El Templo de Piedra [En Juego]

Tema en 'Dados' iniciado por Pali, 18 Ago 2013.

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  1. vichoxD

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    Con James


    -Sé que me teme… No debió ser fácil para ella…-doy un suspiro- Creo que tampoco le pedí disculpas, así que lo haré lo más pronto posible… No quiero que piense que soy un asesino sin sentimientos, ni nada por el estilo.


    Cuando me ofrece el apretón de manos, le sonrío ligeramente, con algo de tristeza, pero también con alegría.


    -Atrás. Estamos en paz ahora.


    ***

    En algún momento que tenga libre, buscaré a Dalia cuando esté sola y me acercaré a ella.


    -Hola… -le digo con cierta culpa- creo que nunca te pedí disculpas por lo que sucedió en la montaña, porque sé que te afectó mucho, y yo tengo toda la culpa. Me gustaría que me perdonases por todo el daño que causé.


    Hago una pequeña pausa.


    -Yo… No soy alguien malo, de verdad… Me apena muchísimo todo lo que pasó allá arriba, y sé que por eso mi presencia te incomoda, pero… Esperaba que quizás pudieses intentar dejar esa mala imagen mía detrás… Si no, no te culpo, lo que hice no estuvo bien…


    -En fin… Básicamente eso, esperaba que me pudieras perdonar…


    ***

    Con todos


    El evidente estado de sorpresa de Ghalib me causa cierta gracia. Es la primera vez que lo veo así, sin entender nada, y sin que nadie le preste mucha atención. Sin embargo, el enojo de Dalia y de James borran de mi rostro cualquier sonrisa o gesto de diversión. No es que yo esté muy familiarizado con Tingle y todos ellos, pero es bastante entendible que los dekus se enojen mucho, tienen sus razones. Sin embargo, yo no tengo nada que decir sobre esto, así que mantengo la seriedad.


    Cuando Ghalib habla de nuestro “crecimiento”, no puedo evitar sentir un poco de vergüenza, un pequeño malestar. No estoy precisamente orgulloso de lo que pasó en la montaña. Ante su comentario, no reacciono en lo absoluto, y permanezco inmutable. Es mejor no darle más cuerda a Ghalib.



    -Pienso lo mismo que Adyna. Si el museo es el primer lugar al que irían a revisar, creo que la bóveda sería el segundo, o el tercero si hay algo de suerte.


    Cuando el príncipe nos pregunta por si necesitamos equipo nuevo, asiento.


    -No pretendo abusar de tu generosidad pero… una armadura nueva me serviría, ligera pero resistente, ¿Tendrás algo así? Ah, y unas pociones nunca están de más.


    ***

    Durante la cena, como de todo un poco, pero sacando mucho más de las carnes y quesos. ¡Siempre he adorado la carne, y esta se ve exquisita! Un poco de vino tampoco hará mal, jeje…


    ***

    Finalmente, el momento de las despedidas llega… Pero no se siente como en las demás, como cuando me fui a Selatan, o como cuando nos separamos para ir a la montaña y a la bahía, no… Se siente como si fuese algo definitivo, como si no fuésemos a vernos otra vez.


    James se me acerca, y alzando el pulgar, se despide de mí.


    -Cuídate, James- le digo sonriendo, mientras le tiendo la mano para darle un apretón-.


    Luego llega Briza.


    -Eso haré, Brizala- le digo con un tono solemne-. Tú cuídate mucho, y también a Drayden. Estoy seguro de que te necesitará más que a nadie. Y gracias por todo lo que has hecho por el grupo-agrego con una sonrisa-, no es menor.


    Luego me acerco a Drayden.


    -No le des tantas vueltas al asunto ese, aunque sea difícil, porque no es sano sobrepensar las cosas –le digo sonriendo-. El futuro te depara muchas cosas, y no podrás enfrentarlas correctamente si sigues anclado en el pasado. ¡Buen viaje, y ánimo!-finalizo, dándole una pequeña palmada en la espalda-.


    Si Dalia aceptó mis disculpas, me acerco a ella. Si no, le dedico una sonrisa a cierta distancia, como diciéndole “Hasta pronto”.


    -Cuídate mucho, y cuida también de James. No los conocí mucho, pero sé que ambos son personas valiosas. Mucha suerte –le digo con una pequeña sonrisa-.


    Tras eso me acerco a Fegaer y le asiento con seriedad.


    -Sigo creyendo que eres bastante misterioso, Fegaer. Algo me hace creer que tuviste una razón bien grande para robarle la tabla a Tingle… Cuídate, y no te abstraigas tanto en tus pensamientos, que a veces la gente necesita ser escuchada, jajaja.


    Posteriormente me dirijo a Ghalib y le doy una suave nalgada.


    -Toma eso como un regalo de despedida –le digo con una seriedad evidentemente exagerada-. Es lo más que obtendrás de mí, Ghalib.


    Y finalmente, me acerco a Ghislaine.


    -Es extraño. Hasta hace un poco, nos encontrábamos en una situación totalmente distinta a la de ahora. Debo admitirte que esos barrotes a prueba de magia me dieron literalmente un buen dolor de cabeza… Gracias por la hospitalidad de ahora- agrego sonriendo-.


    Y bien… Creo que esos son todos. Suspiro un poco.

    La recta final... Madre, Padre, todos... Lo haré por ustedes, volveré y solucionaré todo el daño que he causado, lo juro.
     
  2. Furanku

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    #1882 Furanku, 24 Abr 2017
    Última edición: 25 Abr 2017
    –De cierta forma, sí, puede ser. Incluso si no estaba cuando decidieron revivirlo, y tampoco creo que hubiese podido detener al que se fue. Somos responsables porque, a fin de cuentas, aportamos de una u otra manera para que se diera esa situación.


    –La primera vez que me encontré con él fue en la plaza de Termina. Me habló, supongo que le di curiosidad. Desde entonces las pocas veces que me lo he encontrado me ha ayudado con lo que él llama “magia conceptual”. Sabe mucho y sin dudas es un aliado valioso, pero al mismo tiempo tiene un halo extraño que no se puede ignorar.






    Respiro hondo y suspiro, imaginé que se lo tomaría mal, ¿quién no?


    -No había tiempo para pedir y esperar a que llegaran a una resolución, que podría ser negativa. Lo siento, no lo planifiqué, fue algo del momento. Sé que no fue la mejor forma, pero era necesario. Podrás devolverla después.



    -No, creo que no necesito nada–Me limito a responder con eso.






    –Gracias por la oferta, la aprecio. Creo que eres alguien digno de apoyar, por eso sigo aquí.


    Y… no sé qué más decir. “A pesar de hablar poco, siento que te conozco y te aprecio mucho” podría ser, o algo así… sólo… no me salen las palabras. He viajado tanto tiempo con todos ellos y aunque la mayoría quisá sienta que no ha pasado nada conmigo, yo siento que los conozco a todos, y los aprecio, incluso con los roces que he podido llegar a tener. Supongo que mi forma de relacionarme con otros es… algo especial. Cuando argumenté y hablé a favor de Tahmid, en oposición a Elisia… sigo creyendo lo mismo. Espero que todo acabe bien.

    –Hagan lo que crean correcto y regresen vivos –Es lo único que le digo a los que acompañarán a Tahmid, dedicándoles una breve mirada a cada uno. No creo que se necesiten más palabras y confío en que harán todo lo que esté a su alcance.


    –Sí.
     
  3. Xavier

    Xavier Xanatos Gambit
    Miembro del equipo

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    Actualización
    Siguiente: Domingo 30 de abril
    (Adiós, amigos, algún día nos volveremos a encontrar ;_____;)

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    A Zafiro

    Dalia sonríe y suelta un resoplido de emoción. Elisia, quien miraba hacia el horizonte, voltea a verte y se encoge de hombros, distraída.

    -Así que tus padres son profesores de la academia. ¿Ellos te enseñaron lo que sabes de magia?




    A Furanku

    -A mí me ha agradado trabajar con él, porque he aprendido mucho. Sinceramente no tengo una idea clara de en qué está trabajando, pero ayudarle en lo que me pide me ha hecho poner a prueba mis propias habilidades, cosa que no haría normalmente. Estoy de acuerdo contigo, tiene un aura extraña, pero no sé, me da la impresión de que tiene buenas intenciones.




    A Vicho

    Dalia te mira en silencio por unos instantes. La ves hacer movimientos con la boca un par de veces, como para decir algo, pero ningún sonido sale de su boca.

    -No... no me gusta pensar en lo que pasó -dice finalmente, después de suspirar -pero yo... te creo que no seas malo, pero lo que hiciste allá arriba... fue muy difícil de ver, y no sé si es lo que alguien bueno haría. Pero está bien, tú, supongo que... te disculpo -termina con una sonrisita que dura un instante.




    A Todos

    Noche del 26 de junio del año 769 de la dinastía de Santral

    Durante la reunión

    Ghalib suelta un bufido ante la mención del Alcalde, definitivamente no parece contento.

    -Qué tonta eres si crees que puedes confiar en él -dice, cruzado de brazos -pero no seré yo quien sufra las consecuencias. Sobre el otro espejo, muéstramelo, quiero examinarlo.

    -Eso es... interesante -dice Ghalib -¿me dejas ver esas esferas?

    -Ésa no suena como una idea tan mala -contesta Ghalib -pero si no te sentías capaz, al menos debiste traerlo conmigo.

    -También muéstrame esas armas -dice Ghalib con mucho interés -no las dejaron con ese sujeto, ¿verdad?

    -Es justo lo que digo -responde Ghalib al instante, mirando intensamente a James y aplaudiendo suavemente -los dejo de ver unos días y a éste, de la nada, le salen nueces deku. ¡Muy bien!

    -Él no sabe nada al respecto, así que tiene las manos atadas. Yo ofrezco mi bóveda porque es un lugar muy seguro y vigilado, aún si lograra de alguna manera infiltrarse y robarla, que lo dudo, nos enteraríamos de inmediato.




    Después de la conversación

    -Una poción también -dice Drayden sin pensarlo mucho -no creo necesitar nada más.

    -Tomaré nota, espero no olvidar nada -dice Tahmid después de escuchar cada una de sus peticiones.




    A Furanku, Legend, Soria, Säbel y Vicho

    En la cena

    Uno de los sirvientes se acerca al instante, le sonríe a Adyna, toma una botella de una mesita cercana y vuelve a llenar su copa.

    -Sólo recuerda que no habrá tiempo de dormir -advierte Tahmid.

    -Eso suena tentador, pero ya lo tengo cubierto -dice el mago -no creo que me tome mucho tiempo ya, quizás mañana esté terminado.




    A Zafiro

    -Para nada, me aseguraré de que pueda pasar, no te preocupes.

    -Está bien, puede venir -dice Tahmid -de hecho me parece una excelente idea, viendo que necesitarás separarte para buscar a tu hermano, me tranquilizará saber que vas acompañada por alguien de tu confianza.




    A Soria

    Delvin escucha con mucha atención tu respuesta e, incluso cuando terminas de hablar, se queda silencioso y cabizbajo. Solo después de unos cuantos momentos, es que tu compañero levanta la cabeza y asiente.

    -De acuerdo -te dice-. He tomado mi decisión. Me da mucha pena con el Alcalde, pero la realidad es que no me quiero separar de ti. Quiero estar contigo y ayudarte. ¿Te importa si hago eso?

    Y Delvin te sonríe, atrayéndote para darte un abrazo y besarte.




    Durante la despedida

    A Furanku, Legend, Säbel, Soria y Vicho

    Notan que junto a Drina está un chico al que no habían visto antes.

    A Todos

    Tahmid se acerca y le da a cada uno de los miembros del grupo una poción.

    -Me pidieron muchas pociones, así que me pareció más práctico traer una para cada quién.

    De un saco que trae con él, comienza a sacar cosas.

    -Esto es para ti, James -dice, sacando del saco una cota de malla pequeña, blanca y con adornos dorados -está hecha con un material que es más ligero que otros metales pero igual de resistente.

    Después, saca otra muy parecida, pero ésta es más grande.

    -Lo mismo para ti, Kiogh, pero a tu tamaño -dice entregándosela.

    Por último, saca dos bolsitas cuyos interiores no pueden verse.

    -Ésta es para ti y ésta para ti -dice mientras entrega una bolsa a Brizala y otra a Adyna -es lo que me pidieron.

    -Una aventura no necesariamente es un buen pago -contesta Tahmid con una sonrisa-. Pero lo dejaré pasar por ahora. Ya tendremos tiempo después para ver los detalles.

    -No ocupa pasar algo malo. Simplemente quería dejarles claro lo que pensaba. El tiempo dirá lo que pasará después.

    Tahmid asiente.

    -No esperaba menos.

    Delvin sonríe y pone su mano en el hombro de James.

    -Iré con ella. Así que voy a necesitar que pongas mucha atención a lo que pasa y me cuentes todo, ¿está bien? Cuídate mucho y cuida a los demás. Ya nos volveremos a ver.

    Dalia asiente muy contenta.

    -Tú también eres muy linda. Espero que nos volvamos a ver y que me muestres tu ciudad a detalle, ¿sí?

    -Mi puerta siempre va a estar abierta para ti -contesta Tahmid-. Ya veremos esos detalles con tranquilidad.

    -No tienes nada qué agradecer -responde Elisia-. Yo tampoco hubiera pensado que nos pudiéramos llevar bien, pero... tienes un buen corazón. No lo pierdas, ¿sí?

    -Y tú sigue siendo tan buena como eres -contesta Dalia-. Ya nos volveremos a ver después de esto.

    Drayden mira a Adyna en silencio un momento y después asiente muy serio.

    -Gracias -dice simplemente.

    Ghalib escucha estas palabras con su sonrisa de siempre.

    -No te vayas a poner a llorar -dice el mago al final-. No es propio de la servidumbre.

    Drayden solo asiente sin decir mucho.

    -Gracias -dice al final.

    -Cuídate tú también -contesta Dalia-. Y cuida a Drina, a Elisia y a los demás, ¿sí? Confío en ti.

    Ghalib suelta una risotada y después entrecierra los ojos, luciendo su sonrisa de siempre.

    -Yo obtengo exactamente lo que quiero. Y no me molesto intentando obtener lo que no quiero. Y tu regalo de despedida dice mucho más de ti que lo que dice de mí -Ghalib se encoge de hombros-. Ya nos volveremos a ver... quizá. Ten un ojo puesto sobre Tam. Y los dos, de preferencia.

    -No se me ha olvidado tu rechazo -responde Ghislaine con una sonrisa-. Yo nunca olvido. Pero ya lidiaremos con eso en el futuro. Por ahora concéntrate en lo que tienes qué hacer. Y no se te ocurra intentar escaparte. Nuestros asuntos no se han terminado.

    -Y eso me alegra -responde Tahmid-. De verdad, mucho. ¿Pero no deberías también decirle algo a los demás? Cuídate, Fegaer. Espero que nos volvamos a ver pronto.




    A Furanku, Legend y Säbel

    Cuando sus compañeros ya se han ido, Ghalib se para frente a ustedes y los observa.

    -Regresen al museo, ahí podrán pasar el tiempo que me tarde en quitar la barrera-. Luego se acerca a James y se agacha frente a él -¿asumo que el señor de las nueces aquí necesita una maceta o algo así?

    -Ghalib, deja de comportarte como un niño -interviene Ghislaine -ve a terminar lo que tienes que hacer.

    Ghalib mira a Ghislaine con desagrado, da media vuelta y se va.

    -Iré con él, al menos a acompañarlo en el camino. Ustedes ya saben el camino de regreso, no tienen de qué preocuparse, los sirvientes ya los conocen. Si necesitan algo, pasaré al museo por la mañana.

    En el museo, los sirvientes de Ghalib les ofrecen a cada uno en su propia habitación.

    -Nosotros sólo necesitamos una -aclara Drayden, luego mira a Brizala y le sonríe.

    A Legend

    Inmeditamente después de la intervención de Drayden, Dalia te observa fijamente, pero se mantiene en silencio.

    A Furanku, Legend y Säbel

    Cada una de las habitaciones asignadas está equipada con una cama grande y de aspecto cómodo, y algunos otros muebles como mesitas de noche, lo necesario para tener un buen descanso.

    Mañana del 27 de junio del año 769 de la dinastía de Santral

    A la mañana siguiente, Ghalib les avisa a través de sus sirvientes que ha terminado de quitar la barrera mágica, y que partirán pronto. Después de un desayuno rápido, finalmente emprenden el viaje hacia la torre.

    -Tendremos que caminar -les dice Ghislaine -escalar la torre podría tomar varios días, así que no es buena idea dejar caballos abandonados en la base de la torre. De cualquier manera, el camino es corto, como me imagino que ya saben.

    -Me gustaría haber tenido más tiempo de conocer la ciudad -dice Dalia con desánimo cuando van pasando junto a los sembradíos que están en las afueras -se ve todo muy bonito.

    -Ya habrá tiempo de volver -dice Ghislaine con una sonrisa -por ahora hay que enfocarnos en lo que tenemos que hacer.

    -Allá es a donde vamos -Drayden mira a Dalia y señala la Torre de Piedra-. La vista desde lo alto debe ser asombrosa. La verdad me emociona la idea de subir.

    Después de un rato, finalmente llegan a la base de Torre de Piedra. Lo primero que notan es que el lugar se ve muy diferente de la primera vez que pasaron por ahí, esta vez todo a su alrededor está muy desolado. No hay soldados acampando ni vigilando la entrada, y el silencio que eso conlleva les causa una sensación de extrañeza. Cuando están frente a la entrada, notan que es mucho más alta de lo que parece a lo lejos. Alrededor de la entrada, esculpida en la roca, está el rostro de una criatura que nunca han visto en su vida. Sus ojos son enormes y pareciera que los están mirando con gran intensidad, sus fosas nasales parecen ser ventanas al interior de la torre, mientras que la entrada parece estar posicionada para ser la boca de la criatura, lo cual hace que al atravesarla parezca que los está devorando. Las puertas reforzadas con hierro están completamente abiertas hacia el interior del edificio.

    Ghalib es el primero en entrar, seguido por su hermana y luego por ustedes. Los hermanos los hacen recorrer un pasillo y subir unas cuantas escaleras para finalmente llegar a una salida que da paso hacia un exterior, que parece ser el centro de la torre. Este lugar está dispuesto de manera circular, rodeado por las paredes internas de la torre y por unos escalones ascendentes. Un vistazo hacia arriba es suficiente para darse cuenta de lo alta que es, pues la cima resulta muy difícil de ver. Lo que les sorprende, sin embargo, es que hacia abajo hay un precipicio cuyo fondo tampoco se puede ver, lo cual les causa un cosquilleo que les enchina la piel.

    -Espero que a nadie más le dé por faltarme al respeto, o podrían teminar allá -dice Ghalib, señalando hacia abajo.

    -Existe la leyenda de que la torre conecta directamente el cielo con el infierno, así que quien se caiga podría terminar teniendo una buena historia qué contar sobre cómo es el centro de la Tierra -dice Ghislaine, siguiéndole el juego a su hermano por una vez-. Esto es lo que hay que hacer -continúa, con un tono más serio -podemos usar los elevadores, que usualmente se utilizan para subir víveres u otros recursos pero que podrían soportar el peso de la mayor parte de nosotros -al decir esto, mira a Ghalib y sonríe con malicia, éste sólo niega con la cabeza -o podríamos subir las escaleras. Ustedes deciden. Al menos para subir nuestro equipaje sí que debemos utilizarlos.

    Después de esto, se fijan que hay un complejo sistema de canastas sujetadas con cuerdas que bajan desde un punto muy alto de la torre, asumen que esos son los elevadores a los que se refiere Ghislaine. Las canastas son grandes, de madera y su diseño es elaborado, pero no están seguros de si son lo ideal para transportar personas.

    Acciones
    -Libres.




    A Soria, Vicho y Zafiro

    Tahmid los hace cabalgar casi sin parar durante toda la noche y el resto del día. La jornada es agotadora y que se detengan apenas lo justo para comer y para dejar a los caballos descansar lo hace aún peor. Pero Tahmid insiste que podrán descansar una vez que estén más cerca de Santral y que gastar más tiempo del necesario podría significar cambios enormes en la situación de los ejércitos. Namir, Eidan y Elisia parece estar acostumbrados a cabalgar y aguantan ese ritmo tanto como es razonable esperar, pero las señales de incomodidad de Delvin no tardan mucho rato en ser evidentes. Aún así, el zora no externa más quejas que algunas miradas a Adyna y el grupo avanza con con bastante fluidez.

    Atardecer del 27 de junio del año 769 de la dinastía de Santral

    El cielo está empezando a tornarse anaranjado cuando por fin llegan a la cima de la última colina que los conducirá a Santral. Y desde ese punto consiguen ver a la gloriosa capital de Ikana, alzándose en el centro de la planicie con sus altas murallas, los enormes canales que dividen su interior en distritos y el Palacio Real en el centro de todo. Sin embargo, esta vez algo es distinto. Los cuatro caminos que salen de la ciudad, usualmente plagados de viajeros y vendedores, ahora están cubiertos por un mar de personas y tiendas de campaña. Y por todos lados ven los mismos colores y los estandartes de la Torre de Piedra. Desde este punto alto, alcanzan a apreciar la inmensidad de las tropas y la manera en al que cubren todas las salidas de la ciudad. Visto esto, no les extraña que nadie pueda entrar ni salir.

    Tahmid es el primero en bajarse de su caballo y el rostro del príncipe, transparente como casi nunca, revela la desesperanza de la imagen frente a ustedes. Namir desmonta de inmediato también y se sitúa al lado de él, poniendo una mano sobre su hombro.

    -No ha habido ningún daño irreparable todavía -dice Namir, quizá intentando consolarlo.

    -El daño ya está hecho -responde Tahmid-. Pase lo que pase, Ikana ya nunca va a volver a ser la misma.

    A Zafiro

    Eidan se ha quedado viendo el interior de Santral. Cuando tu hermano te echa una mirada preocupada, entiendes de inmediato lo que te quiere decir: ¿Cómo vamos a entrar ahí?

    A Soria

    Delvin se ha quedado observando a Tahmid con algo de pena en su rostro, pero lo único que hace es desmontar y acercarse a ti en silencio.

    A Vicho

    La mirada de Elisia está perdida en la ciudad y puedes adivinar en ella una enorme pena. La muchacha parece sentir tu atención y voltea a verte un instante con una mirada triste.

    A Soria, Zafiro y Vicho

    El príncipe observa la ciudad unos cuantos momentos más y entonces se da media vuelta para encararlos a ustedes y a sus acompañantes.

    -Ahora que comprobamos que nada está cubierto de llamas -dice el príncipe sin muchos ánimos-, es el mejor momento para dormir y trazar planes. Necesitamos información y necesitamos averiguar si hay alguna manera para entrar y salir de la ciudad. Entrar no nos sirve de nada si no podemos salir para seguir coordinándonos y para poner a salvo a quien lo necesite -la mirada del príncipe cae sobre Drina-. Si queremos entrar necesitamos una ruta de salida. Así que... ¿ideas?

    Acciones
    -Libres.
     
  4. Säbel

    Säbel Administrator
    Miembro del equipo

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    Con todos

    Tuerzo un poco la boca ante el comentario que hace Ghalib sobre el Alcalde. Eso me hace pensar que a Ghalib no parece agradarle mucho la gente que sabe más que él, o la gente a la que no puede sacarle información jugosa que le sirva, pero a saber lo que haya pasado entre ellos.

    -Si, claro - respondo, pasándole una esfera o pidiéndole a quien las tenga que lo haga - El Alcalde, a falta de alguien más capaz para hacer una consulta al respecto - digo en broma, como si me tragara algo muy amargo - mencionó que quien hizo eso con las esferas usó magia muy antigua que ya no se encuentra en estos tiempos. Intuyo que el ser mágico fue quien lo hizo porque él las traía consigo, pero no sé si esas esferas sean las tablas del santuario de la Bahía o... o las haya sacado de otro lado.

    Me sorprende un poco el tono de Ghalib. ¿Lo dijo en un tono, eh... serio y sin bromas hirientes? ¿Como si estuviera realmente interesado, o preocupado? Nah... preocupado lo dudo.

    -Lo pensé, aunque... además del posible peligro en el traslado, traerlo implicaba episodios interminables de drama, rencores y corazones rotos que su Eminencia encontraría bastante irritantes -respondo con cierta amargura, respirando profundo al terminar de hablar.

    - - -

    En la noche

    Recibo la bolsita con una pequeña inclinación de cabeza, mis insumos ya estaban bastante pobres y es mejor repostar, no siempre se puede depender de la magia para todo.

    -Asi será - asiento - Muchas gracias por todo.

    -Trataré. Tu también consérvalo - miro a Elisia - Por muy duras que sean las cosas.

    Esta situación me hace recordar por qué no me gustan las despedidas, al menos aquellas que implican irse para enfrentarse a algo horrible en donde quizá mueras y no regreses nunca. Pero si hay algo bueno de todo esto es el trato del grupo hacia Drayden, y que mi novio toma bien sus palabras.

    - - -

    Una vez que todos se han ido, nosotros volvemos al museo. Me sigue pareciendo graciosa la forma en que Ghalib y Ghislaine se comportan: es como si fueran dos aspectos de una misma persona, por lo parecidos que son. Ghislaine, al menos lo que he visto hasta ahora, parece no ser tan poco prudente como Ghalib.

    Los sirvientes empiezan a indicar las habitaciones y yo estoy algo impaciente por ir a ellas, porque me hace falta dormir bien.

    Me quedo unos segundos viendo a mi novio, parpadeando perpleja, hasta que mi cabeza entiende el significado de lo que ha dicho. Por toda respuesta sonrío y asiento mientras siento que la cara se me pone caliente, ante lo que bajo un poquito la mirada para disimular.

    Una vez estamos en la habitación cierro la puerta, pensando en lo extraño que es sentir como si todas las situaciones que pasé con el ser mágico se repitieran con mi novio, como si todo se estuviera poniendo otra vez en orden.

    Vuelvo a sentirme nerviosa, feliz y un poco ansiosa. ¡Espero no meter la pata! ¿Qué tal si Dray solo quiere dormir y yo estoy pensando en otras cosas?

    Abrazo a mi novio, le doy un beso juguetón en los labios y luego me separo para dejar mis cosas en una mesita de noche, tras lo cual me tiro boca abajo en la cama y me acomodo, estirándome cuan larga soy.

    -Creo que ni las camas en el palacio de Santral eran tan mullidas y amplias como esta - me incorporo un poco para mirar a Dray, apoyándome en los codos - ¿Ya quieres dormir? ¿O quieres hacer alguna otra cosa?

    - - - - -

    Mañana siguiente, en la Torre de Piedra

    A mi también me emociona la idea de subir a lo alto de la Torre de Piedra. La vista debe ser increíble, como dice Dray y además tengo curiosidad por descubrir si este edificio es, en verdad, un santuario como los que existen en las Tierras Libres.

    Sin embargo, es un poco desalentador ver que los alrededores están solos, en vez de bullir con el movimiento de los soldados. Sensación que no disminuye al notar el complejo adorno de la puerta. Y, por si eso no fuera poco, el precipicio al interior de esa cosa empieza a darme un poco de vértigo.

    -Dejando de lado la leyenda, ¿se sabe lo que hay en el fondo? - pregunto, mirando la negrura del centro con cierta aprensión

    Luego Ghislaine nos empieza a explicar sobre los elevadores y la idea de subir en canastos que quizá sean endebles tampoco ayuda mucho.

    -Emm... podríamos ir subiendo poco a poco, quizá de a uno y llevando algo de equipaje según el peso de cada uno de nosotros. - miro a Ghalib y a Ghislaine - Pero no sé, ¿el uso de los elevadores no alertaría de que hay alguien aqui? Porque si queremos pasar desapercibidos quizá sea mejor usar las escaleras, pero no sé qué tan tardado pueda ser eso.
     
  5. Soria

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    -Y justo por eso no es tu problema – digo, encogiéndome de hombros –. Pero gracias por tu amable advertencia.

    Cuando me pide las armas y el espejo, no hago ademán de dárselos enseguida.

    -¿Tendrás tiempo de examinarlos? – me acerco a donde Ghalib, saco la espada y se la tiendo para que la vea –. Aunque supongo que con un vistazo te harías una buena idea.

    Al cabo de un rato le tiendo el espejo y tomo ambos objetos en cuanto termine sus observaciones.

    ***

    A pesar de todo, me quedo a la expectativa, aguardando la respuesta de Delvin, no sabiendo muy bien qué desear. Me encantaría tenerlo a mi lado, pero a la vez me gustaría que se quedara aquí y me contara todo lo que vio. Sin embargo, ambos lugares son peligrosos y quizá, si estos van a ser nuestro últimos días, sea mejor vivirlos juntos que separados.

    -Para nada – le digo, sonriendo. Después de darle un largo beso, me separo y, sonriéndole, le añado –: Te mentiría si te digo que no estoy contenta de que te quedes a mi lado.

    ***

    Antes de partir, el príncipe nos ofrece una poción y lo prometido. De inmediato abro la bolsa para revisar que no estemos tomando en contenido erróneo y, una vez me aseguro que se trata de los guantes, los saco de la bolsa y los coloco donde había llevado los guantes anteriores. Se siente bien tenerlos de regreso.

    Después de las despedidas, a las que correspondo con una sonrisa sincera, incluso a Ghalib, emprendemos el viaje a Santral. Bastante largo, por cierto. Largo y cansado. Durante el trayecto, veo que Delvin parece incómodo y con justa razón, pero veo que se aguanta sin quejarse y, cuando cruzamos miradas, le sonrío como para decirle “ánimo”. Finalmente, ya casi al atardecer del siguiente día es cuando por fin podemos parar y vemos a Santral a lo lejos, totalmente sitiada. Verla así me sorprende. Nunca creí que viviría para ver algo parecido. Es decir, ejércitos he visto, pero nunca sitiando su propia ciudad.

    El príncipe obviamente no ve esto con esperanza, y aunque Namir intenta animarlo, sé que los esfuerzos serán en vano. No creo que vaya a poder tranquilizarse hasta que todo esto se tranquilice. Pero, ¿cómo demonios lograremos eso?

    Cuando el príncipe pregunta por ideas, no puedo evitar mirar a Namir quien, vamos, vendría siendo mi superior aquí. Sin embargo, mi vista alcanza a distinguir el gran ejército a espaldas del príncipe y entonces sé que los rangos ahora mismo no aplican en esta situación.

    Niego con la cabeza.

    -Más preguntas que ideas – digo, mirando el panorama y luego volviendo la vista a Namir –, ¿sabemos con quién contamos? ¿Sabes algo de los miembros del consejo? ¿Hay alguna manera de comunicarnos con el interior sin entrar?

    Luego volteo a ver al príncipe.

    -¿Hay alguna ruta de escape que nos guíe directamente al castillo? ¿Algún pasaje secreto o algo parecido? - Volteo a ver la ciudad -. Me cuesta trabajo pensar que no hay una ruta de escape en un fuerte como este. Si existe, espero que sea muy secreta – digo, sonriendo ligeramente –. Si no podemos contar con algo así, ni comunicarnos con el interior, podríamos aprovechar la noche, y quizá parte del día, para observar y ver si identificamos las líneas de abastecimiento. Así podríamos acercarnos de forma más o menos segura. Si no, quizá dormir un par de horas y aprovechar la noche para acercarnos e intentar obtener información para averiguar en dónde se localiza la plana mayor; sería de gran ayuda que alguien lo suficientemente sigiloso se enterara de las órdenes para el ejército.
     
  6. Legend

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    -Jeje, entonces te agradeceria que te disculparas con ella- Respondo, tratando de no sonar agresivo.

    Respondo simplemente asintiendo con la cabeza, con una sonrisa.


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    La reaccion del Zora ante las palabras de Dalia son tan secas y vacias como siempre, en verdad sentira algo o solo hablara por hablar? Pf.

    Y las respuestas de Ghalib solo hacen aun mas desagradable todo el asunto.

    -Cuando quiera se las exploto en la cara, aunque de seguro no serian las primeras "Nueces Deku" que tendria el honor de estudiar tan de cerca- Ya ni me molesto en voltear a verlo, simplemente sigo con mi mirada enfocada en otra parte.


    ____________________________________________________________________________


    Junto a Drina llega un chico que supongo que los acompañara en su viaje hacia Santral, pero no puedo verlo mucho ya que el principe trae regalos, una Poción para cada quien, ademas de...

    -Wow...- Sostengo la cota frente a mi para verla, nunca habia tenido una prenda que brillara tanto! -Muchas gracias!- Le respondo con gran
    exaltación, como si fuera mi cumpleaños y este el mejor regalo del mundo -Es tan brillante! La usare aunque termine todo esto!-.

    -Claro, gracias por todo- Finalizo, aun emocionado con el regalo.

    -No pasara nada malo, tengo fe en ello-.

    A esto no puedo hacer mas que soltar una pequeña risita picara, tengo pase libre!.


    Tras Tahmid fui hacia Delvin, quien me pone la mano en el hombro.

    -Claro, pondre atencion a cada detalle-.


    La reacción de Adyna a mi despedida me toma por sorpresa, por mas que trate de hacerle notar que no me agradaba este tono de despedida permanente, creo que acabe infatizandolo, vaya, parece que la he afectado un poco, no era mi intencion....

    Y entonces... me abraza, un abrazo distinto al que siento con Dalia, es una sensacion mas protectora... algo que no sentia hace muchos años... tambien le quedo atonito en primera instancia y, despues de unos segundos, logro corresponder el abrazo.

    -Muchas gracias por aguantar mis ataques tambien... Si he crecido en gran parte ha sido gracias a tu apoyo y tus palabras de aliento... pero no dejare de hacerlo eh? seguire creciendo, asi que yo sere como tu cuando crezca, jeje-.

    Despues le dice a Dalia que me vigile, a lo que no puedo evitar avergonzarme un poco, jeje.


    A mi "despedida" Kiogh responde mas de lo que esperaba, poco, pero la verdad pense que no me diria nada... je, mejor, las cosas ya no estan tensas.

    -Tu tambien- Respondo, estrechando su mano -Tratemos de evitar las locuras, ambos. Si?- Digo, con un ligero tono burlon.


    ____________________________________________________________________________


    Finalmente Adyna y los demas se marchan... y quedamos a cargo de... esa cosa a la que algunos llaman Ghalib.

    -Ghalib puede comportarse de otro modo? Aunque si solo busca evitar el trabajo...- Volteo a ver a Ghalib -Te agradeceria una maceta grande, con tierra blandita y humeda, y rapido, vamos-.

    Finalmente volvemos al museo y nos ofrecen habitaciones, Drayden y Briza piden una sola, y entonces Dalia me observa... querra hacer lo mismo? Supongo que es normal en parejas eso... y si eso quiere...

    -E-eh... - Volteo a ver a Dalia, pero a falta de palabras para expresarlo, lo hago con señas, señalandole a ella, luego a mi, y luego junto dos dedos... espero que se entienda.


    ____________________________________________________________________________

    Un rapido desayuno, y directo hacia la Torre de Piedra, sin tiempo que perder, rapido y conciso.

    -Que opinas de hacer turismo cuando todo esto acabe?- Le pregunto a Dalia -Tambien me gustaria conocer mejor por aqui, y bueno, muchos de los lugares que visitamos tan rapido que no se lograron apreciar-.

    Finalmente, despues de un rato, llegamos a la base de la torre, y es mucho mas imponente que de lejos, sin duda alguna, y como si no fuera increiblemente grande hacia arriba, tambien lo es hacia abajo, con un agujero que podria no acabar nunca.

    -No se acerque mucho a la orilla señor, no quisiera que alguien se tropezase con unas Nueces Deku y cayera-.

    Ghislaine sugiere ocupar las canastas para subir cosas pequeñas, o las escaleras, ante esta situacion no puedo evitar abusar nuevamente de la licencia que me dio Thamid.

    -Que ventaja es ser pequeño no?- Digo, viendo aun hacia el sistema de canastas pero lo suficientemente cerca de Ghalib para que sepa que le hablo a el -Poder subir comodamente en eso mientras las eminencias deben usar sus pies-.
     
  7. Zafiro Bladen

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    Asiento, sonriendo levemente - luego de un pequeño incidente, mi padre decidió enseñarnos magia a mi y a mi hermano mayor. Llego a un punto en el que cuando cumplí 20, me hizo su asistente. Hasta la fecha, le ayudo con algunas cosas cuando lo requiere. - respondo.

    ---------------
    - En realidad, Eidan se dedicará a eso y en cuanto se asegure de poner a salvo a nuestro hermano menor, me avisará y se unirá lo más pronto posible a nosotros. No está en mis planes separarme de.. De ustedes a menos de que así lo requieras. - respondo, casi de forma atropellada a lo último. Iba a sonar raro si hubiera dicho "de tí"?

    -------------


    Alzo las cejas al ver el panorama. Madre mía. Como carajos entraremos? Sobre todo... Me preocupan ya dos cosas. Mi hermano y Tahmid. Volteo a ver al príncipe, y su reacción, sus gestos me dan una pena terrible. El chico llamado Namir, intenta alentarlo, pero Tahmid simplemente responde desesperanzado.

    - Es verdad. No será la misma. - respondo, pero mantengo una cara serena, intentando calmarme a mi misma - Sin embargo, creo que por lo pronto, debemos de preocuparnos por el ahora. Y ahora mismo, ocupamos entrar. - menciono, dándole una pequeña palmada.

    Luego volteo a ver a mi hermano, quien me pregunta con la mirada lo mismo que he estado intentando averiguar. Le doy un apretón en el hombro, en plan de "guarda la calma. Veremos como", mientras sonrío levemente. Luck es un niño inteligente. Estoy segura que él encontraría la forma de estar a salvo.


    Escucho a Adyna de forma atenta y en cuanto menciona sobre información, suelto un suspiro - Mi hermano menor está dentro de Santral, si tan solo pudiéramos utilizar un pajarillo para comunicarnos.. Pero ya antes se mencionó que los interceptan.. Si fueran invisibles y estuvieran protegidos con magia.. - murmuro, pensando
    Volteo a ver a Adyna - sin embargo apoyo la moción. Tahmid, no hay alguna entrada subterránea o poco conocida? - pregunto también, luego me dirijo a a Eidan - Luck nunca se logró comunicar con ustedes?, dudo mucho que ese mocoso se haya quedado quieto en cuanto Santral comenzó a ser sometida militarmente, lo conozco. - hago una mueca - De ahí, solo observando patrones, observando la ruta de guardias y sus horas de vigilancia... Y lo más loco.. Bueno, crear una distracción lo suficientemente grande, crear confusión y aprovecharla para entrar, y justo alguien podría encargarse de ver rutas viables una vez dentro. pero, de ahí en fuera.. No sé me ocurre gran cosa... - musito.


    Si deciden descansar, me acerco a Tahmid y le pido hablar con el unos minutos. Si accede..

    - Me cuesta pedirte esto, dado que no es lo adecuado por la situación pero.. He hablado con Ghislaine y cortado relación "laboral" con ella. Mi hermano ya no estará protegido.. Y me preguntaba.. Si podrías ayudarme con ello. El quiere en verdad enmendar sus errores, lo conozco y hablé con el para saber que su tono era lo suficientemente sincero. No..No quiero que acabe muerto. Sigue siendo mi hermano. lo que cometió fue, al final del día, un asesinato, sí, pero no lo hizo con dolo.. Así que.. Te ruego por favor un poco de ayuda. - musito, bajando un poco la cabeza - SÉ que es un tanto complicado por la situación, pero, tengo fe en que todo esto se resolverá de la forma más favorable para tí e Ikana, todos queremos esto. Confio en tus habilidades.. Y en ti. Si no.. No me atrevería a pedirte esto. - musito.
     
  8. Furanku

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    –Incluso si algunos ya no quieran hablarme, confío en todos ellos. No soy bueno con las palabras y no creo que sea necesario decir más. Nos veremos, estoy seguro.






    Nos movemos a pie hacia la Torre de Piedra. Cuando llegamos, es muy distinto de cómo lo recordaba, antes tenía más… vida; ahora está vacío. La forma de la entrada es tan extraña, como un ser desconocido devorando a quienes se aventuran dentro de la torre.


    Por dentro nos movemos por un pasillo y luego unas escaleras, para finalmente llegar a una sala más abierta. Y vaya que es abierta. Escaleras tanto hacia arriba como hacia abajo y no es posible distinguir el final en ninguno de los dos sentidos.


    –Si no delatarnos aún importa, creo que deberíamos tomar las escaleras.


    No creo que, como sugiere Brizala, sea muy diferente en tiempo ir en elevador o a pie, pero definitivamente es más cansador. Ni siquiera vemos el final.
     
  9. Pali

    Pali Administrator
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    Siguiente: Domingo 7 de mayo
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    Vicho pierde turno

    A Zafiro

    -Eso está muy bien -dice Elisia -me alegra que los ayudes y seas agradecida con tus padres. Yo... no tuve padres como tal, pero sí una figura paterna, y siempre es bueno regresarles un poquito de lo que nos dan. Después de cuidarnos cuando somos unos niños indefensos, e incluso después, lo menos que se merecen es que les regresemos un poco de ayuda ¿no crees?




    A Todos

    -¡Hum! -se queja Ghalib tomando una de las esferas entre sus manos-. La adulación no te va a servir de nada.

    El mago cierra el puño y empieza a pasar suavemente su anillo con una piedra roja por encima de ella, el que saben que usa para evaluar magia. Ghalib frunce el ceño luego de pasarlo una vez y continúa haciéndolo.

    -Esto... esto es una tabla de piedra -dice Ghalib luciendo francamente extrañado-. ¿Cómo es... posible? Es exactamente igual. Ni siquiera los objetos curativos esos eran tan parecidos. Esa cosa... fuera lo que fuera... si la capturáramos y la estudiáramos, creo que podríamos aprender mucho, muchísimo.

    -Sería capaz de lidiar con las cosas irritantes si significara la oportunidad de estudiar a un fenómeno como ese. En fin... oportunidades perdidas. Lo peor es que ese estúpido Alcalde probablemente le pondrá las garras encima primero. Me pregunto si lo irá a disecar para estudiar su cerebro...

    -Un vistazo es mejor que nada -responde Ghalib colocando los objetos en una mesa cercana para observarlos uno por uno.

    Lo primero que el mago estudia es el espejo, observando con curiosidad su reflejo y girando varias veces con su vista fija en el objeto. Ghalib entonces deposita en la mesa, apoyado sobre algo para mantenerlo de pie, y continúa observándolo mientras camina hacia los lados sin despegar la vista del reflejo. Por último, el mago usa su anillo para sentir la magia del espejo.

    -Interesante -dice Ghalib antes de ponerse a estudiar la espada de una manera similar.

    Después de unos minutos, Ghalib parece terminar su estudio y le devuelve ambas cosas a Adyna.

    -La espada es... extremadamente interesante, pero difícilmente increíble. No es muy distinta en principio a los proyectos que se hacen en la Academia, aunque la magia con la que está encantada es extremadamente intrincada, el producto de un encantador experto, probablemente mucho mejor que los que hay en Ikana. En cambio, el espejo es algo completamente distinto. No sé ustedes, pero a mí eso me parece magia temporal y esa magia... no existe. Es decir, existe en teoría. En teoría todo es posible con magia si tienes un conocimiento lo suficientemente avanzado de cómo funciona y de cómo tejer las energías mágicas para hacerlo realidad, pero... bueno, no hay persona viva que tenga la capacidad de hacer algo así. No creo que ni tu amado Alcalde pueda hacer cosas así. Esto amerita más estudio, pero... -Ghalib suspira- ahora mismo no es el momento.

    Ghalib esboza una sonrisa.

    -Definitivamente no serán las más interesantes.

    Tahmid le sonríe a Fegaer y le pone una mano en el hombro.

    -Las cosas pasan con el tiempo. Hay muy pocos errores que sean imperdonables. Y más importantemente, creo que hay algunos que sí que querían despedirse de ti. Deberías darles esa oportunidad. Quizá ese sea un buen comienzo.




    A Zafiro

    Tahmid te sonríe y se encoge de hombros inocentemente.

    -Por mí es mejor así. Me agrada la idea de... poder verte casi todo el tiempo.




    A Legend

    Ghalib se detiene un momento, te guiña el ojo y luego se va, sin decir nada.




    A Säbel

    Drayden alza un poco las cejas con tu pregunta.

    -Estoy muy cansado pero... si quieres podemos platicar un rato más.

    El chico se sienta en la cama junto a ti, pero al notar lo cómoda que está se acuesta por completo a tu lado y suspira.

    -De verdad es cómoda.

    Se gira para mirarte de frente y pasa un brazo por tu espalda para abrazarte, mientras te sonríe, sin decir nada más.




    A Legend

    Cuando le haces señas as Dalia, la chica te mira confundida, pero después de unos segundos parece entender lo que le quieres decir, así que asiente con la cabeza. Cuando entran a la habitación, Dalia deja sus cosas en una esquina y luego se acerca a ti.

    -Mira, ¿qué es eso? -te dice mientras señala algo en una esquina.

    Te acercas y te encuentras una maceta llena de tierra.

    -Supongo que ahí dormirás tú -te dice tu novia riendo.




    Mañana del 27 de junio del año 769 de la dinastía de Santral

    A Furanku, Legend y Säbel

    -Me gustaría mucho -contesta Dalia -Drina me dijo que ella vive aquí y que me podría mostrar la ciuda

    Dalia se queda un silencio un minuto mientras observa con curiosidad a James.

    -¿Tú dónde vives, James?

    Ghalib mira fijamente a James y frunce el seño.

    -Hazte un favor y nunca te vuelvas comediante, por favor, que no tienes gracia.

    En ese momento Ghalib estalla en una carcajada.

    -Si alguien no se iba a creer ese ridículo cuento eras tú, lo sabía -dice Ghalib todavía calmándose la risa -aunque tu cara me dice lo contrario. Obviamente hay un fondo, pero actualmente no hay nada de interés ahí, al menos no en el exterior.

    Ghislaine sólo mira con desagrado a su hermano, pero no dice nada.

    Ghalib voltea a ver a James un momento y esboza una sonrisa.

    -Qué ventaja ser una eminencia, ¿no? Poder subir escaleras sin temor a tropezarme... -y dicho esto, flota por unos instantes en el aire antes de volver a pisar el suelo.

    -Bueno -dice Ghislaine -si se sienten más cómodos y seguros con las escaleras, está bien, pero sí recomiendo subir el equipaje con los elevadores, hacerlo nosotros mismos será difícil, sobre todo con las tablas tan pesadas. Les advierto que la subida será pesada, así que prepárense.

    -¿Al final cuántas tablas trajimos? -pregunta Ghalib con curiosidad.

    -Cinco, dejamos las tres del museo guardadas, así que traemos con nosotros las otras dos y las esferas.

    Ghislaine, quien lleva la mochila con las tablas, las pone en la canasta más cercana y la sujeta muy fuerte con una cuerda.

    -Sugiero que alguien las cuide -dice cuando termina, mirando a los deku -uno de ustedes dos.

    -¡Yo voy! -dice con entusiasmo Dalia, luego se acerca a James -no te preocupes, estaré bien, tengo esto -dice mostrando el bastón que lleva en su mano.

    La deku se sube a la canasta mientras Ghislaine le explica qué debe hacer para subir. Cuando Ghislaine se separa y vuelve con ustedes, Dalia jala una cuerda que está en el centro de la canasta, subiendo así poco a poco.

    -¡Esto es genial! -dice Dalia -¡los veré allá arriba! -con eso, la chica comienza a subir muy rápido y a alejarse pronto de ustedes.

    -Vamos -dice Ghislaine, indicándoles las escaleras.

    Ghalib es el primero en comenzar a subir, seguido por su hermana y luego por ustedes. Las escaleras de verdad son muchas, aún no se ve el final cuando ya comienzan a sentirse agitados. Para este punto, Ghalib ya ha decidido que subir escaleras es mucho para él y ha comenzado a flotar por encima de ellas; Ghislaine, en cambio, sube sin problemas.

    -Eso es trampa -dice Drayden, señalando a Ghalib.

    Ghalib solamente se encoje de hombros, mientras que Ghislaine los voltea a ver y sonríe.

    -Si quieren podemos detenernos un rato a descansar, todavía nos falta camino.

    Descansen o no, continúan subiendo por un largo tiempo, las escaleras no parecen tener fin. Después de un rato finalmente aparece Dalia, bajando un par de escalones para acercarse a ustedes.

    -Se tardaron mucho -les dice -pero tenemos un problema.

    Cuando terminan de subir el último escalón, llegan a una plataforma grande que tiene una puerta hacia el interior de la torre, pero no hay nada más a su alrededor. Al mirar hacia arriba, la cima de la torre sigue siendo inalcanzable para sus ojos, lo único que pueden ver es una saliente por encima que no está muy lejos, pero no parece haber manera de acceder a ella. La saliente parece tener otro acceso al interior de la torre.

    -Ése es justamente el lugar al que debemos llegar para continuar subiendo -dice Ghislaine -hasta aquí se termina la base militar -señala la puerta que está junto a ustedes -lo demás es territorio inexplorado. Esta torre de verdad es inmensa, no será fácil subir. Traje unas cuerdas, pero necesitaremos alguien que nos ayude a gancharlas.

    Ghislaine se acerca a la canasta donde viajaba Dalia, que está justo en la orilla de la plataforma, desata las tablas, las guarda en su mochila y pone en el suelo las cuerdas con las que las había sujetado.

    -¿Tienen alguna idea?

    Acciones
    -Libres.




    Atardecer del 27 de junio del año 769 de la dinastía de Santral

    A Soria, Vicho y Zafiro

    Tahmid esboza una débil sonrisa en dirección a Drina y corresponde a la palmada con una suave caricia en el brazo.

    -Eso es cierto, necesitamos enfocarnos en lo que sí podemos hacer.

    -No -responde Namir encogiéndose de hombros-. Intentamos comunicarnos mediante esas aves de cristal y al principio funcionó, pero el ejército pronto se dio cuenta y empezaron a interceptarlas. Ghislaine insistió en que no arriesgáramos la pérdida de información, así que dejamos de enviarlas. Ese es el mismo motivo por el que no intentamos enviar espías a infiltrarse. Trabajábamos en ese problema cuando surgió el asunto de Kiran. Y luego llegaron ustedes.

    -Existe un pasaje secreto detrás del trono -dice Tahmid-, pero... es bien conocido por todos en el Consejo. Eso quiere decir que Ghilan lo conoce y que lo más probable es que haya tomado medidas para evitar el paso a través de él. No creo que lo podamos usar.

    Eidan niega con la cabeza.

    -Ni teníamos idea de que esto estuviera pasando.

    -No se lo informamos a nadie -añade Namir-. Preferimos evitar el pánico y mantenerlo en el círculo más cerrado. Solo mandamos avisos a los gobernantes de cada ciudad para que tomaran medidas al respecto, pero va a ser imposible impedir para siempre que el público se entere de que hay un ejército enorme plantado afuera de la capital. Tan solo es una medida temporal.

    -Sí, eso suena como lo más lógico -asiente Tahmid-. Supongo que es mejor turnarnos para dormir y recorrer los alrededores de la ciudad.

    -Eso... es una idea interesante -interviene Elisia-. Pero para distraer a un ejército y provocar caos tendría que ser una distracción ENORME.

    -Yo no sé -responde Namir-. El ejército está quieto, quizá esperando órdenes, probablemente solo situado para intimidar en lo que Kiran hace lo que sea que quiera hacer allá arriba. Temo que si elegimos la manera incorrecta... los capitanes puedan tomarlo como un ataque de los que están adentro y empiecen el ataque real. Si el ejército se queda parado en lo que buscamos una manera de resolver todo esto, no habrá sido necesario desperdiciar vidas. Si los provocamos y atacan... antes de que todo esto termine mucha, mucha gente va a haber muerto.

    Tahmid suelta un suspiro y los voltea a ver.

    -De todas formas, pensar en una distracción es un buen punto de comienzo. Tan solo hay qué pensar la distracción correcta...

    -Por mientras deberíamos descansar un poco y planear la vigilancia -dice Elisia-. Yo creo que lo mejor es descansar casi todos y solo mirar alrededor por nuestra propia seguridad y, ya que estemos en buena condición, dividirnos para cubrir el mayor terreno posible.

    -Son cuatro entradas cubiertas -menciona Delvin-. Eso quiere decir que el ejército está dividido en cuatro. Como dijo Adyna, es importante encontrar cuál es el principal y averiguar si alguno tiene vigilancia más débil. Una vez sabiendo esto, podemos empezar a trabajar con esa información para desarrollar un plan.

    -Estoy de acuerdo -dice Elisia.

    -Y yo -asiente Tahmid.

    -Bueno, pues -Namir se encoge de hombros-. Descansemos un rato. Ustedes pueden empezar, yo estoy mucho más fresco que ustedes. He estado viajando por mucho menos tiempo, al menos.

    -En ese caso, yo te acompaño -interviene Eidan-. Si... eso está bien, claro.

    Namir sonríe y pone una mano sobre el hombro del hermano de Drina.

    -¡Por supuesto! Un poco de compañía nunca está mal.

    Una vez que esto está decidido, se disponen a descansar, por sugerencia de Tahmid en un lugar más discreto. El descanso dura unas cuantas horas, pero es más que suficiente para ayudarlos a sentirse lo suficientemente repuestos como para llevar a cabo el plan. Cuando están todos listos, vuelven a dirigirse a la colina para observar la situación de la ciudad y Tahmid empieza a dirigirlos.

    -De acuerdo, creo que lo mejor es dividirnos en parejas. Un grupo pequeño tiene menos posibilidades de ser encontrado y es más fácil perderse en la oscuridad y huir si algo sale mal. Así podemos cubrir las cuatro entradas al mismo tiempo. Propongo que Delvin y yo vayamos a la entrada norte, Eidan y Elisia a la entrada este, Namir y Kiogh a la entrada sur y Drina y Adyna a la entrada oeste. Con eso creo que los grupos estarían más o menos equilibrados.

    Namir, Elisia, Delvin y Eidan asienten seriamente.

    A Zafiro

    -Es complicado -responde Tahmid-, pero estoy seguro de que algo se podrá hacer al respecto. Te prometo que voy a buscar la manera que sea necesaria para cuidarlo de la ira de Ghis, ¿sí? No quiero pensar que esto va a acabar mal, pero también intentaré pensar en algún plan para que lo protejas en caso de que algo me llegara a pasar. Ya hablaremos de nuevo, luego de hacer esto.




    A Soria y Zafiro

    Su entrada es la más cercana al punto en el que se encontraban, así que no tardan mucho rato en llegar. Tahmid dijo que, por motivos obvios, todos deberían dejar sus monturas atrás, así que avanzan caminando, tratando de llamar la menos atención posible. Guiadas por la luz de las estrellas, consiguen llegar sin incidentes al lugar donde se encuentran ubicados los soldados. Incluso desde la distancia consiguen ver las tiendas de campaña esparcidas por un amplia área y antorchas por todos lados, iluminando el lugar. Desde lejos pueden ver que no hay demasiados guardias, solo uno o dos cada 150 o 200 metros. Por la hora no parece haber demasiado movimiento, pero aún hay personas moviéndose por ahí y por allá.

    Acciones
    -Planeen una estrategia para espiar o para infiltrarse.
    -Tiren dados, porfaplis.




    A Vicho

    En algún momento te distrajiste y repentinamente todos se fueron, incluso el que se supone que sería tu compañero. Miras alrededor y te das cuenta de que estás completamente solo, salvo por los caballos que los acompañan. Pero aún puedes ver a lo lejos las murallas de Santral tenuemente iluminadas por las estrellas y las antorchas de los campamentos que rodean a la ciudad.

    Acciones
    -Te apresuras para ir a buscar a Namir.
    -Aprovechas el haberte quedado solo para tratar de dar marcha a un plan distinto al ordenado por Tahmid, valiéndote de tus habilidades.
    -Cualquier otra cosa que se te ocurra.
     
  10. Legend

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    Respondo tambien con una ligera sonrisa.

    -Con su basta experiencia, de seguro conocera muchas mas interesantes, cientas-.

    ... Ghalib debe ser la unica persona que me molesta lo suficiente para responderle de este modo, eso prueba cuanto me desagrada, al punto de superar cualquier rastro de timidez con tal de no dejarle dar la ultima palabra.




    Cuando Ghalib me guiña un ojo ante el comentario y se va, sin decir nada, no puedo evitar abrir los ojos mas de lo usual, enserio no dijo nada? ningun comentario sarcastimo mas? estare ganando la batalla?.




    Genial! Mi juego de señas fue suficiente (aunque parece que le ha costado entenderlo) y finalmente vamos a una habitacion, juntos. Dejo mis cosas cuando ella deja las suyas, y entonces, ella lo nota.

    -Jaja que chistosa- La veo, con una cara de enojo claramente fingida -Estas aprendiendo chistes de Ghalib o algo?- Y, acto seguido, le doy un empujoncito suave, sin ser demasiado brusco, pero lo suficiente para que caiga a salvo en la cama.




    -Hecho- Le respondo, asintiendo -Quizas quiera enseñarnosla a ambos-.

    -E-eh... jamas te he contado?...- agh, odio tocar el tema -... vivia en un pueblo Deku aqui en Ikana, pero bueno, eso era antes, ahora no podria decir que "vivo" en algun lado...- agh... tonta melancolia.

    -Lo estoy hartando señor? Pense que le estaba causando gracia, ya sabe, como usted con nosotros siempre- ... siento que con cada respuesta me parezco mas a Adyna.

    .
    -Oh, entonces no corre riesgo de tropezarse con nueces, que bueno saberlo-.


    Dalia es quien se ofrece a subir en el canasto con las Tablas, y no puedo negar que me preocupa que suba sola a lo desconocido, pero bueno, ella no parece asustada, asi que debo confiar en ella. Acaba perdiendose rapidamente de vista.

    La subida resulta larga y extenuante y, como no, Ghalib usa sus poderes de "eminencia" y flota una buena parte del trayecto.

    "Asi que la eminencia ha perdido la practica en esto de usar los pies eh?"

    ... si, eso es lo que diria, sino fuera porque temo que en mis palabras se note mi falta de aliento, y eso termine siendo una excusa de burla para Ghalib mas que para mi mismo.

    FINALMENTE llegamos con Dalia, despues de una extenuante subida, cuando dice que nos hemos tardado mucho, no hago mas que sonreirle y encogerme de hombros, tratando de mostrar naturalidad y no cansancio, para evitar una burla de la eminencia. El problema siguiente es que, segun Ghislaine, llegamos a la ultima parte "explorada" de la Torre, pero... eso no tiene sentido, a menos que no este hablando de forma literal.

    -Si es la ultima parte explorada, porque nadie ha subido mas alto usando Bastones para levitar o cosas por el estilo?- Alzo la vista hacia Ghislaine para formularle mi pregunta.
     
  11. Säbel

    Säbel Administrator
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    Con todos

    Sonrío un poco, divertida, con el comentario de Ghalib. Debo reconocer que si es adulación, pero al menos ayuda a relajar un poco las cosas. Porque viendo sus expresiones seguro lo de las esferas terminará por consternarlo.

    -Magia antigua que ya no existe en este mundo, ni el Alcalde tenía otra explicación para algo asi. Incluyendo al ser mágico, porque algo parecido a lo de las tablas y las esferas es lo que pasó con él - me encojo de hombros - Estuve pensando en por qué podría haber cambiado las tablas y no se me ocurre otra cosa que no sea esconderlas. Si su cuerpo estaba hecho a base de las presencias del agua, las mismas que causaban la contaminación... no sé, podría haber sido por eso. Para evitar que los generadores siguieran funcionando. -suspiro - Lamentablemente ya no hay forma de saberlo con seguridad, no quiso decirme nada.

    -Es una lástima que nimiedades como la ética y la moral impidan someter a una persona, con un origen extraordinario pero al fin y al cabo una persona totalmente independiente, a ser poco más que una rata de laboratorio. ¿Pero qué le hacemos? - agrego, encogiéndome de hombros. Si de algo estoy segura es que jamás permitiría que Ghalib intentara estudiar al ser mágico porque dudo que sus métodos para hacerlo fueran sutiles o... o tan siquiera correctos.

    - - -

    En la noche

    ¡Ay! ¡Claro, Dray sólo quiere descansar y yo estoy esperando otra cosa! Por toda respuesta sólo suspiro y le sonrío, moviéndome un poco para que pueda sentarse, pero mi novio termina también por acostarse junto a mi, cuan largo es.

    Luego de eso se gira hacia mi, me abraza y me sonríe de una forma que me hace sentir muy feliz y cálida por dentro, como si el pecho fuera a explotarme: todo lo que pasó para conseguir que Dray volviera valió la pena. Todo el dolor, la tristeza y las incomodidades valen con creces poder ver de nuevo ese rostro sonriente y amoroso, con la certeza de que ya no hay magia rara de por medio.

    Abrazo a mi novio con fuerza, acurrucándome en su pecho, quedándome así un rato, sólo disfrutando de su calor y su cercanía. Luego me acomodo mejor para poder verlo y dedicarle una gran sonrisa.

    -¿Sabes que te ves muy guapo cuando sonríes asi? - digo, mientras tomo su mejilla y la acaricio con afecto.

    - - - - -

    En la Torre de Piedra

    Es bastante notable la forma en la que James trata a Ghalib, con lo tranquilo y tímido que parece a veces. Quizá es solo que el mago no le agrada, lo que no me extraña, ¿pero en qué momento se le fue la timidez?

    Supongo que en momentos como éste, donde ante mi inquietud, Ghalib empieza a carcajearse hasta que el último centímetro de sus carnes deja de temblar.

    -El ambiente del lugar no contribuye mucho a ver las cosas sin cierta... em, inquietud. Y una torre tan alta con un fondo tan bajo y oculto se presta para pensar en muchas cosas macabras que podrían hacerse aquí. No me sorprendería encontrar restos de seres vivo ahi abajo - miro al mago - ¿En el interior qué hay?

    Al final terminamos por subir las escaleras, después de que Dalia se lleva las tablas en una canasta. Y conforme más vamos subiendo y los escalones parecen no acabarse, empiezo a preguntarme si no habría sido mejor subir todos con la canasta. Total, con la altura que tiene la torre, es muy probable que ni siquiera noten nuestra presencia todavía.

    Drayden reclama porque Ghalib empieza a flotar y a mi también me dan ganas de hacer un comentario ácido, pero mejor me guardo mi aliento para seguir la escalada.

    -Un... un momento. Sólo unos minutos... - me recargo contra una pared, para estirarme y descansar un poco.

    Cuando por fin llegamos a donde está Dalia, resulta que estamos en una plataforma casi en el vacío, y arriba hay otra saliente a la que deberíamos llegar para seguir subiendo. James tiene una muy buena pregunta al respecto, pero quizá no se ha podido subir más porque los objetos mágicos de los que te puedas auxiliar solo tienen cierto alcance, o porque quizá haya algo en el mismo lugar que te impida hacer eso.

    -¿Dalia? ¿Tu bastóm te hace flotar, no? - miro a la deku - Quizá lo podemos usar para llegar arriba, enganchar las cuerdas y trepar por ellas - miro a Ghislaine - que me imagino es el camino más rápido, ¿cierto? ¿O hay otra forma de subir?
     
  12. Zafiro Bladen

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    Observo a Tahmid, con una mezcla de tristeza y alivio. Su forma de hablar respecto a su.. Persona y la situación.. Me da un poco de pena que incluso tenga que pensar en lo peor. Suelto un suspiro, asintiendo. - Gracias. - musito, mientras me acerco de forma rápida y discreta, para darle un beso en la mejilla e irme de nuevo con los demás.

    ------------

    Cuando terminamos de descansar, Tahmid nos divide. Me acerco a mi hermano y le doy un pequeño abrazo y una cuantas palmadas. - sé atento, por favor. Sé lo bueno que eres con ello, pero no está demás un poco de precaución. - menciono, luego, me dirijo a los demás - Tengan cuidado. -

    ------------

    Adyna y yo llegamos rápidamente a nuestro sitio. Por lo poco que se observa, no pareciera tan vigilado. - Quizás sea prudente observar un poco más. De ahí, podríamos hacernos una idea de como ir esquivando la vigilancia, sin hacer mucho alboroto, no crees? O qué propones? - pregunto, un tanto atenta a los movimientos de los soldados.

    (olviden la primera tirada, estoy desde el cel Lol)
     
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  13. vichoxD

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    Con Dalia

    Sigue afligida. Era esperable su reacción, pero me alegra el corazón que pueda perdonarme, al menos. Le tomo la mano con las dos mías, y se la agito levemente, en signo de gratitud.

    -Muchas gracias- le digo con una pequeña sonrisa-.

    ***

    Con todos

    Asiento.

    -Así se hará.

    -Por supuesto. Nos veremos a la vuelta- le dedico una sonrisa.

    Me río un poco ante su reacción.

    -Lo haré, te traeré a Tam sano y salvo. Adiós.-agrego, sonriendo un poco-.

    La miro con seriedad. ¿Qué querrá decir? ¿Qué más querría de mí? Estará por verse. Me limito a asentirle y despedirme sin ser muy cortante.

    En Santral

    Ver así a Santral… Es preocupante, y desmotivante a la vez. Nadie luce muy animado, y es lógico. Más aun Tahmid. Elisia también se ve muy triste, y nota que la estoy mirando. Le devuelvo aquella mirada apenada y me mantengo en silencio.

    ***

    ¿Eh? ¿Y todos? ¡Mierda, se fueron! Namir era mi pareja para ir a la puerta… ¿Sur? Sí, sí… Esa era. ¡Me debo apresurar!

    Una vez llegue a la entrada sur y encuentre a Namir, hablaré.

    -Disculpa la tardanza. Me distraje por un segundo y todos se fueron… Bien- suspiro pesadamente-. Si me lo permites, sugeriría que vigilemos por un rato los patrones de vigilancia de los soldados, y encontremos puntos débiles. Es información que nos puede servir en todo momento.
     
  14. Soria

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    Escucho con sumo interés y seriedad de lo que habla Ghalib, y cuando me devuelve ambas cosas asiento a sus palabras.

    -Es algo que a mí también me interesa investigar – digo, mirando el espejo por un momento antes de guardarlo –. Sería interesante si, después de todo esto, cooperáramos – dibujo una media sonrisa un poco irónica –. Yo puedo hacer el trabajo sucio y duro y tú llevarte el crédito.

    ***

    Una vez en la ciudad, y después de deliberar un rato, nos retiramos a descansar unas horas. Me acuesto en la tierra junto a Delvin y, mirando las estrellas en el cielo, le digo:

    -Ahora comprendes a qué me refería – le digo, murmurando, todavía viendo el cielo -. Aunque no me imaginaba algo tan… grande.

    Extiendo una mano para tomar la de Delvin.

    -Me alegra que estés conmigo.

    Después cierro los ojos un rato e intento dormir.

    ***

    Al final se deciden las parejas y me toca ir con Drina, a la que le sonrío.

    -Tengan cuidado, ¿nos reuniremos de vuelta en este lugar?

    Después caminamos hacia la ciudadela mayormente en silencio.

    -En otra ocasión buscaría entablar una charla amistosa para que nos conozcamos mejor – le digo a Drina en voz baja –, pero esta vez no estamos precisamente de compras – sonrío, recordando aquella tarde que pasamos en Termina. Ahora me apena no haber aprovechado la oportunidad de hablar más con ella, pero en aquel entonces no me sentía yo misma.

    Una vez llegamos, vemos la entrada desde lejos.

    -Estoy de acuerdo con lo que dices – digo, sin despegar la mirada de las tiendas. Pero al cabo de un rato se me ocurre algo –. Espera…

    Meto mis manos en mis pertenencias y saco el espejo, y se lo enseño a Drina.

    -Quizá podamos aprovechar esto – le digo, mientras se lo ofrezco para que le eche un vistazo y sepa qué es lo que hace –. Si… nos acercamos un poco más, quizá podamos hacer una prueba con… algún soldado o con algún puesto de vigilancia. No estoy segura cuánto es el rango de este espejo, así que sería más bien una prueba.

    Miro a Drina.

    -Puedo acercarme y quizá puedas cubrirme por si me llegan a descubrir… no sé, quizá lanzando una roca lejos para desviar la atención, algo discreto. Tú puedes estar atenta a lo que pasa y, si todo sale bien, podemos hacer que el espejo nos muestre un poquito más.

    Si Drina está de acuerdo, me acercaré discretamente, sólo lo suficiente para captar la imagen de algún soldado o algún punto de vigilancia, pero no tanto como para que las sombras dejen de ser mi escondite. Probaré que el espejo no refleje ninguna luz, para no delatarme, y finalmente lo apuntaré a la dirección deseada. Por lo que sea, estaré atenta a cualquier movimiento.
     
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  15. Soria

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    Me faltaron dados, jeje
     
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  16. Xavier

    Xavier Xanatos Gambit
    Miembro del equipo

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    Actualización
    Siguiente: Sábado 20 de mayo
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    Furanku pierde turno

    A Todos

    Ghalib mira a Brizala con gran interés, prestándole atención a cada una de sus palabras.

    -Definitivamente eso requiere de más estudio, quisiera ir a buscarlo en cuanto se tranquilicen las cosas, aunque... -deja la frase a medias, aún sin despegar la mirada de Brizala.

    -La pregunta aquí es, ¿esa cosa es una persona? Es lo que tendríamos que plantearnos.




    A Legend

    -Las cosas buenas en la vida son pocas, no seas tonto -te responde.

    Dalia pierde el equilibrio y está por caer en la cama, pero antes de eso se agarra muy fuerte de ti y te jala hacia ella, terminando ambos en la cama, tú encima de ella.

    -Bueno, ya, vete a tu cama -te dice con un tono juguetón.




    A Säbel

    Tu comentario sólo hace que la sonrisa de tu novio se amplíe aún más.

    -¿Sólo cuando sonrío? Lástima, yo pensaba que me veía así todo el tiempo -te responde-. Bueno, supongo que dejamos eso de verse bien todo el tiempo para ti, hermosa.




    A Soria

    Acostado a tu lado, Delvin suelta un suspiro.

    -Estoy preocupado -te dice-. No entiendo qué podemos hacer un puñado de personas contra un ejército. ¿Cómo vamos a... a impedir que hagan lo que sea que quieran hacer?

    -Y a mí me alegra estar aquí. Me alegra que hayamos encontrado la manera de estar juntos.




    A Zafiro

    Tu hermano te sonríe y asiente.

    -Tú también, ¿sí? No olvides que tenemos que encontrar a nuestro hermanito.




    Mañana del 27 de junio del año 769 de la dinastía de Santral

    A Furanku, Legend y Säbel

    En el camino a la torre

    -¿Está muy lejos de aquí? ¿Hay más deku ahí? Me gustaría conocer el lugar, también. ¿Tienes familia ahí? ¿Conocidos?

    En la torre

    -La diferencia es que yo sí causo gracia, como acabas de admitir. Tú solo eres una molestia sin gracia. Mira a mi hermana, ella sigue divirtiéndose con mis comentarios después de tanto tiempo de escucharlos, se necesita maestría para esto.

    Ghislaine no dice nada, solamente gira los ojos hacia arriba.

    -¿Ves? Una clara demostración de lo mucho que se divierte. Se ve aburrida, pero ésa es su expresión de estar muriendo de la risa.

    Ghislaine, nuevamente, gira los ojos, sin comentar al respecto.

    -Las viejas mazmorras -contesta Ghislaine -pero ya no son utilizadas y dejó de dárseles mantenimiento hace mucho tiempo. Actualmente ningún área tan abajo es utilizada por lo impráctico que es bajar tanto.

    -Alguien con falta de ingenio, gracia y estilo repetirá los mismos recursos hasta el cansancio, eso es bien sabido -dice Ghalib con una gran sonrisa en su rostro -es eso o tu fijación por las nueces va más allá de lo que todos nos imaginamos.

    -Una vez más -dice Ghalib -las mentes más incautas caen en las exageraciones de mi hermana. Ella sólo trata de hacer la escalada algo místico, pero no parece que lo entiendan. No, la torre ya ha sido escalada, sólo que no se encontró nada en la cima.

    -Sí y no -dice Ghislaine -si bien es cierto que ya fue escalada y que no se encontró nada, eso fue hace demasiado tiempo, décadas. Si les digo que es territorio inexplorado es porque desde entonces nadie ha vuelto a subir, simplemente porque allá sólo hay ruinas y es peligroso tener los cuarteles a alturas tan grandes. Si Padre está arriba es porque sabe algo que nosotros no, o porque cree poder encontrar algo. Por eso debemos proceder con cautela, no sabemos muy bien a qué nos enfrentamos, hasta donde sabemos, podría no haber camino hasta la cima.

    -A...además -interviene Dalia tímidamente -este bastón... tiene sus límites. No creo que se pueda usar para subir tanto. Bueno, al menos no éste, quién sabe si otros.

    -En efecto, creo que es la única manera que tenemos, esta puerta sólo nos lleva un par de niveles hacia abajo.

    -Sí podemos usar mi bastón -dice Dalia -¿alguien lo quiere intentar? -pregunta, ofreciéndolo.

    -Yo voy -dice Drayden, tomando el bastón -sólo debo llegar hasta allá y atar las cuerdas, ¿verdad? Suena fácil.

    -Qué flojera, los veo allá arriba -dice Ghalib, quien comienza a flotar, sin hacer un esfuerzo por cooperar.

    Ghislaine le da al zora las cuerdas y unas estacas, quien las toma y comienza a seguir a Ghalib, utilizando el poder del bastón. Pronto pueden ver que los dos están encima de la plataforma, Drayden agachado preparando las cuerdas y Ghalib mirándolo, no alcanzan a observar a detalle pero parece que están conversando. Unos minutos después, Drayden mira hacia abajo y les hace una seña.

    -Ya está listo -les grita desde arriba, su grito causando eco.

    Uno a uno van trepando sin mucha dificultad, hasta que finalmente todos llegan a la saliente. La plataforma es pequeña, lo que les causa una extraña sensación de inseguridad, como que cualquier paso en falso los podría hacer caerse.

    A Säbel

    Tu novio te da la mano al final de tu escalada para ayudarte a subir a la plataforma. Notas que su expresión es distinta a como se veía antes, parece molesto, y está más serio que antes.

    A Legend y Säbel

    Atraviesan una entrada hacia el interior de la torre y entran a una habitación grande y oscura. Mientras más se adentran, más oscuro está.

    -¿Vas a usar tu lucecita? -pregunta Ghalib a Drayden en tono de burla.

    Drayden sólo agacha un poco la cabeza, pero no dice nada.

    -Bien, al fin entiendes lo inútil que es eso. Mira y aprende.

    Ghalib hace aparecer las llamas que utilizó en el santuario del pantano, las cuales los siguen a través del aire e iluminan su paso. Continúan por un par de entradas más hasta que llegan a una habitación pequeña cuya única salida posible está bloqueda por un montón de rocas.

    -Esto no está bien -dice Ghalib, explorando los alrededores -no parece haber camino, ésta es la última habitación, no sé si se nos pasó algo.

    -Padre debe haber bloquedo la salida -dice Ghislaine, examinando las rocas -tenemos que buscar la manera de quitarlas o buscar otro camino. ¿Tienen alguna idea?

    Acciones
    -Libres.

    A Furanku

    Eres el último en trepar. Cuando estás arriba ves que todo el grupo va entrando por una apertura al interior de la torre. A ti, sin embargo, te parece fascinante la altura a la que están, y la vista hacia abajo, así que te agachas en la orilla de la plataforma y te quedas unos minutos observando. El fondo del precipicio es imposible de ver, sin embargo te concentras en él, confiando en que mientras más tiempo lo observes, más probable es que alcances a ver. Comienzas a imaginar lo que dijo Ghislaine antes, sobre el fondo siendo el infierno. Te imaginas que en el fondo hay un pozo de lava, y te preguntas qué pasaría si alguien se cayera. En tu cabeza aparece la escena de tú mismo cayendo en el pozo, sintiendo el calor y siendo desintegrado por la lava. Todo tu cuerpo se va deshaciendo, primero tus extremidades se desprenden, luego tu torso, hasta que también tu cabeza se comienza a deshacer y quedas solamente tú. Pero, ¿qué eres tú? Eres una simple partícula, que comienza a flotar, que observa cómo lo que alguna vez fue tu cuerpo se pierde para siempre en el fondo del pozo. Flotas y flotas, saliendo de la lava, observando a tu alrededor las paredes de la torre, hasta que te ves a ti mismo, sobre esa plataforma, agachado y mirando hacia abajo. Eso te hace volver en ti y darte cuenta de que todo lo que acaba de pasar fue tu imaginación.

    Cuando vuelves a mirar hacia atrás, te das cuenta de que te has quedado completamente solo, tus compañeros ni se ven ni se escuchan cerca. Decides seguir por el único camino posible, entrando al interior de la torre. Sin embargo, no puedes avanzar mucho porque el lugar está muy oscuro. Observas los alrededores en busca de cualquier cosa que te pueda ayudar, y te encuentras algo que te resulta familiar. En el suelo, a mitad de la habitación, está la medalla que tenían los encapuchados, o al menos una muy parecida, pues tiene el mismo grabado y tamaño.

    Acciones
    -Libres.




    Atardecer del 27 de junio del año 769 de la dinastía de Santral

    A Soria, Vicho y Zafiro

    -Sí, es un buen punto de reunión -asiente Tahmid-. Aquí podemos monitorear los cambios que haya en la ciudad.




    A Vicho

    Te apresuras a tratar de alcanzar a Namir y lo encuentras vigilando desde lo lejos al campamento. Por lo que puedes ver, está bastante bien organizado, con guardias vigilando el perímetro cada 150 o 200 metros. El amigo de Tahmid te dedica una breve sonrisa cuando te ve llegar.

    -Llegas tarde para eso -te dice Namir encogiéndose de hombros con actitud divertida-. Ya lo hice yo. Los guardias están vigilando, pero se nota que lo consideran nada más algo rutinario, no los veo especialmente atentos. Y más importantemente, por el lado este -el humano señala con el dedo en cierta dirección- hay una zona descuidada que no está especialmente iluminada y que no tiene a nadie. Eres bueno caminando sin ser visto, ¿no? ¿Qué te parece si te adentras por ahí y me dices lo que hallas?

    Acciones
    -Libres.

    A Soria y Zafiro

    Los vigías parecen estar bastante atentos. Les cuesta acercarse sin ser notadas, pero consiguen posicionarse de una manera en la que Adyna pueda ver a través del espejo mientras Drina vigila y la cubre. El resultado no es particularmente emocionante. Incluso apuntándolo de manera que se pueda ver uno de los guardias, no hay demasiado movimiento al principio. Sin embargo, luego de que han pasado unos quince minutos en la misma posición, Adyna encuentra una cosa en el espejo: el cambio de guardia.

    Mientras la zora encuentra eso, Drina está vigilando al campamento en el presente. Los guardias por lo general están atentos a lo que hacen, pero en ratos se distraen conversando con sus compañeros. Poniendo mucha atención, Drina consigue encontrar a un par de guardias que se han puesto cerca el uno del otro y que conversan disimuladamente, dejando un espacio especialmente grande entre ellos y los otros vigías. No es el suficiente para solo pasar caminando sin ser notadas, pero quizá ese espacio sea suficiente para explotarlo de alguna manera.

    Acciones
    -Libres.
     
  17. vichoxD

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    0
    La reacción de risa de Namir me avergüenza un poco, pero no dejo que me afecte y lo escucho con atención.

    -Bien, iré a ver qué hay por ahí. Estate atento a tus alrededores.

    Trataré de pasar lo más desapercibido posible, aprovechando y pegándome a las sombras lo más posible. Si en un momento lo necesito, me haré invisible para no ser descubierto, y si la situación es aún más apremiante, me teleportaré al punto al que quería llegar desde el inicio. En el caso de ser descubierto, me haré invisible y huiré lo más rápido que pueda hasta perder a los guardias.
     
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  18. Furanku

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    7
    La miro unos segundos y al final suelto un suspiro. Desvío brevemente la mirada al suelo mientras me rasco la nuca y vuelvo a verla.


    –No te preocupes. Yo… me cuesta entender a las personas. Creí en su momento que era buena idea preguntarlo frente a todos, pero supongo que me equivoqué. –Hago una pequeña pausa–. Es bueno saber que ya no me quieres matar –Bromeo.







    –Tiene consciencia de sí mismo y de su entorno. Creo que se le podría considerar persona o, a lo menos, un ente pensante y racional.







    Termino de subir y soy el último. Miro hacia atrás y… siento una extraña atracción por el vacío. Me inclino y observo la oscuridad que obstruye la vista del fondo. ¿Qué tan profundo será? ¿Si me concentro podré atravesar el umbral y ver el fondo? Mi consciencia vuela en pensamientos divergentes hasta que finalmente vuelvo a mí. Me levanto y observo a todos lados, dándome cuenta que estoy solo. ¿Cuánto tiempo habré perdido? No lo sé, pero seguro no fue poco.


    Me pongo en marcha en rumbo a la única ruta posible. No recorro mucho y la oscuridad del cuarto me impide seguir. Busco en mis cercanías, por si encuentro algo útil y, en efecto, algo llama mi atención. Se trata de un medallón, como el que usaban los encapuchados para abrir portales. ¿Será que lo dejaron acá? No lo pienso mucho y lo tomo, estoy seguro de que me servirá mucho más si lo tengo a que si lo dejo ahí.

    Lo guardo y sigo mi camino. Usaré Luz sobre mi varita y con eso tendré suficiente para alumbrar y ver por dónde voy. Debo encontrar a los demás.
     
  19. Soria

    Fortianitas recibidas:
    38
    Sin despegar la mirada del cielo, yo también doy un suspiro.

    -No tengo idea – respondo con calma –. No sé siquiera si podemos hacer algo. Creo que nadie lo dice en voz alta, pero estoy segura que ni el príncipe sabe qué hacer.

    Trago saliva.

    -Supongo que lo primero que hay que hacer es averiguar lo que ese ejército tiene ordenado hacer y, sobre todo, mantenernos con vida.

    Sonrío y volteo a verlo. No sé qué responder a esto. Yo solamente espero que no hayamos encontrado la manera de estar juntos sólo para irnos a morir. Pero, obvio, no voy a decir esto, aunque tampoco se me ocurre una mentira que nos haga sentir mejor. Es por esta razón que me acerco un poco más a él para acurrucarme a su lado y disfrutar este momento.

    ***

    Veo el cambio de turno en el espejo, por lo que el soldado lleva treinta minutos. Me acerco a Drina de nuevo y, entre susurros, le pregunto:

    -¿Alguna novedad?

    Después de escuchar lo que tenga que decir, observo la vigilancia un momento más, en busca de tiendas prominentes.

    -A como veo el asunto, necesitamos acercarnos a la puerta y evaluar la seguridad, y si hay centinelas en las murallas, qué tan lejos estamos de ella, y cada cuánto tiempo hacen los cambios de rondas. Sin embargo, no sé qué tan seguro es acercarnos más, ¿tienes algún truco que nos haga pasar desapercibidas? Jeje.

    Tirada de observación:
     
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  20. Säbel

    Säbel Administrator
    Miembro del equipo

    Fortianitas recibidas:
    21
    Con todos

    -¿Aunque...? - miro al mago, esperando a que me responda - No me parece prudente tratar de buscarlo, al menos no en mucho tiempo. Y eso suponiendo que se deje encontrar. -me llevo una mano a la cara - Además yo tengo un conflicto de intereses con el tema, siendo sincera, preferiría mantenerme apartada del asunto.

    -Era como si lo fuera - suspiro - aunque parece que tenía varias conciencias habitando dentro. Una era una copia al carbón de Drayden, las demás... solo los dioses lo saben.

    - - - - -

    Con Fegaer

    Suspiro, aliviada por su respuesta.

    -No fue lo más prudente, pero lo hecho hecho está y de cierta forma se solucionó después - le pongo una mano en el hombro un momento - Lo que me tiene sorprendida es que le robaras a Tingle una tabla. ¿Cómo fue eso?

    - - - - -

    Con Drayden

    La sonrisa y las palabras de mi novio me hacen sonreír todavía más, además de sentir cómo la cara se me pone un poco caliente: seguro debo de estar ruborizada.

    -Bueno, es cierto: siempre estás muy guapo. Pero ahora mismo te ves especialmente irresistible - respondo, mientras me acerco más para besarlo.

    - - - - -

    En la Torre (no pun intended!!!)

    La idea de estar en una pequeña plataforma, con nada más que vacío debajo, no me hace sentir especialmente bien. Pero si vamos a seguir subiendo debería tratar de controlar un poco mi cabeza y no estar pensando constantemente que me voy a caer.

    El tacto de la mano de Drayden me da un poquito más de seguridad, aunque cuando me dispongo a sonreírle para agradecer su ayuda, noto que está molesto por algo. Miro un momento a Ghalib, y luego me giro hacia mi novio para hablarle en voz baja:

    -¿Te dijo o te hizo algo, cierto?

    Aunque trato de no decir nada, el comentario de la lucecita de Ghalib hace que me den agruras. Le doy un pequeño apretón a mi novio en el brazo, como para decirle que estoy con él, que no se preocupe por nada.

    - ¿Existe la magia inútil en el mundo? Eso es un concepto nuevo para mi - miro a Ghalib - Tenía entendido que a todo se le puede dar utilidad, no importa lo pequeñito u ostentoso que sea.

    Al final seguimos avanzando, y tuerzo un poco la boca cuando llegamos al final del camino, que parece estar bloqueado por piedras. Ante los comentarios de Ghalib y Ghislaine, respondo:

    -No estaría de más buscar trampas y otros caminos. Aunque se me ocurre algo: podríamos tratar de debilitar las piedras y buscar una forma de romperlas. Si eso no funcionara, habría que moverlas por otros medios.

    Usaré Detectar Trampas primero para buscar en la habitación. Después, si procede ese plan, usaré una versión reversible de Resistencia para tratar de debilitar las piedras. Si nada de eso funciona o no es necesario hacerlo, igual busco otros caminos.
     
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