El Templo de Piedra [En Juego]

Tema en 'Dados' iniciado por Pali, 18 Ago 2013.

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  1. vichoxD

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    En vista de que todos se inclinan por la opción de huir, y sobre todo por la reacción de Drina, decido hacer caso.

    -Bien entonces.

    Me subire a mi montura para atacar a los bokoblins que nos rodean, evitando todo tipo de ataques, también, de los arqueros. Si la situación lo exige, y uno de mis compañeros está en peligro inminente y nadie puede lograr atenderlo en el momento, me teleportaré a su lado para brindarle ayuda. Una vez acabado eso, volveré a mi montura para seguir luchando.
     
  2. Pali

    Pali Administrator
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    Tarde del 25 de junio del año 769 de la dinastía de Santral

    A Furanku

    Con Keaton

    "Mi percepción no es lo suficientemente parecida a la tuya como para que responder esa pregunta sea sencillo." Te responde Keaton. "Me cuesta extrapolar mis pensamientos al respecto para ayudarte a entenderla. Sin embargo, puedo decirte que estoy de acuerdo en que la 'moralidad' de los que son como tú viene de las reglas implícitas para vivir en sociedad. Yo no tengo una sociedad, así que no tengo esas reglas. El propósito que me mueve a hacer cosas es el de observar el mundo y aprender. Alguna vez, hace mucho tiempo, conviví con otros como yo, aunque no exactamente iguales. Sin embargo, el mundo ha cambiado y no queda ya casi ninguno de ellos. Nada ni nadie es eterno, ni siquiera alguien como yo."

    "Entonces te preocupas por su cercanía y por su poder. Y de algo cercano y conocido puedes tomar acciones al respecto. Entonces dime, ¿cuál han sido las acciones que has tomado al respecto de él?"

    "¿La intención es necesaria para que algo o alguien sea tu enemigo? ¿Cómo defines a un 'enemigo', entonces? ¿Qué hay de los desastres naturales? ¿Qué diferencia tienen?"

    "Es la intención de Brizala Urydi. Como le dije, tus habilidades con mi ayuda podrían ser útiles para realizar eso. Sin embargo, ella tampoco parece estar segura de sus acciones. Creo que Brizala Urydi entiende la delgada línea 'moral' por la que camina al tratar de hacer algo así. Creo que se trata de una línea que todavía no está dispuesta a cruzar."




    A Todos

    Hablando con los Draydens

    Ese Drayden voltea a ver a Brizala a los ojos y frunce el ceño, desviando la mirada inmediatamente.

    -Ya no importa -dice secamente.

    -Me siento muy cansado como para exigir justicia ahora mismo, pero a mí sí me gustaría volverlo a ver. No quiero que esto se quede así.

    -Oh -dice débilmente-. Espero que Falan esté bien -luego mira a Elisia y le sonríe ligeramente.

    -Yo también lo espero -responde el zora esbozando una sonrisa totalmente carente de alegría mientras le estrecha la mano a Adyna-. Gracias, de verdad.

    -Ya... -dice tristemente el Drayden mágico-. Está bien.

    A Säbel

    Cuando le retiras los objetos curativos a Drayden te detienes a examinarlos un momento. Es entonces que te das cuenta de que algo más ha cambiado en ellos, un detalle sutil que nadie notaría a menos que se fijara con mucha atención. La roca con la que los objetos están hechos se encuentra ligeramente resquebrajada, tan ligeramente que de lejos las grietas parecen solo parte del relieve de material. Pero no te queda duda alguna de que esto está relacionado con la pérdida de poder de los objetos.

    Después te acercas a él y lo abrazas.

    -Yo... yo también estoy feliz -te responde, pero el abrazo que te devuelve es uno dudoso, como si no pudiera encontrar la manera correcta de acomodarse entre tus brazos.




    A Soria

    Delvin solamente asiente y te sonríe, pasándote una mano por la espalda.

    -Sí, claro -te responde Elisia encogiéndose de hombros-. ¿Crees que le podamos encontrar uso más adelante?

    A Todos

    Tahmid los observa un momento y luego suelta un suspiro resignado.

    -Supongo que al final fue lo mejor. No he entendido demasiado de lo que han dicho, pero... bueno, supongo que el peligro del que nos advertía Ghalib ya está lejos. Algo es algo...

    Sin embargo, la disposición del príncipe no mejora en todo lo que resta de día.




    Noche del 25 de junio del año 769 de la dinastía de Santral

    A Säbel

    Drayden suspira.

    -La verdad, prefiero no hablar por ahora. Necesito tiempo para... pensar.




    A Todos

    Los enemigos bokoblin se acercan a ustedes, cerrando más el círculo y dispuestos a atacarlos.

    A Säbel

    -Estaré bien -te dice asintiendo mientras le echa un ojo a tu cinturón.

    A Legend

    Estás posicionado justo en el centro del círculo que formaron los bokoblin que llevan armas de cuerpo a cuerpo. Hay uno que está peligrosamente cerca de ti, así que utilizas tu daga y le arrojas una ráfaga de viento. El bokoblin intenta virar bruscamente para evitar tu ataque, pero no lo logra, recibe el golpe en la oreja y casi se cae del caballo. Intentas acercarte a atacarlo de nuevo, pero justo en ese momento dos caballos sin jinete que van a todo galope se atraviesan frente a ti, uno detrás del otro. Una vez que pasan, ves que tu enemigo se ha recuperado y se acerca para intentar atacarte con su machete. Da fuertemente una tajada dirigida hacia ti, pero logras retroceder y esquivarlo por muy poco, al mismo tiempo que escuchas a Dalia soltar un gritillo mientras te observa con preocupación.

    A Soria

    Te quedas, como planeaste, detrás de todos, vigilando a los enemigos que más se adelantaron para encerrarlos. Delvin se mantiene a tu lado, en guardia igual que tú, esperando a que se acerquen. Uno de los que llevan garrote se acerca a él, pero Delvin rápidamente saca su báculo y lanza un rayo. El bokoblin, sin embargo, es muy hábil cabalgando, pues logra esquivar moviendo bruscamente a su caballo y aprovechar la distracción de Delvin para acercarse a él. No puedes ver lo que sucede después, pues repentinamente se acerca otro de los que llevan garrote, pero éste se dirige a ti. Intentas moverte para evitar su golpe, pero tu caballo no parecer entender que quieres que se mueva, así que termina siendo golpeado por el garrote del bokoblin. Tu montura pierde el control, repara y te tira al suelo, luego sale a toda velocidad. Furiosa e ignorando el dolor en tu brazo izquierdo que te causó la caída, te levantas y corres hacia el bokoblin. Logras darle un golpe con tu espada a su caballo, quien hace lo mismo que el tuyo, tira a su jinete y después huye.

    A Vicho

    Te adelantas a toda velocidad dirigiéndote a uno de los bokoblin más alejados. Al verte, se acerca a ti también, preparando su machete. Una vez que estás lo suficientemente cerca, sin embargo, tú eres más rápido y lo golpeas fuertemente en el brazo con tu espada, haciéndolo tirar su arma. Esto lo obliga a retroceder y huir. Escuchas la advertencia de Drina, así que le haces caso y te tapas los ojos con la mano. Notas aun así, a través de tus párpados cerrados y de tu mano, un brillante resplandor. Después de que pasa el efecto, Fegaer se acerca y duerme con su magia a uno de los arqueros. Instantes después retrocedes por reflejo, pues dos caballos sin jinete, uno detrás del otro, se dirigen hacia el frente a toda velocidad, pasando entre Drina y tú.

    A Zafiro

    Adviertes a tus compañeros con un grito y justo después usas tu magia para crear un resplandor que ciegue a los arqueros. Sin ningún problema logras encandilarlos, causando que griten de una manera peculiar que parece común entre ellos. Brizala se acerca en ese momento y usa su magia para poner alguna clase de encantamiento en los mismos enemigos, pero no logras descifrar cuál. Fegaer también se acerca y realiza un hechizo sobre uno de los arqueros que lo hace caer dormido sobre su propio caballo. De manera repentina, se atraviesan dos caballos sin jinete, uno tras otro, a gran velocidad, justo frente a ti.

    A Säbel

    Te concentras en los arqueros, pero escuchas la advertencia de Drina y tanto tú como Drayden se tapan los ojos, cubriéndose del brillante resplandor invocado por tu compañera. Una vez que ha pasado el efecto, pones la pared de aire frente a los arqueros, pues el hechizo de Drina los mantendrá sin atacar pero no por mucho tiempo. Fegaer, sin embargo, se acerca a uno de ellos y hace un hechizo que lo hace dormirse sobre su caballo. Segundos después, pasa frente a Drina un caballo, y luego otro, ambos sin jinete y a toda velocidad.

    A Furanku

    Escuchas a Drina advertirles que se tapen los ojos, así que lo haces y te das cuenta de que hizo aparecer un brillante resplandor. Luego de que pasa, te descubres los ojos y te acercas a uno de los arqueros que quedaron encandilados con su ataque. Logras con facilidad dormirlo con tu hechizo, haciendo que su cabeza repose sobre su montura. Un instante después, detrás de ti pasan dos caballos, uno tras otro, ninguno va montado y van muy rápido.

    A Soria

    Otro de los bokoblin cercanos acude a ayudar a su compañero, galopando rápidamente hacia ti. Antes de que te alcance, sin embargo, aparece Tahmid desde atrás y, muy hábilmente, le corta la cabeza de una tajada, lo cual hace que el Príncipe se manche notablemente de sangre y que la cabeza ruede en otra dirección. El caballo, asustado, repara, da media vuelta y se va. Tahmid no se detiene ahí, se dirige hacia el bokoblin al que tiraste y lo aplasta con su caballo, dejando a la criatura inmóvil en el suelo.

    A Säbel

    Detrás de ti, escuchas un gemido de Elisia, quien acaba de ser golpeada en el brazo por uno de los bokoblin con machete y está siendo rodeada por otro. Drayden, al ver esto, hace salir un rayo de luz de la palma de su mano y lo dirige al que atacó a Elisia. La chica aprovecha su distracción para embestirlo y tirarlo del caballo.

    A Legend

    Escuchas a Elisia gemir de dolor justo detrás de ti, por lo que acudes en su ayuda. Está siendo rodeada por dos enemigos, y Drayden está ayudando a lidiar con uno de ellos, así que tú ayudas con el otro lanzándole una ráfaga de viento con la daga. La criatura, al estar distraída, pierde el control del caballo y retrocede.

    A Furanku

    Retrocedes un poco al notar que a Elisia la rodearon los enemigos, pero antes de que te puedas acercar ves que tus compañeros ya acudieron en su ayuda. Muy pronto James hace retroceder a uno de los enemigos mientras que Elisia, con la ayuda de Drayden, se deshace del otro.

    A Vicho y Zafiro

    El camino está libre, así que comienzan a gaolpar y a gritar a sus amigos que hagan lo mismo. Se detienen un par de veces, volteando hacia atrás hasta asegurarse de que todos los acompañan. Primero se acercan Brizala y Drayden, luego llegan Fegaer, James, Dalia y Elisia, después Tahmid y, por último, Adyna y Delvin, quienes extrañamente comparten montura. Respiran con tranquilidad al notar que los enemigos no los están siguiendo.

    A Furanku, Legend y Säbel

    Junto a Elisia y a Dalia, aprovechan la distracción de los enemigos para seguir a Drina y Kiogh, quienes les hicieron saber que el camino está despejado. No tardan mucho en alcanzarlos, luego poco a poco llegan los otros. Adyna y Delvin son los últimos en llegar, montados ambos en un solo caballo. Los enemigos no parecen estarlos siguiendo ya.

    A Soria

    Tahmid mira a su alrededor, tú sigues lo que ve con tu vista y ambos ven que sus compañeros ya se están retirando.

    -¡Vamos! -te dice el Príncipe.

    Al estar libre de amenazas, giras en busca de Delvin, quien tiene sus ropas rasgadas en su costado derecho y, desmontado, lucha por esquivar los ataques del bokoblin del garrote. Ves a su caballo muy cerca de ti, así que te propones realizar algo muy audaz. Te acercas sin temor al enemigo y golpeas a su caballo para tirarlo de él. Después, te subes al caballo de Delvin que está cerca de ti, te acercas a tu compañero y le das la mano para subirlo contigo. Huyen rápidamente antes de que el bokoblin se pueda recuperar. Pronto se reúnen con el resto de tus compañeros.

    A Todos

    Tras un rato más de andar sin descanso bajo la luz de las estrellas, Tahmid les hace una seña para detenerse. El príncipe es el primero que se baja de su caballo y se estira despreocupadamente, algo que luce bastante extraño considerando que está cubierto de sangre.

    -Bueno, no podemos hacer mucho más para escaparnos. Al menos creo que ya pusimos una buena distancia entre nosotros y ellos y no creo que les hayan quedado muchas ganas de seguirnos. Al menos todos parecemos estar enteros -el príncipe los observa-. ¿Estás bien, Elisia?

    -Estoy bien, gracias -la humana se baja torpemente de su caballo con algo mala disposición, sujetando su brazo lastimado-. Tan solo necesito que Brizala me ayude a limpiar un poco mis heridas, si no te importa, querida.

    -Sugiero que no encendamos una fogata esta vez -continúa Tahmid-. Al menos las estrellas nos dejarán anticipar peligros y las noches son cálidas. El único problema será no poder cocinar comida, pero espero que podamos lidiar con eso por hoy. Las cosas serán más fáciles una vez que estemos en Ikana.

    -Deberíamos, entonces, organizarnos para vigilar -apunta Delvin-. ¿En parejas, me imagino?

    -Creo que es lo mejor. Esta vez somos bastantes, así que podremos descansar muy bien si nos dividimos en parejas y un trío. ¿Quién quiere cuándo?

    A Soria

    Delvin ha estado dirigiendo las riendas del caballo, dejando que te sostengas todo el rato de él. La pobre montura parece bastante cansada y tu compañero parece tener prisa para bajarse y dejar que descanse. En el rato cabalgando pudiste fijarte con atención en los movimientos poco naturales de uno de los hombros de Delvin, probablemente el sitio donde más fue golpeado durante la pelea. Sin embargo, el muchacho no se queja ni siquiera una vez que ya se han detenido y simplemente mueve discretamente su brazo, tratando de contener el gesto de dolor.

    A Legend

    Dalia parece bastante asustada incluso una vez que se han detenido. Cuando los dos se han bajado de sus monturas, la chica se abalanza sobre ti y te abraza.

    -¿Estás bien? ¿Te... te pasó algo? ¡El collar! ¡Podemos ponerte el collar! Aunque por lo que dijeron... ¿ya no sirve...?

    A Todos

    Acciones
    -Libres.
     
  3. Säbel

    Säbel Administrator
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    Hablando con los Draydens

    -Si es algo relacionado al grupo o lo que hacemos, quizá sea importante - respondo, con algo de tristeza - Ojalá puedas decirlo.

    -Cuídate...

    Suspiro profundo, yendo después a ocuparme de Drayden y los objetos, los cuales están deslucidos y además con algunas grietas. Parece que al final si se iban a destruir.

    Al escuchar las palabras de Dray me siento bien, pero me dura poco cuando noto su incomodidad y eso me desconcierta. Y también me hace sentir algo mal.

    Como no quiero incomodarlo, termino por separarme y acariciar su brazo con afecto, antes de ponernos en marcha.

    - - -

    -Al menos se pudo hacer algo - respondo, con algo de tristeza - Y si, es mejor asi. Quedándose en las Tierras Libres estará bien.

    - - -

    -Ah... bueno... está bien - respondo, sintiéndome incómoda y triste. Es el segundo desaire que tengo de su parte en cuestión de horas.

    Entiendo que no debe ser alentadora la idea de saber que te moriste, te revivieron y que había alguien haciéndose pasar por ti, pero... pero no sé, esperaba otra cosa. Otra reacción. No hablo de un cariño empalagoso, pero... pero parece que rehuye mi compañía y no se cómo tomarme eso...

    James se acerca en algún momento, sacándome de mis pensamientos tristes. Trato de ponerle buena cara y escuchar lo que dice.

    -Eso parece, poder mágico ya no tiene. ¿Te parece bien si te lo doy cuando nos detengamos?

    - - -

    Tras la batalla

    En verdad no se cuándo los bokoblins aprendieron a montar a caballo y usar armas, pero saben hacerlo y esto pudo ponerse peor. Afortunadamente salimos bastante bien librados.

    Tahmid está bañado en sangre que no parece ser la suya, y se ve bastante raro hablando asi, como si nada hubiera pasado.

    -En absoluto. Déjame revisarte.

    Me bajo del caballo y empiezo a ayudar a Elisia mientras los demás siguen planeando qué hacer para pasar la noche. Cuando termine con ella me acerco a James.

    -Aquí lo tienes - digo, entregándole el collar - Debo advertirte que la piedra está un poco agrietada. No parece haberse puesto demasiado frágil, pero quizá podría romperse - ya con una pequeña sonrisa, agrego - Gracias por prestarme esto.

    -Yo prefiero tomar la última guardia, no me siento bien y me ayudaría dormir con las menos interrupciones posibles. Si nadie más necesita mi ayuda, me retiro a descansar.

    Me acerco a Drayden, algo dudosa.

    -Em... Dray, ¿tu... em... harías la guardia conmigo?

    Sea cual sea la respuesta, cuando ya se arregle todo me busco un lugar para dormir. Espero que mañana las cosas sean un poco diferentes.
     
  4. Soria

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    ¡Ahhhhh, mierda! Tenía que pasarme esto, y justo al comenzar. Lo peor es que no puedo culpar al caballo que simplemente ha decidido huir. No, esto es culpa de ese puto. Pero esto no se va a quedar así, ¡no!

    De inmediato saco mi espada y consigo que el caballo deje caer al bokoblin. Apenas he conseguido que el caballo del agresor huya cuando viene hacia mí otro jinete, por lo que empuño mi arma y me preparo para recibirlo. Sin embargo, desde atrás aparece el príncipe que, en un movimiento que me resulta sumamente sorprendente, decapita al bokoblin.

    La verdad es que no puedo evitar dibujar una mueca de estupor, casi de horror. La verdad es que, a pesar de mi oficio, nunca había visto una decapitación semejante. Aún así, sé que se necesita muchísima fuerza para llevar a cabo semejante acción. El príncipe debió venir a una gran velocidad, y seguramente el impacto fue aún mayor con la velocidad a la que venía el pobre infeliz.

    Posteriormente miro que el príncipe mueve su caballo de tal manera que pisotea al bokoblin que derribé y mi gesto se transforma ahora en uno de desagrado. Debería agradecerle de ayudarme, pero su frialdad, la manera en que destroza a sus contrincantes me parece… en fin.

    Busco a Delvin con la mirada y veo que está siendo atacado por otro sujeto, lo cual me hace olvidar la escena de la decapitación y me apresuro a hacer lo primero que se me ocurre: derribar al bokoblin agresor, algo que consigo hacer. De inmediato subo al caballo de Delvin, le ayudo a subir y huimos rápidamente.

    Al principio sólo estoy al pendiente de si nos siguen aún, o si algún bokoblin va a lanzarnos flechas o algo así, pero conforme más avanzamos más me voy relajando. Creo que no van a seguirnos. En algún momento en que comenzamos a disminuir la velocidad, doy un suspiro de alivio y entonces me dedico a examinar a Delvin con la mirada. Parece que está herido, pero él se empeña en actuar como si nada le pasara, por lo que evito decirle algo mientras vamos a caballo, e incluso cuando bajamos y éste mueve su brazo, intentando ocultar su dolor. Creo que no quiere causar molestias, pero no me gusta verlo sufriendo.

    Me acerco a él y le paso suavemente mi mano por su espalda mientras le miro, como preguntándole si está bien. Sé que hace un esfuerzo, y no quiero menospreciar ese esfuerzo por mostrarse fuerte. Elisia le pide ayuda a Brizala y ésta no parece que vaya a examinar a alguien más.

    Finalmente, cuando comienzan a decidir los turnos, asiento.

    -Yo tengo fuerzas para hacer la primera guardia – y, dudando un poco, me acerco al príncipe para preguntarle –: ¿te importaría hacer la primera guardia conmigo?

    Después me acerco a Delvin para decirle con voz lo suficientemente baja para que sólo él me escuche.

    -Deberías descansar… ¿quizá tomar la última guardia?

    Cuando ya hemos acordado los turnos y preparado todo lo necesario para ir a dormir, me acerco nuevamente a Delvin y le tiendo una poción.

    -Tómala, por favor – le digo, con una leve sonrisa –. Te ayudará a dormir mejor – y como adelantándome a una posible negativa, ensancho mi sonrisa y añado –: no te preocupes, conseguiré más cuando lleguemos a Ikana.
     
  5. Legend

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    Creo que Briza estaba muy concentrada, ya que se sobresalta un poco al hablarle.

    -Claro, gracias, Briza- Y sin mas, desacelero un poco el paso para que me adelanten, y volver a quedarme junto a Dalia.

    Despues de un rato de cabalgata, me dirigo a Dalia, en voz baja, sin dejar de ver al frente

    -Sabes? Es una lastima, el otro Drayden me caia mejor, jeje-.

    ______________________

    Diantres, estoy rodeado! Y el Bokoblin que intento derribar es protegido por sus amigos! Diantres, estoy preocupando a Dalia, ten mas cuidado, Fefnir!! Por poco me he salvado de sus ataques.

    Durante el alboroto escucho a Elisia en problemas, logro salvarla con un ataque de viento justo a tiempo, pero no tengo tiempo para enfocarme en este Drayden que la ayudaba tambien, la cosa no ha parado, asi que me encargo de ayudar a Dalia a llegar con los demas para seguir rapidamente la huida.

    Despues de un tiempo Tahmid se detiene, segun el estamos a salvo... eso espero. Me gusta estar solo con la luz de las estrellas, siempre he sentido que se genera un ambiente algo... onirico.


    Dalia se ve muy angustiada al bajarse de su montura, al punto que se lanza sobre mi y casi me hace caer.

    -J-jeje, descuida, tranquila, estoy bien- Digo, con tono calmado, tratando de calmarla a ella -Solo algunas astilladas pero nada serio, y tu? estas bien?-.


    Briza se me acerca al rato para entregarme el collar, en verdad se ve, y se siente, distinto, como si fuera... normal.

    -Descuida, supongo que cumplio su funcion- Digo, enfocando la vista en el collar ya en mis manos -Aunque supongo que mis dias como curandero improvisado han terminado, es una pena...-.


    Al momento de decidir los turnos, le hablo con suavidad a Dalia

    -No te importa si vigilo con alguien mas esta vez?- Espero no se sienta mal -No nos vamos a poner posesivos solo por rotar en la guardia, no?- Digo, tomandole la mano y sonriendole.

    Si Dalia esta deacuerdo, me acerco a Kiogh y, de con voz baja y evitando verle, lanzo la pregunta.

    -... hacemos guardia juntos?-.
     
  6. Furanku

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    #1866 Furanku, 10 Abr 2017
    Última edición: 10 Abr 2017
    ¿No queda casi ninguno de ellos? ¿Qué fue lo que pasó? Sólo... si quieres contarlo.

    Dudar y, más que eso, no mucho. Como todo el tiempo se trató de "un compañero" y sólo tenía sospechas, no hubo más que pudiese hacer, eso creo.

    Existe un viejo refrán -"La intención es lo que importa"-. Como vea a alguien no pasa tanto por lo que haya hecho, sino por la intención que tuvo o que crea que tuvo, las cosas no siempre salen como queremos, al fin y al cabo."Qué objetivo buscas" y "cómo pretendes lograrlo" son las preguntas claves, diría yo, son las que reflejan las intenciones de alguien.

    "Enemigos" no tengo realmente, o eso quisiera creer. Es una palabra fuerte, prefiero pensar en el choque de ideas o de objetivo.

    Hay gente que, en efecto, ve a la narutaleza como un enemigo que hay que derrotar. Creer en la supremacia de las personas sobre la naturaleza, y que eso es supervivencia. Yo no lo creo así, lo menciono para explicar que en realidad son conceptos ambiguos y en realidad la definición varia segun la forma de pensar de cada uno. Entiendo a los desastres naturales como una concecuencia, una sucesión de eventos, sin realmente una intencionalidad detrás. La naturaleza no es malvada ni buena, simplemente es, no actua por consciencia sino por causalidad, por tanto no se le puede dar esos calificativos.


    Entiendo. Bueno, habrá que ver qué sucede.




    Tahmid se ve bastante molesto. No entiendo bien a qué se debe, pero parece que tiene que ver con Drayden... ¿no estuvo de acuerdo a su resurección? Seguro pasó mientras no estaba.




    La batalla acabó y pudimos escapar bastante bien, aunque parece que perdimos una montura. Finalmente toca hacer las rondas y somos varios. La verdad no me molesta dormir en partes ni ser despertado, así que cualquier ronda está bien.

    -Cualquier turno está bien para mi.
     
  7. Zafiro Bladen

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    Esta vez no me siento tan inútil, pero me apena que Elisia saliera herida de esa forma. Al menos Brizala la está curando. Me doy un pequeño momento para respirar, aliviada. Volteo a ver a Tahmid, quien está visiblemente empapado de sangre. Suelto un suspiro. Mejor ni pregunto.

    Mi alivio momentáneo se desvanece y lo reemplaza una sensación de angustia. Mi familia.. Ghislaine. Me pierdo por unos momentos, en mis propios pensamientos, hasta que escucho a Delvin.

    - a mi me da igual, puedo estar en cualquier turno. - respondo, rápidamente - no creo dormir de cualquier forma. - musito, perdiéndome de nuevo. Que estén bien, por favor, que estén bien.
     
  8. vichoxD

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    Pues bien, al menos todo el combate ha salido bastante mejor que usualmente, siendo Elisia la única herida esta vez. Luego Tahmid menciona lo de las guardias, y asiento. La verdad es que me da igual con quien ser, pero James se me acerca discretamente, hasta con recelo y cautela, y me ofrece hacer guardia juntos. Vaya, sinceramente creía que quizás no quisiera volver a hablarme... Aunque es posible que quiera decirme algo importante, no sé, así que asiento seriamente ante su propuesta.

    -Por supuesto -le digo-. Será un agrado que hagamos guardia juntos.
     
  9. Xavier

    Xavier Xanatos Gambit
    Miembro del equipo

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    #1869 Xavier, 12 Abr 2017
    Última edición: 12 Abr 2017
    Actualización
    Siguiente: Domingo 16 de abril
    (El juego por fin ha recuperado su alma ='D)

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    Tarde del 25 de junio del año 769 de la dinastía de Santral

    A Furanku

    "El tiempo." Responde Keaton. "El tiempo pasó. Algunos desaparecieron en busca de cosas mejores, algunos fueron perdidos en busca de causas mayores, algunos volvieron a los sitios de donde fueron originados y otros vagan como yo, en busca de algo."




    A Todos

    El comentario no recibe más respuesta de Drayden que una mirada triste.




    Tahmid asiente seriamente.

    -Eso espero...




    A Legend

    Dalia sonríe ante ese comentario, pero parece una sonrisa un poco dudosa.

    -Yo... no sé... ese otro era el único Drayden que conocía y me agradaba... un poco, supongo, tampoco conviví mucho con él. Pero... no sé qué hacer con el otro, si presentarme o... ignorarlo... o fingir que nos conocemos o... no sé, agh... todo es muy confuso.




    -Sí, estoy bien -responde Dalia aparentando estar ya más relajada-. Me... me quedé paralizada, pero no sabía qué hacer... Pero bueno... al menos todo salió bien.

    A Soria

    Delvin definitivamente parece que va a negarse antes de que insistas, así que cuando finalmente acepta, lo hace de manera forzada. Se bebe la poción de un trago y te entrega la botella.

    -Acabas de desperdiciar una poción en alguien que no la necesitaba -te dice en tono de broma.



    Noche del 25 de junio del año 769 de la dinastía de Santral

    A Säbel

    -Sí -dice mientras asiente con la cabeza -así podremos hablar. Pero ahora necesito descansar.

    A Soria

    El Príncipe te dedica una media sonrisa que dura un instante.

    -Claro -dice solamente.

    -Es buena idea, pero no te preocupes tanto, tampoco me fue tan mal. En serio, estoy bien -insiste.

    A Legend

    Dalia se ríe con tu comentario y toma tu mano con gusto.

    -Me parece buena idea. También necesitamos espacio, ¿verdad? Aunque admito que me gusta estar cerca de ti de todos modos -te sonríe.

    A Todos

    -Entonces, Adyna y yo empezaremos, luego despertaremos a James y Kiogh. ¿Ya decidieron cómo agruparse?

    -Después podemos ir Drina y yo -interviene Elisia -¿te parece? -pregunta a la aludida.

    Dalia se acerca tímidamente a Elisia y llama su atención jalando ligeramente sus pantalones.

    -¿Puedo unirme a ustedes? -pregunta quedito.

    -Por supuesto -contesta la chica -entonces nosotras tres.

    -Briza y yo iremos al final -dice Drayden.

    -Bueno -vuelve a hablar Tahmid, señalándolos uno a uno mientras parece concentrado en algo - eso deja a Delvin y a Fegaer para el penúltimo turno. Vayan a dormir, entonces. Mañana nos espera otro largo recorrido.

    A Soria

    Cuando Tahmid lo menciona, Delvin asiente y te voltea a ver, luego se acerca y te habla bajito.

    -Penúltimo turno no suena tan mal -te dice mientras sonríe, luego se retira.

    Finalmente todos se van a refugiar en las tiendas mientras que tú y Tahmid se quedan afuera. Tal como el Príncipe lo advirtió, la noche es cálida, pero comienza a soplar un ligero viento que refresca el ambiente. Tu acompañante te dedica miradas repentinas, pero principalmente se mantiene vigilante, mirando los alrededores y aclarándose la garganta de vez en cuando. Su silencio hace que los sonidos del ambiente se vuelvan más fuertes ante tu oído, principalmente notable es el ruido causado por las cigarras que deben andar en los árboles aledaños. A pesar de que la situación pide urgentemente que alguien rompa el silencio, Tahmid no parece estar dispuesto a ser quien lo haga.

    Tahmid te notifica cuando es hora del cambio de turno y, después de despertar a Kiogh y a James, se retiran a descansar.

    A Legend y Vicho

    Su sueño es interrumpido por Tahmid y Adyna, quienes les avisan que es su turno de vigilar. Afuera de las tiendas el clima es agradable, aunque en momentos sopla un viento que les causa algo de frío, desafortunadamente, el Príncipe fue muy explícito al indicarles que no es buena idea encender una fogata. Durante todo el rato, no escuchan ni ven nada sospechoso, salvo los ruidos usuales causados por la fauna cercana.

    Cuando llega la hora, despiertan a Drina, Dalia y Elisia.

    A Zafiro

    Cuando es tu turno de vigilar, tú y tus compañeras se sientan en el suelo, formando un triángulo. La noche es cálida, así que durante todo el rato no extrañas el calor de una fogata, aunque sí la luz para poder observar bien a Dalia y a Elisia.

    -Es el turno de las chicas -dice Dalia entre risitas.

    Elisia ríe ante ese chiste, mirando a Dalia con ternura.

    -¿Han visitado Antigua Ikana? -pregunta Elisia-. Solía ser la capital del reino, así que ahí podremos encontrar un enorme y hermoso castillo. Te encantará cuando lo veas, Dalia -sonríe.

    -¿En serio? -pregunta la Deku con un tono de emoción-. Tingle me habló de muchos lugares en el reino, me parece increíble que por fin voy a poder conocerlos con mis propios ojos.

    Un rato después, se van a descansar, despertando antes a Fegaer y a Delvin.

    A Furanku

    Te despiertan a mitad de la noche cuando es tu turno para vigilar. Tratando de despegar los ojos, sales de tu tienda y te posicionas frente a Delvin. La noche es cálida, aunque la diferencia entre el interior y el exterior de la tienda te hace extrañar la comodidad del interior.

    -¿Qué piensas de todo lo que pasó en el pantano? -te pregunta Delvin-. No sé si hicimos lo mejor dejando ir a Drayden, o si acaso podíamos hacer algo más. No creo que el Alcalde vaya a estar muy contento cuando se entere.

    Cuando termina su turno, van a despertar a los siguientes y a tratar de descansar el último rato.

    A Säbel

    Delvin y Fegaer los despiertan a ti y a tu novio, pues es su turno de vigilar. La noche es cálida, aunque se siente más frío el exterior de la tienda. Un abrazo de tu novio definitivamente te haría sentir más cómoda, pero el chico se posicionó un poco alejado de ti y, por la actitud que trajo durante todo el día, no estás segura de si es buena idea intentar acercarte, quizás sólo necesita espacio.

    -Sé que te dije que quería descansar, pero apenas pegué un ojo en toda la noche -te dice con un tono de seriedad que no ha cambiado desde que volvió a la vida -pero al menos me sirvió para reflexionar.

    El chico suspira mientras juega a lanzar una roca y atraparla en el aire con su mano, una y otra vez. En todo el rato no despega la mirada de la roca.

    -Es tan extraño todo esto, tengo muchas dudas y no sé quién podría resolverlas. Briza, yo... -finalmente te mira a los ojos -me... me gustaría saber cómo está... Robin -de nuevo baja la mirada.

    Una vez que los primeros rayos de luz comienzan a aparecer, sabes que es momento de despertar a todo el mundo.

    A Todos

    -Hay que desayunar rápido -dice Tahmid una vez que todos están despiertos y levantados -para poder llegar pronto. Hay provisiones aquí-arroja una bolsa al suelo -disculpen si no es mucho y si no hay tiempo de cocinar algo mejor. De todos modos, estoy seguro de que Ghislaine nos dará una buena cena cuando lleguemos.

    En la bolsa hay muchos panes y pedazos de queso, además de un par de cantimploras con agua.

    -Esto es suficientemente bueno, adoro el queso -dice Delvin, mordiendo un pedazo de queso con gran gusto -creo que podría sobrevivir comiendo sólo esto el resto de mi vida.

    Una vez que todos terminan, montan a sus caballos y emprenden el viaje.



    Noche del 26 de junio del año 769 de la dinastía de Santral

    Ha anochecido un rato antes cuando por fin alcanzan a distinguir a lo lejos las luces de la Antigua Ikana. Un rato después están cruzando ya el puente que conecta al reino con las Tierras Libres y acercándose a la muralla que delimita el interior de la ciudad. Parece afortunado que Tahmid haya enviado un mensaje por adelantado desde un rato antes anunciando su llegada, porque en las puertas de la ciudad encuentran ya a tres personas esperándolos. Uno de ellos es Ghalib, vestido tan impecablemente como siempre. Y a su lado se encuentran un hombre y una mujer, ambos humanos.

    A Furanku, Legend, Säbel y Soria

    El sujeto que acompaña a Ghalib es Namir Dover, uno de los miembros del Consejo Real que conocieron en su tiempo en Santral y que era el único amigo confiable de Tahmid en aquellos momentos.

    La mujer no les resulta conocida, pero su parecido con Ghalib, tanto físicamente como en pulcritud, postura y aires de importancia les da una muy buena idea de quién debe ser.

    A Zafiro y Vicho

    El sujeto es un humano joven, quizá cercano en edad a Tahmid. La mujer es Ghislaine en carne y hueso. Y tienen la extraña sensación de que Ghislaine les dedica una discreta y casi imperceptible sonrisa.

    A Todos

    En cuanto están lo suficientemente cerca, Tahmid se baja de su caballo y se para frente a Ghalib.

    -¿Qué era tan importante? -le pregunta el príncipe a su amigo sin detenerse ni a saludar-. Tu mensaje tenía una urgencia muy rara en ti.

    Pero Ghalib parece más entretenido observando al grupo. Su mirada se detiene un tiempo especialmente largo con Elisia.

    -Ooooh -le dice Ghalib a Tahmid-. ¿Algo que me quieras contar?

    -Es una larga historia -responde el Príncipe encogiéndose de hombros-, pero no hay tiempo ahora mismo para eso. Lo que importa es que estos son mis acompañantes y punto. ¿Podemos centrarnos en lo importante? ¿Qué era tan urgente?

    -Nuestro padre -interviene Ghislaine seriamente-. El asunto es nuestro padre, claramente. Pero este no es el lugar para discutir eso. Busquemos un sitio más cómodo, para ti y para... -la mujer le echa un ojo a Kiogh y a Drina- tu grupo.

    Los tres humanos los conducen a través de la ciudad casi desierta hasta el museo de Ghalib. Hay un par de guardias cuidando la entrada, pero éstos se hacen a un lado en cuanto los ven acercarse para dejarlos pasar. Ghalib toma una linterna ubicada cerca de la entrada y los guía a través de varrios pasillos hasta llegar a lo que parece una sala de reuniones con una gran mesa y muchas sillas. Sus anfitriones los invitan a sentarse, pero Tahmid se queda de pie.

    -¿Y bien...? -pregunta el Príncipe-. ¿Qué hizo Ghilan que es tan grave?

    -Un golpe de estado -contesta Ghalib con simpleza.

    -¿Qué?

    -Un golpe de estado... -repite Ghalib con sorna-. Es cuando alguien recurre a la viol-

    -¡Ghalib! -lo interrumpe Tahmid impaciente.

    -De acuerdo, no es técnicamente un golpe de estado -interviene Namir-. O al menos no uno que haya sido completado exitosamente, pero... la situación es difícil. Santral está sitiada.

    -¿Sitiada? ¿Con qué ejército? -pregunta el Príncipe alzando mucho las cejas-. ¿Desde cuándo Ghilan tiene un ejército para... sitiar ciudades?

    -Oh, desde que se robó el mío -responde Ghislaine con resignación, cruzada de brazos-. Y el tuyo.

    -¿Los ejercicios de entrenamiento? -pregunta el príncipe poniéndose muy pálido.

    -Justamente -contesta Ghislaine-. Padre propuso hace algunos meses traer al ejército de Santral a la Torre de Piedra para entrenar junto con las tropas de ahí. Como quizá el resto sabrá, Santral y la Antigua Ikana tienen las únicas tropas realmente entrenadas para esas guerras que no hemos tenido durante cientos y cientos de años. Casi todas las ciudades tienen sus propias guardias administradas por los gobernantes locales, pero son más bien oficiales entrenados para contener civiles, no... realmente pelear en guerras.

    -En su momento me pareció una buena idea -responde Namir-. El señor Kiran venía de vez en cuando a la Torre de Piedra para revisar cómo iban las cosas, pero no me parecía demasiado fuera de lo ordinario....

    -Siempre le ha gustado meter la nariz donde no le corresponde -añade Ghalib.

    -El caso -continúa Namir- es que nunca me dio por vigilarlo con demasiada atención y... debe haberse entrevistado con los distintos generales mientras yo no veía o algo así. No tengo idea de qué hizo o cómo lo hizo. Pero hace tres días se apareció en la ciudad sin avisar y aparentemente, a su orden, los ejércitos enteros combinados de ambas ciudades se levantaron y se fueron tras él para seguirlo camino a Santral... o eso creíamos. Fue entonces cuando Ghalib te mandó el mensaje.

    -¿Eso creían? -pregunta Tahmid.

    -Luego de lo que pasó, dejé a gente observando la base militar en la Torre -dice Ghislaine-. Y hace unas horas Padre fue visto de nuevo en compañía de... un quinteto de extraños sujetos. Mi espía no pudo ver sus rostros, porque estaban cubiertos, pero tenían toda la pinta de ser asesinos profesionales, alguna guardia personal que Padre tenía consigo. Y Padre se adentró en la Torre en compañía de esos sujetos, dejando detrás de sí las puertas cerradas con algún mecanismo mágico que Ghalib aquí presente ha estado tratando de romper.

    -No me falta mucho -dice Ghalib-, pero supuse que querrías escuchar de mi persona lo que pasó.

    -¿Y el ejército? -pregunta Tahmid, aparentemente todavía concentrado en el bienestar de su ciudad natal.

    -Acampó afuera de Santral anoche, cubriendo las cuatro salidas -contesta Namir-. Hasta ahora se han quedado ahí, pero nos han llegado reportes de que el ejército se han estado fortificando durante el día de hoy. La entrada y salida de la ciudad está completamente bloqueada y allá adentro no tienen mucho qué hacer al respecto. Conseguimos intercambiar un par de mensajes con el Palacio a través de ave, pero en cuanto el ejército se dio cuenta, empezaron a interceptarlas. No nos hemos atrevido a enviar más mensajes desde que nos enteramos de eso, así que no sabemos muy bien en qué situación se encuentran ahora mismo.

    Tahmid se queda quieto unos segundos, quizá procesando toda la información.

    -Necesito ir -dice el príncipe al final-. Necesito ver lo que está pasando en Santral, necesito averiguar lo más posible, necesito saber... cómo están todos.

    -Ah, ese es el asunto, mi querido Tahmid -contesta Ghislaine-. Creemos que el asunto del sitio es una distracción y que lo verdaderamente importante es lo que Padre está haciendo en la Torre. Hemos estado deliberando qué hacer una vez que Ghalib consiga abrir las puertas y... bueno, no estamos muy seguros de si valga la pena tratar de llevar a miembros de la guardia de la ciudad. Podemos si de verdad es necesario, pero considerando que no parece que nos vayamos a encontrar con grandes números de personas ahí adentro y que tú y tu... -la mujer les echa un ojo- no sé cómo llamarlos... ¿operativo...? En fin, tú y tu grupo... por lo que Ghalib cuenta, llevan un tiempo lidiando ya con este tipo de asuntos, así que quizá sea mejor que ustedes nos acompañen para ver qué es lo que está pasando y tratar de averiguar qué demonios hace Padre ahí arriba.

    -No... -responde Tahmid-. No puedo... no puedo quedarme. De verdad tengo que ir. Pero... puedo ir nada más yo. Quizá así sería más rápido incluso.

    -¿Y ponerte en riesgo? -dice Namir-. Si empezara un ataque de verdad...

    -Si empezara un ataque de verdad yo debería estar ahí -le contesta el Príncipe-. Ya estuve ausente suficiente tiempo. Necesito... necesito volver y tratar de arreglar las cosas. Esté Ghilan haciendo o no algo encima de la Torre... necesito asegurarme de que el Palacio, de que Su Majestad y de que el resto de la gente de Santral estén bien.

    Tahmid entonces se voltea con gravedad a verlos a ustedes. El príncipe los observa unos momentos y luego suelta un suspiro.

    -Me han acompañado todo este tiempo -empiza a decir Tahmid-, cada uno por sus propios motivos, pero... pero ya no les puedo pedir más, especialmente después de lo que pasó en el pantano..

    -¿Qué pasó en el pantano? -pregunta Ghalib con obvia curiosidad, pero es ignorado por Tahmid.

    -Pero a pesar de todo confío en ustedes -sigue hablando el Príncipe- y sé que si los dejo aquí para subir la Torre y lidiar con lo que sea que Ghilan esté planeando hacer allá arriba, puedo confiar en que harán las cosas mucho mejor de lo que yo las haría. Yo... yo de verdad tengo que ir a Santral. Y quizá alguno de ustedes insista en acompañarme hasta allá y tampoco puedo impedir que me sigan. Lo mejor que puedo hacer en esta situación es tratar de aprovechar toda la ayuda que tenga. Pero no tengo idea de lo que me voy a encontrar ahí y podría ser un viaje mucho más peligroso de lo que parece en un inicio.

    -Yo iré contigo, Tam -dice Namir-. Tengo unas cuantas cosas que... quisiera ver y comprobar por mí mismo.

    Entonces Ghalib se dirige a Elisia.

    -Sugiero que lo acompañes tú, por cierto.

    La muchacha mira a Ghalib con sorpresa cuando escucha esto.

    -No estoy muy seguro de las cosas, pero teeeeengo la ligera sospecha de que tu hermano está metido en este asunto, de alguna manera.

    -¿Por qué lo sospechas? -pregunta Tahmid.

    -Por Duncan. ¿No te sorprende no verlo por aquí?

    -¿Qué pasó con Duncan?

    -No estoy muy seguro. Se desapareció cuando estábamos siguiendo una pista en Daiton y... bueno, estuve cambiando de forma un par de días para tratar de encontrarlo y me encontré con indicios de que había partido de la ciudad en compañía del hermano de la señorita aquí presente... en direción a Santral. Pero no sé más que eso y el llamado de Ghis me obligó a priorizar esto. Aún así, si van a ir, que sé que no te lo puedo impedir, es algo que deberían tomar en cuenta.

    -De acuerdo -dice Tahmid y luego los voltea a ver a ustedes de nuevo-. ¿Entonces...? ¿Qué harán?

    Acciones
    -Libres.
     
  10. Zafiro Bladen

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    Me encojo de hombros, distraída con mis propios pensamientos. Sinceramente me da igual. No puedo pensar en otra cosa en estos momentos.

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    -Antigua Ikana es mi hogar. - Musito, mirando hacia el cielo, intentando disipar la pesadez que siento desde el pantano. - es muy bonita. La gente es cálida. Creo que encontrarás el lugar agradable, Dalia. - menciono, volteando a ver a Dalia con media sonrisa, luego a Elisia, respondiendo. Bajo la mirada hacia mis manos, sin guantes y con solo el anillo, observándolas con cierta extrañez. Estoy muy ansiosa por regresar a casa.


    ---------------------------------------------------

    Tahmid anuncia que deberíamos apurarnos, cosa que yo agradezco. nos da comida, pero, en lo personal, no me siento con ganas de comer siquiera. aunque eso si, tomo una cantimplora, bebiendo un poco y pasándola a quien necesite.

    alzo las cejas, sonriendo ante su comentario. - Pensé que los Zoras necesitaban más el agua, pero bueno..- me encojo de hombros, permitiéndome un poquito de humor tonto en mi vida.

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    En cuanto llegamos a Antigua Ikana, la familiaridad del lugar me hace sentirme menos ansiosa... aunque la sensación se desvanece cuando alcanzo a ver a Ghalib y Ghislaine. Lanzo un suspiro.. Necesito ver a mis hermanos y a mis padres, asegurarme de que están bien.

    al pasar por la ciudad, tranquila, por algún motivo me entra una nostalgia grande. han pasado muchas cosas y no tanto tiempo desde que me fui en calidad de espia y ahora mismo, no sé qué pasará.

    -----------------------------------------------------

    Escucho atentamente la conversación que sostiene Tahmid con los presentes. Esto suena muy grave. Mucho. Me enoja un poco que quiera ir solo. Sabe que la mayoría no querrá dejarlo, no? en verdad es muy testarudo.

    Observo a Tahmid detenidamente. Por un momento, uno pequeño, desearía no estar en esta situación. De cualquier forma, estar en casa, estudiando, se ve como algo distante ahora. Algo distante y nada correcto. Además, prometí ayudarlo en lo que pudiera. y esto es algo que puedo hacer. Independientemente de la situación por la cual estoy con ellos, en esta compañía...Quiero hacerlo por él. Cosa que en el fondo, me inquieta. No quiero abandonarlo en un momento así..

    - No hablaré por los demás, pero, por mi parte, no pienso quedarme de brazos cruzados. Así que, iré contigo. - respondo, en tono sereno, dejando salir una pequeña sonrisa, después, volteo a ver a los demás, esperando su respuesta.

    ---------------------------------

    Una vez que esta reunión acabe, me acerco a Tahmid - Antes de que pase cualquier cosa, debo ir a casa a reportarme viva… y a despedirme de mi familia, además de preparar unas cuantas cosas.¿ te importaría?-.
     
  11. Soria

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    Me alivia que al final Delvin decida tomar la poción, aunque un poco a fuerzas. Me alegra que comprenda que me quedaré mucho más tranquila si toma la medicina, por lo que tomarla, aunque sea sólo para darme gusto, es algo que aprecio mucho y no dejo de mirarle con agradecimiento.

    Entonces dibujo una media sonrisa cómplice.

    -Lo sé – le digo, todavía con la sonrisa –, pero soy una derrochadora. Desde hace rato que quería deshacerme de ella para tener un pretexto para ir de compras – y le guiño un ojo, bromista. Luego me acerco a darle un beso en los labios… un poquito largo. Sólo un poquito. Aún tenemos que hacer otras cosas.

    ***

    Al final se acuerdan los turnos, y el Príncipe accede a hacer la primera ronda conmigo.

    -En breve te alcanzo – le respondo sonriendo y guiñándole un ojo.

    Y entonces comenzamos la guardia. La verdad es que el silencio entre nosotros me parece incluso natural, pero más que sentirme incómoda me tomo mi tiempo para… decir lo que tenga que decir. No sé cómo será este silencio para el príncipe, pero yo, por primera vez en mucho tiempo, me tomo el momento necesario para pensar, antes de hablar.

    Al cabo de un rato, doy un suspiro para llamar la atención del príncipe y digo:

    -Supongo que esperas de mí un sermón o algo así – digo, dibujando una pequeña media sonrisa –. Pero bueno, yo… en realidad quería disculparme por lo que pasó allá en el pantano. Quiero pedir perdón por haberlo mencionado, por haber hablado de él como si realmente lo conociera. Fue inapropiado e insensible de mi parte, y quiero pedirte perdón por eso.

    Coloco mis manos sobre mis rodillas flexionadas y agacho la cabeza para ver el suelo.

    -Lamento que él no pueda estar aquí, y el no haberte apoyado en… eso.

    Sigo pensando que lo correcto era que esos objetos terminaran destruidos, y de que el maestro del príncipe siguiera donde está: en un lugar mejor, libre de las trivialidades de este mundo. Sin embargo lamento no haber estado de acuerdo en algo que él deseaba con fuerzas.

    ***

    Al otro día el príncipe nos avienta una bolsa con algo de comida y no puedo evitar lanzar un resoplido, como si fuera a reír, al imaginar que le ha lanzado sobras de pan duro a las aves de una plaza, jaja.

    Río ante este comentario.

    -Es bueno saberlo – digo, tomando un trozo de pan y dándole una mordida para después apropiarme de una de las cantimploras para dar un trago –. Quizá podríamos incursionar en el negocio de la ganadería, cuidar unas vacas, ordeñar leche – digo, bromista –. ¿Qué tal?

    Luego volteo a ver a mis compañeros.

    -Se aceptan socios comerciales, jaja.

    Y entonces emprendemos el camino a Ikana y llegamos cuando el día comienza a oscurecer. Quisiera hacer un saludo como corresponde a la eminencia, pero el asunto se ve muy serio como para comenzar a portarse como idiota en este momento. Ya se presentará la ocasión. Cuando Ghalib versión mujer menciona que el padre de ambos es el problema, recuerdo todo lo que hemos platicado y entonces siento que por fin tenemos un nombre y la verdad es que no me sorprende.

    Definitivamente no me sorprende. Sabía que esto iba a pasar, me lo venía oliendo. Todas las piezas encajan perfectamente, incluso el asunto de Ephrym inmiscuido. Haría un sonoro JÁ, pero dudo que vaya verme muy bien en esta situación. Francamente el asunto luce un poco más grave de lo que esperaba, a pesar de que realmente esperaba algo semejante.

    Cuando mencionan a Ghilan entrando a la torre en compañía de cinco encapuchados, me cruzo de brazos.

    -Ese sujeto tiene que saber algo que nosotros no sepamos – digo, agachando mi cabeza –, pero, ¿qué puede hacer sin las Tablas de Piedra? Si lo que hemos estado comentando desde las Tierras Libres es cierto, y hay doce tablas que juntas accionan algo más grande que los santuarios allá, la leyenda de la Torre de Piedra nos sugiere que éste es el santuario que acciona un mecanismo aún mayor. ¿Qué hace? No estoy segura de querer averiguarlo. Nosotros tenemos las Tablas, o cuando menos tenemos la gran mayoría.

    Cuando el príncipe nos pregunta qué haremos, yo le respondo con total naturalidad, todavía con los brazos cruzados:

    -Yo voy contigo, por supuesto. ¿En verdad crees que puedes hacer esto sin mí? – le pregunto dibujando una pequeña media sonrisa, con un tono entre bromista y serio –. Empecé esto contigo y lo terminaré contigo.

    Luego bajo la mirada.

    -Pero en verdad me preocupa lo que pueda pasar ahí en la torre. ¿Tienen alguna idea? – pregunto a Ghalib y a su versión femenina.

    Luego volteo a ver a mis compañeros.

    -Nosotros tenemos la mayor cantidad de tablas, y esos sujetos encapuchados parece que saben algo. Lo curioso es que nunca intentaron arrebatarnos las tablas, y eso me preocupa un poco. ¿Quizá esperan a que entren a la torre con ellas? En todo caso… ¿estarán completas? Si las tablas son doce, tal y como cuenta la leyenda… nosotros tenemos… nueve, creo. Una la tiene Tingle y otra la robaron los encapuchados de las piratas. Nos estaría faltando una.

    Entonces me levanto y tomo la mochila con las Tablas de Piedra para buscar en su interior.

    -¿Puedo sugerir algo? – digo, mientras busco las esferas y saco una para dársela a Ghalib y éste haga sus observaciones –. Creo que ésa esfera es una de las cuatro Tablas de Piedra de la bahía, cortesía de Drayden – luego volteo a ver a Drayden y hago un gesto con mi cabeza –. El otro Drayden.

    Luego hago un gesto de la mano, como para dejar pasar ese tema de los Drayden y centrarnos en el de la Torre. Tomo una esfera yo también y la observo detenidamente.

    -Sugiero que aprovechemos la forma en la que están ahora, y cada uno custodie una esfera. Creo que así habrá menos probabilidades de que las roben completamente.

    Doy un suspiro.

    -También hay que tener cuidado con esos hombres. Saben bien que ellos pueden plantar portales… quién sabe en dónde habrán puesto su llave de salida. Y… ojalá que lo que sea que esa Torre ponga en marcha, no lo permitan. No sé si puede ser algo bueno o malo, pero creo que hemos visto lo suficiente como para darnos una idea de que lo que sea que haga puede ser extraordinario… y producir terribles consecuencias. Habemos personas que vimos... un futuro no muy favorable para Ikana en el pozo del vacío.

    ***

    Después de la reunión me acercaré a platicar con Delvin en privado.

    -Quisiera quedarme aquí y ver qué es lo que traman esos sujetos. Siempre he querido entrar a la Torre, jeje, aunque no bajo estas circunstancias. Sabes bien que todo este asunto me intriga y es el tema que nos interesa al alcalde y a mí y por lo que habíamos estado cooperando.

    Tomo a Delvin suavemente de una mano.

    -Pero… sé que debo cumplir con mi palabra de honor. El príncipe es mi amigo y le prometí apoyarlo, no puedo faltar a eso. ¿Qué harás tú? Yo no quiero decidir por ti. Quisiera que me acompañaras, pero también quisiera… que también fueras mis ojos aquí, jeje. Pero la decisión es tuya, quiero que hagas lo que tú crees que es correcto.
     
  12. Legend

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    #1872 Legend, 14 Abr 2017
    Última edición: 14 Abr 2017
    -Bueno... tu conociste a este cuando nos conociste a todos no?... Asi que supongo que presentarse denuevo seria algo... innecesario... pero si, es muy confuso, yo no entiendo mucho mas tampoco, llegue cuando esta locura estaba en pleno desarrollo y nadie me quiso explicar- Digo, encogiendome de hombros.

    -Si jeje... asi que no te preocupes, no hay razon para angustiarnos mas- Le tomo la mano intentando calmarla un poco.


    __________________________________________________________________________


    -A mi tambien, pero no queremos volvernos como esas personas posesivas y obsesivas no?- Le doy un ligero beso en la mejilla... cosa que jamas habia hecho... ni vi a ningun Deku hacer algo similar... estupidas costumbres de otras razas que veo e intento asimilar

    -Nos vemos al rato- Y con una sonrisa me despido de ella, y voy a preguntarle a Kiogh.

    Parece que lo he agarrado por sorpresa con mi propuesta, jeje. Su expresion me ha hecho reir internamente, pero por fuera me limito a asentirle y separarme de el.

    Al final nos ha tocado el segundo turno, tan pronto terminan todos los asuntos me dispongo a dormir almenos un poco antes de ser nuestro turno.


    __________________________________________________________________________


    Nos despiertan cuando es nuestro turno de vigilar, salgo de la tienda y me siento en algun lugar cercano para acomodarme, pero bueno, si elegi a Kiogh fue para hablar, y mejor sera aprovechar este tiempo.

    -Supongo... que te imaginas porque queria hacer guardia contigo... me gustaria que hablaramos de lo que paso ahi arriba... fingir que nada paso no hara las cosas mas amenas no?...- Digo, centrado en algun bichito del suelo.

    Llegado el momento, me encargo de despertar a Dalia y a las demas, para poder irme a dormir.


    __________________________________________________________________________


    Ugh... queso para desayunar otra vez...

    ... yo creo que cuando esto acabe no volvere a tocarlo en el resto de mi vida.

    Pero enfin, solo queda comer y seguir el viaje.

    No esperaba otra actitud de ella, jeje

    -Yo me uno, que de aventuras no vive el hombre, jaja- Me acerco a tomar un trozo de pan y darle un buen mordisco.



    Al llegar finalmente a Ikana somos recibidos por el todopoderoso señor Ghalib, un miembro del consejo y... una Ghalib femenina... genial, ahora son dos.

    Pero no hay mucho tiempo para pensar en los problemas de dos como el, la cosa se pone seria rapidamente al ir al museo y oir de un intento de golpe de estado? y posibles problemas en la Torre de Piedra?... LO SABIA! SABIA QUE ESA TORRE TENIA ALGO! Pero nadie me hizo caso! Cuando tenga la oportunidad voy a restregarlo en cara!... ok, no, quizas no lo haga, pero desearia hacerlo. Tahmid como es logico desea ir a Santral, aunque la otra opcion es ir a la Torre... mmm...

    Deberian llevarlas quienes no vayan a la Torre no? Creo que mientras mas las alejemos de ella, mejor.

    Finalmente Drina y Adyna con Tahmid, eso lo imaginaba, nadie mas ha hablado, asi que supongo que...

    -Ayudare en todo esto hasta el final... te ayudare hasta el final...- agh, odio hablar asi frente a todos - ... pero creo que no ayudaria mucho en Santral si de una batalla se trata... creo que puedo ayudar mas si voy a la Torre de Piedra...-.
     
  13. Säbel

    Säbel Administrator
    Miembro del equipo

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    Esta situación es demasiado incómoda. No sé por qué esperaba que Drayden se sentara junto a mí, pero parece que eso no pasará. Me pregunto si algún día volverá a acercarse a mi.

    Pasan algunos momentos de silencio mientras Drayden se entretiene jugado una roca, y para no quedarme sin hacer nada me pongo a observar el cielo. Es entonces que empieza a hablar conmigo

    Conversación con Drayden
    -Yo también pensé que podía dormir mejor que en los últimos días, pero tampoco lo logré del todo - suspiro - creo que estoy demasiado agotada

    Luego Drayden me mira y menciona que quiere ver a Robin. Hay algo raro en su tono que no sé bien cómo interpretar.

    -Oh, entiendo. Te prometí que te acompañaría a Barat, no? Además se que ella fue muy importante en tu vida y...

    Y entonces caigo en cuenta. Hay algo en el tono de Dray que me hace sentirme insegura, y de pronto, con mucho miedo y tristeza.

    -Y... y quisieras ir a verla ahora mismo, supongo... -bajo también la mirada, clavándola en mis manos.

    -Si, está viva y está bien. Lo primero que hizo al vernos fue correr y besar a... emm... a tu yo falso. Yo me sentí muy dolida en ese momento, hice un comentario horrible y me fui a llorar mi miseria en un rincón del océano - me abrazo de las rodillas - Dime algo. ¿Cómo cambiaría las cosas el saber que está viva? ¿Quisieras volver a estar con ella?

    Permanezco en silencio unos momentos, ordenando mis pensamientos. Ya sé qué es lo que viene a continuación y, después de todo lo que viví en las últimas semanas y lo que hice por este chico, no puedo evitar ponerme a llorar otra vez.

    -L-l-lo pensé en ese momento y... y... y... y yo te quiero y me gustaría que siguiéramos juntos... p-p-pero si lo que tú quieres en realidad es volver con Robin, yo... me dolerá, pero lo entenderé y puedo aceptarlo.

    Y hundo entonces la frente en las rodillas.

    Al sentir el abrazo de Drayden sigo llorando, pero ahora porque me siento feliz por las palabras que escucho. ¡No vamos a terminar! ¡Quiere seguir conmigo! Pese a todo... pese a todo.. ay...

    ¡Esto es tan parecido a lo del océano en Barat...!

    Le correspondo abrazándolo primero con fuerza, luego tratando de controlar mi llanto mientras apoyo una de mis manos sobre su mejilla.

    -También te quiero... -respondo suavemente- Lo sé... lo sé, es algo muy difícil. Lo entiendo.

    Ante la pregunta de qué pensaba el otro Drayden, me humedezco un poco los labios.

    -¿Sobre la situación con Robin? Al final decidió dejar atrás esa parte de su vida y seguir adelante. Creo que habló con ella antes o después de ir a buscarme, no recuerdo bien. Pero no tengo idea de lo que hayan hablado a decir verdad.

    -Yo tampoco - hago una pequeña pausa - No entiendo bien el proceso, pero mi teoría es que la magia del agua tomó tu mente y tu cuerpo para crear algo parecido, ya que estabas inconsciente y pasaste mucho tiempo sumergido en el agua contaminada. Es muy confuso porque el ser mágico básicamente era idéntico a ti en todo: pensamientos, comportamiento, físico...

    -Lo único que resultaba diferente era que a veces parecía distraerse o no saber por qué decía algunas cosas. Y en general mostraba mucha confianza en si mismo.

    Me acerco un poco a mi novio para pasarle un brazo por atrás de la espalda, rodeando su cintura:

    -La confianza es algo que se construye poco a poco. Además, a mi me gusta como eres - hago una pequeña pausa - Y si yo lo noté, los demás también deben haber notado algo, aunque no me dijeron nada directamente.

    -Todos ellos fueron muy comprensivos cuando te encontramos en el río y me apoyaron para usar los artefactos contigo, yo creo que ya no tienen por qué sospechar de ti - tuerzo la boca - Si empezaron a hacerlo en algún momento fue por culpa de Duncan.

    -¿Por qué te sentirías inútil? Además si hay alguien culpable soy yo. Yo fui quien te arrastró a este viaje alocado porque tenía miedo de lo que te pasara. Temía que te usaran para llegar a mi y a mi grupo, además de que casi mueres en Launa y todo porque yo me llevé ese cofre - suspiro, cansada.

    -El ser mágico me dijo que había un objeto importante, pero no estoy segura si me dijo lo que era.

    En realidad si lo sé, pero prefiero no ahondar tanto en detalles a menos que sea absolutamente necesario. Además porque, cuando me enteré, terminé regañando al otro Drayden y mejor eso que se quede en el pasado.

    -¿Porque te sientes inútil? ¿Qué te hace sentir asi, Dray?

    -El anciano era un traicionero, seguro se valía de su edad para fingir inocencia. Yo hasta lo respetaba - me encojo de hombros - No te culpes por eso.

    Me da un poco de pena ver a Drayden haciéndose menos a si mismo. La diferencia en los niveles de confianza que se tiene, respecto al ser mágico, es muy diferente. ¿Pero qué importa? ¿No me había propuesto ayudarlo para que cambiara la visión que tiene de si mismo?

    Miro a mi novio con cariño.

    -Estoy segura de que tienes la capacidad de lograr muchas cosas. Pero si piensas así de feo de ti mismo, tú mismo te pondrás trabas. Yo puedo ayudarte a estudiar y a practicar si quieres, aunque mi dominio de la magia sea un poco diferente. También están Fegaer y Drina, la chica del mechón blanco en el cabello. Ellos son magos y si les decimos podrían ayudarte.

    Hago una pausa antes de continuar. La idea no me parece descabellada, pero... nah, no creo que Dray quiera intentarlo. Igual se lo diré.

    -También se de otra persona muy capaz y muy brillante que a mi me ayudó con el desarrollo de una capacidad mágica... Pero no estoy segura de si te agradará ser alumno de Ghalib.

    -Ghalib no es tan terrible una vez que sabes cómo tratarlo. Y es una persona muy capaz. Aunque si me preguntas, es una lástima que su ego sea tan ancho como su cuerpo - me empiezo a reír - Ayyyyyy, si me escuchara no me la acabo...

    Siento como si hubiera pasado mucho tiempo sin reírme en general. Y ahora que lo pienso, creo que así fue. ¿Desde cuándo no me sentía tan tranquila? ¿Desde antes de encontrar el santuario del pantano?

    -Si es necesario yo puedo tratar de convencer a Fegaer si Drina no te acomoda como maestra. Y bueno, no será fácil pero yo estaré contigo para apoyarte y animarte.

    --Recibimos un mensaje urgente de Ghalib poco antes de encontrarte, en donde le pedía a Bravlio que volviéramos lo antes posible, junto con todas las tablas de piedra que tenemos. Intuyo que, por el tono de su voz, algo grave pasó en la Antigua Ikana y Ghalib necesita las tablas para algo, pero no daba muchos detalles en su mensaje. Ya nos enteraremos cuando lleguemos allá.

    Tomo la mano de Dray con afecto y lo miro a los ojos:

    -Debo ponerte al tanto. Bravlio no se llama precisamente así, en realidad es una persona importante en Ikana a quien estamos apoyando. Yo llegué a Launa como parte de un grupo que investigaba ciertas cosas sobre la Resistencia y tuvimos que dejarlo todo porque mataron a nuestro guía de una forma horrible. ¿Recuerdas la casa con la puerta rota y el charco enorme de sangre dentro? - suspiro profundo- Cuando volvimos a la capital nos encarcelaron por eso. Bravlio nos sacó de los calabozos, luego fuimos con Ghalib llevando el cofre que encontraste y al abrirlo descubrimos una tabla de piedra. Todo el viaje en las Tierras Libres fue para investigar eso... Y en parte porque muchos somos fugitivos, lo que no es muy bonito ahora que lo pienso- agrego, torciendo un poco la boca

    -Nuestro guía se llamaba Gladius, era el hombre alto de barba negra y gesto risueño con quien fui a buscar a Fegaer el día que me llevé el cofre. Bravlio se llama Tahmid, y de preferencia no le llames así mientras no estemos con gente del grupo o Ghalib. Y de las Tierras Libres descubrimos muchas cosas... - miro a mi novio - Discúlpame si no te conté esto antes, no podía decir mucho.

    -Pero vuelvo a lo de las Tierras Libres. Parece que en cada región había un santuario parecido al del pantano y el único que funcionaba era el de la Bahía. Yo fui ahí junto a Fegaer, Robin y el ser mágico mientras Tahmid, Elisia y Drina investigaban la Fortaleza Pirata. Los miembros del equipo zora - sonrío - llegamos a conocer a los zoras de mar. Nos costó pero pudimos llegar con su reina e intentamos convencerla de que nos dejara entrar al santuario ya que los zora de mar lo custodiaban, pero nos jugaron una mala pasada.

    -Si, es alguien importante. Es el príncipe de Ikana, por eso no es algo que se pueda decir a los cuatro vientos.

    Luego Dray pregunta sobre la fortaleza pirata y los zora.

    -Si, de verdad, aunque nosotros entramos porque las piratas nos capturaron en el santuario. Con los zora... Bueno, nos dieron comida con algo que nos durmió. Robin, Fegaer y yo despertamos encadenados a una pared, pero logramos escapar y fuimos a buscar al ser mágico y... - trago saliva, con una risita nerviosa- Todos los zora de mar estaban observando a su gorda y urgida reina tratar de aparearse con el ser mágico, en una especie de ritual extraño para perpetuar su especie.

    -Sin pensarlo mucho y aprovechando que estábamos invisibles, me acerqué lo suficiente para dormir a esa mujer horrible, tuvimos ayuda mágica que nos abrió paso hasta el santuario y así nos escapamos. Después de un rato y al llegar a ese lugar, lo primero que vimos fue el generador. El ser mágico habló de quitar las tablas pero lo convencí de no hacerlo, o al menos eso espero. Nos separamos de Robin y mientras intentábamos buscarla, llegamos a una cámara donde aparecieron las piratas. No se que pasó, pero algo nos durmió y despertamos en la prisión de la fortaleza. Drina y Tahmid estaban ahí, pero no había rastros de Elisia ni de Robin. Nos enteramos mas tarde que lograron llegar a Barat y planeaban como rescatarnos.

    -Para esto, Adyna y los demás fueron a las montañas y luego nos alcanzaron en la bahía. Antes de encontrarnos con ellos, nosotros nos escapamos de prisión pero no logramos volver nadando porque el agua del océano estaba contaminada. Alguien quitó las tablas del santuario y eso afectó a los zora de mar. Lo último que supe de ellos es que trataban de huir de la contaminación, pero nunca supimos si lo lograron.

    -Tuvimos que volver a entrar a la fortaleza y nos encontramos a unos tipos encapuchados que intentaron matarnos antes. Como tampoco podían escapar, establecimos una tregua para recuperar nuestras cosas y logramos salir. Luego ellos se fueron, nosotros volvimos a Barat y viajamos a Termina para consultar al Alcalde sobre las tablas. Yo aproveché para preguntarle en privado sobre el ser mágico. Luego hicimos una parada en el pantano para buscar el anillo de piedra y te encontramos. Y eso es todo lo que paso, a grandes rasgos.

    -El Nuevo Barat está mas adelante de las ruinas del anterior. Aun es pequeño pero todo iba tan bien como podía estar. Sobre las tablas del santuario no sé - me humedezco los labios - Puede que los encapuchados se las llevaran, aunque Adyna y otros sospechaban del ser mágico. Y después de la conversación en privado que tuve con el Alcalde, creo posible que él las haya retirado.

    -En tu mochila, que traía él por entonces, aparecieron unas esferas misteriosas. Tras un análisis mágico descubrí, por accidente, que esas cosas irradiaban el mismo poder mágico de las tablas. Y el Alcalde me dijo que solo una magia poderosa y antigua podía hacer que artefactos tan antiguos cambiaran de forma como sucedió. Si el ser mágico se formó por un poder mágico asi, no me parece descabellado que las tomara y las transformara, pero no se si lo hizo de forma consciente o no. Claro, también cabe la posibilidad de que las mismas piratas las quitaran, pero es poco probable.

    -También lo pensé, pero no sé... Quizá era algo referente a mi. Y prefiero que las cosas se queden así. - me pongo un poco triste - Nunca imaginé que el ser mágico fuera una persona independiente con pensamientos propios. Creí que era algo como más intangible y... y pensaba dispersar las energías que lo mantenían unido en cuanto descubrí que no era algo que solo robó tu mente y dejó atrás tu cuerpo vacío. Estuve muy cerca de matar a una persona y me siento muy mal por eso. - bajo la mirada, avergonzada

    -Eso parece. Nacida gracias a una magia antigua y prácticamente inexistente en nuestro mundo actual. Yo... Yo no sabia que hacer. Creo que todo esto ha sido una de las experiencias mas difíciles de mi vida. Pero ya acabó.

    -Saldremos de esto - lo abrazo con afecto - Estoy segura de que tampoco estaba consciente de que era algo diferente hasta que te encontramos. Espero también que no haga nada de eso ni provoque problemas porque no creo que sea fácil matarlo por el poder mágico que puede manejar. La ventaja de que se quede en las Tierras Libres es que podría llegar a Termina y quizá el Alcalde se ocupe de el. Yo pensaba, de hecho, borrar su memoria y enviarlo con él, pero hacer eso era como matarlo y... - dejo lo demás al aire, encogiéndome de hombros

    -En verdad espero que el Alcalde lo encuentre. Me dijo que llevaba años estudiando una energía mágica parecida a la que formó al ser mágico y no creo que lo deje vagar por ahí como si nada. De sus intenciones... Eran básicamente las mismas que tu tendrías. Viajar conmigo y ayudar al grupo de la mejor forma posible.

    -O quizá simplemente no lo sabía. Parecía estar tan confundido como todos con toda la situación, por eso no creo que tuviera intenciones ocultas o que representaran un peligro. - me froto las sienes - y si, quizá debí dispersarlo, pero... Habría tenido que forzarlo y eso provocaría que se enojara. Ya estaba molesto antes y con sus emociones parecía controlar el viento alrededor, se podía poner muy peligroso.

    -Esperaba que la magia del santuario que mantiene limpia el agua fuera suficiente para contenerlo, pero cuando entró al agua no pasó nada.

    -Fue el mismo ser mágico quien sugirió lo que yo ya pensaba: lo de revivirte con los objetos mágicos, aunque nos advirtió que eso los haría perder su poder mágico. Esto hizo que Tahmid sugiriera revivir a Gladius, quien era algo así como su maestro. El ser mágico se enojó y el viento empezó a arreciar, dijo que estaba cansado de que todos hablaran de él como si no existiera y no cedería el collar si no se usaba contigo y para terminar con todo eso.

    -Y no Dray, no deberías sentirte mal por eso- lo tomo del rostro para mirarlo a los ojos - Tu situación es muy diferente a la suya y yo siempre he creído que tienes una capacidad latente que no te has dado la oportunidad de explorar. Pienso que si te decides, puedes ser un mago excepcional.

    -Llevabas muerto cerca de dos semanas y tu cuerpo estaba en buenas condiciones, por haber estado sumergido en el agua todo el tiempo. Creo que por eso funcionó. No estoy segura de si hubiera funcionado con alguien en un estado avanzado de descomposición.

    Lo escucho hablar sobre su manejo del viento y sonrío

    -Yo creo que si.

    -Y yo te quiero a ti- respondo, feliz, mientras correspondo su beso.

    Asiento, con la mirada triste.

    -Perdóname.

    -De saber que no eras tú, nunca lo habría hecho.

    -Trata de no pensar en eso. Y de verdad, lo siento. Yo... La sola idea de pensar que nunca fuiste tú me da náuseas.

    -Te entiendo. Yo me sentía asi cuando Robin besó a tu yo falso. - suspiro - Pero trato de no pensar en eso. Es algo que ya quedó atrás.

    -Estamos juntos, eso me basta para darme ánimos y sentirme capaz de todo - le sonrío con cariño

    -¿Bromeas? Casi me dolía que no quisieras acercarte a mi - me acurruco entre sus brazos - Podría estar así todo el día.

    -Lo entiendo. Y yo también espero eso.

    Drayden y tú se mantienen abrazados un buen rato, sin decir mucho, solamente sintiendo el calor del otro. Eventualmente, el sol comienza a aparecer, por lo que es momento de despertar a sus compañeros.

    - - -

    Con todo y lo apresurado del desayuno, por primera vez en mucho tiempo me siento tranquila y es como si las cosas fueran normales otra vez. Al escuchar a Delvin hablar asi del queso tomo un trozo y me lo como. No creo que sea tan extraordinario. Es sólo queso, ¿no?

    -Vaya - levanto las cejas - en verdad está bueno...

    ¡Adyna bromea! ¿No estaré soñando y en realidad esto es sólo un producto de mi mente? Con toda la gravedad del mensaje de Ghalib y lo del ser mágico, es hasta irreal tener un rato asi.

    -Supongo que podría ayudar velando la salud de las vacas. No debe ser muy diferente de atender personas, ¿verdad? - agrego, con una sonrisa.

    - - -

    Llegando a la Antigua Ikana ya hay gente esperándonos. Ghalib, obviamente, el otro es Namir y la mujer... es idéntica a Ghalib. Creo recordar que tenía una hermana, ¿no? Debe ser ella.

    Terminamos finalmente en el museo, como la primera vez que estuvimos ahi, y por fin parece que nos enteraremos de cuál era la urgencia. Tuerzo la boca cuando lo escucho: ¿un golpe de estado? ¿ideado por el padre de Ghalib?

    -Esos sujetos raros deben ser los mismos que nos atacaron antes, y los que vimos en la fortaleza de las piratas - le digo a Tahmid antes de llevarme las manos a la cara, consternada, y dirigirme a la mujer y a Ghalib - Esos tipos tienen armas que usan energía mágica pura y no se bien lo que hagan con ellas, pero también las pueden usar para anular hechizos. Es difícil pelear contra ellos siendo un usuario de magia. Ah, y además parece que tenían una tabla de piedra.

    Un golpe de estado, Santral está sitiada, Ghilan es quien está detrás de Naroh y los suyos, van a hacer nosequé cosa en la torre -lo que suena sospechosamente parecido a la bendita leyenda - y ahora todo indica que vamos a separarnos. Además, Ephrym sí que está actuando a espaldas de Elisia, creo que ahora entiendo de dónde apareció el misterioso encapuchado que lo liberó y, para variar, ese viejo asesino está involucrado en todo esto. ¡Quién lo diría! ¡El era un espía todo el tiempo!

    Drina, Elisia y Adyna irán con Tahmid a Santral. James es el único que parece querer quedarse y no lo culpo, estar en medio de una batalla potencialmente difícil no es alentador. Pero dudo que evitemos batallas quedándonos aqui.

    -Yo me quedaré para ir a la torre - miro a Tahmid - Ustedes llevan a una curandera muy buena y mi ayuda será útil aquí.

    Miro luego a mi novio y le hablo en voz baja:

    -Te quedarás conmigo, ¿verdad?

    Cuando Tahmid menciona lo del pantano y Ghalib muestra interés por ello, el príncipe lo ignora.

    -Puedo contarte todo lo que pasó en el pantano cuando terminemos de ponernos de acuerdo- digo, dirigiéndome a Ghalib - Es algo que definitivamente te interesará escuchar.

    Adyna luego empieza a hablar de las tablas y de los sujetos raros. Olvidaba completamente el asunto de los portales, eso es algo importante.

    -Toma en cuenta que cualquiera capaz de detectar magia podrá sentir la energía que irradian, a menos que encontráramos alguna forma de bloquear eso.

    Lo que me recuerda algo...

    Me dirijo a Fegaer:

    -Por cierto, no necesitas ocultarlo. Sé que tienes una tabla nueva, por decirlo asi. ¿Cómo la conseguiste?
     
  14. vichoxD

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    A James y a mí nos toca el segundo turno, así que me voy a dormir para descansar lo más posible antes de hacer guardia. Al acostarme, miro hacia arriba, cierro los ojos y recuerdo a mi familia. Hace tiempo que no les dedicaba un momento… Han pasado muchas cosas últimamente, muchas más de las que me hubiese imaginado en toda mi vida. He hecho tantas cosas de las que me arrepiento…


    Me doy media vuelta hacia la izquierda.


    Ariann… ¿Qué he de hacer cuando vuelva? De la nada el remordimiento me ataca nuevamente como una punta de lanza perforándome el pecho. Y madre, padre, Naria, Maku… ¿Cómo estarán todos ahora? Suspiro fuertemente, como si con aquello pudiese expulsar las malas vibras.


    Lo único que sé es que cuando todo esto termine, volveré y arreglaré las cosas de una vez por todas.


    ***

    Con James



    -Ciertamente, no-suspiro-. Escucha, James… Lo único que puedo hacer es pedirte perdón con total sinceridad por todo lo que pasó en la montaña, y ofrecerte intentar volver a estar en paz nuevamente, dejar eso atrás como un desagradable suceso, porque para mí tampoco fue bonito… Así que, ¿Qué me dices? ¿Estarías dispuesto a perdonarme?


    ***


    Al otro día, Tahmid nos recibe y nos lanza una bolsa con alimentos. No es nada que me moleste comer, la verdad, tras tantos años vagando me acostumbré a alimentarme modestamente, jejeje… Sin embargo… Ghislaine. La había olvidado. En cuanto Tahmid la menciona, miro fugazmente a Drina. Debe de estar nerviosa.


    Tomo un pan y lo como con energía. La necesitaré, sea lo que sea lo que venga. Adyna lanza, como le es natural, una pequeña broma. No me adhiero al bromeo, pero río un poco ante los comentarios. Supongo que algo de buen humor necesitamos también.


    ***


    Cuando por fin llegamos a Ikana, nos reciben Ghalib, su agradable hermanita, y un sujeto que no reconozco. Tahmid y Ghalib comienzan a hablar, y este último es interrumpido por Ghislaine, que nos mira a mi y a Drina de forma muy sutil. Tenso imperceptiblemente mis músculos al darme cuenta de esto. Espero que esto no tenga consecuencias negativas para Drina…


    Y… Mierda. Oh, sí, mierda. Golpe de Estado, y Santral sitiada… Todo calza ahora. Entonces fue Ghilan quien contrató a Kakariko y a los otros para seguirnos, sabía que iríamos por las tablas, y obviamente está interesado por ellas. Y como si fuera poco, Duncan era un espía aliado de Ephrym, quien, tal y como todos sospechábamos, ha estado actuando a espaldas de Elisia.


    -Adyna tiene razón… ¿De qué le sirven a Ghilan las tablas si no las tiene todas? ¿Creen que quizá haya hallado una especie de… sustituto?


    Cuando Tahmid nos pregunta qué haremos, asiento con seguridad.


    -Si me lo permiten, quisiera ir también con Tahmid. Siento que podría ser útil para conseguir información en Santral.


    Luego Briza acusa a Fegaer de llevar una nueva tabla. ¿Será posible que…? Veamos, en este último tramo es en el que Briza sintió la presencia de la supuesta tabla, por lo que Fegaer la debió de haber conseguido en el pantano… Entonces, ¿Se la habrá robado a Tingle?

    Me lo quedo mirando, atento a lo que vaya a decir. Sería una gran sorpresa que lo que pienso sea verdad.
     
  15. Furanku

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    –No… lo sé. No vi todo, pero… traer alguien de vuelta a la vida no es algo menor, es algo poderoso y de consecuencias incalculables. Sólo… puedo decir que me alegra que tal capacidad se haya perdido. Sobre el –otro- Drayden, me preocupa mucho lo que alguien así podría hacer, pero no hubiéramos podido hacer nada para impedirlo. Lo que venga de él a futuro ya está fuera de nuestras manos.


    –¿Qué opinas del Alcalde? Tu has trabajado con él, ¿no?






    Llegamos, nos reciben. Supongo que esa mujer es la hermana de Ghalib, el parecido es evidente. No hablamos mucho acá, así que nos guían a un lugar más confidente. Una vez ahí, nos explican lo que pasó: Kiran padre sitio la ciudad. ¿En serio? Es… ok, sí, nunca me agradó ese tipo, pero no creí que llegaría a esos extremos. Sin embargo, parece que lo más relevante es que se haya encerrado en la torre de piedra, y que vaya acompañado de personas que tienen una descripción sospechosamente parecida a los asesinos que nos interceptaron.


    –Claro que puedes contar conmigo. Iré a la Torre.





    –Sí, también creo que son los mismos encapuchados. Sea como sea, que nos hayan querido retrasar significa una de dos: o no necesitan las tablas para lo que intentan hacer; o pretendía llamar nuestra atención para que las llevemos con nosotros. En cualquier caso, no creo buena idea llevar las tablas a la Torre, al menos no todas.


    Hago una pausa.


    –Sobre la tabla… sí, efectivamente, traigo una. No pretendía ocultarlo, sólo no se presentó el momento para decirlo, hasta ahora. Yo… –Hecho una mirada fugaz sobre Dalia– se la robé a Tingle. Tuve… la fuerte impresión de que la necesitaremos en algún momento, y a él no le sirve. Ya podrá Dalia llevarla devuelta si todo termina bien.


    Me gustaría preguntarle a Briza hace cuanto viaja con Keaton y qué opina de él, pero la última vez que me habló me gritó que no le dirigiera la palabra nunca más.
     
  16. Pali

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    Noche del 25 de junio del año 769 de la dinastía de Santral

    Durante las guardias

    A Zafiro

    -Vaya, entonces tú podrás enseñarnos el lugar -te dice Dalia sonriente-. ¿Tienes familia ahí?

    Elisia solamente observa, esperando tu respuesta.

    A Furanku

    -Es cierto, está fuera de nuestras manos, pero eso no nos quita la responsabilidad, ¿no lo crees? Nosotros como grupo permitimos que un Drayden reviviera y que el otro se fuera, lo que se desencadene de ahí recaerá, al menos en cierta medida, sobre nuestros hombros.

    -¿Qué te puedo decir? El Alcalde es un hombre muy sabio e inteligente, pero a la vez es un sujeto muy misterioso. No estoy seguro de qué es lo que pretende con su investigación. Lo que sí sé es que a pesar de todo, hace un buen trabajo manteniendo la tranquilidad en Termina, así que yo creo que es alguien en quien podemos confiar. ¿Por qué el interés, si se puede saber?




    Mañana del 26 de junio del año 769 de la dinastía de Santral

    A Todos

    -Un par de minutos fue suficiente para que organizáramos un proyecto de vida. Deberíamos darnos una palmadita en la espalda, nos la merecemos -finaliza Delvin sonriendo.




    Noche del 26 de junio del año 769 de la dinastía de Santral

    A Todos

    -Evidentemente Padre sabe algo -apunta Ghislaine-. Aunque no tengo idea de qué podría ser ni por qué eligió justo este momento. ¿Algo habrá cambiado de sus planes? ¿Habrá descubierto o encontrado algo nuevo? Lamentablemente no podremos averiguarlo hasta que no podamos interrogarlo.

    Namir asiente.

    -Al menos tener esas Tablas nos da cierta ventaja. Tendremos qué pensar cómo usarlas con la mejor estrategia.

    -Esa es una posibilidad a considerar -menciona Tahmid-. No sabemos todavía demasiado sobre la naturaleza de esas cosas. A lo mejor hay alguna otra cosa que pueda ser usada en vez de las Tablas.

    Tahmid no parece ni un poco sorprendido, y en vez de eso les dedica una sonrisa.

    -Sí, creo que no podía ser de otra manera. Estaré contento viajar con ustedes otra vez. No podría pedir nada más. Y lo mismo va para ti -el príncipe voltea a ver a Elisia-. Si es verdad que tu hermano está involucrado en todo este asunto... quiero ayudarte a descubrir lo que sea que está pasando. ¿Vendrás con nosotros?

    Elisia observa a Tahmid un instante, suelta un suspiro y asiente.

    -No puedo hacer otra cosa, ¿verdad? También iré. Tengo qué saber qué fue lo que pasó.

    Ghalib niega seriamente con la cabeza.

    -Sabemos que mi querido papi se metió ahí con sus... asesinos o... espías o... amantes o a saber qué. Pero si van a hacer algo en la Torre, va a ser algo que nadie ha descubierto antes... o al menos que nadie ha descubierto y compartido con el mundo, así que es muy difícil decir. Afortunadmente, estaré yo ahí y es extremadamente difícil tomarme por sorpresa, como algunos de ustedes ya saben bien -en el rostro del mago se dibuja una sonrisa orgullosa-. A menos que tengan sorpresas desagradables, que no me extrañaría, no hay motivo para que las cosas no salgan bien.

    -Espera, ¿qué? -interrumpe Ghalib-. ¿Qué encapuchados? ¿Qué se robaron?

    Ghalib recibe la esfera que Adyna le tiende, pero no despega su confundida mirada de la zora.

    -¿Cómo que la esfera es una tabla? ¿Y el otro qué?

    El mago voltea a ver a Drayden entrecerrando un poco los ojos

    Ese comentario parece colmar la paciencia de Ghalib.

    -A ver, a ver, alto todos. Creo que aquí hay enormes agujeros. Alguien tenga la bondad de poner al corriente a los pobres de nosotros que tuvimos qué sacrificarnos cuidando que el anciano traidor no se rompiera la cadera.

    Tahmid suelta un suspiro.

    -Resumiéndolo mucho: Nos encontramos a unos sujetos encapuchados con extrañas armas mágicas que parecían querer matarnos. Kiogh torturó a uno y se enteró de que parecían querer retrasarnos, aparentemente a nombre mío. A dichos encapuchados también nos los encontramos en una incursión a la ciudad de las Piratas, aunque tal parece que estaban robando sus propias cosas, potencialmente una tabla, aunque si es así es bastante raro que no trataran de quitarnos las nuestras. En fin, luego conocimos al Alcalde de Termina y esa visita nos motivó a volver al pantano para encontrar respuestas. Y ahí nos encontramos con -Tahmid se detiene un momento para ver a Drayden-... con una extraña situación que terminó involucrando a dos versiones de Drayden, una de las cuales nos abandonó.

    -¿Dos versiones de QUÉ?

    El príncipe suelta un suspiro, pero Elisia toma la palabra.

    -El Drayden de siempre fue asesinado por ese tal Duncan.

    -¿Que el anciano traidor hizo QUÉ?

    -...quien aparentemente luego mintió al respecto. Y entonces apareció un nuevo Drayden...

    -¿Que apareció QUÉ?

    -Ghalib, ya cállate por favor -interviene Ghislaine con un suspiro, aparentemente habiendo perdido la paciencia-. Si quieres que te pongan al corriente, al menos ten la decencia de dejar que la señorita termine una frase entera antes de reaccionar e interrumpirla.

    Eso parece tener el efecto deseado y Ghalib se calla, únicamente refunfuñando entre dientes.

    Elisia le dedica una mirada de agradecimiento a Ghislaine y entonces continúa.

    -En fin, el caso es que la magia del pantano aparentemente creó a una copia de Drayden, un ser increíblemente poderoso...

    -...eso lo explica, supongo... -interviene Ghalib, aparentemente ya habiendo olvidado el enojo de hace un instante.

    -...mientras que el Drayden original seguía muerto -continúa Elisia-. Cuando encontramos el cadaver, ese otro Drayden nos sugirió usar objetos mágicos curativos que habían encontrado en el Santuario que había ahí en el pantano... y lo resucitaron, pero se rompieron.

    -...una triste pérdida -interviene de nuevo Ghalib.

    -El caso es que luego de eso el otro Drayden decidió irse porque no sentía que tuviera un lugar entre el grupo... lógicamente. Y fue lo último que supimos de él.

    -No debieron hacer eso -dice Ghalib pensativamente-. Por lo que cuentan, el lugar correcto para esa... cosa es en una pecera en la bodega de un laboratorio mágico. Preferentemente el mío.

    -Claro, Ghalib -interviene Ghislaine de nuevo-. Sigue demostrando tu extremadamente refinada clase. Yo me estoy divirtiendo y todo.

    -¿Tú qué sabes de eso? -le responde el mago a su hermana con malicia-. Cierra el pico y sigue contando rupias.

    -¿Podemos seguir ya? -interrumpe Tahmid luciendo harto-. Digo, estoy seguro de que pelearte, Ghalib, es muchiiiísimo más importante que el hecho de que el Reino esté por caer, ¿verdad?

    -En fin -continúa Elisia-. ¿Creo que eso es todo lo importante?

    -Sí, eso creo -dice Tahmid-. ¿Podemos seguir hablando de lo importante ya que todos estamos al tanto?

    -No se necesitan artefactos mágicos para ver un futuro no muy favorable para Ikana -responde Namir encogiéndose de hombros-. Tan solo necesitamos ver por la ventana. Pero eso de los portales es información interesante. ¿De qué se trata?

    -Pueden plantar dos objetos mágicos en distintos lugares -responde Tahmid de inmediato- y usarlos para moverse instantáneamente de un lugar a otro.

    -Eso suena... muy útil. Y como algo que dejaría a muchos conductores de carretas y repartidores sin empleo si se extendiera. Quizá es mejor que nadie tenga algo así.

    -Pero bueno -se encoge de hombros el príncipe-. Lo importante es que esos sujetos son de cuidar y que lo que sea que vayan a hacer ahí arriba es peligroso. Quienes suban tendrán qué tener cuidado.

    -De acuerdo -responde Tahmid asintiendo-. Confiaré en ustedes y en Ghalib.

    -Energía mágica pura, ¿eh? -menciona Ghalib- ¿Anular hechizos? Sean quienes sean, voy a tener qué robarles sus armas luego de neutralizarlos. Quizá podamos descubrir cosas interesantes de esas armas tan únicas.

    -¿Que te robaste QUÉ?

    Pero esta vez la interrupción no ha venido de Ghalib, sino de Dalia.

    -En serio -dice la deku, aparentando estar bastante molesta-. Los invitamos a nuestro hogar. Les permitimos dejarnos con aguas peligrosas rodeándonos. Me les uno. Les ayudo. Los invito amablemente a volver para poder arreglar los problemas que, no olvidemos, uno de los suyos causó. Te llevo a mi hogar y hago que mi abuela te reciba amablemente. ¿Y lo que se te ocurre hacer con todo eso es... colarte robar? ¿No se te ocurrió preguntar? ¿No sabes cómo formular una petición? ¿No se te ocurrió que quizá a MÍ me parecería importante viendo las cosas que hemos visto? No me extraña que Brizala te haya gritado. No pareces tener NI IDEA de qué hacer cuando hay personas civilizadas en tu campo de visión.

    -Si a alguien le interesa mi opinión -interviene Ghalib-, yo estoy bastante orgulloso. Uno le roba al inútil de Rastum, otra le grita a éste y no olvidemos que aparentemente hubo algo de tortura mientras yo no veía. Siento que todos han crecido tanto desde que los conocí. A propósito -el mago mira a Kiogh con una sonrisa maliciosa-. Eso de torturar... de verdad estoy orgulloso. Si quieres puedo darte una nalgada como premio antes de irte.

    -Ghalib, ugh -interrumpe Ghislaine con una mirada de asco-. Deja tus... prácticas perversas para otro momento, ¿sí?

    -Y bueno -interviene Tahmid-. ¿Falta algo de decir?

    -El asunto de no llevar todas esas tablas o esferas de hecho es muy inteligente -dice Ghislaine-. Eso sí, no sugeriría que los que van a partir a Santral se las llevaran. Creo que son demasiado valiosas como para arriesgarnos a que se pierdan en medio de una batalla.

    -Eso es cierto -dice Tahmid.

    -Entonces -continúa Ghislaine-, yo creo que lo mejor que podemos hacer es llevar la mayor parte pero dejar una o dos aquí. No en el museo. Es el primer lugar en el que buscarían. Pero tengo una bóveda personal en mi casa que les ofreceré gustosa. ¿Qué opinan?

    A Säbel

    Drayden asiente con expresión decidida.

    -Por supuesto -responde tu novio-. No quiero otra cosa.

    A Soria

    Delvin te mira seriamente, apretando tu mano con suavidad y dejando que pasen unos momentos en silencio.

    -No me quiero separar de ti. Pero... el Alcalde esperaba que viera este asunto de las Tablas. No sé qué hacer. Siento que de una manera u otra defraudo a alguien. Y no te quiero defraudar a ti, pero tampoco quiero defraudar al Alcalde. De verdad no tengo idea de qué hacer. ¿Qué crees tú que debería hacer?

    A Todos

    -Bueno -dice Tahmid cuando han terminado de hablar lo que necesitaran hablar-. Quienes van conmigo... lo siento pero no podemos permitirnos descansar mucho. Quiero llegar a Santral en cuanto antes. Mi plan es cabalgar sin parar toda la noche.

    -Probablemente deberíamos cenar primero, eso sí -menciona Namir-. Vienen de cabalgar a través del campo. No creo que un rato de descanso y un poco de comida verdadera vaya a hacer mucha diferencia.

    -Sí... supongo que tienes razón -acepta Tahmid-. Está bien. Igual es mejor que me ocupe de preparar cosas.

    El príncipe se voltea a ver a la hermana de Ghalib.

    -Necesito, por cierto, caballos frescos y rápidos. Si no es mucha molestia, Ghis.

    -Para nada -responde la humana agitando una mano-. Haré que te los preparen en cuanto terminemos aquí.

    -Y provisiones.

    -Por supuesto.

    -Y equipo.

    -¿Qué clase de equipo? -pregunta Ghislaine alzando una ceja.

    La respuesta de Tahmid resulta ser voltearlos a ver a ustedes.

    -No sé, ¿qué les falta? No solo a los que van conmigo, a todos. Con lo que vamos a enfrentar, este es el momento para equiparnos con lo que necesiten. ¿Alguien necesita algo? ¿Reemplazos de armas? ¿Objetos? Tómenlo como un último regalo de mi parte.

    -¿Puedes darme un pony? -pregunta Namir con una sonrisa.

    -Sí, pero no ahora -responde Tahmid sonriendo también-. Después puedo conseguirte todo un batallón de ponies si quieres.

    A Zafiro

    -Por supuesto -responde Tahmid asintiendo-. Ve mientras nosotros terminamos de arreglar asuntos aquí. ¿Te veo en un rato?

    No tardas mucho rato en llegar a tu casa. Dada la hora, te imaginas que todos estarán ahí y en efecto, la primera persona a la que te encuentras es a Lena, que daba un paseo nocturno por el jardín. Tu hermana te abraza y te conduce al estudio donde se encuentran tus padres.

    -¿Drina? -tu madre se levanta sorprendida para abrazarte-. Oh, Drina. ¿Volviste al fin?

    Cuando terminas de saludar a tus padres, le echas un vistazo a la puerta del estudio y ahí encuentras a Eidan sano y salvo, observándote. Tu hermano te hace una seña para que te acerques a hablar con él en privado.

    Una vez que están a solas, tu hermano mira al suelo, aparentemente sin saber qué decir.

    -¿Cómo estás? -pregunta Eidan al final.




    Después de hablar con tu familia, vuelves al museo y en una banca justo en el exterior te encuentras a Ghislaine mirándote con una sonrisa.

    -Me he encargado de tu familia, no te preocupes -te dice la hermana de Ghalib mientras te hace una seña para que te sientes a su lado-. Están muy bien cuidados, te aseguro que no les va a pasar nada. Eso sí, lamento mucho que no vayamos a poder pasar más tiempo juntas. Yo creo que haríamos un muy buen equipo. ¿Segura que no quieres reconsiderar...?

    Ghislaine se toma un momento para apreciar tu reacción y luego se encoge de hombros.

    -Pero en realidad no importa. Ya nos volveremos a ver. Esto que está pasando... es enorme, ¿sabes? Pase lo que pase, las cosas van a cambiar mucho luego de hoy. Estoy impaciente por ver las cosas que haremos en el futuro.




    A Furanku, Legend, Säbel, Soria y Vicho

    Ghalib los dirige por unos pasillos hasta llegar a un salón parecido a la sala de reuniones de la que acaba de salir, pues es más o menos del mismo tamaño y también tiene una mesa grande en el centro, rodeada por muchas sillas. La mesa ya está llena de platos que contienen una gran variedad de alimentos. Hay carnes, quesos, panes, ensaladas, que en conjunto despliegan olores que hacen reaccionar a sus estómagos. En cada asiento está posicionado un plato vacío, cubiertos, una copa con agua y otra con lo que parece ser un vino rojo.

    Tahmid es el primero que se acerca y toma asiento.

    -Tal como les prometí, hoy hay mejores cosas para comer -dice mientras observa todo lo que hay en la mesa -y una gran variedad de quesos para Delvin, por lo que veo.

    -Espero que eso no sea una burla -responde Delvin con una sonrisa-. Pero por supuesto que los probaré. Y ese vino se ve delicioso.

    El chico toma asiento, toma la copa de vino correspondiente, olfatea el contenido y hace un gesto de placer. Ghalib, Namir y todos ustedes se sientan en un lugar y comienzan a servirse lo que más les llama la atención. Para este punto, Ghislaine ya no está con ustedes.

    Una vez que terminan de cenar, Tahmid se pone de pie.

    -En cuanto Ghis regrese con lo que lo pedimos, partiremos. Ghalib, ¿ustedes cuándo piensan irse?

    -Cuando acabe -dice Ghalib, aún con el plato medio lleno -iré a seguir trabajando en quitar la barrera mágica. El tipo de magia que se usó es muy extraña, a saber de dónde habrá sacado el viejo esos recursos -dice con un tono de seriedad y preocupación poco usual en él-. Hasta que no haya terminado, tus sirvientes tendrán que esperar.




    A Zafiro

    Después de terminar tu conversación con Ghislaine, entras al museo. Regresas hasta la sala de reuniones, pero la encuentras vacía. Sin embargo, entre los pasillos te topas a Namir.

    -Drina, ¿verdad? -te pregunta en cuanto te ve -Tahmid avisó que volvería más tarde, que aprovecharan este tiempo para descansar. ¿Hay algo que se te ofrezca?

    A Furanku, Legend, Säbel, Soria y Vicho

    Después de la cena, Tahmid les pide un rato y le avisa a los que lo van a acompañar que descansen un poco y se vayan preparando para partir. El príncipe le hace una seña a Ghalib y los dos abandonan el museo juntos,

    A Todos

    El Príncipe y Ghalib regresan después de un par de horas.

    -¿Están listos? -le pregunta Tahmid a Kiogh, Drina, Adyna y Namir-. Momento de... de despedirnos.

    El príncipe se acerca primero a Brizala y le sonríe.

    -Gracias por los tratamientos. Especialmente lo que... lo que hiciste por mis manos -Tahmid levanta sus manos ilesas para mostrarlas-. Y gracias por todas las demás cosas que han hecho. Si cuando todo esto acabe, todavía existe la Academia, te prometo que no voy a moverme de la puerta de Petuel hasta que te matricule, ¿sí? Aunque tengo la sensación de que no necesitas la ayuda de nadie para entrar -el príncipe le pone a la zora una mano sobre el hombro-. Discúlpame por lo que pasó antes y... lo que dije. No fue agradable ni mi mejor momento. Espero que podamos superarlo, si no hoy, algún día.

    Después Tahmid se acerca a Fegaer.

    -Contigo de alguna manera me las he arreglado para pasar poco tiempo, a pesar de lo mucho que hemos viajado juntos. Pero si cuando todo esto acabe, quieres un puesto en la Academia, también haré todo lo que pueda para meterte ahí. Gracias por lo que estás haciendo y las cosas a las que te has enfrentado conmigo. Gracias por creer en mí. Espero que nos podamos ver pronto.

    Al terminar, Tahmid se acerca a James y pone ambas manos sobre sus hombros.

    -Contigo me las arreglé para viajar poco. Pero no importa porque estoy bien consciente de las cosas buenas que has hecho todo este tiempo y estoy muy agradecido contigo. ¿Has pensado qué harás después de todo esto? Quizá pueda ayudarte si tienes planes específicos. En fin... Llévale la contra a Ghalib todo lo que puedas, ¿sí? Hace falta y creo que lo harás bien.

    Tahmid se voltea a ver a Dalia que se encuentra cerca de James.

    -¿Puedes cuidar por mí a James y a los demás?

    -Claro -responde la deku, asintiendo muy contenta-. Es lo que siempre hago.

    Entonces el príncipe voltea a ver a Drayden.

    -A ti... realmente no te conozco. Pero si Brizala cree en ti, yo creo en ti. Gracias por esto.

    Pero la única respuesta de Drayden es mirar a otro lado y negar con la cabeza.

    Después, Tahmid voltea a ver a Ghislaine.

    -Lo lamento por tu padre, en serio.

    -No es tu culpa, Tahmid -responde la humana encogiéndose de hombros-. Estas cosas pasan y hay qué arreglarlas.

    -Buena suerte allá arriba. Confía en todos ellos.

    -Lo intentaré.

    Al final, el príncipe se para frente a Ghalib y los dos humanos solo se miran durante unos segundos. Y sin decir una palabra más, el príncipe da media vuelta y se dirige a la puerta de la habitación.

    -¿Están listos?

    Acciones
    -Libres.
     
  17. Legend

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    #1877 Legend, 17 Abr 2017
    Última edición: 17 Abr 2017
    Con Kiogh:

    -Sabes que mi enojo es por como Dalia tomo todo- Suspiro y lo observo -Ella te teme desde entonces y le incomoda estar contigo... y obviamente eso me enoja... no se si le habras pedido perdon a ella directamente, no lo recuerdo, pero si te pedi que estuvieramos aqui si, fue para que dejemos todo eso atras, al final seguimos siendo compañeros y eso. No creo que yo deba perdonarte, ya que no fui afectado directamente, pero mientras Dalia se sienta bien, yo estare bien. Como es logico solo busco cuidarla-.

    Me tomo unos segundos, estare divagando? Quizas, sigo siendo malo en los discursos

    -Enfin... dejamos esto atras?- Le ofrezco un apreton de manos, en señal de paz.


    _____________________________________________________________


    Al amanecer:

    -Si no nos va bien como heroes necesitamos un plan de respaldo, y no se ustedes, pero para mi cualquier negocio que no involucre robar es un avance- Doy otro mordisco.


    _____________________________________________________________


    En la reunión:

    Y al final los grupos se deciden, almenos estamos algo equitativos. Nada interesante para el diario mental hasta que...

    Oh Dioses, el rostro de Ghalib lleno de confusion y preguntas es un verdadero espectaculo para la vista, tanto asi que no puedo evitar soltar una ligera risita mientras suelta una pregunta tras otra, y la que se mantiene al no recibir respuestas completas. Oh enserio, ojala tuviera una Cámara Pictográfica aqui y ahora, enmarcaria su rostro y lo colgaria en la pared.

    Asiento de vuelta a su comentario, esto huele al viaje final, no podemos fallar ahora.

    Lastima que el ambiente divertido no dura mucho... enserio? ES ENSERIO?! Fegaer robo la otra tabla?! Oh! entonces nos uso al ir al Pueblo Deku! ir al baño como no, solo fue una maldita excusa! Me importa una mierda Tingle, pero nos uso y nos vio la cara de tontos!.

    -Entonces nos usaste? Fue eso? Ir al baño como no, solo te aprovechaste que ibamos al pueblo para robar!- Respondo casi tan exaltado que Dalia -Me importa una mierda Tingle, pero Dalia tiene razon, no tienes ni idea de como actuar eh?! Tu actitud de callado no es mas que una mascara, y lo de adentro no hace mas que desagradarme!- Veo a Fegaer directo a los ojos -Por casualidad te pusiste a pensar un momento en que esto podria causarle problemas a Dalia?! Que pasara cuando Tingle note que la Tabla no esta, y que desaparecio JUSTO cuando nosotros TRES fuimos al Pueblo, guiados por ELLA?! Y si en vez de culparte a ti me culpan a mi?! Yo tengo motivos que me llevan a evitar problemas con ellos, y ahora haces esto?! Gracias Zora, de verdad, GRACIAS!- Al acabar, debo recuperar el aliento, vaya, si que me exalte....

    -La verdad, lo que menos puede interesarme es tu opinion- Volteo a ver a Ghalib con una ya calmada, alegre y acida voz -Una de las cosas que puedo sacar de este viaje es que, yo me sentia una mala persona por robar para comer, pero conociendolo a usted, Lord Kiran, y a uno de sus pupilos estrella- Veo a Fegaer de reojo -Ya no me siento tan mal conmigo mismo- Y habiendo soltado todo de mi, me quedo sentado, calmadamente, ignorando cualquier mirada que se pudiera posar sobre mi tras todo esto.



    Cuando la reunion termina, Tahmid nos ofrece lo que nos haga falta como un... regalo de despedida? No me agrada eso, no suena como las anteriores divisiones del equipo, suena mas como una... despedida total.

    -Bueno... yo solo quisiera una Poción, por precaucion, y... no se, dudo que aqui haya, pero... No tendran algo que pueda servir de proteccion? Dudo que haya para tamaño Deku, pero... no se pierde nada en preguntar, algun ropaje o algo-.



    Finalmente somos llevados a un comedor lleno de toda clase de exquisitos manjares! Hasta ahora he caido en cuenta de cuanta hambre acumulada tenia, por lo que como tanto como puedo, aunque no tome licor, simplemente no es para mi, no desde esa vez cuando vivia con mama y papa...



    Al terminar, y despues que Tahmid y Ghalib vuelvan de sus asuntos, comienza a despedirse de todos los que nos quedaremos, uno a uno... enserio, esto cada vez me agrada menos, me da una muuuuy mala espina....

    -Jeje, viajamos poco pero tengo buenos recuerdos de ese tiempo... y no, no tengo planes muy concretos aun...- Veo a Dalia de reojo -... solo ideas, pero gracias por la oferta, aunque toda esta aventura para mi ya es un pago en si misma- Bajo un poco la mirada -Solo... no hagamos parecer esto una despedida final eh? Con estas despedidas de uno en uno me hace sentir que algo malo va a pasar...- Subo la mirada, tratando de no verme melancolico -... prometo llevarle la contra todo lo que pueda, se terminara hartando de mi, te lo prometo!- Finalizo, con una sonrisa.

    Despues Tahmid se dirige a Dalia y le dice que me vigile... bueno, a todos, pero no puedo evitar apenarme un poco, jeje. Cuando se aleja de Dalia para ir al siguiente, la veo a ella y le sonrio, tambien.

    -Me cuidaras eh? No si yo te cuido primero- Y si, se que eso ni siquiera tuvo sentido.

    Mientras Tahmid sigue con la... marcha funebre? Yo me acerco a Adyna:

    -Bueno... no quiero pensar en esto como una despedida final, pero la actitud de Tahmid no ayuda y...- Veo al suelo, nervioso, mientras me pregunto... como puedo ponerme asi despues de hablarle a Ghalib de la forma que lo hice, hace solo un rato?.

    -... queria agradecerte por todo lo que me has ayudado en este viaje, tus consejos, tus alientos, incluso con tus bromas, con eso bastaba para sentir el viaje menos tenso, lamento esas veces que dije algo inapropiado o fuera de lugar- Lo de hace rato no cuenta - o bueno... ya sabes, todo eso. Me alegro de haber tenido la oportunidad de conocerte, de verdad me he sentido en confianza contigo y todo... siento que contigo aprendi a ser mas abierto con las personas, y te agradezco eso, de verdad... -Diantres, no te pongas tan melancolico, Fefnir!- ... y... como no quiero que esto sea un adios, nos vemos en unos dias, que tengas buen viaje, amiga mia- Digo, sonriendole.

    Despues me giro hacia Delvin:

    -Ya me he disculpado por los problemas en la montaña... me agrado mucho viajar contigo, de verdad, y como con Adyna, como supongo que iras con ella, que tengas buen viaje y nos vemos en unos dias-.

    Finalmente me volteo hacia Kiogh y, con una sonrisa, alzo el pulgar en su direccion y me despido

    -Buen viaje-.

    Bien, creo que finalmente es hora de separarnos....
     
  18. Zafiro Bladen

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    En la guardia

    Asiento, contenta y melancólica.

    Mis padres, profesores de la academia, mi hermano mayor y los menores, gemelos. Creo que se llevarían bien contigo. - respondo - quizás cuando acabe esto, pueda llevarte a pasear. Verdad, Elisia? - pregunto.



    -----------

    - Dalo por hecho. Regreso en un rato. - respondo, tomando su mano de forma rápida, dándole un ligero apretón, lo suelto y con una sonrisa, me retiro con rapidez.
    -------
    Oh. Dioses. Mi casa! Por un segundo, no puedo evitar sonreír ampliamente. Extrañaba estar aquí! Al entrar, veo a mi hermana menor. corro hacia ella y la abrazo fuerte, alzandola un poco, dando vueltas, intentando contener las lágrimas. - te extrañé mucho mucho, mi niña! Como has estado? Has estudiado? Y luck? Pueden ir ambos a mi habitación? En unos minutos los alcanzo, vale? - menciono, de forma atropellada y sin dar tiempo a contestar.

    Cuando Lena me deja en el estudio, mamá me recibe. Su abrazo es tan reconfortante, que no puedo evitar derramar las lágrimas que intentaba contener.

    -¿Drina, Oh, Drina. ¿Volviste al fin?-

    - Por unos minutos, madre. ¿y papá? ¿Dónde esta? - pregunto, mientras me limpio las lágrimas. - vine por unas cuantas cosas que me serán útiles. En cuanto todo se resuelva, volveré, lo prometo. En unos minutos bajo. - musito.

    Al darme la vuelta, me encuentro con Eidan. Mi hermano siempre se ha destacado por ser una persona con un semblante perspicaz y divertido.. Sin embargo, no lo noto así hoy.

    Conversaciones y despedida.
    Eidan

    - ¿Como estoy? Buena pregunta, Eidan. - respondo, con tono sardonico- No tengo una idea de como describir exactamente lo que he pasado estos días y en lo que me acabo de meter.. Pero bueno, igual no me quejo tanto. - menciono, buscando que me regrese la mirada - y tú qué? Por qué esa mirada de perro apaleado? - pregunto.


    Me quedo por unos segundos observándolo, hasta que me decido a tomarlo del brazo de forma discreta, conduciendolo a las puertas que llevan al jardín, y una vez que me asegure que no hay nadie, lo hago que me vea - Estás seguro de ello? Eidan.. Puedes morir. Mataste a alguien. Sabes que eso no se castiga de otra forma y Ghislaine...- respondo, atropelladamente. - no me malinterpretes, me alegra saber que esa cabecita tuya al fin toma en cuenta sus actos pero.. -


    - Eidan, eso no entra a discusión. Tengo que irme nuevamente. Conocí a varias personas, entre ellas al príncipe y... se viene algo grande y peligroso por estas tierras y unas cuantas lejanas. Si algo llega a pasar, papá necesitará de ti, no de mi. Sabes como es. - respondo.


    Pongo los ojos en blanco - Eidan, ahora sí me estás asustando. Qué demonios tienes? Tu nunca eres así. No termino de comprender tu urgencia de ir conmigo. Estarás seguro aquí. -


    Qué demo... ¿Dónde está mi hermano y qué hicieron con él? Lo observo detenidamente, confundida. - Bueno, al menos ya sabes como me siento la mayoría del tiempo que estoy fuera. Siempre esperando que no hagas otra tontería y que Ghislaine termine por hartarse de mi o algo así.. - musito, desviando la mirada, sintiéndome un poco egoísta por la forma en la que dejo salir esto.


    Lo miro, atónita. Quiere ir? Por qué quiere ir?

    - Eidan, no eres una carga para nada. Eres mi hermano y ahorita mismo me confunde tu... Cambio. O tu culpabilidad. Y.. Y suficiente tengo con la incertidumbre de saber si voy a regresar en una caja o caminando por mi propio pie, sabes? Es peligroso y estoy segura que si te pasa algo, nunca me voy a perdonar eso. - respondo, sintiendo como el nudo en la garganta crece más a pasos agigantados.


    - Si algo me pasa es lo de menos. Aunque no creo dejarme lastimar fácilmente, pero.. Has dicho algo más a alguien? Ghislaine ha hablado contigo? - pregunto.



    - Solo si prometes no ser tan idiota. -

    Sonrío levemente, correspondiendo el abrazo. Es un idiota.

    - Solo no les digas "papá, mamá, voy a evitar una guerra con Drina y puede que ambos no salgamos vivos de esta, pero hey! tienen a Luck y Lena, no nos extrañaran tanto ." o algo así. - pongo los ojos en blanco, al notar lo estúpida y negra que suena mi propia broma - Te acompañaré si quieres, les diré que fuiste convocado, ya veremos que inventamos si eso, sí? -


    - Bien.. Prepárate por lo pronto. Iré a mi habitación a buscar unas cosas , los gemelos están esperando también y quiero despedirme de ellos también. Ve con papá y mamá y en 5 minutos te veo. Tenemos que salir corriendo. - respondo.

    -------
    Lena


    - Tú cómo sabes que pasee con Eidan? - pregunto, revolviendole el cabello, dándole un abrazo grande y meloso - y Luck? -


    - Lena, acabo de llegar, no me asustes.. Qué pasó?- pregunto, congelandome por segundos.


    Abro los ojos y busco apoyarme en lo que sea. Mierda. Luck. No. ¡NO! - en.. Santral? ¿¡Qué hace en Santral?! - pregunto, de forma atropellada.


    - tiene 11 años, como... - no, cálmate, Drina. Cálmate. No asustes a tu hermana. Espera.. Por esto es que quiere ir Eidan? Necesito hablar con él. Comienzo a buscar mis cosas, una bolsa, hechizos, mi varita - y mamá no se opuso? - pregunto, intentando distraerme


    - por qué es un mocoso, igual qué tú? - la volteo a ver, sonriendo ampliamente.


    Mi sonrisa se desvanece - peque, estar preocupada es normal en mi. Que me la pase gastando bromas es otro asunto. Y si, estoy preocupada.. Cuando estés un poco más alta que yo, te lo diré. - respondo - mientras, recuerdas lo entusiasmado que estaba luck con la realeza y eso? Adivina a quien conocí? - desvío el tema. No quiero tenerla detrás de mi.

    - Al príncipe Tahmid.- sonrío - es muy guapo. - digo, en tono burlón.

    Comienzo a carcajearme en cuanto escucho lo último - yo no existo entonces? - pregunto, sentándome en la cama, sonriendo. Qué tonta te estas viendo.




    - Es muy distinto a estar enamorada, peque. Ves como me das razón a que sigues siendo una bebé ? - pregunto, levantándome - te extrañe mucho, por cierto. Y te voy a extrañar más. Tengo que irme. - musito.


    Niego con la cabeza - Tengo trabajo, Lena. Quizás Eidan vaya conmigo. Así que te pido un favor. Cuida a mamá y papá, hazles caso y no te portes mal sin mi, vale? Puedes dormir en mi habitación si quieres. -



    Entrecierro los ojos, impresionada. Qué cínica. Sin embargo, me acerco y la abrazo, alzandola un poco en el aire. Ojalá se quedara así. Pequeña. Es mejor.



    Guardo silencio, por que no sé exactamente qué pasará. - No lo sé, Lena. Quizás en unos días, quizás no. No tengo idea. - respondo, seria.

    - yo también peque. - respondo, dándole un beso suave en la frente. - cuídate mucho, por favor. Debo irme ya. Se hace tarde. Te quiero mucho, mucho, peque. - musito, apretando un poco el abrazo. Luego me separo, tomo mis cosas y me dirijo a la puerta. Volteo a ver a Lena y se me ocurre algo tonto para contarle - El príncipe besa bien, por cierto. - comienzo a reír, cerrando rápidamente la puerta al salir.

    ------

    De vuelta con Eidan y Padres


    - Hablaste con nuestros padres? Eidan, sabes a donde vamos, verdad? Y Luck.. Lo sabes, verdad? - pregunto, preocupada.



    - te dije que papá no querría. Quieres.. Quieres que les diga? - pregunto, con cautela.


    - Bien. Yo aun debo hablar con ellos. Pero la platica en algún punto se tiene que tocar. No podemos seguir.. No puedes seguir ocultando esto. - musito.


    Hago una mueca. No creo que sea prudente decirle, pero.. Es mi hermano. Y Luck está allá. Dioses.. - No sé si deba decirlo. -


    Lo observo, desesperada. A la mierda. - Está sitiada. -


    - No me preguntes más, Eidan! Entre menos sepas mejor, sabes? Solo sé que me urge que Luck regrese sano y salvo de ahí. - respondo, cruzando los brazos.


    - Sí papá te ordenó quedarte aquí, hazlo. No hagas otra cosa más que apoyarlo y cuidar de todos, por favor. -


    - De que debo advertirle que estaré unos días fuera, lo haré, de cualquier forma, si las cosas empeoran se sabrá de forma rápida y será peor. Y cuidar de Luck.. No sé cómo haré eso. Solo sé que quiero dejarlo a salvo. Esto tendré que hablarlo con el Príncipe y compañía. No sé que haré. - musito.


    - Sí. Temo eso. Por qué las cosas se complican tanto en estos momentos? - bufo, cubriéndome la cara por unos instantes.


    Me descubro la cara. - enserio me servirías mucho allá, si lo pienso. En fin, yo.. Donde está papá? Necesito irme ya. - musito.


    Asiento, mientras trago saliva. Como explicarle a mi padre que tengo que irme a un lugar en el cual podría estallar una guerra y que su hijo menor está metido ahí? Y aun así, decido ir al estudio, con todo el temor del mundo.


    - Papá.. Mamá.. Podemos hablar? - pregunto, sintiendo como mi voz disminuyó un poco.


    - Yo.. - hago que Eidan entre conmigo y cierro la puerta del estudio. Tomo una bocanada de aire. Necesito decirlo. - Voy a Santral. Hay.. Hay algo grave sucediendo ahí y estoy sirviendo como apoyo a la realeza. - musito.


    - en uno de.. De los trabajos que hago para Ghislaine. -


    El gesto de mamá me saca un poco de mis pensamientos. Sonrío levemente hacia ella. Si supiera por qué trabajo para ella, no estaría así.. Cosa que me hace sentir peor. - papá. Luck está en Santral, cierto..? No quiero alarmarlos, pero, cuando digo que la situación es grave.. Lo es en verdad. - menciono.


    - Que quizás no sea mala idea que Eidan vaya. Pero solo si eso no les incomoda, papá, mamá.- menciono. Mi mente se llena de muchas respuestas. Que quizás solo regrese Luck, que quizás ninguno regrese, tal vez mi mente exagera, pero, estoy exasperada. Es como si no entendieran la palabra grave.


    Suelto un suspiro - Si tengo los medios, lo haré. - volteo a ver a Eidan, preguntando con la mirada si en verdad quiere ir. - partimos esta misma noche.. Entonces.. Me tengo que ir ya. - respondo.


    Asiento de vuelta con la cabeza, abrazo con cierto temor a mi madre y me acerco también a papa, brindando un abrazo también. - lamento haber sido una impertinente todo este tiempo, papá. Espero verlos en unos cuantos días. - susurro.

    Una vez despedida de mis padres y al salir del estudio, le echo un último vistazo a la casa. Mi casa. Quiero regresar. Debo regresar. - Eidan, listo? - pregunto - nos vamos ya -.

    - en las afueras del museo. No tardes. Aún necesito presentarte con Tah- con el Príncipe Tahmid y mis demás compañeros. - respondo, comenzando a caminar con mis cosas. - no tardes, enserio. - advierto, mientras dejo salir una chispa de mi mano. Más le vale no echarse atrás.
    ------------------

    Conversación con Ghislaine.

    Volteo a ver a Ghislaine, alzando una ceja - Sabe donde está uno de mis hermanos menores? En Santral. Si a eso le llama seguridad.. - respondo, encogiendome de hombros y cruzando los brazos. Dudando si debería sentarme o no, aunque al final lo hago. - reconsiderar.. No. Digamos que le hice una promesa al Príncipe y debo cumplirla. Esta situación me es extraña y muy preocupante, sí. Respecto a trabajar juntas.. señorita.. Sinceramente, creo que después de esto preferiría parar. Además.. Creo que mi hermano está listo para hablar con usted. - musito.


    - Usted sabe de qué. - respondo. Sabe bien de qué y por qué estoy trabajando con ella, por qué se hace la que no sabe? De qué más querría mi hermano hablar? Sacudo la cabeza levemente. - sin embargo, creo que también será después. El insistió mucho en acompañarme, cosa que espero no le sea molestia al Príncipe.-

    Suspiro. - No puedo detener a mi hermano. No es, ni debió ser mi responsabilidad.. Y si él quiere asumir cuentas, entonces que las asuma. Yo ya no puedo ser un comodín. - respondo, bajando la mirada.


    - No puedo asumir consecuencias que no son mías, Ghislaine. Es mi hermano y lo adoro, pero cometió un error y yo cometí el mio al intentar salvarlo de su irresponsabilidad. Eso ha provocado cosas que ni de chiste hubiera hecho y que no me siento cómoda haciendo. No puedo seguir así. - musito.


    Suspiro entrecortadamente - Lo agradezco, pero tarde o temprano tenía que pasar. - respondo, mirándola con cierta tristeza.


    Asiento, poniendo una mueca. - Alguna otra cosa que desee? - pregunto.


    - yo.. Me quedaré unos cuantos minutos más sentada. gracias y.. Espero que vaya todo bien de su lado. Nadie desea que todo acabe en guerra. -

    -----------------
    En cuanto veo a Ghislaine desaparecer de mi vista, simplemente no puedo más. Me tapo la cara mientras intento controlar mis propios sollozos. Quiero con toda el alma a mi familia, a mis hermanos, y saber que Eidan morirá me destroza. No importa lo que hizo. No deja de ser quien es, para mí. Y no puedo salvarlo. Por que eso sería terminar de ahogarme, morir siendo una especie de esclava de esa mujer. Y eso es igual o incluso peor.

    Mi mente trabaja muy rápido, ansiosa de poder alargar lo inevitable. Pero cierto es, que ya no puedo hacer nada. Y que la soga de mi hermano está puesta.

    Comienzo a tranquilizarme, para poder entrar al museo de forma serena. Necesito estar enfocada para lo que viene.

    --------
    Sonrio levemente - No, no hay na- espera, sí. Mi hermano nos acompañará, es imperativo; su nombre es Eidan, así que, si no es molestia, necesitaría que lo dejaran pasar, para después hablar con Tahmid. Espero que no cause ningún inconveniente. - menciono.

    En cuanto llegue Tahmid, me acerco a el y le pregunto si podríamos hablar a solas. Si accede, lo aparto del gemelo malvado de Ghislaine (si está con él).

    -Tam, hay... un pequeño detalle.. Mi.. Uno de mis hermanos menores está de visita en Santral. Necesito ponerlo a Salvo aun no sé como, pero igual no descuidare mis responsabilidades. Y.. mi hermano mayor, Eidan, me estuvo insistiendo mucho en acompañarme, sumando motivos, el podría ayudarme. - musito, mirándolo de forma seria, pero me doy cuenta lo autoritaria que sueño y no puedo evitar soltar una risita nerviosa . - perdón. Estoy demasiado nerviosa, ahora que pienso, y, eh, la decisión es tuya, de cualquier forma, y la respetaría, sea cual sea. El estará esperándonos fuera. - menciono, apenada.


    -------------
    -¿Están listos? -le pregunta Tahmid a Kiogh, Drina, Adyna y Namir-. Momento de... de despedirnos.

    Asiento... Pero realmente no quisiera hacer esto. Aún así, Me acerco a Brizala, tomo una de sus manos y le regalo una poción. - es una tontería, probablemente, pero quería darte esto. No nos conocemos demasiado, pero, quizás, después de esto, podremos hacerlo. Cuidate mucho y.. Paciencia con el chico. - musito apretando su mano libre con la mía.

    La suelto, yéndome ahora con Dalia - cuídate mucho, por favor! Eres una chica muy linda. Se muy valiente! - digo, con cierto entusiasmo. Me da una ternura enorme y me apenaria bastante no volverla a ver.

    Finalmente, miro a Ghislaine y sonrío de lado. Aunque no lo quiera, esta mujer ha sido muy paciente conmigo y.. Espero que pueda entender. Le dedico una mirada de agradecimiento.

    Me giro hacia Tahmid, en cuanto nos habla.

    Asiento, saliendo de la habitación en cuanto comiencen a hacerlo.
     
  19. Säbel

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    Camino a la Antigua Ikana

    -Tienes razón. Después de todo lo que hemos pasado, nos merecemos una buena temporada de tranquilidad - hago una pausa para comer otro bocado - ¿Han pensado qué harán cuando esto se termine? Además de descansar y quizá darse unas vacaciones visitando la playa - acaricio la mano de Drayden con cariño - A mi me gustaría estudiar y ampliar mis conocimientos sobre magia curativa, eso me permitiría seguir ayudando de una forma mejor a lo que logro ahora.

    - - - - -

    En la Antigua Ikana

    -¿Algo asi como los artefactos de piedra? Estaban hechos del mismo material, aunque no tenían la misma potencia de las tablas. -miro a Adyna - ¿En el santuario de la montaña había objetos parecidos? Nosotros no pudimos explorar el santuario de la Bahía muy a fondo.

    Luego, cuando sale el tema de los encapuchados y el misterioso cambio de las tablas, Ghalib parece empezar a alterarse. Me acerco a Drayden, colocándome un poco al frente de mi novio, como si con mi presencia lo pudiera proteger de la mirada tiburonesca del mago.

    -L-l-lo de la esfera y la tabla lo puedo explicar - respondo, agitando un poco las manos - Y es asi, alguien o algo cambió la forma física de las tablas y las convirtió en esferas. Y no, no fue él - doy un paso atrás, acercándome a Dray - El "otro" era algo de origen mágico, aunque no estaba consciente de eso.

    Tahmid y Elisia empiezan a hablar sobre lo que pasó, y ante cada "¿QUE?" de Ghalib y sus respuestas ácidas yo siento que el estómago se me encoge. Quieran los dioses que esto baste para satisfacer su curiosidad, porque no estoy tan segura de si puedo aguantar un interrogatorio a fondo y con todos los detalles.

    -Eeeeh... las otras opciones eran tratar de dispersarlo o borrarle la memoria, pero habría sido como intentar matarlo y no estoy segura de lo que hubiera pasado - me humedezco los labios - De cualquier forma, habríamos provocado que se enojara y si eso pasaba, eh... tenía mucho poder mágico. No sé si tuviéramos oportunidad contra algo asi.

    -Bueno, podían usar también magia elemental con esas armas, pero había uno que si era poder mágico puro. Mmm... creo recordar que gritó "Eter", o algo asi, antes de golpearme directo en el pecho. Y estuve sin poder respirar bien hasta varias horas después del ataque.

    Abro mucho los ojos cuando Fegaer dice que esa tabla se la robó a Tingle. ¡Entonces si tenía una!
    Y Dalia y James empiezan a gritarle a la vez, lo que me parece bastante comprensible si me pongo en el lugar de los deku, sobretodo de ella. Cuando Dalia dice que no le extrañaba que yo le hubiera gritado me siento tan avergonzada que bajo la mirada y empiezo a verme las manos como si fueran lo más interesante del mundo, a falta de un lugar en dónde esconderme. También carraspeo un poco cuando Ghalib dice que se siente orgulloso por nuestro crecimiento y sinceramente no sé si pensar en "crecimiento" como ser grosero, egoista, excluyente o no pensar las cosas sea algo precisamente bueno.

    -Me alegra escuchar eso - respondo, un poco más animada por la actitud de mi novio - Si no te hubiera conocido, a estas alturas ya me habría vuelto loca.

    Tahmid menciona algo de conseguir equipo e insumos, lo cual no había pensado realmente.

    -Pues ocuparía algunas pociones y repuestos para curación: vendas y quizá algo para coser heridas si hiciera falta. - miro a Drayden - ¿Tu necesitas algo?

    - - -

    Durante la cena

    Al ver la variedad de comida en la mesa el estómago comienza a gruñirme. ¿Hace cuánto no tenemos una cena asi? Aprovecho para comer lo mejor que pueda y si, quizá le de sorbitos a una copa de vino. No demasiados, no debería embriagarme si no hay garantías de que al menos pasaremos esta noche con tranquilidad.

    -¿Hay algo que podamos hacer para ayudarte con eso?

    Después de la cena y cuando Tahmid y Ghalib se van, aprovecho para acercarme a Fegaer.

    -Emmm, ¿puedo molestarte unos minutos? Verás... quería disculparme por la forma en que te hablé estando en Termina. Estaba muy enojada, muy nerviosa y no debí tratarte así ni decirte lo que dije. Lo siento.

    - - -

    El momento de las despedidas :( (?)

    Y el momento ha llegado. Tahmid está por irse junto a los otros, y la primera persona a quien se acerca soy yo.

    -Yo... eh... no pasa nada. Sólo hice lo mejor que podía. Y de lo otro... - pongo una mano en su hombro - Ya es agua pasada. Entiendo perfectamente cómo te sentías. - bajo mi mano - Estaré esperando conversar contigo sobre esos detalles de la Academia. Muchas gracias por todo.

    Luego se acerca Drina, me toma la mano y me entrega una poción, asi sin más. ¿Qué he hecho yo para merecerme tantas atenciones?

    -Gracias, las pociones nunca sobran - digo, sonriendo tras escuchar lo que dice - Por supuesto, me encataría poder conversar más contigo. Y por él... ya no hay de qué preocuparse. Las cosas estarán bien. Muchas gracias por tu apoyo con lo del pantano.

    Después de eso me acerco a Elisia:

    -¿Sabes algo? Después de la primera vez que hablamos nunca pensé que podríamos estar en buenos términos. No dejaré de agradecerte nunca todo lo que hiciste por Drayden y por tu apoyo en todo momento - le tiendo una mano - Buen viaje. Y mucha fortaleza, todos la vamos a necesitar.

    Después me acerco a Adyna:

    -En verdad eres como la hermana mayor que nunca tuve porque... bueno, yo soy la mayor - me río - Quisiera agradecerte por ser esa pequeña vocecita de conciencia que mediaba las situaciones y evitó que muchos eventos empeoraran - le tomo las manos - Muchas gracias también por todo tu apoyo con el asunto del río y por esa reunión con el Alcalde que permitió aclarar muchas cosas . Más te vale volver, ¿eh? La pequeña ganadería no puede iniciar sin la mente maestra detrás de la idea.

    Al final, me acerco a Kiogh:

    -Quizá no convivimos mucho, pero igual quiero agradecerte por cómo te comportaste con el asunto del pantano. Cuídalos a todos, ¿si?
     
  20. Soria

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    #1880 Soria, 23 Abr 2017 a las 02:41
    Última edición: 23 Abr 2017 a las 02:55
    De camino a Ikana:

    Sonrío de buena gana al comentario de Delvin, pero antes de que se me ocurra algo para contestar, Brizala responde y nos hace una pregunta muy interesante. Le doy una mordida a mi pan para darme tiempo de pensar en una respuesta. Cuando estoy tragando el bocado, ya sé qué responder:

    -Creo que regresar a las Tierras Libres – digo mientras los miro a todos y al ver a Delvin sonrío –. Creo que el misterio de Los Antiguos, aquellos que crearon los santuarios y las Tablas de Piedra, está lejos de ser resuelto. Estoy muy interesada en dedicarme a buscar más vestigios de aquella cultura y, quién sabe – digo, encogiéndome de hombros –, quizá encuentre algo interesante.

    Miro brevemente mi pan mordido como si éste tuviera algo escrito.

    -En definitiva, creo que me dedicaré a seguir viajando – vuelvo a mirarlos a todos y cada uno –. Si ustedes me lo permiten, tendré muchos lugares a los que llegar.

    ***

    En la Reunión:

    La pregunta de Brizala me hace cruzar los brazos, ver a Ghalib brevemente y luego bajar la mirada.

    -Sí – digo, todavía con la mirada abajo, con expresión pensativa –. Encontramos dos discos de piedra. Ambos con funciones diferentes. Sin embargo, ellos no tenían propiedades curativas. Creo que eran una suerte de espejos, pero en lugar de mostrar un reflejo… – trago saliva –. Uno de ellos muestra las acciones pasadas de quien se ve reflejado en él. En tiempo real, me parece. El otro – aprieto ligeramente los labios –. Muestra el futuro… o una posible predicción del futuro. Aún no tenemos manera de comprobarlo. Éste último objeto me parece especialmente peligroso, así que lo dejé en custodia del Alcalde de Termina.

    Seguramente esto molestará a Ghalib, pero da igual, tampoco tengo por qué ocultarlo.

    Posteriormente Ghalib comienza a impacientarse y pide una explicación. Afortunadamente es Elisia quien tiene la paciencia de explicarle. Qué bueno, aunque a cada momento no hace más que interrumpir.

    -Nosotros pudimos confiscarle las armas a uno de esos sujetos – digo, con una sonrisa –. El Alcalde les echó un vistazo y parecen armas hechas en otro país, probablemente Hyrule, de donde posiblemente vengan esos sujetos. Es tal y como dijo Brizala: un arma que neutraliza magia elemental – digo, señalando las armas de Kiogh –. Armas que pueden producir magia con sólo pronunciar una palabra. James y Delvin tienen una de esas dagas. Precisamente el encapuchado que vi en Santral, el que liberó a Ephrym, utilizaba esa daga que se activaba con la palabra “Éter”. Ah, y el arma que neutraliza magia y daño elemental – digo, tocando la empuñadora de mi espada.

    Así que Feggy le robó una Tabla de Piedra a Tingle y Dalia luce muy ofendida por su acción, cosa que comprendo perfecto. A esto simplemente doy un suspiro, no es como que pueda cambiar lo que se hizo, y Dalia y James ya se han encargado de hacerle ver a Feggy sus maneras poco sutiles.

    A esto simplemente lanzo un resoplido irónico, sonriendo con desagrado. No sé por qué, pero en todo lo que va de reunión, las intervenciones de Ghalib no me caen en gracia, lo cual es curioso porque antes me parecía más gracioso, o al menos podía no tomarme sus palabras en serio. Pero han pasado tantas cosas en su ausencia que no me sorprendería que haya cambiado un poco mi percepción de las cosas. Que los actos ruines sean motivo de orgullo sólo puede pasar en un lugar tan retorcido como la mente de Ghalib.

    En algún momento busco los ojos de Delvin y me encojo de hombros al mismo tiempo que hago un gesto como queriéndole decir: ¿ves por qué llegué a sentir que mi opinión, la honestidad y el honor no tienen gran valor aquí?

    -Con todo respeto – digo, dirigiéndome por primera vez a esta mujer. Creo que ni me he presentado, pero creo que no se ha dado el momento adecuado –. ¿Puede ser en un lugar aún menos predecible? Creo que hablamos de su padre, ¿no podría sospechar de su bóveda personal… aun si fuera desconocida para él? – me encojo de hombros.

    Al poco rato, cuando el príncipe comienza a pedir equipo, voltea a vernos a nosotros por lo que me yergo en mi silla y sonrío como su fuese una niña a la que un adulto accede a comprarle un dulce.

    -Me encantaría reponer los Guantes de Fuerza – digo, con voz animada –. Me salvaron la vida en la Fortaleza Pirata, pero desafortunadamente los perdí ahí. Larga historia. También, y a riesgo de abusar de tu buena voluntad, me encantaría una o dos pociones curativas.

    ***

    Con Delvin, en privado 1313 (?):

    Sonrío a sus palabras. Le comprendo perfectamente, sin embargo, creo que siempre he estado diciéndole qué hacer, o que me espere, o que no puede venir conmigo. Hoy es parte del grupo, y tiene todo el derecho de elegir.

    -Bueno – le digo, todavía estrechando su mano, sin borrar mi sonrisa –. Si quieres venir conmigo, yo estaría encantada. Muy bien podemos preguntarles a mis compañeros qué fue lo que vieron o averiguaron – le digo, guiñándole un ojo –. Pero si quieres cumplir con el mandato del alcalde y tienes curiosidad de ver qué hay en la torre, no vas a defraudarme, ni me voy a enojar. Pero si tu mayor deseo es venir conmigo, no obstante el deber... te diría que hagas lo que más quieres, jeje. Alguien, no recuerdo quién ahora mismo - digo, levantando los ojos con ironía -, me dijo que nuestra vida era demasiado corta como para no arriesgarse - luego le saco la lengua.

    Me acerco a ponerle los brazos sobre sus hombros para mirarlo directamente a los ojos.

    -Siéndote honesta, estoy tan contenta contigo, y te quiero lo suficiente como para confiar en que haremos todo lo posible para volver a vernos. Realmente quiero estar contigo, y eso no va a cambiar en unos días que no nos veamos.

    Todavía con mis brazos sobre sus hombros, y entrelazando los dedos de mis manos detrás de su nuca, me acerco lentamente a su rostro, con una sonrisa, y lo beso suavemente en los labios.

    -Aunque entiendo tu indecisión – le digo, separándome apenas de sus labios y susurrándole. Después le doy otro beso en la comisura de los labios, después otro en su barbilla; entonces comienzo a decirle en susurros, con tono bromista, entre besos lentos –: si te quedas, seguramente vas a extrañar esto. Y yo también.

    ***

    En la cena:

    Poco después de la reunión, nos guían hasta un comedor en donde ya nos espera una gran variedad de alimentos. Yo, por supuesto, sin esperar demasiado, tomo asiento y comienzo a servirme como si no hubiera comido en días. Es curioso, la última comida de este estilo fue en este mismo lugar, sólo que era desayuno.

    -Con su permiso – digo, comenzando a devorar mi comida. Al cabo de unos minutos, ya he vaciado mi copa de vino, por lo que la levanto, mirando a mi alrededor –. ¿se puede beber más?

    -Si La Eminencia no necesita, para esa actividad, cavar fosas, cortar arbustos, o actividades de limpieza, dudo mucho que quiera nuestra ayuda – digo, bromista –. O, quién sabe, quizá quiera que le limpiemos el sudor de su frente.

    ***

    A punto de partir:

    Una vez cenados y aprovisionados, es momento de partir. En realidad, no me gusta la idea de cabalgar con el estómago lleno (más porque creo que comí como si fuésemos a descansar y no a emprender el viaje a Santral ya. Debí haberlo supuesto, así hubiera comido muchísimo menos), pero tampoco creo que pase algo más allá de sólo sentir pesadez.

    Mientras preparamos todo, el príncipe se acerca a nuestros compañeros que habrán de quedarse y comienza a despedirse de ellos como si nunca más nos fuésemos a ver. La verdad, no esperaba que fuésemos a tomarlo de esta manera, sé que el asunto es delicado, pero hasta ahora sentía que era una separación más, como cuando íbamos a la montaña y otros a la bahía. Lo curioso es que todos tienen la disposición de despedirse así y yo me quedo un momento viendo todo, como si no supiera muy bien qué hacer.

    Y esas palabras son suficientes para hacer abrir mis ojos como platos y quedarme atónita. Me inclino para estar a la altura de James y termino de escuchar lo que tiene que decir. Y entonces, al principio, me quedo sin palabras, conmovida por todo lo que ha dicho… yo, no tenía idea.

    Abro la boca y no sé qué decir. Pero al final simplemente sonrío, sumamente conmovida, y decido darle un abrazo muy fuerte.

    -Eres grande, James – le digo, mientras le doy el abrazo. Cuando me separo, pongo ambas manos en sus hombros –. Creo que hicimos un gran equipo y me alegra mucho haber podido contribuir un poco a tu vida, ¡en verdad! Creo que eres una de las personas más valientes que conozco, y disfruté mucho viajar contigo, ¡muchas gracias por aguantarme! Has crecido muchísimo y me alegra haber conocido a una persona tan buena y valiente como tú. Ha sido un honor cooperar contigo. Cuando crezca, quiero ser como tú – le digo, guiñándole un ojo.

    Volteo a ver a Dalia:

    -Vigila que no se meta en muchos problemas, jaja. Tú y yo convivimos bastante poco, pero disfruté los momentos que compartimos todos en la montaña… los buenos momentos. Sigue así de alegre y enérgica, necesitamos más personas como tú – le digo, sonriendo.

    Después se acerca Brizala.

    Cuando estrecha mis manos sonrío con ternura, como quizá hubiera sonreído a mis hijos, de haberlos conocido.

    -En realidad, yo no tuve hermanos… al menos no hermanos que conociera. No sé lo que es tener hermanos, pero… aprecio que me veas como familia. Me alegra haber podido contribuir en algo, y aprecio que alguien tan capaz como tú me diga eso – ensancho mi sonrisa –. Creo que te espera un gran futuro, porque esa perseverancia y esa determinación no suelen ser comunes. Y de aquello – me encojo de hombros con una leve sonrisa –. No fue nada, era lo menos que podía hacer.

    Cuando habla del proyecto ganadero, suelto una risa, echando un poco mi cara hacia atrás.

    -Sí, por supuesto. Imagina todo lo que podríamos hacer: abrir un Bar de Leche y una Boutique de Quesos, ¡sería un gran éxito comercial!

    Volteo a ver a Drayden todavía con la sonrisa dedicada a Briza y me quedo un momento sin saber qué decir. Se me desaparece un poco la sonrisa y me quedo pensativa por un rato, pero al final me decido a pasar un brazo sobre sus hombros y atraerlo ligeramente, a manera de abrazo.

    -No te agobies – le digo en voz un poco baja –. Eres joven y aún queda una vida por delante. El pasado no se borra, pero tienes un futuro para hacer justicia. Sé bueno con Brizala, o te daré una tunda, eh – le digo con amabilidad, para luego separarme de él.

    Posteriormente me acerco a Feggy y hago un ademán de darle una bofetada dramática, aunque sin intenciones de hacerlo realmente, y tan sólo moviendo su rostro con la palma de mi mano:

    -¡Despierta! - le digo, como si estuviera gritando, aunque el tono de mi voz sigue en el volumen normal -: siempre andas en la luna. Y lo que dijo Dalia es verdad: la próxima vez comunícate, quizá puedas sorprenderte de la respuesta. Cuídate y ten los ojos abiertos, que luego quiero un reporte completo de lo que pasa ahí dentro, eh - digo, haciendo un movimiento de cabeza, como señalando La Torre de Piedra.

    Finalmente me acerco a Ghalib con las manos en la cintura, sonriendo con ironía.

    -Admita que le hubiera gustado ver los trucos que aprendí cuando no estaba con nosotros: aprendí uno con la correa que hasta a usted hubiera sorprendo – me encojo de hombros, sin borrar mi sonrisa –. Pero una mascota siempre va a donde su maestro le llama. Sin embargo, espero volver a hacer trabajo sucio y forzado por aquí a cambio de alguna plática de historia – y esta vez sonrío con sinceridad –. Nos vemos, cabroncete hijo de… puto.
     

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