que pude apreciar en Daiton, como para aumentarla. La muerte de Ephrym será un duro golpe para mucha gente. No puedo permitir que Ephrym se convierta en un mártir y en un futuro santo. Ni que el príncipe herede una corona bañada de sangre.

       Suspiro y me levanto de la cama. Guardo la carta entre mis ropas y voy a la sala principal de la torre del príncipe.

       ***

      
       Genial, esto será aún más difícil de lo que había previsto. Y aún así no puedo echarme para atrás. Ya he tomado una decisión y pase lo que pase debo intentarlo. Desafortunadamente, no debo saltarme el funeral aunque pudiera. Sé que éste es un momento importante para el príncipe, y no me puedo permitir faltar. Y a pesar de lo que pienso hacer, aún me considero amiga suya, de suerte que mi deber es estar presente.

       Ya veremos qué pasará, pero ahora tengo menos esperanzas de poder salir de aquí.

       ***

       En el funeral me siento un poco distraída, pensando en que lo que habré de hacer producirá un cambio enorme en mi vida. Pero, ¿qué tengo que perder si las cosas salen mal? ¿La vida? ¡Bah! ¿Desde cuándo mi propia vida ha sido importante para mí? Lo que soy, como soy, me es más importante. Sé con lo que puedo vivir y con lo que no. No puedo traicionarme a mí misma, y aunque temo que el príncipe, o mis compañeros, nunca puedan ser capaces de comprenderme, no puedo ser otra persona.

       En medio de mi distracción, alcanzo a escuchar algunas palabras del discurso del príncipe, las cuales me sirven de inspiración:

       Creo que lo que hago es un gran sacrificio, y que lo hago por el bien común. Quizá esté equivocada porque, ¿quién puede saber de verdad que la decisión tomada será de bien para todos o la gran mayoría? Pero sin duda ésta es una situación muy difícil para mí, y prefiero morir como Gladius (aunque a mí seguro que me cortarán la cabeza y tratarán mi cuerpo como el de una traidora, manchando el nombre y la memoria de padre y madre… quienes aún así aceptarían mi decisión y me apoyarían), a vivir como una cobarde.
     
  3. Kike El MataDarknuts

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    -Ese Ghilan es un auténtico patán- digo para mis adentros.

    Con paso desanimado caminó por la fortaleza en busca de lo que fuera, no tenía nada que hacer, más que esperar que se rehusaran a usar más nuestros servicios o nos dieran una nueva tarea, lo cual era con creces. Mucho menos probable.

    Desde una de las ventanas de lo Alto del castillo logre observar como la gente se conglomeraba en el jardín, la mayoría con vestimenta negra, y claro a mis compañeros, era el funeral de Gladius, por lo me me apresuro a bajar y silenciosamente me incorporo al rito.

    Durante la ceremonia no pude quitarme la incoherencia de mi cabeza, como era posible que el gran comandante supremo de Ikana hubiese muerto por el puño de un Goron, quizás eso significa, nadie es inmortal, por más grandes que se sean sus puestos, rangos, propósitos y motivaciones todos tenemos un corazón que dejaría de latir en algún instante, lamentablemente a veces son causas externas lo que provocan eso...

    ........

    Después que Jedd nos guiara hasta ese salón interno lo único que imploraba era que nonhubiera otra de esas escenas con el rey o con Ghilan donde nos tachan de inútiles, pero afortunadamente esta parecía ser otro tipo de reunión, el ambiente era diferente que antes, quizás porque el proceso de duelo que habíamos estado pasando se desvanecía, pero sólo fue una idea que se vio confirmada con la llegada del hijo de Gladius.

    Este se mostraba totalmente inmutado, quizás lo que decía el príncipe era cierto, y pensé que la palabra que el mismo se detuvo para decir era: importar. Como fuera no era yo nadie para inmiscuirme en la mente del joven y tratar de deducir el porque de esto, sólo necesitaba responder su única duda.

    -Gladius era un excelente líder, humilde, y de esos que sabe como animar en todo momento, en donde hay problemas el ve oportunidades y cada momento que podía nos gratificaba con honestas palabras sobre nuestro desempeño... (Antes que se mermará por completo claro esta)
     
  4. Legend

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    -Muchas gracias señor!- digo al entregar el dinero, tomar los articulos y salir corriendo, una vez en alguna plaza cercana me detengo a examinar el anillo... sip, no vale nada, quien sabe, quizas pueda darlo de regalo a alguien eventualmente, con una capa de plateado, quizas, pero por ahora, mejor me enfoco en esto...

    Veo el Cuchillo detenidamente, conque debo decir su nombre para llamar a su poder? pues si suelo llamar mis armas, aunque si su poder viene del nombre... de seguro no es tan simple como llamarla yo con cualquier nombre y ya... mmm... estas letras se ven extrañas... siguiente parada, alguna biblioteca, quizas ahi sepa algo del lenguaje

    Me encamino a alguna biblioteca o similar.
     
  5. Säbel

    Säbel Administrator
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    =En los días libres=

    Con Aldan
    Por toda respuesta sonrío, divertida, y devuelvo el agradecimiento con una reverencia ligera. Cuando se emocionan hasta los goron se comportan como niños pequeños. Casi podría decir que ha logrado enternecerme.
    -Supuse que sería tu hijo adoptivo en cuanto te vi - respondo, colocando una mano en mi cintura - Agradezco tu otro ofrecimiento, un buen cuchillo no me vendría mal si no puedo usar mis aletas, o por si lo necesito para alguna curación. Aunque ahora mismo ando algo corta de dinero - agrego, encogiéndome de hombros - Quizá pase más tarde a visitarte, cuando tenga el dinero necesario. Y también hablaré de ti a mis hermanos, hay algunos que son soldados y podría venirles bien algo de tu taller.

    - - - - - - - - 

    Con Petuel Navon

    Escucho fascinada las historias de maese Navon, particularmente la que involucra a mi bisabuela Taldra. ¿Quién iba a decir que ella había tenido un logro así de importante? Es bonito ver que tu familia tiene historia porque ha aportado cosas útiles al mundo.

    Todo lo demás que me dice me hace reflexionar sobre muchas cosas de los últimos días. Si, quizá debería ser menos dura al hacer un juicio sobre los demás; si Kyrek al final ha demostrado no ser tan tonto, cualquier cosa en el mundo es posible.

    Me pongo a pensar también sobre lo que dice acerca del conocimiento y el uso que le damos. Al final supongo que tiene razón, puede que me estuviera precipitando al creer que todos los curanderos tienen buen corazón sólo porque si. Esto me hace pensar nuevamente en Elisia, y en lo que nos decía el príncipe sobre ella. En lo que piensa la gente de Launa sobre ella. Y me pregunto, ¿sería capaz de usar su poder de curación de una forma corrupta? Y si lo es, ¿por qué no lo ha hecho desde el inicio? ¿En verdad tendrá ella lo que necesita para ser curandera? ¿O sólo aprendió a hacerlo por tener una forma más de causar daños y revuelos?

    Con lo último sólo atino a poner una sonrisa triste, asintiendo con la cabeza.

    -Tuve que tomar una decisión difícil en los últimos días, y uno de mis compañeros me dijo cosas muy hirientes por haberme metido a detenerlo en algo que, de haber logrado, le habría causado muchos problemas. Simplemente no podía permitir que se lastimara, y lo que he hecho hasta hoy ha sido pensando en el bienestar de mis compañeros, muchas veces antes del mío propio. ¿Hay algo que me pueda aconsejar para lidiar con las personas difíciles? Admito que aun no tengo mucha paciencia con esos casos... - agrego, apenada, bajando un poco la mirada

    Espero a que me responda el maestro Navon, y luego hago una ligera reverencia antes de hablar:

    -Estoy muy agradecida por tener la oportunidad de conocerlo, maese Navon. Algún otro día me gustaría poder visitarlo. cuando las circunstancias no sean tan adversas, y poder seguir aprendiendo de usted y de su conocimiento sobre la vida - sonrío abiertamente - En retribución estaría dispuesta a hacer lo que usted me pidiera y en ayudarle tanto como esté a mi alcance.

    = = = = = = = 

    Atardecer del 24 de mayo del año 769 de la dinastía de Santral
    -Si hubo una gran pelea, el motivo debió ser algo serio. ¿Qué fue lo que ocurrió?

    Se que el príncipe está incómodo, y que probablemente no debería estar haciendo tantas preguntas, pero necesito saber qué hay detrás de todo el conflicto, podría revelar algo importante. Hago una nota mental cuando Tahmid menciona a la esposa de Ephrym: una mujer llamada Tanaya. Adyna y el otro chico deben saber quién es ella, si el príncipe no desea responderme podré preguntar con ellos.
    Miro con un poco de sorpresa al príncipe, pero acto seguido eso se reemplaza con una pequeña carcajada que me apresuro a disimular.

    -Supongo que es normal que otras razas nos vean iguales a todos, pero no hay problema, no es ninguna ofensa - respondo tranquilamente - Algo que puede ayudar a diferenciarnos físicamente es la forma de las aletas, la complexión, los colores de la piel o alguna característica peculiar en las escamas. Por ejemplo, hablar de un zora robusto sería algo raro, puesto que somos de musculatura más fina. También usar algún accesorio particular, como mis argollas - señalo mi cabeza - ¿Quizá eso sea de más ayuda para describir a Deion y Trai? Si no, también podría ayudar la descripción de cómo se comportan.

    = = = = = = =

    Amanecer del 25 de mayo del año 769 de la dinastía de Santral

    Al fin ha llegado el bendito día del funeral, me siento triste y nerviosa por lo que pueda ocurrir, más ante la mención de que el hijo de Gladius estará presente. Me preparo mentalmente, he visto cómo se comporta mamá con los familiares de algún paciente que muere y creo que puedo salir bien librada de la conversación.



    -Si aun se puede, a mi me gustaría charlar con él - digo apresuradamente - Si no ahora mismo, en cuanto se haya cumplido lo estricto del protocolo para poder desaparecer un rato sin que sea algo mal visto. Yo no pienso faltar a la ceremonia y menos después de todo lo ocurrido, no voy a estar tranquila hasta haberle dado a Gladius una despedida más digan de lo que pude hacer por él en Launa. Y ahora que lo recuerdo, ¿qué ha pasado con el tema del cofre?

    Luego de eso nos encaminamos al funeral. Sigo con respeto todas las indicaciones que se me den y me mantengo igual durante todo el discurso, sintiéndome conmovida, pero a la vez aliviada de que todo esto por fin se termine, aunque sea lo referente a Gladius. Se bien que en realidad apenas comenzará la peor parte de todo.
    Suspiro, y me giro para saludar al teniente y al muchacho:

    -Es agradable verles de nuevo, aunque me gustaría que las circunstancias fueran otras. Muchas gracias por el apoyo brindado pese a todo - digo, acercándome un poco a ellos para hablarles discretamente - ¿Cómo van las cosas en Launa? ¿Ha pasado algo que pudiera ser importante o extraño?


    Al terminar de charlar con ellos me apresuro a tomar un lugar en la fila, sonriendo ligeramente en señal de empatía cuando pase por donde está Tahmid. 

    = = = = = 

    En el banquete

    Me preocupo cuando no veo al señor Navon ahi presente, ya es muy viejo y no sabemos cuánto más pueda aguantar su cuerpo, espero que no le haya pasado algo. Aunque por otra parte tampoco están ni Ludo, ni Kiran ni Dover. ¿Quizá tenga algo que ver con el cofre? ¿Por qué si no llamarían al señor Navon? Aunque el alto mago también debería estar ausente en ese caso. ¿Qué estará pasando?

    La visión del hijo de Gladius me saca de mis pensamientos. Mientras pienso en qué puedo responder ante su pregunta, Kyrek se me adelanta. Asiento, de acuerdo con lo que dice.

    -Creo que Gladius era una persona noble, fuerte y sereno, con la capacidad de pensar detenidamente las cosas y buscar resolver los problemas con la mejor solución posible para todos. También demostraba ser muy sagaz y se ve que no era alguien que dejara cabos sueltos. Lamento mucho lo que ocurrió con tu padre - agrego, con tristeza.
     
  6. Yuki el Kitsune

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    ~Días libres~

    -Muchas gracias señor por su regalo-contesto con una amplia sonrisa-si no es mucha molestia, me gustaría que pusiera Tabit en la placa de metal.

    Una vez hechas las compras me voy a mi habitación sin decirle nada a nadie y me dispongo a hacer lo que tenía planeado, con los materiales que me compré me hago un cinturón en el que pondré la funda del cuchillo, el tirachinas y la bolsa que compré. La cuerda la dejaré lista al lado del cuchillo para tenerla a mano rápidamente. Cuando termine con mis preparativos iré a hablar con Ephrym, me gustaría saber que clase de persona es.

    [hr]

    -Hola señor Ephrym-digo con cortesía-mi nombre es Tabit y estoy aquí porque conocí a su hermana, hay algo que me gustaría saber, ¿piensa que la violencia es la solución a todo?

    Eso es todo lo que quiero preguntarle, espero que sea como la señorita Elisia y no quiera solucionarlo todo por las malas.
     
  7. Furanku

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    ¡Impresionante cuanto libro y conocimiento hay acá! No creo que tenga tanto para leer en algún otro lugar de Ikana, es impresionante. También me doy cuenta de lo poco que sé, tanta palabrería que pese a mis esfuerzos, no logro entender... supongo que todavía tengo un largo camino por recorrer. ¿Y Taska es de mucha ayuda... cuantos libros se habrá leído? No parece practicar la magia, seguro que lee sólo por curiosidad.

    Pero había una breve historia entre tanta información mágica. Fue bastante llamativo, era... extraño. ¿Qué significar? ¿Qué hace algo como eso metido en este libro? De verdad es tétrico.

    Definitivamente quiero seguir leyendo esto con más calma. Pero no puedo llevármelo a la mala, no sería correcto y, además, sería traicionar la confianza del príncipe. Lo mejor será pedirlo prestado.


    -Disculpa, ¿puedo tomar prestado este libro? Lo devolveré mañana- Le digo a Taska.

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  8. Pali

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    Miniactualización

    A Soria

    En los días libres

    Amin Ludo sonríe maliciosamente cuando escucha lo que le dices.

    -Me malinterpretas, muchacha. No es que me rodee de descerebrados, sino que el cuerpo de la guardia de Santral está formado con lo mejor de lo mejor. Entre mi gente no hay espacio para quien no sepa ya tomar decisiones o quien no sea ya hábil para combatir. Para los principiantes están las otras divisiones del ejército, con generales a los que les gusta entrenar principiantes. El entrenamiento que yo doy está por encima de eso.

    [hr]

    A Soria y Zeld

    La chica te devuelve el saludo estrechando también tu mano.

    -Es un placer -contesta animadamente mientras agita tu mano -pero dime, Adyna, ¿en qué clase de trabajo eran compañeros?

    [hr]

    A Legend

    Sales del mercado en busca de una biblioteca. Merodeas por las calles de Santral hasta que por fin das con la biblioteca que buscas. Entras lentamente y te percatas de que es un lugar pequeño, con varios estantes de libros que parecen muy viejos. Junto a la entrada y detrás de un escritorio está una mujer que te asusta por su apariencia, pues es muy vieja, tiene muchas arrugas, una nariz enorme y una verruga en la punta. Cuando te pregunta cómo te puede ayudar te sorprende lo molesta que es su voz, parece hacer sonidos de ave cada vez que pronuncia una sílaba. Sin embargo, haces lo posible por ignorar ese detalle y le platicas lo que buscas.

    -No, lo siento enano -te contesta con un tono de decepción -aquí será difícil que encuentres libros que te puedan ayudar. De hecho, en ninguna biblioteca de por aquí creo que exista información de ese tipo. Aunque... -continúa pensativa -probablemente en la biblioteca de la Academia puedas encontrar el tipo de libros que buscas, o incluso algún alumno conocedor podría ayudarte.

    [hr]

    A Säbel

    En los días libres

    Aldan te mira fijamente mientras hablas. No estás segura pero te parece que está confundido.

    -¿Pero qué dices? No, quería decir que no te cobraré nada. ¿Un cuchillo, entonces? Está bien, te haré el mejor cuchillo que hayas visto, en dos días debería estar listo. Si tus hermanos pasan por aquí, por cierto, con mucho gusto les haré un descuento.

    __________________

    Cuando escucha lo que le dices, el anciano hace una mueca que seguramente, debajo de todas las arrugas y del temblor de sus labios, debe ser una sonrisa de complicidad.

    -Cuando uno ha vivido tanto como yo -te responde mirándote a los ojos-, se aprende que las palabras hirientes tienen el valor que uno les quiera dar, ni más ni menos. Si salvaste al muchacho, ¿qué importa si te lo agradece o no? Si tiene suerte, eventualmente se dará cuenta de lo que hiciste por él. Si no, él es el que se pierde la oportunidad de hacer a una amiga fiel. No voy a decirte algo trillado como que el nuestro es un camino lleno de espinas, pero eso a veces tiene un poco de cierto, al menos si tu propósito es ayudar a otros.

    Petuel pone ambas manos sobre el escritorio y las mira un instante antes de volver a dirigirse a ti.

    -Yo empecé a estudiar cuando era todavía más joven que tú, pero mi meta era menos pura que la tuya. Lo que yo quería era conocer, saber todo lo que pudiera, entender al mundo. Y ahora que soy viejo, sé y entiendo muchas cosas, ¿sabes? Pero a mi edad, todos los conocimientos por los que tanto he luchado empiezan poco a poco a abandonar mi mente cansada. Lo único que se mantiene igual de fresco que siempre es el recuerdo de los rostros de las personas a las que alguna vez les pude ofrecer mi asistencia, las vidas que salvé. Y ahora que soy viejo, ahora que puedo ver el resto de mi vida en retrospectiva y tengo el tiempo para meditar sobre ella, creo que si eso es lo que recuerdo, es porque eso es lo que de verdad tiene importancia. Eso es lo único que no cambiaría por nada del mundo, me haya costado lo que me haya costado en su momento.

    Después, cuando te despides, Petuel levanta su mano levemente para llamar tu atención.

    -Una cosa más -te dice-. Tu corazón está en el lugar adecuado y tu mente parece estar despierta y ansiosa por saber más, así que te extenderé de forma extraoficial la invitación a un evento que todavía no hemos hecho público. A principios del próximo invierno vamos a sostener examinaciones para todos aquellos magos aspirantes de fuera que quieran la oportunidad de entrar en la Academia de Magia. La idea es encontrar a jóvenes de mentes brillantes e ideas claras y dejarlos estudiar con nosotros sin costo alguno. No he evaluado tu conocimiento, pero si estudias y practicas con la misma dedicación que le dedicas a tus pacientes, creo que tienes una gran posibilidad ser aceptada con nosotros.

    Antes del funeral de Gladius

    Al preguntarle sobre ver a Ephrym, Tahmid se lleva una mano a la barbilla un momento mientras piensa.

    -Lo más seguro es que vayas ahora mismo, no sé bien la hora a la que van a trasladarlo pero bien podría ser inmediatamente después de la ceremonia. No te preocupes, enviaré a alguien a avisarte cuando sea la hora de comienzo.

    Con el permiso del príncipe y tus indicaciones te diriges a la torre donde Tahmid está prisionero. Te sorprende ver que no se parece en nada a los oscuros y húmedos calabozos en los que los echaron. La entrada de la torre conduce a un iluminado y bonito pasillo que lleva a lo que parecen habitaciones de lujo. Uno de los dos guardias que están cuidando hoy te conduce a una al fondo de la primera planta. Cuando le quita el candado a la puerta, te encuentras con un hombre pelirrojo y bastante fornido sentado tranquilamente en una amplia silla mientras mira al techo. Su rostro, aunque rudo, te recuerda en sus rasgos a Elisia. Definitivamente se trata de su hermano.

    El guardia sale de la habitación para darles privacidad, pero deja la puerta abierta y se mantiene dentro de la línea de visión. Ignorándolo completamente, Ephrym voltea a verte sin gran emoción.

    -¿..sí?

    En el funeral de Gladius

    Ante tu saludo, el teniente te observa por unos segundos. Levanta una ceja y mira a tu alrededor, posando su mirada en tus compañeros. Finalmente sonríe a la nada y voltea hacia ti nuevamente.

    -Oh, eres aquella zora -te dice con tono de sorpresa-. Lo siento, no te reconocí. Respondiéndote, Launa en general está tranquila, aunque he de decirte que registramos la casa de Elisia y no encontramos a Donter. La última orden que dejé antes de venir para acá fue que lo buscaran en las casas abandonadas de las orillas del pueblo. ¿Cómo les fue a ustedes en su regreso? De verdad lamento no haberles podido prestar más ayuda que ofrecerles esa vieja carreta.

    [hr]

    A Yuki

    En los días libres

    El vendedor saca un cuchillo con la punta muy afilada y se toma un par de minutos, pero finalmente te entrega tu arma con tu apodo grabado en ella. Su caligrafía es bonita, está escrita con cuidado y se ve regular y simétrica.

    Con Ephrym

    Ephrym arquea las cejas después de escucharte. Inmediatamente después suelta una corta y ligera risa que te suena a burla, luego te mira fijamente con media sonrisa de ironía en su cara.

    -Las cosas no son tan simples, amigo. ¿Acaso hablas del conflicto entre algunos ciudadanos y los gobernantes? Uno recurre a la violencia como último recurso, cuando no hay una manera de convencer al otro lado de cooperar. Si se desata una guerra es porque ya se agotaron todas las posibilidades. ¿Es eso lo que querías saber?

    El humano da un profundo suspiro y, cambiando a un tono más serio, te hace una pregunta.

    -¿Viste a mi hermana recientemente? ¿Se encuentra bien? ¿También enviaron a alguien para que la capturara, como hicieron conmigo?

    [hr]

    A Furanku

    En los días libres

    Taska observa con curiosidad el libro que le muestras. Tras unos segundos de ver la portada, parece reconocerlo de pronto.

    -¡Ooooh! ¡Es uno de los viejos diarios de Emir! Es un estudiante que solía venir mucho por acá, hasta que el departamento de Artefactos Mágicos lo contrató de tiempo completo, ahora no tiene mucho tiempo para hacer lecturas que no sean investigaciones precisas -la muchacha parece algo triste al decir eso último, pero pronto vuelve a sonreírte-. El año pasado él y otros más donaron los registros de sus investigaciones a la biblioteca como material para futura referencia. Pero por política de la escuela, si no eres estudiante o escolar, necesitas dejar algo como aval o los datos de alguien en la ciudad que te avale. No puedo permitir que te lleves el libro de otra manera.

    [hr]

    A todos

    Atardecer del 24 de mayo del año 769 de la dinastía de Santral

    Al escuchar esta pregunta, Tahmid no responde de inmediato. En vez de eso se queda mirándolos a todos con los labios apretados y cierta expresión de incomodidad. Adivinar sus pensamientos parece imposible, pero no deben ser cosas buenas.

    -Alguien bajo nuestro mando hizo una estupidez -dice al final mientras mira al suelo-. Los detalles dan igual, lo único que importa es que esa persona causó revuelo entre mucha gente en Daiton y los dos hermanos acudieron a su maestro. Pronto reunieron a un grupo que trató de remover a la gente que en ese entonces estaba en el poder, pero el ejército fue llamado para intervenir. Yo me encontraba en la ciudad entonces, así que me uní a las tropas. Dirigí un plan para terminar el problema desde la raíz y eso terminó con la muerte del maestro de Ephrym y Elisia.

    Después, Tahmid piensa unos momentos antes de tratar de describir a los zora.

    -Ninguno de los dos era particularmente robusto, pero la piel de Deion era muy oscura respecto a otros zora. A Trai solo lo vi una vez, no recuerdo nada mas que el hecho de que su voz era bastante grave.

    [hr]

    A Furanku, Kike, Säbel y Zeld

    En el banquete

    Al escuchar sus respuestas, Bagu por primera vez se nota triste.

    -Yo también lo lamento, aunque si les soy honesto no siento que lo conociera mucho. Al menos es bueno saber que la opinión general sobre él es positiva. No creo alguna vez haber visto realmente ese lado suyo, no nos veíamos a menudo y cuando lo hacíamos, teníamos un trato un poco frío. Ahora me arrepiento de no haber hecho el intento.

    El hombre baja la cabeza y suspira.
     
  9. Legend

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    Vaya! parece una ave! y grazna como una... es como una... señorita... ave.... vaya.... n-no! no la mires tan fijamente! dios...

    Asi que la biblioteca de la Academia... oi de ella un par de veces estos dias, la verdad no es un lugar que me interese, con tantas cosas que aprender y estudiar... bueno, las bibliotecas tampoco y aqui estoy jeje.... bueno, creo que no tengo otra opción.

    Me dispongo a caminar hacia la Academia, y al llegar ahi pregunto a quien pueda el camino a la biblioteca, vaya, como si no fuera un pez fuera del agua en una escuela comun, vine a parar a esta...
     
  10. Säbel

    Säbel Administrator
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    En los días libres
    Me doy una palmadita en la cabeza, sonriendo después de eso:

    -Discúlpame, es la costumbre. Creo que es la primera vez que me regalan algo en una tienda, no me lo esperaba - hago una requeña reverencia - Muchas gracias, maese Aldan. Volveré entonces a recogerlo cuando esté listo.

    - - - - - - - - - - 

    Con Petuel Navon

    ¡Esto es lo mejor que me ha pasado en los últimos días! ¡Cómo me gustaría que la audiencia con maese Navon no tuviera que acabarse! Y estoy de acuerdo con él, en el fondo yo sabía que hice lo correcto, aunque lo que debo aprender ahora es a no dudar de mis decisiones aunque me digan que soy la peor mierda del mundo; él tiene razón, si los otros no lo entienden no es ya mi problema.

    Justo antes de salir, maese Navon llama mi atención por última vez para decirme algo:
    Me freno en seco, parpadeando, mientras mi mente procesa lo que está diciendo maese Navon. ¿Exámenes para aceptar gente en la Academia Mágica de Santral? ¡¿Y me está invitando a mi directamente, ahora?! ¿¡En serio!?

    -E-e-e-eso sería fantástico!!! ¡Estudiaré muy duro, lo prometo!

    = = = = = = 

    Con el príncipe
    -Mmmm... quizá sea algo incómodo lo que voy a preguntar, pero es algo que escuché en Launa y que parecían creer con mucha fuerza. Drayden, el muchacho zora, me dijo que no me fiara mucho de los soldados reales cuando le inventé una historia de mi procedencia, que yo estaba en Launa para visitar a mi tía, siendo Fegaer mi primo, y que mi madre estaba inquieta por el tema. Cuando le pregunté por qué, me respondió que algunos soldados se dedicaban a secuestrar y a vejar jovencitas, ¿el incidente de hace cinco años tiene que ver con eso?

    Hago una pausa para mirarlo, la verdad no espero que me responda, y en todo caso esperaría no meterme en un problema por eso, pero a estas alturas es importante saber lo más que se pueda sobre el conflicto con la Resistencia y su origen, antes de que se desaten las peleas otra vez.

    También tomo nota mental de las características de Deion y Trai, el primero tiene la piel muy oscura y el segundo una voz muy grave. Será bueno saberlo si volvemos a Launa o si los vemos más adelante en otro lado.

    = = = = = = = 

    Con Ephrym
    Suspiro, acercándome a la celda.

    -¿Ephrym, cierto? Voyy a ir directo al grano, no hay mucho tiempo para rodeos - apoyo una de las manos en los barrotes, para hablar con un tono más discreto - Mira, pude conocer a tu hermana en Launa pero ya no tuve la oportunidad de charlar más a fondo con ella. Es una colega de profesión, ¿sabes? Y yo me niego a creer que alguien dedicado al arte de la sanación tenga malas intenciones con la gente como se dice de ella.

    -Básicamente estoy aqui porque quiero conocer las cosas como son, sin tapujos ni mentiras - digo tranquilamente, mientras sigo manteniendo el mismo tono discreto - Me enteré algo sobre el conflicto que ocurrió hace tiempo, y tengo la impresión de que no fueron sinceros conmigo. Y supe en Launa que hay gente en la milicia que tiene muy malas mañas con la gente. ¿Lo dicen porque hay algo que lo sustenta?

    Guardo silencio unos momentos, evaluando la reacción de Ephrym, antes de volver a hablar:

    -En realidad tampoco espero que me respondas, aunque tengo mucha curiosidad y puede que esta sea la última oportunidad que tenga para conocer la verdad de las cosas. Mucho me temo que tu hermana pueda ser traicionada por su gente o usen su buen corazón para aprovecharse de ella y tapar sus vilezas con su nombre.

    = = = = = = 

    En el funeral
    -Descuide teniente, no hay ningún problema - respondo amablemente, pensando en que debía de haberme visto terrible para que no me reconozca ahora que estoy arreglada - Me imaginaba que Donter no iba a permanecer mucho tiempo por ahi, espero que lo encuentren pronto. ¿Sabe? Después de todo me preocupa que terceros paguen por lo que él hizo. Uno de los deku que iban con nosotros me dijo que Donter tiene un hijo pequeño, y creo que el muchacho no debería pagar por las culpas de su padre si no tuvo nada que ver con ello.

    - - - - - - - 

    En el banquete, con Bagu
    Sonrío con indulgencia, atreviéndome a colocar una mano en su brazo

    -A veces los padres parecen distantes con los hijos, sobretodo los hombres con sus hijos varones, cuando en realidad hacen todo lo posible porque estén bien. ¿Quieres hablar de ello? Quizá haya tenido actos o detalles contigo que podrían pasar desapercibidos, porque quizá ese aparente distanciamiento que hacía algo frío su trato lo detenía por no saber qué hacer. Yo lo veo con mi papá y mis hermanos, comenzó a pasar algo parecido cuando el primero de ellos se volvió un hombre adulto.
     
  11. Furanku

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    Bueno... lo único que tengo aquí es mi varita. Y no conozco mucha gente de Santral, excepto el príncipe. ¿Sería buena idea dejarlo a él como aval? No tengo más.

    -Planeo devolverlo mañana. ¿Servirá el nombre de la persona que me dejo entrar a la biblioteca?- le pregunto a Taska -Fue el príncipe Tahmid.
    [hr] 
    De forma que tenía un hijo... cuando el príncipe menciona eso, una ligera mueca de sorpresa me nace, reemplazada rápidamente por otra inexpresiva -seria- y agachado ligeramente la cabeza. Haber perdido algo tan cercano como lo es un padre... debió ser duro. Yo lo sé... yo lo viví. Supongo que será algo difícil estar con él, y saber que algo mal hicimos, algo malo pasó, que le costó la vida a Gladius.

    En cuanto sigue hablando, levanto el rostro y sigo oyéndole.
    "Diría que no le importó."

    EL príncipe evita decirlo, pero quedó en evidencia... no mostró signos de dolor... pero era su padre, de seguro los hubo y aún los hay. A veces, algunos demuestran el luto simplemente guardando la pena, pero no quiere decir que no esté ahí.
    Que mal, la última experiencia de ese hombre... en una celda sucia y privada de luz solar. Antes creía que era un error, y sigo en esa postura. ¿A quién le tendrán más confianza? ¿A un "rey tirano que elimina a aquellos que le lleven la contra" o a "Un hombre ejecutado por defender al pueblo"? ¿Quién quedará mal con esa ejecución? Yo lo veo bastante claro.
    [hr]

    El funeral comienza, y el príncipe da un discurso, homenajeando al General. En el momento en que se detiene para beber, yo bajo la cabeza... y los recuerdos inundan mis pensamientos, trasladándome a un lugar completamente diferente. Enfoco el ataúd de Gladius y todo se vuelve negro lentamente... para mostrar aquello que siempre quise olvidar pero jamás será borrado de mi mente... porque es algo que debe ser recordado, guste o no.

    Estaba lloviendo, era oscuro y no se veía mucho. Una poderosa tormenta como ninguna otra azotaba a Timur. El viento soplaba fuerte y se veían relámpagos en el cielo. El lago estaba agitado y golpeaba la playa con violencia. Yo estaba con mis hermanos mayores en una pequeña arboleda que se ubicaba frente al agua. Recuerdo... recuerdo que teníamos miedo... los árboles se movían con frenesí... era un espectáculo aterrador para un pequeño niño... y de seguro también para un adulto.

    Ese día, que inició soleado y radiante, yo pedí ir a la arboleda, quería jugar en ese lugar, y tres de mis hermanos mayores decidieron ir conmigo. Mientras jugábamos, un extraño viento premonitorio sopló y juraría que vi algunos animales alterados, comportándose de forma extraña. Cuando la tarde se estaba acabando, me dijeron que debíamos volver, pero yo quería seguir jugando... insistí bastante. "Esta bien, un rato más" dijo uno, y los otros asistieron. Pero la inesperada tormenta arremetió con fuerza, trayendo consigo la noche también. Teníamos que regresar. Uno de mis hermanos me tomó de la mano y emprendimos la marcha. La luz destellante de los relámpagos era la única disponible.

    Cuando por fin salimos, vimos una silueta familiar no muy lejos: era nuestra madre. Nos grito que todo estaría bien, mientras se acercaba. Fue ahí... cuando un rayo fugaz golpeó un gran árbol solitario, quemando su base y derribándolo... justo sobre nosotros. Quedamos pasmados de pánico y sorpresa. Lo veía cada vez más cerca de mi cabeza y, para cuando ya estaba a punto de aplastarnos, sentí un empujón que me tumbó al suelo. Un fuerte estruendo sonó a mis espaldas. Algo aturdido, me levante y mire a todos lados... estaba solo. "¿Dónde están todos?" me preguntaba, ignorando el viento que trataba de devolverme al suelo. La respuesta la encontré cuando vi el tronco nuevamente y, sobresaliendo de él, una mano reposaba en el suelo. Era extraño y me acerqué para ver qué era... y lo supe. Estupefacto, caí para atrás, golpeando el suelo y, sin desviar la mirada de aquello, comencé a llorar. Lloré, lloré... y lloré. No sé cuanto tiempo estuve así, perdí la noción. Pero si recuerdo que al final mi padre me levanto en brazos y me cargo mientras la tormenta aún seguía, y lo abracé con fuerza.

    No sólo mi familia, muchos murieron ese día, y nunca se ha vuelto a espectar una tormenta de proporciones semejantes. En aquel entonces era muy pequeño, uno o dos años de edad, apenas comprendí lo que pasó, pero si entendí que ellos no volverían y que... era mi culpa. Aradan siempre dijo que no debía sentirme así, que no fue más que un capricho del destino, algo que no tuvo que ver conmigo, pero... incluso actualmente, una parte de mi sigue creyendo que fue mi culpa, que si no hubiera querido ir a la arboleda, que si no hubiera insistido en seguir un rato más, ellos seguirían aquí; que si no hubiera estado ahí, mi madre jamás hubiese sacrificado su vida por la mía. No importa cuanto lo razone, no importa cuanto crea que no es así, no importa cuanto tiempo pase, ese sentimiento siempre me acompañará.

    Con la voz del príncipe, quien retoma el discurso, rompo la introspección, y retomo el curso de la realidad, prestando atención a sus palabras.
    Me uno a la fila, pero por el final de la cola, entre los últimos. Cuando me toca estar frente al ataúd, saco la carta que me dio, la miro y la guardo.

    Seguiré hasta el final, siendo leal a los deseos del príncipe, mismos deseos que usted tenía.

    Luego de esa reflexión, me retiro a mi puesto.
    [hr] 
    Algunos de mis compañeros ya respondieron esa pregunta, pero me siento en la obligación de hacerlo también.

    -De la clase más honorable que conozco, alguien digno de admiración.

     
     
  12. Soria

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    Esta vez soy yo quien le dedica una sonrisa maliciosa.

    -Oh, mil disculpas, señor. Pero ahora tengo curiosidad - digo, entrecerrado los ojos y ensanchando mi sonrisa - ¿qué clase de entrenamiento es el que prodigas?
     
  13. Pali

    Pali Administrator
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    Zeld abandona indefinidamente la partida
    ¡Un nuevo usuario se une al juego!


    En los días libres

    A Säbel

    Dos días después, decides que es buena idea pasarte de nuevo a la herrería de Aldan para recoger lo que te prometió que te daría. Entras al establecimiento y te encuentras al goron en la misma situación que antes, detrás de su mesa trabajando en una de sus armas. En cuanto te ve, te recibe con una gran sonrisa.

    -Señorita, que gusto verla de nuevo. Sigo agradecidísimo con usted, sobre todo porque ya logré que liberaran a mi hijo. Resultó que simplemente se les había olvidado que seguía encarcelado... pero un cliente mío que trabaja en el Palacio me ayudó a arreglar todo para liberarlo. ¡Gracias por todo! -termina haciendo una reverencia.

    Después toma algo de la mesa y lo extiende hacia ti. En su mano reposa un cuchillo protegido por una funda de cuero.

    -Es un cuchillo hecho con los mejores metales, mejor que cualquier arma común y corriente que te puedas encontrar en las armerías -te explica.

    Lo tomas y lo desenfundas para examinarlo. La hoja se ve tan limpia que tu rostro se ve reflejado en ella perfectamente. A simple vista parece muy filoso, así que lo devuelves a su funda con mucho cuidado.

    [hr]

    A Legend

    Luego de un rato de buscar finalmente das con el lugar que parece ser La Academia. Te dispones a cruzar la puerta de la entrada cuando un guardia te detiene. Le explicas tus intenciones, pero él te dice que sólo los alumnos pueden entrar. Estás resignado y a punto de irte, pero te detienes al ver que Fegaer viene saliendo del edificio en dirección hacia ti.

    A Furanku

    La expresión de Taska parece muy exagerada, pero por alguna razón que no logras identificar sabes que es genuina. De verdad está así de sorprendida y no se molesta en ocultarlo.

    -¡¿De verdad?! ¡¿Eres enviado del Príncipe?! -te pregunta con emoción al borde de gritar-. Entonces no se diga más, te puedes llevar todos los libros que quieras.

    Mientras caminas contento hacia la salida de la Academia con tu libro bajo el brazo, te encuentras a James afuera de la puerta de la entrada, al parecer tiene problemas para entrar.

    [hr]

    A Soria

    -Pulo sus habilidades hasta el máximo. Los enseño a trabajar en grupo como uno solo. A recibir órdenes y dividir el trabajo de forma natural y eficiente. Los hago pelear y pelear hasta que dominen el uso de sus armas.

    [hr]

    Mañana del 25 de mayo del año 769 de la dinastía de Santral

    A todos

    -Lo mencioné los primeros días de discusión -responde el príncipe-. Le comenté al Consejo lo que ustedes me contaron, lo que Gladius les dijo, pero la idea no tuvo una buena recepción. Petuel Navon y Katzir Giber llevan años analizando las tablas de piedra que la Corona tiene resguardadas y jamás les han encontrado nada particular aparte de mucha antigüedad. Katzir incluso se rió de que lo hubiera sugerido seriamente. Creen que el cofre de las piratas debe tener algún artefacto mágico, quizá un arma, pero nadie aparte de mí parecía pensar que fuera algo que ocupara nuestra atención inmediata...

    Tahmid te observa intensamente por unos momentos antes de encogerse de hombros con aparente indiferencia.

    -Es posible. Rumores como esos los llevo escuchando cuando estoy de incógnito desde hace años. Alguna vez descubrimos que algún soldado había hecho algo así y obviamente lo sacaron de la fuerza de inmediato y enfrentó cargos. Si en Launa pasa seguido no sé decirte, pero me parece poco probable. Es un pueblo muy pequeño, ¿no crees que estaría en boca de absolutamente todos ahí y no solo de un muchacho poco confiable?

    [hr]

    A Säbel

    Con Ephrym

    Ephrym hace una mueca cuando escucha lo que dices.

    -Lo preguntas como si algo así pudiera responderse con un simple "sí" o un "no". Si en Launa pasa eso debe haberse cumplido en alguna ocasión, pero no me preguntes a mí cuando. No he pisado ese pueblo en años. En todos lados hay gente honesta y deshonesta y es injusto culpar a un grupo por lo que hace una persona. Francamente lo que a mí me preocupa es lo que hay detrás de eso, la persona o personas que permiten que esas cosas pasen y que hacen muchas de esas también. Eso es a lo que llevo años enfrentándome...

    En el funeral de Gladius

    -De hecho -te responde el teniente -hablando de ese niño goron, estaba ahí cuando fuimos a inspeccionar la casa de Elisia. La excusa que dieron fue que su padre había salido unos días antes a visitar a su familia en las montañas. El niño no parecía mentir, así que supongo que le ocultaron la verdad. Por ahora también nosotros esperamos poder encontrarlo, aunque temo que de verdad sí se haya escapado hacia las montañas.

    A Furanku, Kike y Säbel

    En el banquete

    Bagu sonríe con cierta ironía.

    -No habíamos hablado en años. Mis padres se separaron cuando era muy pequeño y nunca formé una relación muy grande con él. Cuando era pequeño mamá no le permitía verme y una vez que mamá ya no estaba... no sé, supongo que me quedé en el fondo con la impresión que mamá tenía de Gladius. Cuando me quedé solo, Gladius trató de acercarse a mí múltiples veces, pero nunca se lo permití.

    [hr]

    Tarde del 25 de mayo del año 769 de la dinastía de Santral

    A Furanku, Kike, Legend, Säbel y Yuki

    Una vez que el banquete ha terminado regresan a sus habitaciones para descansar. El día fue difícil y cansado, para algunos más que para otros. Cuando llegan a la estancia que ha sido su sala de reuniones, el príncipe se encuentra ahí hablando con un guardia.

    Al verlos entrar, el príncipe le da una palmada en el hombro al guardia y él se va por el corredor que lleva a las habitaciones que han estado usando para dormir. Tahmid levanta la mano para que se detengan y los invita con un gesto a sentarse en los sillones.

    -Durante el banquete pasó algo muy grave -les dice seriamente-. Solo dejen que traigan a Adyna y les hablaré sobre ello.

    Unos minutos después el guardia vuelve acompañado de la zora y, tras hacer una reverencia hacia Tahmid, se retira del lugar.

    A Soria

    Una voz te arranca repentinamente de tus tranquilos sueños. Cuando entornas los ojos te das cuenta de que se trata de un soldado vestido con la insignia de la familia real. ¿Acaso ya vienen a buscarte para interrogarte? Sin embargo, el soldado menciona su asunto sin tardanza.

    -Vengo a llevarla con el Príncipe, desea hablar con usted.

    Cuando estás lista y sigues al soldado hacia la sala de reuniones, te das cuenta de que el resto del grupo está ahí con Tahmid. Siguiendo las indicaciones del príncipe, te integras con los demás y esperas lo que les tenga qué decir.

    A Furanku, Kike, Legend, Säbel, Soria y Yuki

    Cuando todos están ya acomodados y expectantes, Tahmid les empieza a explicar.

    -Ephrym escapó durante el funeral -les dice gravemente-. Alguien entró, noqueó a los guardias, forzó la cerradura de la celda y se largó con el prisionero.

    El príncipe les echa una larga mirada.

    -Obviamente ninguno de ustedes tuvo que ver con eso, ¿verdad? Pueden hablarme con la verdad, creo que me he ganado ese derecho.

    Independientemente de lo que le respondan, Tahmid continúa hablándoles.

    -Las cosas se están poniendo mucho más graves de lo que esperaba. El Consejo ahora mismo está en una reunión de emergencia y la guardia de Amin Ludo está levantando cada piedra en la ciudad para encontrarlo. Sea donde sea que esté, espero por su bien que se haya movido rápido y que ya esté en el despoblado. Luego de esto nadie le puede ayudar ya, así que más le vale no volver a ser capturado.

    El príncipe lanza un sonoro suspiro y se lleva las manos a la cabeza.

    -Los que pensaban que la ejecución era injusta pueden estar satisfechos de este desarrollo, pero no es nada conveniente para nosotros. Lo encuentren o no, en cuanto las cosas se tranquilicen van a empezar las investigaciones y... estoy seguro que saben a quiénes van a buscar primero. No sé lo que va a pasar, pero el Palacio pronto va a dejar de ser seguro para ustedes y... tal vez hasta para mí.

    Tahmid los vuelve a observar rápidamente.

    -Por eso he decidido dos cosas. La primera es que ya ha sido suficiente tiempo que estén de visita por aquí. La segunda es que ya descansé suficiente tiempo antes de mi próximo viaje, pero esta vez va a tener que ser uno no oficial -el príncipe se detiene unos momentos antes de seguir hablando-. De todos los problemas que han surgido estos días el que más me intriga es el del cofre. Como ya les dije, Petuel y Katzir dieron su opinión profesional al Consejo y esa opinión es que la teoría de las tablas de piedra no es viable. Pero yo no estoy tan seguro. Gladius no era un hombre supersticioso. Si les habló de esa leyenda es porque él creía que algo de cierto debía tener.

    El príncipe se inclina sobre sus rodillas para acercarse más a ustedes.

    -Tal vez es mucho pedir a estas alturas, pero no me gustaría hacer esto solo. Mi plan es llevarle el cofre a un buen amigo mío. Ese amigo es una de las mayores eminencias que hay en leyendas antiguas en ese reino y, si alguien puede decirnos si hay algo de cierto en todo el asunto de las tablas es de él. En estos mismos momentos un asociado está buscando el cofre y tratando de recuperarlo. Es obvio que el uso que le planeo dar es mucho mejor que el que lo guarden así como está por no considerarlo algo importante...

    Tahmid se vuelve a enderezar en su asiento antes de seguir.

    -¿Les gustaría acompañarme y ayudarme a llegar al fondo de todo este embrollo? Aceptaré gustoso la ayuda de cualquiera de ustedes, pues creo que todos han demostrado su valía de una u otra manera, y si a alguien no le parece, le daré el pago que les correspondía sacado de mi propio dinero y lo dejaré volver a casa sin ningún compromiso. Pero si me quieren ayudar, no puedo permitir que sigan pasando cosas inesperadas y de las que no estoy enterado. Necesito saber aquí y ahora que confían en mí y que están dispuestos a colaborar conmigo sin aprovechar la primera oportunidad para traicionarme. Necesito saber que puedo confiar en ustedes, ¿entienden?

    Acciones
    -Libres.

    [hr]

    A Vicho

    Te despiertas a mitad del pasillo donde caíste inconsciente. Frente a ti ves una cara borrosa, te confunde ver que está de cabeza. Rápidamente llevas tus manos hasta tus ojos y comienzas a tallártelos, hasta que la cara borrosa se ve muy clara. Reconoces ese rostro, es de tu amigo, el Príncipe.

    -Kiogh -te llama una y otra vez.

    Finalmente reaccionas, te das cuenta de que te está hablando a ti. Te sientas en el piso y miras a tu alrededor, observas los muros de piedra del pasillo tratando de averiguar cómo es que terminaste ahí.

    -Kiogh, ¿qué demonios sucedió aquí? ¿Sabes en dónde está la zora?

    Acciones
    -Libres.

    [hr]

    Después de conversar con el Príncipe, te envió en busca de algo que necesitaba. Sabes que no tienes permitido no encontrarlo, pues Tahmid te recalcó varias veces que encontrar ese objeto es de vital importancia. Te lo describió como un cofre azul con el dibujo de una media luna de oro en la tapa y otros adornos de oro alrededor. Te dio también direcciones específicas para llegar a la habitación en la que probablemente estaría escondido. Recorres el camino que debías seguir hasta llegar frente a la puerta del cuarto donde debe estar lo que buscas, así que comienzas a utilizar las técnicas que conoces para abrirla. Afortunadamente no te es muy difícil realizar todo esto sin ser notado, pues este día los corredores del Palacio están casi vacíos al estar celebrándose el funeral en uno de los jardines.

    Al cruzar la puerta te encuentras con una habitación impecable, pues todo se ve muy limpio y ordenado. Ves un escritorio lleno de papeles apilados y puestos en una esquina, una cama perfectamente tendida, un librero lleno de libros ordenados de manera muy estética y una limpia pequeña sala con su mesita para el té. Sin embargo, el cofre no se ve superficialmente, si quieres encontrarlo necesitas buscar bien.

    Acciones
    -Buscas debajo de la cama.
    -Buscas en el librero.
    -Buscas en el escritorio.
    -Buscas en la sala.
    Ndlm: Cada vez que quieras buscar en un lugar, necesitas tirar 2 dados de 6 caras. Esto se hace con el código /roll 2 d6 (sin el espacio entre el 2 y la d).
     
  14. Soria

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    Mmmm, el sujeto es interesante. Se nota que es un hombre experimentado, y que sabe lo que un soldado necesita. Por otra parte parece demasiado arrogante y egocéntrico, pero bueno... quién soy yo para juzgarlo.

    Cuando termina de hablar, suspiro profundamente y me llevo las manos detrás de la cabeza.

    -Lo bien que me vendría un entrenamiento así - digo mientras sonrío -, pero me falta un largo camino para ser "lo mejor de lo mejor". Afortunadamente la experiencia se consigue en todas partes, y lo más importante para mí es eso... o al menos ahora lo es.

    Hago una inclinación de cabeza, a manera de saludo.

    -Con tu permiso - le digo a Ludo -, no te quitaré más tiempo.

    Y me aparto para seguir con mis asuntos.

    ***

    Cuando abro los ojos, veo a un soldado dentro de la habitación. A despecho del momento, observo al soldado con calma, sin sobresaltarme, ni oponer resistencia. No sé cuánto he dormido, pero seguramente la noticia de la fuga ya se ha expandido. Así pues, seguramente me llama para ser interrogada.

    Ah, oh. Al parecer, primero tendré que comparecer ante el príncipe.

    Pues bueno, al mal paso hay que darle prisa, ¿no? Seguramente estará molesto, pero qué le voy a hacer. No me quedará más opción que responder a sus preguntas y dejarlo ser, ya habrá momento de intentar arreglar las cosas... o eso espero.

    Cuando finalmente llego a la estancia, me doy cuenta que todos están reunidos. Ehhhh, bien, bien. Supongo que "el juicio" deberá posponerse para quién sabe cuándo... si es que tengo tanta suerte. Cuando me siento en uno de los sillones, observo al príncipe con total naturalidad, como si nada hubiese ocurrido. Y entonces, nos da la noticia de que Ephrym ha sido liberado y eso.

    "Ganado ese derecho". Bien, bien, es esperable que diga eso.

    Levanto la mano, como pidiendo la palabra, y digo:

    -Más o menos - bajo la mano y la coloco en mi regazo, junto con la otra mano. Volteo a todas direcciones y cuando veo que no hay guardias cerca, continuo hablando -: La cosa estuvo así: yo noquée a uno o dos guardias en el lugar donde estaba cautivo Ephrym, pero no tuve oportunidad de forzar cerradura alguna y todo parece indicar que no me he largado con el prisionero - tuerzo mis labios en un mohín de ignorancia mientras me encojo de hombros -. Alguien se encargó de forzar la cerradura y otro de plantar la confusión - sonrío y acaricio mi barbilla con mis dedos mientras miro brevemente el techo -, ¡son muy buenos!

    No volteo a ver a nadie, ni pronuncio nombres. Dejaré que ellos mismos cuenten su parte.

    -Y sin embargo, aún si yo no hubiera noqueado a nadie, o nadie hubiese forzado cerradura alguna, alguien más hubiera podido hacer el trabado. No pude distinguirlo, pues el sujero, porque era hombre, estaba cubierto de pies a cabeza. Era, presumiblemente, un humano o zora. Tenía una extraña daga o cuchillo, pronunció un nombre y una luz salió de ella. No parecía ser un mago, pero seguro es un maestro del sigilo, probablemente un ladrón.

    Recargo mi espalda en el respaldo del sillón.

    -Y lo demás... - digo casi en un suspiro -. Pues, ¿qué puedo decir? Me oriné en los pantalones de la impresión y no pude hacer nada para saber quién era el tipo - Inclino mi cabeza hacia un lado y miro el suelo como si estuviera avergonzada -: sí, lo sé... es humillante - digo mientras dibujo una fingida mueca de vergüenza, parecida a una sonrisa.

    Volteo a ver al príncipe. No espero que conteste, pero desde ahora me gustaría ver si encuentro algo en su mirada, aunque sé de antemano que es el amo del autocontrol.

    Cuando escucho esto último no puedo menos que fruncir el ceño. Esto no me gusta, y es justamente lo que me preocupaba cuando me iba a lanzar a mi carrera insensata. ¿Cómo es posible que el único hijo del rey pueda encontrarse en problemas en su propio territorio? Definitivamente aquí hay algo raro.

    Traicionarlo. Pufff.

    ¿Lo dirá por mí? Sí, es entendible, aunque esperaba, muy en el fondo, que comprendiera que las personas no podemos tener jurisdicción sobre los sentimientos y deseos de los demás. Efectivamente, mi decisión iba a perjudicarle, pero... yo nunca pensé que estuviese traicionándolo. Adyna, debes recordarte a ti misma que tampoco tienes jurisdicción sobre los sentimientos de los demás... no te corresponde a ti moldear los pensamientos de los otros. Ocúpate, Adynita, de tus propios sentimientos, y trata de no seguir hiriendo a los demás. Así pues, lo único que me queda ahora es confiar como he venido haciendo y dejar que el tiempo haga su trabajo.

    Esta vez no digo nada. Creo que ya he dejado lo suficientemente claro que yo creo y confío en el príncipe. Ya dije muchas veces que lo seguiré hasta el final, aunque sea a mi manera. ¿Qué más puedo decir? Si abro la boca seguramente diré algo así como que soy una inútil que no aportará nada, y entonces parecería que me estoy echando para atrás (además de que no quiero que los demás oigan semejantes palabras y quejas de mi boca).

    Definitivamente no diré nada, simplemente esperaré a encontrarme con la mirada del príncipe para decirle, sin palabras, que sabe de sobra que seguiré y defenderé su causa, que es la misma que la mía. En cuanto a los medios: somos diferentes, no siempre podremos estar de acuerdo... pero al menos espero que le quede claro que mi lealtad no cambiará, pase lo que pase.
     
  15. vichoxD

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    -¿Ah? ¿Tahmid?- Me tiende la mano y me ayuda a pararme -Recuerdo que primero, cuando iba a abrirle la puerta a aquella zora me golpeó e intenté llamar a mi compañero, pero luego recibí un golpe en el estómago y me derribaron. Luego de eso empecé a oir muchos pasos, y cuando logré volver a pararme, pude ver que habían muchas personas, una zora, dos dekus y Ephrym. Estaban de frente a un sujeto extraño con capucha, que pronto se mezcló entre ellos, alzó un cuchillo, y me disparó una luz muy rápidamente. De ahí todo se torna difuso y borroso, caí en el suelo y quedé inconsciente.
    Busco en el librero 
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  16. Legend

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    En la Academia


    Al no poder pasar no me queda mas que resignarme, dispuesto a buscar en otra parte, cuando veo una figura conocida venir del interior, la que reconozco en cuestion de segundos.

    -F-Fegaer?- Veo sorprendido hacia donde el viene... estaba dentro? la verdad, pensando en como es el no es tan raro...

    -Oye amigo... necesito pedirte ayuda con algo, no he podido entrar, y queria investigar sobre este grabado- Le muestro el cuchillo y las letras que hay en su hoja -No se que idioma sean ni nada, sabes algo?... seria mucho pedirte que me ayudaras a entrar, o pudieras buscar algo tu? porfavor...-


    Con el Principe



    Porque ha dicho eso? acaso sabe lo que hicimos yo y Tabit? o se referira a Adyna? No se....

    Veo a Tabit de reojo lo mas disimuladamente posible cuando dice esto, espero que el temor y la preocupacion no se reflejen en mi cara... o en el rostro de Tabit, tampoco.

    Quizas fue por sonar calmado, quizas por aparentar normalidad, quizas solo un impulso de estupidez, pero por primera vez respondo de primero, con valentia en la voz.

    -Confio en usted, y lo ayudare en lo que pueda- Respondo poniendome de pie al hablar, quizas hubiera dicho mas, pero al darme cuenta que habia hablado de primero se me corta la inspiracion y el habla, veo a todos un segundo y lentamente me limito a sentarme otra vez.
     
  17. Säbel

    Säbel Administrator
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    En la armería



    -¿Se les olvidó que seguía encarcelado? ¡Vaya gente! Menos mal que había quién te ayudara en Palacio - digo, sonriendo ante su reacción - Me alegra haber ayudado y poder hacer algo bueno por la gente. ¿Cómo ha estado tu hijo?

    -Es muy bonito - digo sinceramente, admirando el trabajo del metal antes de guardarlo - Muchas gracias por todo Aldan, ha sido un placer conocerte - agrego, extendiéndole una mano a modo de saludo.

    Parece que al final no todos los goron son unos brutos como creías, ¿eh, Briza? Al menos Aldan ha comenzado a reivindicar a su raza, es un buen sujeto. Ahora... ¿se podría decir que acabo de entablar amistad con uno? ¡Mi madre se reirá bastante de la historia cuando se lo diga!

    - - - - - - - - 

    Mañana del 25 de mayo

    -Naturalmente, yo también soy de un pueblo pequeño y una cosa así no tardaría en saberse - respondo, mirando a Tahmid sin inmutarme - De hecho yo siempre creí que era un cuento de viejas que se había inventado la Resistencia para desestabilizar Launa, pero ahora veo que ese rumor tiene algo de cierto. Y la gente de pueblo es muy crédula con ese tipo de cosas, para como están las cosas por allá me parece que podrían complicarse las cosas para el ejército con una turba de gente furiosa.

    - - - - - - - - - 

    Con Ephrym

    -Por eso es que vengo a preguntarte a ti directamente, porque me interesa conocer el otro lado de la historia - respondo tranquilamente - Supe del problema de hace cinco años en Daiton y de lo que eso ha desencadenado hasta el día de hoy. Llámame ilusa si quieres, pero aun tengo una pequeña esperanza de que las cosas se puedan resolver sin violencia... aunque el panorama en el reino no sea tan positivo.

    -Fue alguien importante. ¿no es así? ¿Lo "justificaron" como derecho de pernada? - agrego, en voz baja

    Mierda, esto no suena para nada bien. ¿Acaso él sería capaz...? Luego Briza, luego piensas todo lo que quieras...

    -¿Y qué les contó la muchacha?

    (NdM: Para lo horrible de la historia que está contando, Ephrym no parece especialmente emocionado. Su tono es neutro, casi como si estuviera contando una historia lejana y ajena a él. Sin embargo, cuando llega al final de la historia puedes notar un ligerísimo temblor en su labio. Da la impresión de que está controlando su tono y su expresión para hacerlos lo más neutros que sea posible.)

    -Y al final el fulano y sus compinches fueron a refugiarse entre personas influyentes, ¿no? Qué asco de tipos - digo con desaprobación - No me extraña que las cosas se hayan descompuesto asi. Me imagino que cuando vino el reclamo de justicia fue que pasaron otras cosas horribles, ¿no es asi? ¿Supieron cuál era la verdadera identidad del agresor?

    -¿Cuál era su teoría?

    (NdM: Los ojos del prisionero se desvían hacia algún punto indefinidio detrás de ti. Cuando volteas para averiguar qué está viendo notas del otro lado del corredor la sombra del guarida que te dejó entrar. Se nota que está cerca de la puerta, probablemente dentro del rango de la conversación.)

    -¿Tu hermana es curandera, cierto? - digo, para desviar un poco el tema - escuché de ella en Launa; de hecho pude conocerla, aunque me habría gustado tratarla más. Verás, yo también me dedico al oficio de la sanación y siempre es bueno intercambiar conocimiento con tus colegas. Particularmente con una mujer muy capaz de hacer recular a piratas armadas hasta los dientes - sonrío ligeramente

    -Uno debe tener un espíritu muy noble para dedicarse a hacer lo que ella hace - asiento, mirándolo a él no expresión tranquila - No me malinterpretes, Ephrym, mi intención no es hacerle daño a nadie. Es sólo que me desagradan las injusticias, sin importar de qué lado vengan; si he venido a hablar contigo es por decisión propia, a mi no me manda nadie.

    -A decir verdad me preocupa lo que pueda pasar con tu hermana, ¿sabes? En Launa corrían algunos rumores muy inquietantes de algo que tenía que ver con ella, y poco después de que los escuché pasó algo bastante grave en el pueblo.

    (NdM: Ephrym abre los ojos al escuchar eso. Parece impresionado por tus declaraciones pero espera en silencio a escuchar el resto.)

    Me acerco un poco más a la celda, bajando la voz tanto como me sea posible, para dificultar que el guardia escuche con claridad lo que digo

    -Mira, a grandes rasgos dudaban de ella como guía, de sus capacidades por el simple hecho de ser mujer y por ser una extranjera, y decían algo sobre que deberían actuar lo antes posible. Naturalmente, sin que ella lo supiera - suspiro

    -Luego de eso hubo un crimen horrible en una casa cerca de la plaza, entraron ocho hombres de diversas razas a una casa en Launa y mataron a una persona, le destrozaron el rostro salvajemente. Lo sé porque yo misma me encargué de preparar el cadáver y de atender la crisis nerviosa de quienes estuvieron presentes. Desde entonces he estado pensando y me temo que por el simple hecho de ser quien es, la usen de tapadera para algo que ella no sería capaz de cometer. Traté de hablar con ella y advertírselo, espero que no lo haya desestimado.

    Asiento con un leve movimiento de la cabeza, atenta a lo que pueda decirme este hombre.

    -Precisamente por eso estoy aqui en vez de estarme paseando por el mercado, o con las narices metidas en la biblioteca de la Academia: porque quiero entender. Si, ese fue el crimen, y es por la gravedad del mismo lo que me preocupa - me llevo una mano a la barbilla -  Aunque ahora que dices lo del goron, y con ese antecedente, es probable que lo hayan convencido. Quizá con alguna mala intención de por medio, si quieren quitar a tu hermana del camino seguro también lo harían con cualquiera cercano a ella.

    -Lo que me dijeron mientras trataba las crisis nerviosas fue que siete personas entraron por la fuerza y atacaron al general, el que respondió y se defendió. Y que luego entró el goron y fue él quien lo asesinó de esa forma - miro a Ephrym a los ojos - Antes de llegar a la casa vi al goron y a esas personas hablando para dispersarse poco después, muchos estaban llenos de sangre y el goron parecía bastante apesadumbrado una vez se fueron los demás. Si él es como dices, entonces puede que les hayan tendido una trampa muy gorda para quitarlos del medio.

    -¿Quizá alguien crea ser un mejor guía? Gente prepotente e idiota hay en muchas partes, y esos son bien peligrosos cuando ambicionan una posición que les de cierto poder sobre los demás. Son personas que se quedan con una versión corrupta de un ideal, porque les calza mejora a sus intereses - me encojo de hombros - ¿Sabes qué es lo peor? Que luego puede ser gente cercana. Alguien a quien le tengan cierto respeto y que pueda influir fácilmente a aquellos con menos luces en la cabeza.

    -Lo lamento, en verdad. Me habría gustado que las cosas no llegaran a algo tan terrible, esto sólo va a desencadenar violencia sin sentido en vez de resolver las cosas - digo, apesadumbrada, aunque me recompongo al instante - Lo único que nos queda esperar es que los verdaderos culpables aparezcan y al final no cometan otra injusticia asi.

    Me dispongo a retirarme, pero antes de seguir mi camino a la puerta, vuelvo a mirar a Ephrym:

    -En todo caso espero de verdad que si pasa lo peor, tu espíritu pueda encontrar el reposo que se merece alguien bondadoso como tu. Pediré a los dioses por ello.


    = = = = = = =

    En el funeral



    Ahora me siento un poco mal por el tema de Donter. ¿Pero qué iba yo a saber?

    -Donter no actuó solo, habían otras personas con él. Si recuerdo bien, eran cuatro humanos y tres zoras, o una combinación similar. Aunque no recuerdo bien algo particular de ellos, permítame pensar un poco por favor...

    Tirada para recordar
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    En el banquete



    ¡Entonces por eso preguntaba cómo era Gladius! Ay, me da algo de pena este hombre.

    -Pero bueno, hubo cierta convivencia con él, ¿no es asi? Trata de recordar qué hacía él las pocas veces que se veían. Mira, yo creo que Gladius encontró alguna forma de ver por tu bienestar pese a todo, a final de cuentas eres su hijo y eso no lo puede cambiar ningún pleito en el mundo.

    = = = = = = = =

    Tarde del 25 de mayo

    Me llevo una mano a la frente. ¿En verdad está pasando esto? ¿En verdad son tan cínicos todos para ayudar a que Ephrym se escape y luego fingir demencia de una forma tan...tan... tan patética?
    Yo ya no puedo con esto. Suelto una carcajada amarga y no me preocupo nada por ocultarla, mientras escucho todo lo que se dice aqui.


    -¿Qué te puedo decir, Majestad? - digo, una vez que recupere el aliento - Naturalmente yo no tengo nada que ver con eso ni cosas qué ocultar. En todo caso lo único que obtuve de Ephrym fue una muy provechosa plática, de la cual estoy segura te gustará conocer algunos detalles. Por lo demás, estoy más que dispuesta a recuperar el cofre y llegar al fondo de esto, es evidente que aquí hay mano negra de alguien que quiere provocar caos en el reino.

    Vuelvo a reírme amargamente, mientras niego con la cabeza. Luego de eso me dirijo a todos, posando mi mirada sobre el príncipe antes de volver a hablar:

    -¿Saben? En estos días tuve una audiencia con el curandero más importante del reino, je... y me dijeron algo que se puede convertir en la oportunidad de mi vida, je... y quiero dejar algo muy en claro para todos: si alguno de ustedes me hace perder esa oprtunidad por cometer estupideces durante lo que nos tardemos en arreglar el entuerto... si alguien en verdad es tan tonto para hacer eso, no lo dejaré en paz hasta que pague por ello, ¿¡me entendieron!? ¡Asi que más les vale no cometer errores en esto o se las verán conmigo!
     
  18. Kike El MataDarknuts

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    El príncipe hacia la oferta que imagine no llegaría, aunque claro, algo dentro de mi decía que lo que planeaba generaría más gritos y regaños por parte de la corte real, pero esos temas eran algo que no me importaba más, mi lealtad estab con el príncipe, no con la corona cuyas acciones son ajenas a las del príncipe.
    Es un hombre de buen corazón y grandes principios, sin mencionar que abogo por nosotros y se tiró a los perros encima en ves de que nosotros resultáramos acusados, eso es digno de respeto, muy a diferencia de ese Kiran y el resto de la corte real con el rey incluido.

    -Yo estoy contigo Tahmid, cuando digas.
     
  19. Furanku

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    -Gracias, llevaré sólo este- respondo, haciendo poco caso de su sorpresa.

    Bueno... no esperaba respuesta tan instantánea por nombrar al príncipe Tahmid, pero debí suponer que pasaría algo así, después de todo, es el príncipe. No doy información relevante sin razón, pero será mejor tener especialmente cuidado con el nombre de Tahmid y no mencionarlo a menos que sea imperativo.

    Después de todo lo que haya que hacer para llevarme el libro, lo tomo y me retiro. Antes de salir, me doy vuelta.

    -Gracias por tu ayuda, fue muy útil- le digo a Taska y prosigo en mi camino.

    -No, te jodes solo. Y no soy tu amigo (?)

    Miro a James y luego su cuchillo. Sería descortés no ayudarle después de habérmelo pedido y, aunque la biblioteca está por cerrar, de seguro hay tiempo para ver algo rápido.

    -La biblioteca está por cerrar, pero veré qué se puede hacer. Ven- le digo a James, mientras me volteo de vuelta y le hago una señal con la mano para que me siga. Si algún guardia pregunta, le digo que viene conmigo. Una vez dentro, le pido al deku que me deje ver su daga; si acepta, la veo detenidamente y reviso los grabados que mencionó más detalladamente, tal vez me sean familiares, aunque lo dudo

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    Busco nuevamente a Taska, de seguro no se fue muy lejos.

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    Si le ubicamos, entonces le preguntaré si ha visto esos grabados en algún libro de la biblioteca; sino, intentaré buscar en la sección de artefactos mágicos.

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    Ephrym escapó... y con lo que dice el príncipe, me da una sensación agridulce con eso. Tengo emociones encontradas: por un lado, el que no sea ejecutado es bueno, aunque el consejo no lo crea; pero por otro.... habrá consecuencias para alguien que no las merece: Tahmid.... y parece que también por nosotros. ¿Acaso por ser sospechosos peligramos tanto? ¿El mismísimo príncipe está en riesgo? Que tan mal pueden estar las cosas para eso. Realmente me sorprende.

    Y bueno, el plan de Tahmid... básicamente, nos estamos convirtiendo en pseudo-prófugos por algo que no hicimos.... o "no hice" tal vez sea más correcto, por lo que está diciendo Adyna... y me da la impresión de que el príncipe sabe más de lo que aparenta. Pero no importa, mi lealtad no es a la corona, sino a Gladius y, por ende, a Tahmid. Si el nos pide acompañarlo, yo lo haré.

    ...

    Mis pensamientos se silencian brevemente.

    ...

    Nunca creí ofrecer mi completa lealtad fuera de mi familia. También siempre vi a la familia real como algo tan distante, presente en mi vida diaria pero al mismo tiempo ausente. De esa forma, imaginar estar con el príncipe, posiblemente perseguido por el consejo y además ofreciendo mi voluntad de esta forma... hubiera sido imposible, tal vez me hubiera reído a la idea. Es curioso como da giros la vida.

    -Ya lo dije antes, príncipe: estoy con usted.
     
  20. Legend

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    -Gracias!- respondo siguiendolo esperando no tener problemas y viendo a mi alrededor, ciertamente es un lugar impresionante! y la biblioteca... dios, jamas vi tantos libros juntos en toda mi vida! y creo que juntando todos los libros que he visto en mi vida no daria ni para un tercio de estos de todos modos...

    Le entrego la daga cuando Fegaer me la pide para revisarla y trato de entenderle algo a los libros que revisa... aunque no entiendo nada de lo que ahi dice, es demasiado avanzado supongo...