El Templo de Piedra [En Juego]

Tema en 'Dados' iniciado por Pali, 18 Ago 2013.

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  1. vichoxD

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    En la fogata
    -Momento- digo cortante- yo no he dicho que Darcan está enfermo, digo que su pueblo al evitar las decisiones difíciles, lo está. -La miro directo a los ojos con el ceño un poco fruncido- No me malinterpretes. Ahora... Sí, los estás desdeñando, dáte cuenta. Tratarlos de tarados, o idiotas, es, en cierta forma, desdeñar. No te pongas cabeza dura. Si de verdad te interesan, deberías mirarlos de otra forma y... ¿Nunca te has planteado acerca de lo frágil que es nuestra vida? Una decisión lo suficientemente errónea, y adiós, se acabó. Entonces, aquél miedo a vivir está justificado en cierta medida... por otro lado, los pueblos siempre han sido guiados por una o dos personas, sin importar que sus decisiones sean malas o buenas. A tí quizás no te da miedo la muerte, pero hay gente a la que sí, sé más comprensiva...Por otro lado, no me molesta que insultes a Darcan porque para mí eso también está mal, eso es lo que mi verdad y mente me dicen, al igual que a tí. Pero Darcan tenía otra verdad, otra concepción del mundo, que deberíamos respetar.

    Luego cierro los ojos y espero una respuesta, ojalá me haya entendido.

    Momentos después habla el príncipe.
    -Concuerdo contigo... La concepción del mundo de los Goron es otra, y no podemos criticarla así como así.
     

     

     

     

     
     
  2. vichoxD

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    En la fogata
    -Momento- digo cortante- yo no he dicho que Darcan está enfermo, digo que su pueblo al evitar las decisiones difíciles, lo está. -La miro directo a los ojos con el ceño un poco fruncido- No me malinterpretes. Ahora... Sí, los estás desdeñando, dáte cuenta. Tratarlos de tarados, o idiotas, es, en cierta forma, desdeñar. No te pongas cabeza dura. Si de verdad te interesan, deberías mirarlos de otra forma y... ¿Nunca te has planteado acerca de lo frágil que es nuestra vida? Una decisión lo suficientemente errónea, y adiós, se acabó. Entonces, aquél miedo a vivir está justificado en cierta medida... por otro lado, los pueblos siempre han sido guiados por una o dos personas, sin importar que sus decisiones sean malas o buenas. A tí quizás no te da miedo la muerte, pero hay gente a la que sí, sé más comprensiva...Por otro lado, no me molesta que insultes a Darcan porque para mí eso también está mal, eso es lo que mi verdad y mente me dicen, al igual que a tí. Pero Darcan tenía otra verdad, otra concepción del mundo, que deberíamos respetar.

    Luego cierro los ojos y espero una respuesta, ojalá me haya entendido.

    Momentos después habla el príncipe.
    -Concuerdo contigo... La concepción del mundo de los Goron es otra, y no podemos criticarla así como así.
     
    De turno

    Me despiertan, y recuerdo que pedí turno con Fegaer. Es el momento. Aclararé mis dudas acerca de él, y penetraré su mente. Quiero saber qué hay detrás de su seriedad.
    Me levanto, y camino a mi puesto de guardia. Ahí está Fegaer, parece perdido en sus pensamientos, sigue igual que antes, sigue interesándome. Es él quien habla primero

    -El día en el que me uní al grupo... en las afueras de Santral, observé a todos muy perspicazmente. Nadie atrajo mi atención como tú. Tu seriedad absoluta, tu mirada perdida en tus pensamientos, es algo que nunca había visto de verdad, pero que siempre busqué en las personas. Pedí guardia contigo porque quería conocerte, me pareciste interesante desde que te ví. Lo que ahora quiero es comprobar si mis expectativas están al nivel de la realidad. Tú... de seguro tienes algo que contar, una historia, quizá algo malo. Si no te importa, quiero saber que es -digo seriamente y luego lo miro a los ojos, intentando meterme en su mente- Pero quizá esto te parezca muy repentino, así que te contaré mi historia. Vengo de Selatan, de una famosa familia de herreros. Viví muy bien la mayor parte de mi vida, pero todo eso se acabó cuando gente envidiosa y maliciosa conspiró contra mi familia, sobre todo contra mí. Mataron a otro grupo de herreros, inculpándome. Mi familia perdió todo el honor, que con sudor y lagrimas, consiguieron. Luego mi familia fue juzgada, y se decidió que sólo yo moriría. Escapé, y de paso, maté a muchas personas que sólo cumplían su trabajo con diligencia. Ahora estoy en un viaje de redención, Tahmid me prometió devolverle el honor a mi familia y a mí. Si no te molesta, quiero conocer tu historia.

    En la antigua Ikana


    Mientras caminamos intento ver todo lo que está a  mi alrededor. Intento buscarle la belleza a todo, podría decirse que es un afición mía. 
    Luego Tahmid habla.
    -Entiendo. Conozco ese tipo de gente, no caeré en su "truco"-
    De repente, llega aquella persona. No sé por qué, pero me da un escalofrío al verlo. Siento como si él me hubiese penetrado con la mirada, cosa que nunca había experimentado. Intento hacer lo mismo con él, y empiezo a pensar mal de él.


    Mm.. parece referirse no sólo a Volvi... quizá también va para los zoras y dekus del grupo... Todavía no lo sé. Luego entramos. Ghalib nos ofrece asientos a los humanos pero... ¿y los demás? Mis sospechas estaban justificadas. Éste tipo es un racista de primera. Observo cómo Tahmid les ofrece asiento a los demás y yo ofrezco el mío, prefiero estar parado.
    Cuando ya están todos sentados, Tahmid y Ghalib empiezan a hablar.





     

     
     
  3. vichoxD

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    En la fogata
    -Momento- digo cortante- yo no he dicho que Darcan está enfermo, digo que su pueblo al evitar las decisiones difíciles, lo está. -La miro directo a los ojos con el ceño un poco fruncido- No me malinterpretes. Ahora... Sí, los estás desdeñando, dáte cuenta. Tratarlos de tarados, o idiotas, es, en cierta forma, desdeñar. No te pongas cabeza dura. Si de verdad te interesan, deberías mirarlos de otra forma y... ¿Nunca te has planteado acerca de lo frágil que es nuestra vida? Una decisión lo suficientemente errónea, y adiós, se acabó. Entonces, aquél miedo a vivir está justificado en cierta medida... por otro lado, los pueblos siempre han sido guiados por una o dos personas, sin importar que sus decisiones sean malas o buenas. A tí quizás no te da miedo la muerte, pero hay gente a la que sí, sé más comprensiva...Por otro lado, no me molesta que insultes a Darcan porque para mí eso también está mal, eso es lo que mi verdad y mente me dicen, al igual que a tí. Pero Darcan tenía otra verdad, otra concepción del mundo, que deberíamos respetar.

    Luego cierro los ojos y espero una respuesta, ojalá me haya entendido.

    Momentos después habla el príncipe.
    -Concuerdo contigo... La concepción del mundo de los Goron es otra, y no podemos criticarla así como así.
     
    De turno

    Me despiertan, y recuerdo que pedí turno con Fegaer. Es el momento. Aclararé mis dudas acerca de él, y penetraré su mente. Quiero saber qué hay detrás de su seriedad.
    Me levanto, y camino a mi puesto de guardia. Ahí está Fegaer, parece perdido en sus pensamientos, sigue igual que antes, sigue interesándome. Es él quien habla primero
    -El día en el que me uní al grupo... en las afueras de Santral, observé a todos muy perspicazmente. Nadie atrajo mi atención como tú. Tu seriedad absoluta, tu mirada perdida en tus pensamientos, es algo que nunca había visto de verdad, pero que siempre busqué en las personas. Pedí guardia contigo porque quería conocerte, me pareciste interesante desde que te ví. Lo que ahora quiero es comprobar si mis expectativas están al nivel de la realidad. Tú... de seguro tienes algo que contar, una historia, quizá algo malo. Si no te importa, quiero saber que es -digo seriamente y luego lo miro a los ojos, intentando meterme en su mente- Pero quizá esto te parezca muy repentino, así que te contaré mi historia. Vengo de Selatan, de una famosa familia de herreros. Viví muy bien la mayor parte de mi vida, pero todo eso se acabó cuando gente envidiosa y maliciosa conspiró contra mi familia, sobre todo contra mí. Mataron a otro grupo de herreros, inculpándome. Mi familia perdió todo el honor, que con sudor y lagrimas, consiguieron. Luego mi familia fue juzgada, y se decidió que sólo yo moriría. Escapé, y de paso, maté a muchas personas que sólo cumplían su trabajo con diligencia. Ahora estoy en un viaje de redención, Tahmid me prometió devolverle el honor a mi familia y a mí. Si no te molesta, quiero conocer tu historia.

    En la antigua Ikana


    Mientras caminamos intento ver todo lo que está a  mi alrededor. Intento buscarle la belleza a todo, podría decirse que es un afición mía. 
    Luego Tahmid habla.
    -Entiendo. Conozco ese tipo de gente, no caeré en su "truco"-
    De repente, llega aquella persona. No sé por qué, pero me da un escalofrío al verlo. Siento como si él me hubiese penetrado con la mirada, cosa que nunca había experimentado. Intento hacer lo mismo con él, y empiezo a pensar mal de él.

    Mmm.. parece referirse no sólo a Volvi... quizá también va para los zoras y dekus del grupo... Todavía no lo sé.

    Adyna parece exaltada

    Tras haber dicho eso, intento calmarla, está bastante indignada, aunque quiera ocultarlo.

    -Ey... cálmate. El príncipe necesita la ayuda de éste tipo, ténle más respeto. Entiendo como te sientes, pero no éste no es lugar ni es el momento para que des rienda suelta a tus emociones. Respira hondo... Bien. Ya tendrás tiempo para desahogarte

    Luego entramos. Ghalib nos ofrece asientos a los humanos pero... ¿y los demás? Mis sospechas estaban justificadas. Éste tipo es un racista de primera. Observo cómo Tahmid les ofrece asiento a los demás y yo ofrezco el mío, prefiero estar parado.
    Cuando ya están todos sentados, Tahmid y Ghalib empiezan a hablar. Me mantengo espectante ante la conversación, y me reservo mis reflexiones.


    Este sujeto... Me pregunto si de verdad es cómo lo veo o sólo está aparentando... Esos cambios de humor me hacen dudar bastante de lo fiel que sea a nuestra causa o al príncipe. Pero Tahmid dijo que lo conocía, por tanto debe ser sólo alguien un poco denso... Quizá deba darle tiempo

     
     
  4. Caballero Verde

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    En la fogata tras el relato.

    Apoyo mi barbilla sobre mi mano, que a su vez la apoyo en una de mis rodillas, observando a cada uno de los que hablan. Mis gestos se limitan en extender el otro brazo para dar turno de palabra a los que quieran hablar y en acariciarme la perilla, observándoles. Arqueo levemente la ceja cuando veo que uno de ellos decide hablar sin respetar su turno, pero al ver el debate entablado decido no interrumpirle. Finalmente hasta el propio Tahmid parece unirse a la vorágine de opiniones que han surgido por el cuento; otros en cambio parecen conformarse con escuchar y mirar. No puedo culparles, al fin y al cabo cada uno disfruta a su manera de los distintos artes que nuestras especies han creado a lo largo de los siglos. Cuando veo que ya nadie más hablará, golpeo con fuerza mi propia rodilla con la mano que ha estado en mi barbilla, llamando la atención en la medida de lo posible:

    -Jamás olvidéis las conclusiones personales que cada uno de vosotros ha tenido-comento en voz grave, aunque sin sonar tan autoritario como en la Academia- Es importante desde luego conocer las ideas que el resto ha podido sacar del cuento, pero la concepción que por ejemplo Brizala ha sacado del mismo no es más que un pequeño reflejo de lo que en su ser podría considerar lo más importante, aunque ella misma no lo sepa-extiendo un brazo en dirección a ella- En su caso, yo me atrevería a decir que lo que menos le gusta del mundo es que traten de dañar a otros por beneficio personal-dejo caer el brazo pesadamente- Por supuesto, como he mencionado, conocer otros puntos de vista es fundamental, pues podría ayudarnos en la construcción de nuestra persona. Incluso es bueno en los casos donde haya un pequeño choque de ideas, como ha sido el caso de Adyna y Kiogh. No lo olvidéis jamás.

    Asiento con la cabeza y cruzo los brazos, metiendo las manos en las anchas mangas de mi abrigo. Miro a nuestro alrededor, escuchando el sonido que la naturaleza pueda ofrecernos en estos momentos, a la vez que hablo con voz clara y más amable:

    -Los cuentos y leyendas de las tierras más allá de las lindes de Ikana tienen un factor común; tratan de reunir una serie de moralejas. En mi opinión siempre habrá una moraleja real, es decir, la que realmente tuvo el autor a la hora de expandir este relato; ¿pero cómo negar las enseñanzas que nos ofrecen, aunque sean distintas o incluso contrarias a las intenciones originales? Es por eso que no puedo negar ni debatir ninguna de vuestras opiniones. Todas y cada una de ellas tienen su razón de ser, su justificación, y desde luego son lecciones que deberíamos llevar a la práctica-miro uno por uno a los que han intervenido- No tratar de causar el daño ajeno, el valor de tomar decisiones en la vida que a cada uno se le ha sido otorgada, la empatía y comprensión de entender a aquellos que, aunque lleven a cabo prácticas que resulten contrarias a nuestro ser, no dejan de tener motivos en cierto modo nobles desde su punto de vista… A cada uno de nosotros le corresponde saber si puede aplicarse el cuento, como bien dice esa frase hecha, o en cambio convertirlo en una simple idea fugaz que mañana desaparecerá con las estrellas de esta misma noche.

    Apoyo mis manos en mis rodillas, pensativo ante aquellas últimas palabras que había dicho:

    -Yo saco otra moraleja. Y es sencillamente la responsabilidad de asumir nuestros actos. Cuando le preguntaron a Darcan, éste no paró de repetir que lo hizo por su pueblo. Dejando a un lado si el motivo es noble o egoísta, lo que me parece indudablemente cierto es que parecía incapaz de asumir completamente que lo hiciese porque, muy en el fondo, él lo quiso así. Podemos matar por la Corona, podemos robar por nuestros seres queridos y podemos realizar el Mal con tal de conseguir el Bien. ¿Pero esto es realmente lo correcto? Para mí, este cuento es toda una carga ofensiva contra un famoso dicho; “El fin justifica los medios”. El fin de Darcan podía ser generoso, ¿pero qué hay de sus medios? ¿Y si en vez de matar a aquella raza le hubiese pedido ayuda, asilo para su pueblo? ¿Por qué no creó una sana relación comercial entre su pueblo y el resto de tierras, en vez de doblegarlas por el miedo y la violencia? ¿Realmente a veces hay una única opción? ¿Elegimos lo que es inevitable, o por el contrario elegimos lo que más se adecúe a nuestras convicciones? Quizás sea optimista decir esto, pero hay personas que sencillamente jamás podrían dañar a otro aunque estuviesen en una situación límite. Las que sí lo hacen, en cambio, suelen acabar siempre tratando de justificarse de que lo hicieron por un motivo específico. Pero creo que, cuando dejemos este mundo y los dioses nos juzguen por nuestros actos, no podremos decirles a éstos que lo que hicimos en vida lo hicimos por alguien o por algo. Al final, por duro que resulte, la última palabra la tiene uno mismo. Porque indirectamente, de no aceptarlo, estarías diciendo que la culpa de todo la tiene el otro. En nuestro caso, Darcan probablemente culparía a su pueblo de las atrocidades que hizo, pero jamás pensaría que en el fondo el único responsable fue él mismo. Algunos pueden verle como la figura de un héroe, y puedo entender el razonamiento que les lleve a pensar en ello. Para otros es sencillamente el mayor cobarde de todo ese pueblo, e igualmente entiendo esta idea como la otra.

    Vuelvo en sí, dándome cuenta de que he estado con la mirada perdida mientras expresaba mi punto de vista. Suelto una leve carcajada, algo desgastada ya por la edad, mientras me llevo una mano a mi bigote:

    -Vaya vaya, ya he vuelto a hablar en demasía-niego con la cabeza, como desaprobando mi propia actitud- Creo que al final, y repitiéndome de nuevo, lo importante es lo que cada uno haya sacado. Que alguno de vosotros haya conseguido ayudar a otro con su perspectiva… eso es algo que ya no cae en mi campo.

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    En la guardia, con James.
    Por poco no logro oírle por culpa del movimiento del viento sobre una de las ramas de un árbol. Giro mi vista hacia él y, sin mediar palabra, hago un gesto con la cabeza en señal de saludo. Devuelvo mi vista a la fogata, centrado en su intenso crepitar:

    -Antes no te he oído hablar. No te preocupes, a veces es bueno simplemente escuchar. ¿Provienes de Ambura, muchacho?-le pregunto sin apartar mi vista de las llamas- ¿O quizás provengas de las tierras donde las cataratas gobiernan la naturaleza?-y rápidamente alzo mi mano, como pidiéndole paciencia- No tienes por qué responderme a estas preguntas. Algunos pueden juzgar por simples detalles tan nimios como el lugar natal de los otros. Puedes tener seguridad en que yo no lo haré, pero tu extremada precaución tendría justificación en caso de que no quieras hablarme de tu hogar o del lugar donde has pasado gran parte de tu vida.

    Hablo por la experiencia, claro. Aunque Santral no sea el lugar donde nací, es sin duda la ciudad que considero mi hogar. Mantengo mi vista fija hasta que finalmente dirijo mis grisáceos ojos al pequeño Deku. Tiene una mirada inquieta, como si le asustase todo, pero al mismo tiempo logro distinguir algo de valor en él. Igual que algunos que yo me conozco:

    -Te seré sincero; no estoy muy al tanto de por qué estáis ayudando a Bravlio en su empresa. Tengo vagas referencias de que acudisteis a un anuncio, pero no conozco los motivos. Quizás fuese por lealtad a la Corona, en pos de la fama y de la promesa de un futuro brillante o puede que sencillamente fuese una vía de escape a la realidad en la que cada uno estaba atrapado-niego con la cabeza lentamente- Eso evidentemente no puedo saberlo. Pero sí me gustaría asegurarme de que estaréis con él hasta el final. Este chico no confía a la ligera y no me gustaría que por la desconsideración de otros esa confianza se cerrase más. ¿Qué es lo que te hace estar con él, muchacho? Y disculpa esta nueva pregunta, ¿pero tienes claro el motivo por el que has decidido embarcarte en todo este embrollo?

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    Trayecto hasta Antigua Ikana y su castillo.

    En algún momento creo escuchar a Tahmid preguntando si conocemos la leyenda del Manantial del Compositor. Sin embargo no medio palabra al respecto; mi cabeza está en otra parte. Antigua Ikana siempre ha sido un enclave de sentimientos encontrados para mí. No puedo decir que sufriese o que disfrutase. Sencillamente viví tal y como el mundo dispuso que debían vivir los de mi condición… hasta que me rebelé. Pensándolo detenidamente y ahora que han pasado más de cuarenta años, no sé cómo fui tan impetuoso. Desde luego acabé cumpliendo muchos objetivos que jamás hubiese podido siquiera rozar de no ser por ese carácter nervioso que tenía en mi juventud, pero me doy cuenta de que incluso así sigo sin haber logrado mi máximo deseo. Una vida en pos de una única ambición no ha sido suficiente tiempo, aunque he de agradecer todo lo que he aprendido en el trayecto. Este viaje será el último que haga antes de encerrarme por siempre en Santral o sus alrededores; he de aprovecharlo para ver el escenario de mi anhelo con mis propios ojos. Para ver cómo el mundo ha cambiado… o cómo ha seguido inalterable.

    Una larga cabalgata nos acaba conduciendo a nuestro destino; el antiguo castillo de la dinastía de Igos. La estatua por la que pasamos no es más que una peculiar ironía; es como si fuese un recordatorio constante para las propias piedras del castillo de que hace largo tiempo que sus fundadores cayeron en desgracia y otros tomaron su posesión y carga. No puedo decir mucho más; acabo viendo a Ghalib, escucho su conversación con Tahmid y frunzo el ceño cuando hace esa broma racista sobre los que no pertenecen a la raza humana. Avanzo por los pasillos del viejo castillo. Siempre es de agradecer la vista de una arquitectura así, pero es una auténtica pena que no estemos aquí por motivos más ordinarios. Acabamos llegando a una sala donde tengo la suerte de tener asiento y por primera vez en la visita veo que el joven Ghalib se digna a mirarme siquiera.
    -Aunque los estragos de la edad empiezan a surtir efectos en mi cuerpo, aún la curiosidad por lo desconocido es más fuerte que mi deterioro-sueno con un pequeño deje divertido, aunque sin perder la neutralidad, mirando a mi alrededor- Veo que has cumplido con creces uno de los deseos de cualquier amante de la Historia; ser administrador de un lugar como éste.

    La conversación es la esperada. Ghalib parece haberse vuelto más agudo con las palabras de lo que ya lo era hace varios años, lo cual me sorprende por lo peligroso que eso resulta. Su forma de ver algunas cosas, sin embargo, sigue intacta. Realmente no puedo culparle; gran parte de la culpa la tiene su padre. Hay padres que sencillamente a veces son más desconocidos para un hijo que el tendero que pueda haber al lado de su casa. Después escucho las intervenciones de las chicas Zoras, manteniéndome en mi asiento y mirando a Ghalib. Las palabras de Adyna me han provocado ganas de girarme y lanzarle una mirada desaprobatoria, cosa que al final no hago; desde luego no creo que esto vaya a ofender a nuestro anfitrión, si creo conocerle como es, pero no ha sido lo mejor a la hora de evitar llamar la atención. Sospecho que se entretendrá un rato antes de responder seriamente a la petición de Tahmid:

    -Me preguntaba si el aprendiz ha superado al maestro-intervengo- Por desgracia este asunto escapa a mis conocimientos, pero tú has estado aquí por años y con total libertad de acceso. Puedo entender que a veces somos recelosos en compartir lo que otros ignoran, pero tal y como yo lo veo ambas partes podemos salir bien paradas con este asunto. Lo que trato de decir es, ¿qué motivo hay para que no nos ayudes?
     
  5. Legend

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    -Con Taska-

    Mmm... asi que no esta... la verdad quiero saber que pasa con este cuchillo, ademas asi mato los dias, que no tengo mucho mas que hacer.

    -Me quedare un poco mas a esperarlo, puedes irte si quieres, no hace falta que me acompañes, gracias- Respondo viendo a Fegaer, despues me volteo hacia Taska -... si no es mucha molestia, claro, puedo esperarlo, porfavor?-

    -En la vigilancia-

    ... wow, la verdad me ha dejado sin palabras, su facilidad de palabras en contraste con la mia... y dios, acaso siento como si supiera algo? Tahmid le dijo algo? agh, quizas no fue buena idea elegirlo de compañero...

    -Disculpe pero... preferiria no contar de donde vengo, no es un lugar al que desee regresar ni al que pueda llamar mi hogar- Respondo sentandome cerca del fuego -En parte esa es la razón de que acudiera a este llamado en primer lugar, una mejor oportunidad, algun lugar mejor al cual pertenecer quizas... sin mencionar que nada me ataba a mi antigua tierra-

    Juego con una pequeña vara moviendo los leños del fuego, mientras respondo -... no quiero sonar impertinente señor pero... a que se debe la ultima pregunta?-

    -A la mañana-

    Al despertar veo como todos se preparan, y rapidamente los alcanzo, tarde como siempre! Comenzamos a cabalgar y, al acercarnos a la Torre de Piedra, pienso en los tesoros que quizas se oculten en la cima, alguien la habra explorado toda ya? porque se me hace enorme...

    Al pasar por la cueva no le presto mucha atención a lo que hablan, ya que veo el agua del piso al avanzar, es curiosamente atrayente esta cueva, curiosa quizas.

    Al salir de la cueva no deja de sorprenderme la enorme torre de piedra, porque realmente se ve imponente! quisiera entrar a ella aunque sea una vez antes de marchitarme.

    Vaya, no crei ver tanta gente por aqui, aunque ya sabia que la Torre era una base militar, me la imagine mas... aislada, quizas?

    Al llegar al museo escucho la explicación atentamente junto a los demas para después seguir hacia el museo pasando por su lindo jardin, hasta llegar a la entrada y ver al susodicho encargado.

    Cuando vamos a entrar el señor Ghalib hace un comentario hacia las mascotas... se habra referido a nosotros? a mi y a Tabit? eso pense hasta entrar y ver el acto de las sillas, asi que no solo eramos nosotros, vaya...

    Al parecer el principe, aunque muy amigo del sujeto, no logra conseguir que le ayude, esque su actitud no es de la mejor, como con el comentario de la pecera... gracias a dios no hay Dekus en el consejo, y despues Adyna habla... no puedo evitar lanzar una pequeña risa con su actitud, aunque me tapo la boca con la mano para no hacer tanto ruido, de hecho, de hecho, algunas veces me tiento de hacer algun comentario similar hasta el punto de casi alzar la voz un par de veces pero... nah, no es mi estilo, seria demasiado vergonzoso...
     
  6. Xavier

    Xavier Xanatos Gambit
    Miembro del equipo

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    En los días libres

    A Furanku y Legend

    Taska sonríe tras la petición de James.

    -¡Adelante! Si quieren esperar a mi tío, son bien recibidos aquí -hace la seña con la mano indicando que pasen a su casa.

    La chica los guía por un pasillo hasta una modesta sala, moderadamente grande y bien amueblada. Se acerca a unos sillones acomodados alrededor de una mesita y les ofrece asiento.

    -Por favor, siéntense, ¿gustan algo de tomar?

    Después, con gran impulso, se avienta al sillón en el que están ustedes y se sienta.

    -¿Puedo preguntar cómo es que se conocen? -les pregunta -no se por entromenterme, pero son una pareja algo extraña.

    A Legend

    Estás sentado platicando cuando eres sorprendido por la niñita de antes, pues llegó hasta tu lado del sillón sin que nadie se percatara de su presencia. Se acerca a ti y te mira directamente a los ojos, su mirada es muy tierna y su boca forma medio arco hacia abajo.

    -¿Puedo ver tu daga? -te pregunta con un tono agudo pero lindo.

    A Furanku y Legend

    Habiendo pasado un par de horas, la oscuridad llena por completo el lugar, haciendo que Taska se vea en la necesidad de encender un candil.

    -Chicos -les dice quedamente, en su rostro se muestra algo de pena -me avergüenza decirles esto pero... es muy tarde y mi tío no viene, suele pasar que su trabajo se complica y vuelve hasta tarde. Ahora, mi problema es que ya debería estar metiendo a Sole a la cama, así que, ¿les importa buscar a mi tío luego? Ya saben que con gusto serán recibidos aquí cuando quieran.

    [hr]

    A Furanku

    Cuando has terminado tu lectura te das cuenta de que es tarde, el tiempo vuela mientras estudias. Pero sabes que eso no importa, pues has aprovechado tu tiempo y ahora sabes algo nuevo, así que te sientes satisfecho contigo mismo, Ahora entiendes que para conocer la estructura de un objeto, debes poder tocarlo y utilizar tu magia y tu concentración en él; la dificultad varía de objeto a objeto según la complejidad con la que esté fabricado, o según si el objeto es común o muy raro. Aprendiste también que una vez que conoces la estructura interna de un objeto, puedes reforzarlo para mejorar sus propiedades utilizando tu magia. Según leíste, es difícil obtener buenos resultados a la primera y el proceso sólo se perfecciona a base de práctica.

    Cierras el libro y, poniéndolo entre tus manos, decides poner a prueba lo que aprendiste. Siguiendo un consejo que incluía la lectura, cierras los ojos e intentas ver más allá de lo evidente. Visualizas en tu mente el libro, te concentras en él y empiezas a notar que en su interior, a un nivel más profundo que las hojas y la tinta que lo forman, existen pequeños pero infinitos huecos sobre los cuáles acabas de leer. Sabes que son esos los huecos que necesitas rellenar con tu magia, así que pones tus esfuerzos en hacerlo. Sin embargo, por más que intentas, no sientes que estés logrando nada. Comienzas a forzarte aun más, tratando de obtener resultados, pero cuando un dolor muy agudo innunda tus brazos sabes que es momento de detenerte. Pones el libro a un lado mientras en tu mente se queda el pensamiento de que la práctica es lo que te llevará a la perfeccion. Por hoy no has logrado nada, pero sabes que puedes volver a intentar dentro de unos días, cuando tus brazos se recuperen.

    [hr]

    Noche del 26 de mayo del año 769 de la dinastía de Santral

    A Soria

    -He conocido a cada uno de los miembros del consejo durante toda mi vida -te responde calmadamente -con eso no quiero decir que crea que todos son de mi total confianza, pero sí que los conozco y sé cómo piensan, por lo que puedo predecir con cierta presición lo que pretenden. No creo que alguno de ellos se atrevería a hacer algo como lo que mencionas, saben bien los problemas que les causaría actuar en contra de la Familia Real. Sin embargo, hay alguien a quien sí pongo en duda, Ghilan Kiran, pero su familia ha estado relacionada con la mía durante tanto tiempo que me cuesta creer que haría algo de tal magnitud. Hace pequeñas jugadas para controlar algunas cosas en el Palacio, sí, como encarcelar al grupo de Launa, pero de eso a lo que propones hay una diferencia enorme.

    Tahmid suelta un bufido y una ligera carcajada que suprime rápidamente, sin embargo no esconde su sonrisa cuando levanta la cabeza para responderte.

    -¿Pero qué dices? ¿Hacerle algo a Tanaya? Ella y yo ni siquiera nos conocíamos antes de todo esto. ¿No crees que es perfectamente normal que hablen mal de mí? Soy una figura de poder, si las personas hablan mal de cualquiera con más razón lo harán de aquel que tiene autoridad sobre ellos. No los culpo, es natural para los seres pensantes buscar culpables cuando somos incapaces de resolver nuestros propios problemas, ¿no crees?

    A Säbel

    El Príncipe te mira y nada más asiente.

    Tahmid sonríe y te mira fijamente mientras hablas, luego suelta una risita.

    -Me hiciste recordar la vez que te dije que me costaba describir a un zora. ¿Ahora me entiendes? -pregunta entre risas-. Supongo que en general es difícil notar las diferencias en aquello con lo que no se está familiarizado. Ahora dime, ¿segura que esto no es tu venganza por aquello? -termina observándote con una expresión pícara en su rostro.

    -Yo creo que sí sabían bien quién era él y qué relación tenía conmigo, pero no descarto la idea de que se tratara de una muy conveniente casualidad. Quién sabe, pero lo que sí puedo asegurar, y lo que realmente importa aquí, es que se aprovecharon de eso para iniciar su movimiento.

    [hr]

    Mañana del 27 de mayo del año 769 de la dinastía de Santral

    Tahmid mira de reojo a Adyna y a Duncan, suspira ligeramente y se encoge de hombros.

    -Bien, como nadie parece querer ayudarme por una vez, te la contaré yo. La historia habla de que hace muchos años había un hombre que, con su vida destrozada, vino a esta cueva a llorar sus penas en solitario. Nadie sabe qué fue lo que le pasó que lo motivó a dejar atrás su vida y escapar a un lugar como este, aunque mi teoría personal es que le rompieron el corazón. El caso es que aquí, inspirado por su pesar, compuso las melodías más bellas que alguna vez se interpretaron en este mundo, canciones tan hermosamente desgarradoras que todo aquel que las escuchaba no podia evitar maravillarse y al mismo tiempo llorar. La música era tan evocadora y poderosa que incluso le llegó a los mismos dioses. Por este motivo fue que decidieron inmortalizar a este compositor, que terminó ahogándose con sus propias lágrimas. Y esas lágrimas, mezcladas con la música, se convirtieron en este arrollo que recorre el resto de la cueva, baja hasta el cañón de Ikana y le da de beber a quienes viven alrededor de la Torre y en la Antigua Ikana. Es el agua más pura y cristalina de todo el reino, o eso he escuchado. Aparentemente el murmullo del agua al correr por encima de las rocas recuerda a la múscia que ese compositor creo en este mismo lugar.

    [hr]

    Tarde del 27 de mayo del año 769 de la dinastía de Santral

    A todos

    Ghalib esboza una sonrisa desagradable.

    -Creo que no te escuché bien, abuelo. Resulta que no eres el único con falta de oido aquí, por más difícil que parezca de creer. Pero casi me dio la impresión de que te proyectas a ti mismo en ese comentario. ¿Acaso te gustaría que te cediera el control del Museo? Creo que hasta tú, con tus malos malos gustos, verías la mejora que estar aquí es respecto a las... pequeñas cosas a las que escucho que te has estado dedicando últimamente. Si quieres quedarte aquí solo dímelo, yo he encontrado en las tierras del oeste cosas más interesantes que la mayor parte de lo que me puede ofrecer Ikana. No me molesta compartir.

    [hr]

    Tahmid abre mucho los ojos cuando escucha eso, mostrando que esto definitivamente es algo que no esperaba. Pero no puedes apreciar más de su reacción, porque algo te llama la atención en otro punto del cuarto. Se trata de su anfitrión, Ghalib Kiran, que irrumpe en una potente y casi desbocada risa que prácticamente le provoca espasmos en el torso. El encargado del Museo se lleva ambas manos al estómago mientras intenta contener la risa, pero parece fracasar estrepitosamente y termina dejándose llevar.

    Al cabo de unos momentos más la risa de Ghalib se calma poco a poco y se pasa el dorso de la mano por los ojos como para secarse alguna lágrima suelta mientras respira agitadamente.

    -Definitivamente, mi querido Tam, tienes qué decirme de qué esquina los sacaste. Ghis es demasiado aburrida como para haber salido de ahí como tú dijiste, así que exijo que ahora sí me digas la verdad.

    El príncipe, sonriendo con una expresión casi avergonzada, niega moviendo la cabeza de un lado para otro.

    -No creo que a la agradable señorita Kiran le gustara escuchar que hablaras así de ella.

    -¿En serio? -pregunta Ghalib-. Yo creo que hasta se sentiría orgullosa de que la considere aburrida. Es como si la meta de su vida fuera hacer las cosas de la manera más predecible y sosa que se le ocurre. Pero no hablemos de cosas predecibles y sosas, mejor hablemos de tus acompañantes y cómo parece que tienen mucho más de lo que ofrecen a primera vista.

    Ghalib ojea a Adyna rápidamente.

    -Y, si te place, dile que el distinguido señor Ghalib sabe lo que le conviene y justo por eso está reacio a cooperar con un grupo que en su mayoría le es desconocido. No tengo ninguna necesidad de adelantarme a mi padre, pues me le adelanté hace mucho tiempo. Y por último, aun no decido si todo este asunto es lo suficientemente interesante como para que le ponga esfuerzo. Pero, si por ayudarles me esperan más respuestas como esa, definitivamente debería considerarlo seriamente.

    -¿Ves, Tam? -dice Ghalib plácidamente al escuchar lo que dice Kiogh-, por eso te digo que constituimos la raza superior. El chico conoce su lugar y trata de ser respetuoso. Claro, lo hace de una forma tan terriblemente aburrida que hace que me den ganas de dormirme aquí mismo, pero nadie puede ser perfecto, ¿o sí?

    -¿Y qué asunto no se escapa a tus conocimientos, Duncan? Hasta parece que naciste para ser un abuelo, todo lo que sabes se reduce a contarle cuentos para dormir a tu nieta. ¿Qué motivo hay para no ayudarles, dices? Esa es, en realidad, una buena pregunta. Tal vez fidelidad hacia mi propio padre -el anfitrión irrumpe en una repentina risa-. Lo que gano no ayudándoles me queda claro, pero dejaré que tú mismo lo adivines. Es hora de que pongas a ese cerebro a funcionar para algo aparte de recordar cosas que pasaron antes de que cualquiera de los presentes naciera.

    -Al fin a alguien le da por decir algo útil -murmura Ghalib entre dientes.

    Para sorpresa de todos, el anfitrión escucha con relativo interés lo que Brizala tiene que decir, aunque no pueden evitar notar que esboa una sonrisa especialmente desagradable cuando habla sobre "pescar a otro compañero".

    Cuando el relato termina, el príncipe es el primero en hablar.

    -¿Y qué opinas, Ghal?

    -Ghalib -responde su anfitrión aun sin despegar los ojos de Brizala.

    -Tu acortas mi nombre todo el tiempo.

    -No es mi culpa que tus padres te pusieran como te pusieron. En mi caso, mi nombre es la única muestra de que en algún momento mis padres dieron muestras de tener algo parecido a buen gusto, así que prefiero escucharlo entero.

    Tahmid sonríe y niega con la cabeza.

    -¿Entonces? ¿Me vas a decir qué opinas o me vas a tener rogando otra hora?

    Ghalib se encoge de hombros visiblemente divertido por todo eso.

    -Te diré lo que opino, opino que dieron accidentalmente con algo especialmente interesante. Aceptaré la ayuda que me pediste y la que no me pediste también. Empecemos con ese cofre, que parece estar cerrado con un mecanismo bastante particular. Creo que con la ayuda de alguien que sepa suficiente sobre los pormenores de las cerraduras puedo tener esto abierto bastante pronto.

    El supervisor del museo mira al príncipe con los ojos entrecerrados.

    -Así que tú te vas a quedar a ayudarme, pero no quiero a nadie más aquí, no me puedo concentrar con semejante bola de curiosos. ¡Échalos!

    Tahmid asiente y se dirige a ustedes.

    -Denle al hombre su espacio para trabajar. Den un paseo por la ciudad, seguro encontrarán cosas interesantes para ver. Solo traten de no separarse mucho, más tarde iré a buscarlos a la plaza para que sigamos hablando sobre esto.

    El mismo príncipe se levanta y los conduce a la salida del Antiguo Castillo. Una vez que se ha despedido de ustedes, da media vuelta y vuelve al interior del edificio.

    [hr]

    El camino hacia el resto de la ciudad los lleva directamente hacia la plaza en donde está la estatua del antiguo rey. Ahí se encuentran con que hay más gente de la que había cuando llegaron, cosa extraña porque la noche está terminando de caer. Pero nadie de los presentes parece estar disfrutando de una apacible y fresca velada. En vez de eso, la gente se divide en pequeños grupos, todos hablando en voces altas de cosas que, a juzgar por sus rostros, parecen preocupantes.

    Cuando se acercan más, una señora deku que ya debe tener unos cuantos años sobre su espalda los nota y se dirige a ustedes.

    -¿Escucharon lo que pasó? ¡Es terrible!

    Un humano cercano escucha eso y se voltea para corroborarlo asintiendo.

    -Un mensajero vino hace rato y se paró junto a la estatua para contarnos lo que pasó. Aparentemente las piratas llegaron a Launa hace dos noches. Eso no es raro, claro, pero esta vez llegaron en medio de la madrugada, con las velas abajo. Por lo que dijo, nadie se percató de que habían llegado hasta que hubieron desembarcado y entonces... Dijo que las piratas entraron en el pueblo en números increíbles, que entraron en cada una de las casas y apuñalaron a cada una de las personas que ahí dormían. Hombres, mujeres, niños... les dio igual. A todas las casas les encendieron fuego y no quedó ni un solo edificio en pie cuando terminaron. La noticia llegó anoche a Santral, de boca de uno de los pocos que sobrevivieron a la masacre. Aparentemente, el resto fueron a refugiarse a Laver, el pueblo que les quedaba más cerca. Pero, por lo que el mensajero nos dijo, no fueron muchos...

    -Qué terrible -dice la señora deku-. No me imagino cómo es que lleguen a tu casa por la noche y hagan tales atrocidades.... ¡¿qué clase de monstruos son?!

    Acciones
    -Libres.
     
  7. Legend

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    -En los dias libres-

    Tras oir la respuesta de Fegaer (aunque parece que no le dejaron opcion, jeje) entro hacia donde nos guia Taska, justo hacia su sala y me siento cuando me lo ofrecen.

    -Ehh... agua porfavor...- La verdad no esperaba que me invitaran a pasar, planeaba esperar en la entrada pero bueno, ya que... Almenos no pienso mucho en esto, ya que al sentarse fuerte en el sillón me hace dar un pequeño rebote cual muñeco de peluche... de seguro me he visto comiquisimo!

    -Ehh... pues... - Pienso rascandome la nuca, no es que no sepa la respuesta, son solo los nervios -Nos conocimos en una misión a la que ambos respondimos el aviso, los detalles... son... algo complicados jeje...- Creo que me ruborice, creo que si! que verguenza...

    El nerviosismo de la escena solo me hizo saltar mas aun cuando veo a la niña frente a mi... q-que miedo! salio de la nada!

    -Ehhh... supongo que si... pero yo la sostengo y no la tocas si?- le digo casi como si fuera un niño hablandole a otro niño, bueno, con los pequeños rara vez me da pena, supongo que por ser mas... simples?

    Pasado un rato veo como oscurece y finalmente Taska se nos acerca.

    Veo al suelo algo desilusionado, creo que no tuve suerte... bueno, no se si se presente la oportunidad despues, pero eso espero, alzo la cabeza tratando de ocultar la pena y veo a Taska -No importa, muchas gracias por su hospitalidad, enserio- respondo lo mas alegre posible.

    -En la Antigua Ikana-

    Al acabar la platica nos piden salir del castillo para darle lugar al señor buenos modales, almenos un buen momento para dar un paseo... o esa era la idea, ya que nos cuentan sobre una enorme masacre en Launa a manos de los piratas... estoy seguro que todos (almenos todos menos Adyna) pensamos algo similar y, aunque es raro en mi, las palabras solo brotan de primero

    -Creen... que... haya tenido relacion con... bueno con... creen que estara bien?- Aunque bastante inconexo y tartamudo, supongo que me habran entendido el punto...
     
  8. Säbel

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    Durante la guardia nocturna



    -¡Para nada! Se necesita mucho más que algo tan simple para despertar mi ira vengadora - respondo entre risas, meneando la cabeza - De cualquier forma, ¿realmente vale la pena vengarse? Es decir, si puede brindar un placer momentáneo de hacer que el otro sufra tanto como tu o más, pero es algo efímero; a la larga no deja nada bueno y sólo crea problemas y círculos viciosos de los cuales es realmente difícil salir.

    -Las casualidades no existen y menos si resultan tan convenientes - miro a Tahmid seriamente - Tengo la corazonada de que todo eso fue planeado deliberadamente y más si sabían que el muchacho era gente que "estaba del bando de la Corona" - me encojo de hombros - Quien quiera que lo planeó se tomó demasiadas molestias para que tuviera un impacto tal que diera pie a un movimiento de oposición asi de grande... y una de dos: o tiene mucho poder, o tiene muchas conexiones que usar a su favor.

    = = = = = = = = 

    Durante el viaje a la Antigua Ikana

    Escucho atentamente lo que Tahmid narra acerca del Manantial del Compositor. Medito unos momentos en silencio antes de responder:

    -Es increíble que un sufrimiento tan grande haya creado algo asi de bonito. Al final resulta cierto eso de que el agua lo limpia todo, aun las lágrimas, y por eso lloramos al sentirnos tristes - digo, aun sumida en mis pensamientos - Quizá el dolor que al final consumió al compositor era muy profundo, pero a la vez era tan puro, tan sincero, que llegó a conmover hasta a los mismos dioses. Y al final de cuentas, sacar todo su dolor fue lo que terminó por purificar el espíritu del compositor... da muchas cosas en las cuales pensar...

    = = = = = = = 

    En la tarde, ya en la Antigua Ikana

    Me mantengo en silencio, observando todo lo que ocurre en la sala. A la advertencia de Tahmid sobre GHalib yo agregaría: no intentes pasarte de listo con él, porque lo notará y te lo devolverá con creces. Me da algo de pena que se comporte así con mis compañeros pero también lo entiendo: es completamente normal que desconfíe de gente que no conoce, y más si estos se muestran poco amables con él. Aunque tampoco los culpo, no cualquiera podría tenerle tanta paciencia a semejante imbécil.

    De cualquier forma, me complace ver que he logrado interesarlo en algo más que buscar la forma de joder a los demás, aun con ese comentario tan desafortunado sobre Fegaer y la pesca. Al final le sostengo la mirada, cediendo con un esbozo de sonrisa y un ligero movimiento de cabeza, asintiendo, cuando vuelve a hablar con Tahmid.

    Debemos salir, asi que voy con los demás hacia la plaza, pero lo que encontramos ahi no es nada grato. Siento un vacío en el estómago cuando la anciana deku y el otro hombre nos cuentan sobre lo ocurrido en Launa: el pueblo devastado por un ataque pirata, cobarde, durante la noche. ¿Quién podría sobrevivir con semejante atrocidad?
    Escucho vagamente a James insinuar algo sobre Elisia, pero ella no es la única que estaba en Launa, también Charles, su mujer o Drayden podrían estar muertos... 

    Drayden...

    Me dirijo al hombre y a la anciana Deku, tratando de conservar la calma:

    -¿El mensajero dijo que había refugiados en Laver? ¿De cuánta gente estamos hablando? ¿Se sabe cómo era el sobreviviente que llegó a Santral?

    Una vez que me respondan, me dirijo a mis compañeros,  para decirles brevemente:

    -Yo... no se muevan de aqui, iré con Bravlio... si voy yo sola será menos probable que se enojen por la interrupción.

    Luego salgo con paso veloz hacia donde se quedaron Tahmid con Ghalib. Odio tener que interrumpir, pero esto no puede esperar. Es demasiada casualidad que las piratas hayan atacado justo durante la noche del funeral, en la misma noche que se escapó Ephrym gracias a un sujeto misterioso con una daga igusl de misteriosa... las casualidades no existen, no existen...

    Una vez llegue a la puerta, toco y me pego a la puerta, si escucho a Tahmid hablar me acerco de forma que pueda hablar en voz baja pero con el suficiente volumen para que me escuchen del otro lado:

    -Soy Briza, por favor ábreme la puerta. No quiero interrumpir pero esto es grave y no puede esperar mucho. Hay un revuelo en la plaza, nos han contado que las piratas atacaron Launa hace dos noches e hicieron una masacre, lo quemaron todo, mataron a mucha gente y me temo que sea por aquel asunto que nos tiene aqui.

    Si es Ghalib quien me habla, agregaré que soy una de las acompañantes de su amigo tras mi nombre. Si resultara tener servidumbre, diré que deseo ver al señor Ghalib y que es un asunto que no puede esperar, con tal de que me dejen entrar y entonces pueda acercarme a ellos y contarles lo que me dijeron en la plaza, más mis propias sospechas a Tahmid.
     
  9. vichoxD

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    Durante el viaje

    Tahmid nos explica la historia del lugar. Muy bonita, sí, de hecho, me encantan las historias de este tipo, acerca de lugares reales, pero con un toque de magia... El hecho de ser amante de cuentos es algo que desarrollé de niño, y todavía queda un fragmento de ese chico en mí. Creo que a muchos les pasa... Sin embargo, no pude evitar volver a acordarme de Ariann.

    Tahmid dijo que, el compositor, en su entrañable tristeza, compuso las canciones más conmovedoras y desgarradoras que podrían existir... ésto me hace dudar de que yo haya amado a Ariann de verdad. Nunca me sentí destrozado, ni hice nada para desahogarme, siempre estaba ocupado. Huyendo o luchando... en fin, sobreviviendo. Quizá eso distrajo mi mente un tiempo... pero ahora... No puedo evitar sentir nostalgia por todo lo que amé, y, que por un tiempo, renegué. Mi hogar, mi familia, mi inocencia. Alguien interrumpe mis reflexiones... es Brizala.
    -Es increible lo que un sentimiento puede llegar a hacer, lástima que a veces no lo entendamos- digo embargado en mi melancolía. No me siento con ganas de seguir hablando, así que callo. Vuelvo a sumergirme en mi nostalgia. Intento controlar mi apariencia, pero es imposible, el pesar se adueñó de mí.
    -Es extraño- digo sin darme cuenta- siento como sí el espíritu del compositor se metiera dentro de mí...-


    En la Antigua Ikana, con Ghalib

    Después del numerito de Adyna, Ghalib sólo ríe. Éste tipo de verdad es muy extraño. Quizá es una buena forma de tomárselo. Luego de una respuesta un tanto burlona, agrega:
    -Momento- digo cortante- Callé a mi compañera en pos del bienestar del grupo, no por respeto a tí-
     

     
     
  10. Soria

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    Abro mucho mis ojos cuando escucho todo lo que este hombre me dice. Después sonrío un poco decepcionada. Definitivamente este humano no ha entendido que decir que una persona está "enferma" me parece peor insulto que decirle tarado, mucho peor. Yo puedo soportar que me digan imbécil, zorra desgraciada o lo que se les ocurra, la originalidad siempre es bienvenida... pero, ¿que me digan enferma mientras me miran con compasión? Eso me indignaría más que mil insultos. Cuán arrogante me parecería el sujeto que me voltease a ver así.

    Antes de contestar, suspiro un poco decepcionada. Después me encojo de hombros.

    -Así es, tienes tus creencias y yo las mías, no se me puede obligar a ser de una forma u otra. Para mí, una vida corta y digna es más valiosa que una larga, anodina y pusilánime vida. No te vuelvas a ofender... he vivido laaaargos años siendo una anodina y pusilánime zora, pero he aprendido a base de golpes. Ahora quiero compartir mi sabiduría con los demás - añado sonriendo con ironía -. Pero yo te entiendo, compañero, no tienes que calentarte... aunque - sonrío maliciosamente -, debo decirte que esa mirada ceñuda te queda bien, ¡muy sensual! ¡Te lo advierto! Deja de mirarme así a menos que tu intención sea que nos demos una revoltacada como en el Palacio... no respondo si me siges provocando - digo sonriendo con afectada coquetería -, ¡mira que hay dekus mirando!

    Después de bromear un rato con el humano, escucho la conclusión final del abuelo Duncan. ¡Qué hombre tan interesante! Por un momento he tenido la impresión de escuchar a mi viejo nuevamente. Mi padre siempre me lo recordaba: "lo importante es asumir las consecuencias con el rostro altivo, sin arrepentimiento y con valor". Y así he decidido vivir mi vida: tratando de superar el miedo, haciendo lo que creo correcto y asumir las consecuencias.

    Cuando el abuelo termina, dibujo una sonrisa agradecida y le digo:

    -¡Muchas gracias! He disfrutado mucho de esta historia y no tengo más palabras para agradecer tu buena disposición - hago una ligera inclinación y me dispongo a terminar de comer, con un mejor ánimo que cuando había comenzado.

    ***

    Cuando me dice todo eso, simplemente me encojo de hombros con ligera indiferencia. Al fin que mis palabras son meras sospechas y, como el príncipe bien dice, él conoce mejor a esas personas. Sólo espero que las conozca tan bien como dice.

    Dibujo una media sonrisa cuando me dice todo esto. Después me pongo de pie y tomo una piedra entre mis manos.

    -Me gusta esa risa - le digo al príncipe mientras lo contemplo por un momento -, aunque no creí que hubiera hecho una broma tan buena - y entonces comienzo a examinar la piedra por un momento -. A mí no me tienes que explicar nada, no necesito ninguna especie de confirmación. Sólo quería compartirte las impresiones que tenía, por más divertidas que parezcan - digo, haciendo una mueca exagerada de falsa indignación -. Lo que pasó o no pasó entre Tanaya y tú, es algo que no me importa. Sólo me preguntaba si ella no había esparcido aquel rumor, pero al parecer no.

    Respiro profundo, sin dejar de mirar la piedra.

    -En cuanto a lo de culpar a las figuras de poder... mucho me temo que tienes razón, ¿verdad que no es tan agradable ver cómo las personas entregan su libertad, aunque los comprendas? ¡A ver si vuelves a defender a los goron de esa historia, eh! - añado con una sonrisa ligeramente apesadumbrada -. Pero es sumamente triste que no puedan ser capaces de resolver sus problemas... ¿qué crees que deberían hacer ellos para sentirse felices? Si tú estuvieras en lugar de ellos, ¿qué harías?

    Aprieto fuertemente la roca, extiendo el brazo y la lanzo al río, con la intención de que la roca rebote en el agua.

    ***

    ¡Oh! ¿En verdad se esperaba que yo contara una historia? Digo, entiendo que lo espere del abuelo, pero... ¡¿de mí?! Jajaja.

    Cuando el príncipe dice eso, froto mis manos como si fuese una hambrienta que está a punto de recibir su comida.

    -Esperaba a que dijeras eso - digo mientras me enderezo en mi silla -, ¡no tienes idea de las tremendas ganas que tenía de escucharte contar una historia vestido así! Preparada estoy para que me arranques algunos suspiros, amigo mío.

    Después lo dejo hablar. ¡En serio! A veces no entiendo cómo la gente me soporta, quizá en lo más profundo arden en deseos de golpearme en la boca, jaja.

    ***

    Cuando oigo estas palabras, volteo a ver al humano sin ocultar mi incredulidad. ¡No! ¿En serio? ¡¿en serio?! JAJAJAJA

    Me llevo una mano a la boca mientras niego levemente con la cabeza, mirando al humano como aquel que contempla a un insensato.

    -Oh no. Cada vez me pareces más y más adorable, joven humano... aún cuando arruines mis chistes. ¡Qué cosita tan tierna! - digo como si mimara a un cachorro -, intentar tranquilizarme sin distinguir la ironía, ¡cuánta inocencia! - sonrío sinceramente, beso la punta de mis dedos y hago un tosco ademán de lanzarle el beso.

    Cuando escucho la risa de Ghalib, inconscientemente dibujo una sonrisa y cierro un ojo, como si me hubiese entrado un extraño objeto. No es que me sienta avergonzada ni nada, pero me ha sorprendido gratamente que el cabrón se riera de mi chiste. Esperaba un silencio sepulcral... o al menos la risilla de mis compañeros zora (¡aunque al deku sí pareció hacerle gracia!), pero bueno, al menos alguien se ha reído con ganas.

    Cuando el tipo voltea a verme, sonrío con confianza, casi con rostro altivo, y después escucho lo que dice:

    ¡Oh! Tenía que terminar con esa frase, tenía que hacerse la víctima, ¡buah! Este sujeto me gana y me pierde en un sólo instante, ¡qué idiota y qué divertido! Al menos esperaba que, si se rió tanto, me diera la oportunidad de reír también, pero ha tenido que adoptar ese papel de "ofendido", ¡qué egoísta!

    -¡Bah! Eso dices - digo mientras hago un movimiento con mi mano, como si quisiera espantar una mosca, olvidada totalmente de los buenos modales... aunque de esos tengo muy pocos -, ¡pero bien que te has reído! - digo como si el tipillo fuera uno de mis amigos más íntimos. No me propuse hablarle así, simplemente salió solito.

    Después me encojo de hombros y dibujo una sonrisa que no sé si calificar como irónica, divertida o... sincera. Como sea, no la borro en todo lo que queda de la conversación con mis compañeros.

    ***

    Cuando escucho la noticia que se comenta en la plaza, no lo puedo creer. Por un momento me da por pensar que es un simple chisme, una broma que ha adquirido proporciones enormes pero... ¿y si es verdad?

    Trago saliva y me quedo, por un rato, totalmente demudada.

    ¿De verdad serían capaces de matar a todos? ¡No hay duda de que aquel acto me parece irreal! No, no... ¿cómo es posible que esas jodidas piratas asesinen a diestra y siniestra? Me cuesta comprender sus códigos, sus maneras de proceder.

    ¿Launa es aquel lugar donde consiguieron el cofre? Si es así, me voy a volver loca de rabia si esa porquería contiene simplemente oro. Algo realmente importante debe contener ese cofre... ¡pero no importa! Nada puede ser importante que la vida de los hombres, de las mujeres y... ¡de los niños! ¡Me cago en esas putas!

    Aprieto mis ojos y mi mandíbula con una fuerza que me produce dolor... dolor que no me percato en ese momento, debido a mi rabia. Respiro profundamente mientras intento contener estás ganas de herir a alguien. Entonces escucho la voz de Brizala:

    Sin decir una sola palabra, la sigo en total silencio. No puedo quedarme en la plaza a escuchar cómo comentan la noticia. Voy a seguir a Brizala sin articular una sola palabra. Tengo que caminar, ponerme en movimiento, ¡lo que sea! No tengo ánimos de bromear, así que dudo mucho que vaya a decir alguna estupidez.
     
  11. vichoxD

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    En la fogata​
    Me río un poco. Ésta zora me hace cierta gracia... Bueno, no voy a responderle enojado ni nada parecido, veo que le gusta mofarse. Me recuerda a mí hace unos años...
    -Gracias por el cumplido, Adyna. Intentaré no coquetearte involuntariamente otra vez, hay otra persona que podría enojarse si se enterara de ésto- Digo con un tono burlesco. Si ese es su estilo, entonces también será el mío. Podré ser serio muchas veces, pero también tengo humor, aunque esté un poco suprimido. 

    Durante el viaje

    Tahmid nos explica la historia del lugar. Muy bonita, sí, de hecho, me encantan las historias de este tipo, acerca de lugares reales, pero con un toque de magia... El hecho de ser amante de cuentos es algo que desarrollé de niño, y todavía queda un fragmento de ese chico en mí. Creo que a muchos les pasa... Sin embargo, no pude evitar volver a acordarme de Ariann.

    Tahmid dijo que, el compositor, en su entrañable tristeza, compuso las canciones más conmovedoras y desgarradoras que podrían existir... ésto me hace dudar de que yo haya amado a Ariann de verdad. Nunca me sentí destrozado, ni hice nada para desahogarme, siempre estaba ocupado. Huyendo o luchando... en fin, sobreviviendo. Quizá eso distrajo mi mente un tiempo... pero ahora... No puedo evitar sentir nostalgia por todo lo que amé, y, que por un tiempo, renegué. Mi hogar, mi familia, mi inocencia. Alguien interrumpe mis reflexiones... es Brizala.
    -Es increible lo que un sentimiento puede llegar a hacer, lástima que a veces no lo entendamos- digo embargado en mi melancolía. No me siento con ganas de seguir hablando, así que callo.

    Vuelvo a sumergirme en mi nostalgia. Intento controlar mi apariencia, pero es imposible, el pesar se adueñó de mí.

    -Es extraño- digo sin darme cuenta- siento como sí el espíritu del compositor se metiera dentro de mí...


    En la Antigua Ikana, con Ghalib

    Después del numerito de Adyna, Ghalib sólo ríe. Éste tipo de verdad es muy extraño. Quizá es una buena forma de tomárselo. Luego de una respuesta un tanto burlona, agrega:
    -Momento- digo cortante- Callé a mi compañera en pos del bienestar del grupo, no por respeto a tí-
    Suspiro. No sé si esta zora vaya a entenderme. Creo que ella piensa lo mismo acerca de mí. Quizá se toma todo muy a la ligera, o yo soy muy serio... Bueno, antes no tenía tiempo de andar bromeando, creo que perdí mi sentido de la ironía...

    -Bien...- digo encogiéndome de hombros, esbozando una leve sonrisa- quizá no haya entendido tu broma completamente, pero hay momentos para bromear, y éste no es el más indicado ¿no crees?- digo con un tono mas amable.

    En la Antigua Ikana, solos


    Una anciana deku se acerca para comunicarnos que atacaron Launa. Una masacre. Ésta noticia me altera, los demás no son la excepción.
    -Voy contigo.

    No dejaré que me impidan ir, me sentiría inútil si me quedase esperando, creo que les pasa lo mismo a Adyna y a Brizala. Cuando vamos a mitad de camino, me decido a hablar.

    -Ey... en caso de que Ghalib abra la puerta, déjenme hablar a mí. Quizá se disguste si lo interrumpen dos zoras... ya saben más o menos cómo es el tipo. Si le hablo yo tal vez no se enoje y nos cierre la puerta en la cara ¿me entienden?
     
  12. Säbel

    Säbel Administrator
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    Me detengo un momento y volteo a ver al humano, al parecer ni él ni Adyna entienden lo que significa "ir sola" y menos "quizá asi no se enojen tanto por la interrupción". Me limito a soltar un bufido y seguir caminando a paso veloz, hasta que Kiogh me hace volver a detenerme en seco.

    Vuelvo a soltar otro bufido, esta vez con una media sonrisa cargada de ironía (quizá mas parecida a la de un animal a punto de atacar) mientras miro al humano y coloco los brazos en jarras:

    -¿Te das cuenta de lo tremendamente estúpido que estás siendo? ¡Claro, que hable el humano, el ser superior, no sea que el pobrecito señor importante se indigne porque lo interrumpen dos peces mugrosos como nosotras! A ver, niño, ¿¡Estás consciente de lo que estás diciendo!? ¡Le estás dando la razón a ese imbécil! Y si se enoja... ¡Pues que lo haga, me importa MUY poco! ¡A ver si le sirve para aprender a ser un poco menos imbécil con la gente de otras razas! - extiendo un dedo, señalando al muchacho - ¡Lo que me sorprende es que TU seas partícipe de su racismo! ¿Sabes que lo que estás haciendo es discriminación positiva?

    -¡No señor! ¡Gracias pero no! No necesito voceros para lidiar y soportar a gente tan pedante. Por si no lo han entendido, que por las circunstancias es evidente que es asi, Bravlio nos advirtió que no hiciéramos caso de lo que pudieran decirnos. ¡Y ahi van ustedes a picar como moscas a la miel! Además el señorito del museo no me intimida, me han dicho peores cosas cuando intento acomodar huesos rotos o amputar un miembro y no hay posibilidades de anestesiar - me doy la media vuelta- Y de cualquier forma, lo que me interesa es que Bravlio esté enterado de la situación. ¡El otro puede seguir picándose los ojos y meterse su opinión en el rincón más oscuro y oloroso de su cuerpo! - agrego, en un susurro venenoso -

    Una vez dicho lo que debía decir, continuo mi plan original. Si Kiogh hace algún amago por abrir la boca y escupir excusas baratas de flores o darle armas a Ghalib para que nos joda, me le voy a adelantar para hablar sin importar lo grosera que pueda llegar a verme. Siempre lo puedo camuflar dentro de la misma situación de emergencia.
     
  13. Legend

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    Vaya, y ahi vamos denuevo, al primer problema se arman las peleas, y parece que Kiogh no ayudara en nada a balancear el equipo, vaya...

    Pero no estamos para peleas infantiles, menos ahora, Brizala es realmente la mejor oradora del grupo (puede que el señor Duncan la supere quizas, pero lo ignoro), definitivamente Kiogh no es mejor, y Adyna, despues de lo de ahi dentro pues...

    Asi que, cuando estos tratan de ir con Briza trato de detenerlos:

    -Oigan, Briza en verdad es buena oradora, creo que ella podria informar rapidamente a Brav aun con ese sujeto ahi, asi que...- Ojala me hagan caso, lo que menos necesitamos en este momento son peleas entre el equipo nuevamente...
     
  14. Soria

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    ¡Ay! Debo admitir que esperaba que el humano se incomodara con mis comentarios, pero parece seguirme el juego. Cuando lo pienso bien, ello parece una buena señal... al parecer podremos cooperar sin problemas, y los golpes que le dí en el Palacio de Santral pasarán a convertirse en una divertida anécdota más rápido de lo que esperaba.

    Después de sus palabras en la fogata, sonrío y cierro un ojo, pero no agrego nada más. Uy, es que si me siguen el juego podría durar toda la noche diciendo tonterías, pero reconozco que éste no es el mejor momento.

    ***

    Cuando sigo a Brizala, apenas me doy cuenta de que el humano se ha unido a nosotras... y apenas si me percato de sus intenciones de "mitigar" la furia del pequeño bastardo. Pero parece que Brizala ha prestado más atención a esas palabras y se detiene en seco para reclamarle al humano su actitud. ¡Bah! ¡Que les den a ambos! Yo no tengo tiempo para estas mierdas.

    Sin escuchar a nadie, ni siquiera al deku, sigo mi camino... pues sé que me alcanzarán cuando se cansen. No pienso hablar para nada, porque sé muy bien que en estos momentos soy capaz de hablar con los puños, y sé que nadie se merece un golpe, ni siquiera una pared o un florero... ni siquiera el mismo Ghalib, vaya.

    Si llego antes esperaré y dejaré que hable quien sea, ¡que se lo echen a la suerte si les apetece! La verdad es que da francamente igual que terminemos todos frente a la puerta del Ghalib ese, ¡da igual porque lo que ha pasado es terrible! Y mis queridos compañeros preocupándose por elegir al portador de semejante tragedia, y peor, que sea aquel que "moleste menos". ¡No me jodan! Vamos, que esto se dice sí o sí y de la manera que salga, aunque parezcamos un montón de viejas verduleras... ¡pero es que no es para menos, joder!
     
  15. Kike El MataDarknuts

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    Simplemente no podía creerlo, Al escuchar esas noticias no pude aguantar más y todo dentro de mi había explotado, sabía que mi familia debía irse de ahí, sabía que un conflicto así sucedería, y ahora estaba pasando, no tenía más alternativa que ir a Laver, por mi familia y mis amigos, pero no podía marcharme así de rápido sin aviso alguno, estaba con el príncipe de Ikana, aquel que había velado por mi, es por eso que con el corazón más agitado que nunca me dirigió a buscar a Bravilo para solicitar que me dejara a Laver cuanto antes.
    Las cosas no paraban de empeorar para mi, tomaría mis espadas y algún caballo de los que nos trajeron y me marcharía cuanto antes si el príncipe daba el visto bueno.
     
  16. vichoxD

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    Uf. Parece que a Brizala la incomoda que vaya con ella. Ese bufido no me da buena espina...



    Me echo para atrás, sorprendido. No me esperaba ésta reacción por parte de Brizala. Nunca pensé que mi comentario podría enojarla tanto, ni siquiera pensé que se lo tomaría a mal, pero tiene razón

     
     
  17. Caballero Verde

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    Antes de salir de Santral… ¡sí, aún voy por esta parte, me voy a cagar en la…!
    Me tanteo la cabeza con mi dedo índice, pensativo mientras mi mirada se pierde en el vacío:

    -Rishi… Rishi Urydi…-entonces dejo caer mi mano y alzo mi vista nuevamente en los ojos de la Zora- Claro, el viejo Rishi-y ante el adjetivo procuro aclarar rápidamente- Le conocí cuando yo aún apenas estaba llegando a la década de mis treinta años. Fue el primero de los bibliotecarios que me ayudaron a encontrar todo pergamino relativo a Historia y relacionados, cuando apenas sabía moverme por la inmensa biblioteca de la ciudad-me llevo una mano a la boca, tapando una fugaz media sonrisa que me asoma al recordar un detalle. La aparto tras un par de segundos, con mi semblante neutro de siempre- Era un poco cascarrabias y no dudaba en llamar descerebrado a todo el mundo. Pero tenía buen fondo y, como te acabo de decir, tuvo a bien de echarme una mano cuando se lo podía permitir. La última vez que hablé con él fue cuando dejó su trabajo, y ya nunca más supe de él hasta que hace algo más de… ¿quince años, quizás?, me enteré de su fallecimiento.

    Cruzo los brazos, manteniendo mi mirada:

    -A Cadal Urydi no le conocí personalmente, pero el viejo Rishi hablaba mucho de él. Se quejaba de que su hijo Cadal hubiese seguido el camino de la espada en vez de un sendero más pacífico, pero siempre notaba un pequeño brillo de orgullo en sus ojos cuando hablaba de él. Es una pena que no muchos conociesen ese lado de tu abuelo, aunque supongo que tenía sus motivos para ello.-me llevo una mano a la perilla, acariciándomela lentamente- Esto podría sonarte extraño, pero cuando volvamos a Santral y tengas tiempo libre entre recado y recado que os mande Tahmid, podría enseñarte un pergamino acerca de la vida de tu abuelo, si es que tienes interés en saber cómo fue su vida. Al ser familiar suyo, no hay problema en mostrártelo a ti antes que pase a mayores.

    La vida del viejo Rishi, como la de otros tantos, ha sido reflejada de parte de mi pluma y mano. Es un pequeño… deber que me autoimpuse hace muchos años, cuando veía la vejez como algo que no me alcanzaría jamás. Cuán iluso fui al pensar eso, pero he de suponer que todos los jóvenes son así, cada uno con sus temas en concreto. Tener a la nieta de aquel anciano Zora delante de mis narices no era más que una prueba irrefutable de cómo habían pasado las décadas irreversiblemente.

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    En la guardia con Bond, James Bond.
    -Ya veo. Lo entiendo, de verdad-miro al Deku y después al cielo estrellado, apoyando mis manos hacia atrás como punto de apoyo- Yo también me fui del lugar donde nací en busca de algo mejor. No te quiero desanimar, muchacho, pero por desgracia ése no es más que el primer paso. El sendero del cambio, del renacimiento, es largo y arduo; y muchos acaban desistiendo. Pero los seres más inesperados pueden ser un ejemplo a seguir de superación de ese camino. De ti depende si lo haces o no.
    Me vuelvo a sentar debidamente, mirando a James mientras niego con la cabeza:

    -¿Es que un padre debe dar explicaciones sobre las preocupaciones acerca de las compañías que tiene su hijo?-devuelvo la mirada a la fogata, apoyando mi barbilla en mi mano- Bravlio no es mi hijo ni tampoco lo considero como tal de un modo figurativo, pero le conozco desde que era un crío curioso por el mundo que le rodeaba. Gladius podía tener sus pretensiones personales, pero éstas no eran contrarias o al menos no chocaban drásticamente en lo referente al bienestar de Bravlio. Ahora, sin embargo, él ya no está en este mundo; la persona en la que más confiaba. Quizás no te has percatado de ello, pero por si acaso procuraré decírtelo; la plena confianza que tenía en Gladius ahora se ha repartido entre todos los integrantes de este grupo que formáis. ¿Te das cuenta de la valiosa carga que portáis cada uno?

    Giro mi vista hacia el Deku, con serenidad pero con cierto toque de severidad. No con una especialmente fuerte, sino con una severidad que era al mismo tiempo comprensiva:

    -Lo que trato de saber al preguntarte acerca de tus motivos es, sencillamente, eso mismo. ¿Tienes claro por qué estás en este viaje? ¿Es sólo un viaje de renacimiento, de tratar de conocer tu lugar en este mundo? ¿Y esas intenciones son algo que perjudicaría a alguien que está depositando hasta su propia vida en vosotros? Puedes no responderme y lo aceptaré. Pero sea lo que sea lo que decidas hacer, no trates de mentirme, muchacho. Saben más los dioses por viejos que por dioses.

    Y muestro una fugaz media sonrisa ante ese último dicho, que rápidamente desaparece entre las sombras de lo que resta de noche.

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    En el Museo de los Horrores.
    Ladeo la cabeza, arqueando una ceja ante su comentario:

    -¿El control del Museo? Creo que prefiero conocer la Historia por otros medios; viajando, como he estado haciendo toda mi vida. No me malinterpretes; la inmensa mayoría de supuestos amantes de la cultura son gente que se conforma con lo que les ofrece un libro y tener pegados sus traseros a una silla en vez de salir ellos mismos a la aventura. A esos amantes son los que les gustaría estar en tu lugar. Yo en cambio siento pena de que siendo tan joven estés ya atado a semejante sitio. La dinastía de Igos de Ikana ofrece mucho, pero son temas básicos de Historia que incluso un estudiante novato de la Academia maneja. ¿Por qué quedarse aquí anclado cuando existen, como has mencionado, las Tierras Libres del oeste?

    Aquellos viajes por esas tierras… jamás los podré olvidar. Sencillamente era otro mundo, algo completamente distinto a Ikana. No me extraña la ambición de Ghalib por ellas, porque en verdad merecen la atención de hasta el más ignorante de los ignorantes. Aunque no dudo que su atención estará enfocada en otros campos.
    Asiento ante aquella última frase:

    -A veces olvido que no eres tan… como tu padre; tenéis un rasgo demasiado marcado en el físico. Pero a otro con esos comentarios, Ghalib; la edad no sólo empeora mi salud, sino la paciencia que pude tenerle a cualquier alumno que se pasara de listo con su maestro.

    No había cambiado absolutamente nada. Y eso era bueno, porque al menos ya sabía cómo tratarle; alguna ventaja tenía que ser maestro de un antiguo alumno. No obstante, cuando pensaba volver a hablarle de asuntos menos tribales, la nieta del viejo Rishi le muestra el cofre. Aquello logra que Ghalib se centre por primera vez desde que lo vimos, lo cual ya es un auténtico logro aunque no lo parezca. Acabamos fuera del Museo a petición (o más bien orden) suya, quedando en mitad de la localidad. Antes de proponer cualquier cosa, sin embargo, escuchamos las noticias de los vecinos acerca de un ataque pirata en Launa. Por un momento me alarmo aunque mi semblante no lo refleje; ¿qué clase de atrocidad ha acontecido allí? ¿Qué hay de la gente que conocía? Pero esto no son más que rumores. Quizás lograsen escapar antes de que las piratas tomasen la ciudad… Sea como sea, espero que Santral tome medidas inmediatamente.

    Al notar que prácticamente todo el grupo se dirige de vuelta al Museo, me dirijo a ellos:

    -Yo me quedaré por aquí; no tiene caso que vaya más gente a informar de esta noticia. No tardaré mucho en volver, pero de darse algún problema estaré por el distrito comercial. Y tened cuidado; Ghalib no tiene mal fondo, pero ya habéis visto de sus palabras afiladas, las cuales es normal que os llegue a afectar. Pero pensad en si eso ayudará o no a su relación con Bravlio, de la cual dependemos para el siguiente paso.

    Y dicho esto, me largo del lugar. Aunque si alguien no va al Museo, procuraré llevarlo conmigo por al menos hacer algo de turismo. En cualquiera de los casos, en algún momento acabo justamente en lo opuesto al distrito comercial; sentado en un pequeño banco de piedra ante una pequeña colina, con vista a inmensos campos de cultivo y con el sol acechando ya el horizonte, de color rojizo. Meto la mano dentro de mi abrigo y saco un pequeño cuaderno, el cual abro y dejo a un lado del banco para buscar mi pluma y la tinta. Vuelvo a tomar el cuaderno y apunto lo siguiente en una de sus hojas:

    27 de mayo del año 769 de la dinastía de Santral
    Recibo noticias de un ataque pirata de Launa de hace dos noches. Aún poca certeza de la veracidad de los detalles.


    Cuando noto que la tinta se ha secado, cierro la libreta y la vuelvo a guardar entre mi abrigo, aunque mantengo fuera la pluma y la tinta. Podría decirse que era una especie de diario, pero realmente era usada simplemente para notas muy puntuales que considerase de cierta relevancia para los detalles históricos. Saco el libro que llevo entre mi equipaje y lo abro, dispuesto a escribir unas líneas. Mientras lo hago, calmadamente y ante la suave brisa que se ha levantado, me empiezo a cuestionar el momento en el que me volví tan indiferente ante estas desgracias. Desde luego siempre sorprenden, pero reconozco que no las siento con el mismo dolor o terror que cuando era un mozo de veinte años. Al final, por triste que suene, te acabas acostumbrando a estas penurias, especialmente si luego las estudias o incluso las escribes. ¿Los venerables Katzir y Petuel serán iguales? Algo me dice que no, al menos no de la misma forma.

    Alzo la vista un momento, observando los últimos trabajos en el campo antes de que los agricultores se resguarden en sus casas. Es curioso cómo pese a todo Antigua Ikana se me antoja un lugar tranquilo, alejado del ajetreo diario de Santral. ¿Habría sido un lugar mejor para criar a Sole? Parece feliz de vivir en la capital, y Taska está igualmente contenta con su trabajo en la biblioteca de la Academia. No debería cuestionármelo a estas alturas, pero en parte siempre es algo que sucede cuando tienes a alguien a tu cargo; con Anju me pasaba algo parecido, aunque con menos frecuencia. Eran otros tiempos, en definitiva.

    Cierro el libro tras notar que la tinta permanece inamovible y lo guardo junto al resto de materiales de escritura, quedándome un rato más observando las vistas, inclinado hacia adelante y entrelazando mis dedos. Al final, cuando lo estimo oportuno, me levanto y me dirijo al distrito comercial para pasear entre sus calles. Si veo alguna tienda de magia o una pequeña biblioteca quizás entre, sin más pretensión que hacer tiempo hasta que el resto acabe con sus asuntos en el Museo.
     
  18. vichoxD

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    Uf. Parece que a Brizala la incomoda que vaya con ella. Ese bufido no me da buena espina...
    Me echo para atrás, sorprendido. No me esperaba ésta reacción por parte de Brizala. Nunca pensé que mi comentario podría enojarla tanto, ni siquiera pensé que se lo tomaría a mal, pero tiene razón. Ésas palabras fueron de lo más estúpidas... Procuraré no volver a decir cosas tan idiotas, no le hacen bien a nadie...

    -No... No me había dado cuenta. Te pido perdón, Brizala. Yo pensé que sería algo más conveniente, ahora me doy cuenta de que no es así. No me había dado cuenta de que estaba formando parte del racismo de Ghalib. Una vez más, te pido mil disculpas...


    Tras eso, miro hacia el suelo, como esperando otra reprimenda y listo para recibirla. Ojalá que éste tipo de peleas no sigan. Tras disculparme, opto por quedarme con el grupo. Kyrek se ve alterado. ¿Debería hablarle? Parece que la noticia le llegó. Mmm... Optaré por no preguntarle nada, podría molestarlo.

    Todos parecen conmocionados con el hecho, menos Duncan. Es más viejo que todos, y quizá ya esté acostumbrado a éste tipo de cosas, o tal vez duda de lo ciertas que sean las noticias. Éste pensamiento me calma un poco. Podría ser que sólo es un chisme idiota. Pero la actitud de Duncan me consterna. Tan indiferente, tan solo abre su libro y escribe algo. Debo confesarlo, éste hombre me intriga. Me acerco a él y le hago compañía en su caminata por el distrito comercial.

    -Duncan, pareces no muy afectado por las noticias... Debes tener una buena razón para aquello. Si no te molesta, me gustaría saberlo- digo con tono amable.

     
     
  19. Legend

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    Al oir esto, bajo un poco la cabeza, pero no en señal de molestia o pena, solo para enfocar mis pensamientos, el primer paso de un largo camino... supongo que es verdad, pero no tengo intenciones de rendirme, no por ahora... curioso, hablar con el señor Duncan es como hablar con un padre, abuelo o maestro, almenos esa impresion me genera cada palabra que dice.

    -Si, gracias- es todo lo que digo, alzando mi mirada nuevamente.

    Vuelvo a jugar con mi ramita en las llamas, tomandome un buen tiempo antes de poderle responder, la verdad no habia pensado tan a fondo mi razon de estar aqui, creo haber oido una que otra de mis compañeros, pero ahora que lo pienso, la mia no suena tan solida... creo que ni yo la tengo clara, en verdad estoy aqui solo porque si? por buscar pertenencia? no busco algo mas?... Que haria por lograrla? quizas... inconscientemente no me atrevi a dudar del favor que me pidio en ese momento porque es el mas cercano a un amigo en el grupo, pero mientras mas tiempo pasa me siento mas culpable de lo que paso en ese momento...

    -La verdad es que... ni yo tengo muy claro que hago aqui... no quisiera traicionar la confianza de Brav... de verdad que no... pero quizas ya lo he hecho, y creo que el ya lo sabe, quisiera enmendar lo que hice pero... creo que ya es tarde.
     
  20. Furanku

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    -Solo un vaso de agua estaría bien para mi, gracias- respondo a su hospitalidad.

    Es un poco hilarante como su nerviosismo opaca su expresividad, no logra decir algo concreto y le salen frases algo cortadas. Ha sido así siempre que le he escuchado palabra.

    -Básicamente, eso. Junto algunos más, acudimos a un llamado para una misión... y no mucho más. Coincidió que lo vi en la biblioteca y terminamos acá- añado, para remarcar. Ahora que lo pienso, será compañero y llevaremos algunos días juntos, pero apenas se de ellos.

    Al cabo de un buen rato, resulta que aquel que esperamos no llegará, una lastima, pero al menos se intento.

    -Gracias por todo- Le digo a Taska, mientras articulo una ligera reverencia.

    Iré al castillo ahora, si James también va, lo acompañaré, sino, iré solo. No creo que haga falta preguntar, será evidente según el camino que tome.

    [hr]

    **De turno, con Kiogh**

    Aparentemente, le llame la atención. ¿De verdad debo decirle información privada a alguien que acabo de conocer hoy? Yo diría que no, y de hecho es lo que me tienta hacer, sin embargo... se dio la molestia de contarme su historia, el porqué está aquí. Eso, y dado que de hoy a un buen tiempo seremos camaradas... puede que le de en el gusto, por cortesía, y contarle algo.

    -Las razones que me trajeron con Tahmid son muy diferentes a las tuyas: para mi esto inició como un viaje de conocimiento, explorar el mundo y ver por mis propios ojos alguna parte de lo que los libros tratan. Y aunque la misión original ha terminado, Bravlio y Gladius se ganaron mi confianza y lealtad, no estaré satisfecho hasta que el asunto este realmente cerrado.

    Hago una ligera pausa. Mis palabras son inemotivas y se mantienen así de serias hasta acabar.

    -Y sobre mi pasado... bueno, todos han tenido tragedias en sus vidas, de menor o mayor escala, no es extraño que creas que tuve alguna... perdí la mitad de mi familia, de forma que gran parte de mi vida la he pasado sólo con mi padre y dos hermanos. Pero dudo que mi expresión o mirada reflejen algo así a estas alturas, salvo en momentos puntuales.

    [hr]

    Y ahí vamos, caminando al a plaza para darle espacio a Tahmid y su excéntrico amigo. La conversación tomó un rumbo algo extraño con todo el teatro de Adyna y la pequeña discusión que tuvo con Kiogh, pero creo que tomará buen rumbo. Con suerte al final del día sabremos que tiene eses cofre. A medida que nos acercamos puedo notar la muchedumbre alarmada ¿Qué habrá pasado para reunir de esa manera tal gentilicio? Y entonces, un par de personas nos cuentan las malas nuevas: Launa fue aniquilada por las piratas. Cuando lo escucho, bajo la mirada al suelo, ni triste, sino pensativo... ¿Cómo pudo pasar tal cosa? ¿Realmente las piratas eran tan numerosas como para causar tal destrozo? ¿Tendrá que ver el cofre con todo eso? Es extraño, y puede que la noticia no sea cierta. Miro a mi lado y noto a Kyrek alarmado ¡Pero claro! Si el tiene familia allá, verdad o no, debe estar consternado por la noticia, vaya calamidad. Varios se apresuran en ir a contárselo a Tahmid y yo... pues, bueno, no es necesario que vayan más, será mejor que espere a que las cosas pasen. Iré por ahí, donde allá poca gente, ojala un lugar con prado cerca de la plaza e idealmente con alguna fuente de agua. Me sentaré en ese espacio y pensaré mientras espero a que el tiempo pase y el grupo se vuelva a reunir. Por lo mismo, tampoco quiero alejarme mucho del punto de encuentro.

    Espero... que aquellos señores que nos hospedaron estén bien. ¿Cómo es que todo ha llegado a este extremo? Es raro... si las noticias son ciertas, una ciudad habrá sido borrada del mapa.... vaya tragedia. ¿Y qué se supone que haga al respecto? No puedo hacer nada... más que lamentar la perdida...